Dice Eduardo Punset( divulgador científico muy conocido), en su publicación periódica EXCUSAS PARA NO PENSAR, que los neurólogos están corroborando algo que ya se sospechaba: si hablamos demasiado, además de no oír al otro y, como consecuencia, no incorporar otros puntos de vista, NO PENSAMOS.
O sea, no reflexionamos, no asociamos ideas, no sintetizamos. CONSECUENCIA: seguramente entenderemos menos el mundo que nos rodea y a nosotros mismos.
ADAGIO: si cada español (dice el adagio, yo digo: si cada persona) hablara de lo que sabe y solo de lo que sabe, se haría un gran silencio nacional que podríamos aprovechar para estudiar (yo digo, para cavilar, atar cabos). Para que el estudio no se transformase solo en acumulación de conocimientos.
