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lunes, 10 de junio de 2024

MAX AUB

"El hombre es demasiado complicado para reducirle a seguir un camino trazado de antemano por unas leyes, por enrevesadas que sean. Eso será bueno, tal vez, para la materia. Pero el hombre es algo y aun mucho más".

Max Aub 

 ["Aforismos"]


Max Aub Mohrenwitz nació en París, Francia, el 2 de junio de 1903. Fue un escritor, periodista, dramaturgo, novelista y poeta español de origen francés, que toda su obra la escribió en español. Siendo un niño, su familia se traslada a España por motivos de trabajo y en medio de la I Primera Guerra Mundial se establecen en Valencia, donde Max cursa el bachillerato. Recibe una educación muy rica y cosmopolita y desde niño destaca por su facilidad para aprender idiomas. Al terminar sus estudios, recorre el país como viajante de comercio y al cumplir los veinte años decide adoptar la nacionalidad española. Es famosa la frase de Max Aub: "se es de dónde se hace el bachillerato".

En los años 20 es afín a la estética vanguardista y gracias a su trabajo como viajante asiste a tertulias de Barcelona de los vanguardistas de la época. Durante esta época empieza a escribir teatro experimental: El desconfiado prodigioso (1924), Una botella (1924), El celoso y su enamorada (1925), Espejo de avaricia (1927) y Narciso (1928).

De ideas socialistas, durante la guerra civil se compromete con la República y colabora con André Malraux en la película Sierra de Teruel (1945). Al terminar la contienda se exilia a París, pero preparando su marcha a México le detienen y es recluido en diferentes campos de concentración de Francia y del norte de África. Gracias a la ayuda del escritor John Dos Passos, tras tres años de encarcelamiento consigue embarcar para México. Se gana la vida gracias al periodismo, escribiendo en los diarios Nacional y Excelsior, y también en el cine ejerciendo de autor, coautor, director, traductor de guiones cinematográficos y profesor de la Academia de Cinematografía. En 1944 es nombrado secretario de la Comisión Nacional de Cinematografía. Durante estos años escribe San Juan (1943) y Morir por cerrar los ojos (1944) y estrena su obra de teatro La vida conyugal (1942) con gran éxito. Desde mediados de los años 50 viaja por Estados Unidos y Europa pero sin poder entrar en España, desarrollando activamente en estos años su actividad literaria, periodística y cineasta. En 1969 por fin se le permite entrar en España y recupera parte de su biblioteca personal, que estaba en la Universidad de Valencia. A su vuelta a México sigue con sus estudios de la figura de Luis Buñuel; posteriormente participa como jurado en el festival de Cannes, da conferencias por todo el mundo y hace otro viaje a España.

Muere el 22 de Julio de 1972 en Ciudad de México, México. 


Desde 1987 se entregan los Premios Internacionales de Cuento Max Aub, otorgados por la Fundación Max Aub y desde el 9 de junio de 2009 la Biblioteca del Instituto Cervantes de Argel lleva su nombre.


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El viejo está asomado en un balcón

[Poema - Texto completo.]

Max Aub


El viejo está asomado en un balcón

de la Torre de Madrid

viendo la manifestación

enorme frente al Palacio Real.

Cuando empieza a disolverse,

baja. Se acerca a mirar

a los que vuelven

satisfechos, contentos

de haber visto la mano

en alto

a Franco.

La mayoría son jóvenes

de dieciocho a veinte años.

No quisiera creer

lo que está viendo:

está mirando

desfilar su pasado.

¡Haber vivido para esto!

Allá, debajo,

gris de invierno,

la casa de campo.


-Max Aub 


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He aquí la muerte…

[Poema - Texto completo.]

Max Aub


He aquí la muerte

que a nada se parece.

Parece, tú, perece.

Estoy frente a la muerte,

frente a frente en el frente.

¿La tuya? ¿La mía?

¿A qué se parece?

¿A la noche o al día?

¿Cómo es? ¿Qué color tiene?

¿Negra? ¿Por qué ha de serlo?

A lo mejor

es igual al desierto,

pero mayor.

Como la vida misma,

pero más grande.

Tal vez muerta de miedo

viéndose en un espejo,

como yo.


-Max Aub 

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"Creer que todo es bueno, estar convencido de ello, es lo mejor que le puede suceder al hombre. Tomarlo todo por el lado bueno, que no hay cosa mala que no lo tenga, es una de las facultades divinas que Dios ha delegado en el ser humano.


Poder hablar bien de todo y mal de nada es una virtud que dejaría al mundo como una balsa de aceite. El elogio es la paz. Y paz es el progreso y la expresión del paraíso. Si todos hablaran bien de todos, si todos encontraran que nuestro mundo es el mejor de los mundos, si todos hallaran en las cosas la belleza que contiene, no habría disturbios y todos seríamos hermanos de verdad.


Si todos elogiáramos lo de los demás como lo propio, nadie sentiría envidia, nadie tendría complejos, nadie aborrecería la obra del vecino. El elogio es la mejor piedra de toque para que todo resulte de oro puro..."


-Max Aub, 1952

 [Elogio del elogio]


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Imagen de la red 

®️Literatura, arte, cultura y algo más 


#MaxAub #EscritorEspañol 

#Literaturaarteculturayalgomás 


Max Aub (1902-1972)🇪🇦

miércoles, 8 de septiembre de 2021

AFORISMOS

 César Cantoni envió este escrito sobre Jorge CURINAO a la red social, que yo copio en mi blog, porque me parece magnífico. 



Jorge Curinao nació en Río Gallegos, ciudad donde reside, en 1979. Es poeta y cuenta en su haber con varios libros publicados. Recientemente, Espacio Hudson dio a conocer una antología de su obra con el título “Los álamos cantan en el viento”. Sus poemas poseen la concentración y la contundencia propias de la poesía. En algunos casos, como en “Gorriones de la noche” (2020), pueden comprimirse hasta alcanzar un carácter aforístico, pleno de sugerencias. Son intensos y profundos, y, sobre todo, cumplen con eficacia su propósito: “Cambiar de lugar las palabras y el silencio” para mostrarnos la realidad desde una perspectiva no complaciente, inquisidora. Si tuviera que describirlos gráficamente, apelando a elementos de la naturaleza que afloran a menudo en ellos, diría que ostentan la transparencia del viento, la desnudez de la lluvia, el temblor de la nieve cuando cae. Inquietan, conmueven e invitan a repensarnos en nuestro desamparo existencial. De “Gorriones de la noche”, libro que tuvo la gentileza de enviarme con otros dos, comparto aquí algunos textos:


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Abrir un libro y leer, en la primera página, que todos los pájaros se han ido.


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De noche, el viento se detiene. Un perro que ladra inventa el desierto.


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Se trata de la misma soledad: las hojas golpeando en la pared, la caída de la nieve sobre lo que se creía perdido.


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No se puede escribir una carta con las puertas abiertas. Todos entran y salen como si de eso se tratara la vida.


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No sé si alma o cuerpo, pero algo duele. Los gorriones, que juegan en el techo de mi casa, saben que la muerte viene y desordena todo.


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De pronto se detiene el viento y paseamos por nuestra bahía. Aún no le hemos puesto nombre, pero sabemos que es nuestra. Lo dice la noche.


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Algunos instantes se quedaron conmigo toda la vida. Porque la eternidad no es más que un vicio, luz que se enciende de a ratos.


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Me detengo en medio del desierto y miro el cielo a través de la lluvia. Aunque me vaya, esas nubes seguirán ahí.


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Casi no he conocido a mi padre, pero siempre lo he extrañado. Su ausencia es un niño sin alas: dibuja un pájaro.


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Algún día han de florecer las palabras que planté una mañana de abril. La sombra del álamo es tan fuerte como el mismo álamo.