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lunes, 11 de diciembre de 2023

COSAS QUE ME CUENTAN (2)

 Con el anterior post titulado PEPA inauguro una serie de narraciones de amigos que yo vuelco en mi blog, exactamente como me fueron contadas,  y de los cuales ellos fueron protagonistas o testigos directos.

Davi

Mi amigo Davi me contó esta historia inverosímil y divertida de un señor berlinés. 

Un señor berlinés que tenía un puerto de amarre recibió la visita de un inspector de Hacienda y éste le pidió los contratos de todos los barcos que pagaban por estacionar allí. Concretamente las  fotocopias de dichos contratos de los inquilinos que eran 120 y cada contrato tenía 3 páginas. 

El señor berlinés se presentó en la delegación de Hacienda correspondiente con una enorme pila de papeles. Entonces el funcionario le pidió que los dejara porque los tenía que revisar. El señor se negó porque dijo que eran los originales.

El otro respondió lo acostumbrado: "Bueno, pues haga fotocopias".

"Yo no. Las vais a hacer vosotros" dijo el señor berlinés muy suelto de cuerpo, apuntándoles inequívocamente con el dedo índice.

"¿Cómo ha dicho?" se sorprendió el funcionario.

"Lo que he dicho y repito. Son 400 páginas y si las hago yo luego Hacienda me va a preguntar en qué he gastado tanta tinta y tanto papel".

Clavado e imperturbable se quedó en su asiento mientras los empleados, ya resignados, se afanaban, con su mejor cara de culo, en sacar adelante la ingente  tarea; puteando en arameo por lo bajo, obviamente, al señor berlinés. Lo inverosímil de este hecho es que a quién se le hubiera ocurrido semejante réplica y lo que es más llamativo, incontestable por parte de los funcionarios. 

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Otro día el señor berlinés estaba conversando con un joven sobre el tema de una placa solar que el primero había colocado en su tejado y el joven le estaba proponiendo ciertas maniobras con respecto a la electricidad obtenida y los beneficios que se podrían sacar de la placa solar pero orillando la ilegalidad. 

El señor berlinés lo miró muy serio y luego de un rato le contestó: "Es verdad, se puede ganar bastante con eso. El problema que yo le encuentro a esa conducta es que esta placa solar ha sido pagada por el Estado y a mí me parece que si yo y muchos otros hacemos algo así, un país no puede funcionar bien. Así que yo, por lo menos, no lo haré". 

El joven se quedó pensando y luego admitió que ese día había aprendido algo. 

Estas son las cosas que me cuentan mis amigos. 



jueves, 17 de marzo de 2011

MONJITAS, ¿ME TIRAN UNOS MANGOS, BITTE?

HECHO: un robo de un millón y medio de euros.
LUGAR: Monasterio cistercience de Santa Lucía, Zaragoza, España.
FECHA: 27/2/11
DETALLES: En el monasterio de marras había unos "ahorrillos" de un millón y medio de euros de unas monjitas que habían hecho "votos de pobreza". Entre ellas hay una extraordinaria pintora hiperrealista por la que se ha llegado a pagar 48.000 euros por una de sus obras. Éstas son muy solicitadas y están vendidas antes de hacerlas. Como les robaron (el ladrón era muy hábil con las cerraduras y conocía perfectamente donde estaba el botín) fueron a la policía e hicieron la denuncia. Pero poco después rebajaron la cifra ya comentada a 450.000 euros. ¿Por qué lo hicieron, se habían equivocado al contar, maybe?
La policía se preguntó lo mismo e informó a la Agencia Tributaria, ya que las monjitas están dadas de alta en el régimen autónomo de la Seguridad Social en actividades gráficas y no gozan de privilegios a la hora de tributar.
Si se demuestra que han incurrido en delito contra la Hacienda Pública las hermanas se enfrentarían a una pena de entre uno y cinco años de cárcel. (Diario El País, 13/3/2011).
Digo yo: lo que pasa es que ellas estaban ahorrando para dárselo a los pobres, ¿no creen? pero estaban pensando cómo donarlo para no perjudicar con agravios comparativos entre los vecinos.
Lo único que me consuela es que, si tienen que caer en cana, como son de clausura, no se van a sentir tan raras detrás de las rejas.
Además, prometo acercarle óleos (no los santos), pinceles y lienzos a sor Isabel Guerra para que siga deleítándonos con el  talento que Dios le ha dado.  (Pero que los pague ella, por favor, porque yo me quedé a dos velas del último impuesto de sociedades).