Una frase: LA SOLEDAD, EPIDEMIA INDIVIDUAL.
Pues sí, hay gente que está hecha para esto...yo, desde luego no, pero se aprende. Cuando una ha tenido la fortuna de adquirir ciertas herramientas intelectuales, se puede aprender a estar sola.
Este finde me toca sola, y bueno, allí estoy, mejor dicho aquí, con mi literatura, mi pintura, algún programa de la tele que valga la pena, el cine, caminar hasta la playa para ver de qué talante está hoy el mar, arreglar mis macetas con plantas adorables, cocinar algo rico, seguir repasando mis estudios de alemán, relajarme y meditar lo que, generalmente me lleva a los brazos de Morfeo, que no es feo, pero la verdad es que preferiría algo más tangible. Actividades para enriquecerme, entretenerme, muchas veces reírme conmigo misma...en fin, esto es como todo: hay momentos buenos y momentos malos, igual que cuando se está en compañía.
¿Por qué será que hay personas, como yo, que necesitan verse reflejados en otros ojos? Otra vez necesito un Lacaniano. En realidad, el hombre es un ser gregario, así que esto de la individualidad es un invento moderno...y así nos va. Bueno, pero repito, se aprende y, en los momentos demasiado bajos ¡¡Viva la farmacología!! Un buen Lorazepan entre pecho y espalda y PA´LANTE.
