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sábado, 18 de febrero de 2023

ATAHUALPA

 CUANDO ATAHUALPA YUPANQUI CONOCIÓ A EDITH PIAF

Héctor Roberto Chavero Aramburu, conocido mundialmente como Atahualpa Yupanqui, es el cantautor por excelencia del folclore argentino, tanto así que se puede decir que Facundo Cabral y la querida ‘negra’ Mercedes Sosa estaban posesos por ‘Don Ata’ (como se le decía cariñosamente). Sus temas, mil veces versionados eran la musicalización del alma del paisano, del caminante y de la tierra misma; por ello quien lo escuchaba se escuchaba a sí mismo, por ello Atahualpa Yupanqui fue y es tan grande, a pesar de que ahora brinde recitales en las nubes.

Atahualpa Yupanqui, cantautor y escritor argentino recorrió el mundo repartiendo su cantar, es así que un día conoció a la gran Edith Piaf, encuentro casual que impulsó la carrera de “el que vino de lejanas tierras para decir algo”.

En 1949, después de unos recitales, hizo un alto en París donde conoció a los poetas franceses Aragon y Paul Eluard. Con Aragon no simpatizó pero con Paul Eluard se estableció una amistad basada sobre una gran estima recíproca. Un día, Eluard le dijo: “Esta noche ven con tu guitarra, te voy a dar una sorpresa”. Y fue efectivamente una gran sorpresa cuando vio entrar al departamento del poeta a Edith Piaf, que estaba en el apogeo de su carrera.

Cuando la Piaf lo escuchó, quedó deslumbrada y le preguntó: “¿Dónde trabajas?”, a lo que Don Ata le respondió: “En ninguna parte, ya me voy, ya me voy a mi país.” Algo emocionada, la cantante francesa replicó en voz alta una especie de orden y súplica: “No, París tiene que escucharte. Ven mañana a las 8 al Athenée con tu guitarra. Te mandaré el auto al hotel.” Al día siguiente, cuando el secretario de Edith Piaf vio que Yupanqui vivía en un hotelucho de ‘pulgas numeradas’, como él mismo decía, le contó sorprendido a la cantante.

Aquella noche del 6 de junio de 1950, Edith abrió el recital y cantó más de veinte canciones, para luego tomarlo de la mano y presentarlo al público. “Les presento a Atahualpa Yupanqui, un músico de mucho talento, a quien dejo cerrar el espectáculo. Quiero que lo escuchen como lo merece”, dijo la cantante ante un público sorprendido y curioso. Luego de interpretar sus zambas y sus milongas, el cantautor argentino recibió los aplausos más conmovedores de su vida.

Alargando su estancia en la ‘ciudad luz’, pocos días después firmó un contrato con Chant du Monde, y la Academia Charles Cros lo distinguió entre 350 artistas de todos los horizontes al otorgarle el Primer Premio al Disco Extranjero. En ese mismo año dio más de 60 recitales en toda Francia. Así comenzó su carrera internacional. Cosas del destino.

sábado, 14 de agosto de 2021

ATAHUALPA

 


Porque no soy de estos pagos 

me acusan de forastero.

Como si fuera un pecado

Vivir como vive el viento.

¡De dónde vendrán los ríos,

de adónde vendrá el sereno

que besa los pastizales

de la llanura y el cerro!


Yo vengo de todas partes

por los caminos del sueño,

cómo las rosas a mayo

y los jazmines a enero.

Doy lo que tengo que dar

y a veces me doy entero,

cómo la dicha en los valles

y la pena en los desiertos.

.

Fragmento de "El Forastero" incluido en su libro "Guitarra"

sábado, 5 de septiembre de 2020

COSAS DE MUJERES.

¿LO SABÍAS?
PABLO DEL CERRO, QUIEN COMPONÍA CANCIONES PARA ATAHUALPA YUPANQUI ERA EN REALIDAD SU ESPOSA. AHORA LO SABÉS: Antonietta Paule Pepin Fitzpatrick, apodada Nenette, fue una compositora, pianista y letrista francesa, esposa del cantautor argentino Atahualpa Yupanqui. Muchas de las canciones más conocidas de Atahualpa Yupanqui son de su coautoría. Luna tucumana, El alazán, Indiecito dormido, Chacarera de las piedras, Vidalita tucumana, Zamba del otoño, El arriero, etcétera, etcétera, etcétera. Pero no podía decirlo. Una mujer no podía componer, mucho menos componerle al gran folclorista que era su marido. No, de ninguna manera. Entonces escogió un seudónimo: Pablo del Cerro. Pablo por su segundo nombre (Paule) y del Cerro por su lugar más preciado (Cerro Colorado, Córdoba).