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sábado, 21 de marzo de 2026

EL SAUCE

 


Hace pocos días he tenido una charla interesantísima con Richard Feinman, premio Nobel de Física 1965, aunque el murió en 1988.   Fue una amable conversación imaginaria y muy fructífera. La transcribo a continuación. 

R.F. : ¿Mónica, de dónde viene la madera de un árbol?

M: De la tierra, claro, de los nutrientes que alimentan la semilla. ¿O es una pregunta trampa?

R.F.: Básicamente así empieza, pero la madera no viene de la tierra y te explico como lo sabemos. Porque hace 400 años un señor llamado Jean Baptiste Van Helmont puso una semilla de sauce en una cantidad conocida de tierra en una maceta, luz y agua, una báscula y esperó 5 años. El sauce creció y ganó muchísimo peso pero cuando este hombre pesó la tierra de la maceta no se había reducido casi nada. ¿Entonces, con qué creció? 

M:  No sé. ¿Del agua?

R.F.: No, porque la madera es 42% de carbono y el agua es hidrógeno y oxígeno (H2O). La respuesta está delante nuestro pero hasta siglos después no se pudo explicar científicamente. 

M: ¿pero si el carbono no vino de la tierra ni del agua, de dónde lo sacó el sauce?

R. F.: Del aire. 

M: ¿Cómo del aire?

R.F.: Del CO2. La famosa fotosíntesis que estudiamos en el colegio. La hoja del árbol atrapa carbono con la energía que le cede el fotón (la luz),  arranca ese carbono del oxígeno del CO2 al que estaba unido y lo obliga a formar estructuras ordenadas. El carbono es un átomo, el oxígeno, también y ambos forman la molécula de CO2. Pero la hoja del árbol tiene cloroplastos y eso le da el poder de captar ese advenedizo del carbono, que quiere seguir volando. 

M: ¡Pobre carbono, que volaba tan campante y disperso en compañía del oxígeno!

R. F.: Efectivamente. Cayó en manos de una hoja que lo pasó de gaseoso a sólido, así, del tirón. Del desorden al orden. De la libertad aérea a la prisión de una estructura. Pero no es algo fijo in eternum:  esos átomos se renuevan cada tantos años aunque la estructura se mantiene. Igual que nuestros tejidos: los átomos de nuestros huesos, por ejemplo, se renuevan cada 7 años, aunque mantienen la forma. Y el carbono de tus huesos puede provenir de un dinosaurio, de otro ser humano, de una roca, del mar. Siempre están viajando. Los átomos no se destruyen, pasan de una molécula a otra, de un ser vivo a otro, etc. 

M: ¡Increíble!¡ O sea que no son siempre los mismos átomos pero, desde otro punto de vista, sí son los mismos! Hay un intercambio químico permanente entre el ser vivo y el ambiente. Un diálogo. Pero ¿como sabe el árbol como organizar la misma estructura una y otra vez? ¿Las raíces, los vasos, las hojas, el tronco? Porque yo al árbol lo veo manteniendo la misma forma a través de los años. 

R.F.: El ADN contiene las instrucciones para mantener esa forma. Y esas instrucciones están en cada célula. El árbol pone los materiales (los ladrillos, si lo comparamos con la construcción de una casa) y la información la pone el ADN (el plano de la casa, por asi decirlo). Pero no hay un director general. Cada célula ya tiene sus propias instrucciones y hace lo que el ADN le indica. Cada célula es autónoma. Autosuficiente. 

M: No me digas que esa es la famosa AUTOORGANIZACIÓN. ¿No es necesario un director de orquesta, entonces?

R.F: No. 

M: ¿Y las raíces para qué están? 

R.F.: Principalmente para sujetar fuertemente al árbol que crece y crece hacia arriba para que sus hojas puedan llegar a la luz. Es el anclaje. Pero además hay un diálogo también bajo tierra. Las raíces se defienden de los hongos, de otras raíces de un árbol vecino, además de absorber nutrientes, agua, etc. 

M.:¿Y cuando el árbol muere? 

R.F.: El carbono vuelve a la atmósfera. El problema es que el carbono no siempre estuvo allí, en la atmósfera. Durante 300 millones de años estuvo atrapado bajo tierra en los combustibles fósiles. Pero nosotros, los Sapiens, en 200 años no hemos parado de liberarlo al aire. Algo no va a ir bien en algún momento si seguimos liberando carbono a lo bestia. 

M.: Si, mejor no pensarlo porque es profundamente perturbador. Más me gusta imaginar como el aire se transforma en árbol. Y si eso es el árbol, ¿qué soy yo?



viernes, 29 de octubre de 2021

TRANSFORMACIÓN

.       TRANSFORMACIÓN
 
Ayer el agua fue nube, hoy es árbol 

mañana será hombre, luego mar 

así su esencia varía de forma 

sin perder su celeste calidad. 


¿Acaso el alma, sin saberlo 

paralelamente transita  

símiles sendas etéreas 

en otro elemento vital?





martes, 26 de enero de 2021

ORGULLO NACIONAL

 Roberto Luciano Valero y Daniel Ojunian son los irresponsables de haber puesto en palabras las aspiraciones de más de media humanidad quilmeña: tener agua potable, luz eléctrica y otras banalidades. El momento ha llegado y he aquí el informe completo. Disfrútenlo porque no habrá otra. 

Nuestro héroe en imágenes irrepetibles. 

EL PRIMER HOMBRE EN MARTE SERÁ UN QUILMEÑO

La NASA dio a conocer hoy el resultado del arduo proceso de selección para llevar vida humana a Marte, tras evaluar a miles de candidaturas para esa misión. El elegido resultó ser Roberto Luciano Valero, un quilmeño que superó en todas las pruebas de aptitud de supervivencia a otros candidatos de Rusia, Alemania y Estados Unidos. Las pruebas se realizaron en el simulador espacial que tiene la NASA en Arizona, EEUU. "Es extraordinario", señaló Roger Moore, Jefe de Selección de Astronautas de la NASA. " El Rober como le dicimos acá, puede vivir sin agua durante semanas, y reaprovecha cada gota disponible, fue expuesto a temperaturas de calor extremas, propias del suelo marciano y no le afectaron, le cortamos el suministro eléctrico en el simulador, y al mismo tiempo le sacamos el agua. Ni se inmutó. ¡es increible!"

El Rober es un profesional, aún está emocionado por lo sucedido. "Siempre me gustó el espacio", explica. "Cuando era chico vivia sin agua y muchas veces sin luz en el conurba, miraba el cielo por la noche y pensaba... debe haber otros mundos con agua fuera de este; ahí empecé a soñar con ser astronauta. El verano quilmeño y también de Berazategui" (ciudad que lo acunó y lo fue preparando, recuerda con nostalgia), "me templó para ser el hombre que soy; agradezco a mi familia y a los gobiernos que permitieron que lograra sacar lo mejor de mí". 

Según algunos trascendidos,  funcionarios de alto rango de Edesur y Aysa estarían haciendo gestiones ante la NASA para que el logo de la empresa sea colocado en la parte lateral del cohete Saturno VIII que transportará al Rober en la primera misión tripulada a Marte. Según consignaron desde Aysa y Edesur, la noticia los enorgullece. "Cuando le negábamos el agua a los del conurbano nos insultaban. El Rober da testimonio de que valió la pena no brindar ese servicio durante tantos años. ¿Qué es más importante, lavar los platos, ducharse, usar el inodoro o ir a Marte?".

El Rober está feliz. Viajará a Marte,  vivirá sin agua, quizá sin luz, con temperaturas de calor extremas, casi como en su ciudad natal. Su sueño es dar el puntapié inicial para fundar la primera colonia marciana, que se llamaría NUEVO CONURBANO. "Eso sí", remata el Rober entre risas, si fuera por mí le pongo "Quilmes Atlético Club".

domingo, 4 de noviembre de 2012

AGUA

Oigo cómo cae la lluvia,
intermitente a veces
incesante otras.
Pienso: "¡qué alivio!¡Este año no hay sequía!"
Tan cerca tenemos al Sahara...calcinante.
Tantas veces el viento de Levante
 seca la ropa nada más tenderla...inclemente.
                                                                      Sequía, secano,
                                                                      desierto, viento caliente,
                                                                      arena candente.
                                                                    
                                                                      Oigo el tamborileo de las gotitas
                                                                      bienhechoras,
                                                                      que generosamente
                                                                      se deslizan duplicando el vidrio,
                                                                      transparentes,
                                                                      Pienso: "¡qué suerte tener un techo!"