Mostrando entradas con la etiqueta incas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta incas. Mostrar todas las entradas

jueves, 16 de febrero de 2023

INCAS

 Cada mes de junio, desde hace más de seis siglos, el cañón del río Apurímac -en Canas, Cuzco, a 3.792 metros de altitud- acoge una de las tradiciones más curiosas del Perú, la construcción del último puente inca que queda sobre la tierra: el Q’eswachaka.

Q’eswachaka es uno de los muchos puentes que los incas construyeron durante su Imperio en Perú con el objetivo de moverse a través de la accidentada geografía andina. Esta necesidad de trasladarse de un lado a otro de los Andes Centrales dio lugar a una red de caminos llamada Qhapaq Ñan, que unía los territorios del llamado Tahuantinsuyo, el gran imperio de los Incas conformado por cuatro regiones -Collasuyo, Contisuyo, Chinchaysuyo y Antisuyo-. A través de este sistema de enormes rutas, los incas lograron conectar las grandes ciudades de la costa y la sierra en una red de caminos que se dividían entre el sector cordillerano y el llano costero.

La implementación de esta red de rutas requirió de la colocación y fabricación de numerosos puentes a lo ancho y largo del territorio. Construcciones hechas de forma artesanal, conformadas a base de paja, piedra y madera, que permitían a los incas trasladarse a través de la agreste geografía andina con la peculiaridad de que debían ser reconstruidos cada cierto tiempo. Estas obras de ingeniería temporales eran elaboradas por todos los trabajadores de la comunidad mediante la minka, un trabajo realizado por turnos que tenía como fin la realización de grandes obras públicas como la construcción de los caminos o los puentes o el cultivo de las tierras.

Este arte o saber hacer, el de la elaboración o construcción de los puentes entorno a la comunidad, se ha ido transmitiendo de generación en generación, permitiendo que a día de hoy se haya logrado mantener intacto uno de los mayores testigos de la civilización incaica. Desde entonces, y como si de una fiesta se tratase, con la llegada del equinoccio de invierno comienza la preparación de un puente que, más que construido, es tejido y que se elabora de manera manual año a año, un ritual histórico que hizo que en 2013 fuera declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

La ceremonia se inicia con el desarme del puente construido el año anterior. Exactamente, cuando se cortan los puntos o sostenes de cada lado y lo dejan caer al río. A partir de ese momento, las mujeres y los niños comienzan a recolectar la qoya o ichu, un material de paja con el que se tejen las sogas que sirven para construir la base y las barandillas. Los días siguientes, con las sogas tejidas y entrelazadas, son los hombres los que se unen para comenzar a colocarlas junto a una extensa alfombra elaborada con ramas que cubrirán por completo el suelo de la plataforma. Una vez conformado y tejido el puente, son los líderes de cada comunidad los que frente al resto inauguran la nueva construcción mientras disfrutan de una gran fiesta vestida de guisos, tragos y danzas tradicionales. 

Una festividad en la que este saber, transmitido de generación en generación, ha conseguido trasladar de forma viva el arte, las técnicas y la cultura del mundo andino desde hace varios siglos atrás.

lunes, 18 de octubre de 2021

BÁRBAROS

 


Cuando una ha nacido en Latinoamérica, concretamente Argentina y a los 40 años ha emigrado a España, los hechos e interpretaciones (no hay hechos, sólo interpretaciones, Nietzsche) sobre la invasión española en el cono sur se sufren fuertes distorsiones. Sólo el tiempo, la lectura y el espíritu crítico la salvan a una de tomar partido a la ligera. Y hablando de lecturas un profesor de la Universidad de Barcelona, BERNAT CASTANY PRADO, publicó un interesante artículo sobre este tema: ESPERANDO A LOS BÁRBAROS en el diario El País del 17/10/21, en el cual describe cómo "en 1490, el poeta-filósofo Tecayehuatzin, demasiado impaciente como para esperar a ser civilizado, invitó a 13 sabios a su palacio" en México, para conversar sobre el significado de la poesía. A lo mejor no está de más recordar que si esto ocurrió en 1490, fue antes de que en 1492 llegaran los españoles a nuestras costas. 

¿Y qué pasó en ese palacio de la antigua México? Uno de los invitados dijo que "la poesía es un don de los dioses que nos permite dejar la huella de nuestro recuerdo sobre la tierra". Para otro de los invitados (les ahorro los nombres algo enrevesados para nosotros), la poesía es "la vía simbólica mediante la cual el dios de la Inmediata Vecindad (la divinidad única y abstracta que empezaba a eclipsar el abigarrado panteón nahua) se hace presente en el mundo"  

Interrumpo para hacer una pregunta: ¿el sapiens siempre tendió al monoteísmo?

Sigue el profe: "Menos optimista", otro invitado "dice que no hay nada claro en esta vida, de modo que es razonable dudar de que la poesía pueda expresar algún tipo de verdad. Cercano al nihilismo, Xayacámach comparará la poesía con los hongos alucinógenos, pues embriaga los corazones con visiones evanescentes que acaban dejando al hombre más triste y cansado. Finalmente, el anfitrión cerrará aquel banquete afirmando que su corazón sigue abierto a la duda; si bien piensa seguir gozando de la amistad que ha forjado con ellos gracias a su amor por la poesía, a la que llama con felicidad "el sueño de la palabra". 

Y el profe continúa narrando la vida del poeta Nezahualcóyotl, conocido como el Pericles americano, que construyó bibliotecas, museos, zoológicos y avenidas. "Que los pueblos nahua se referían a una época clásica desaparecida, en la que habían florecido las culturas teotihuacana y tolteca, que equivaldrían respectivamente a nuestros griegos y romanos". (...) "Lejos de mí la tentación de idealizar aquellas sociedades. Nada de utopía arcaica. Eran tan malas y tan buenas como las nuestras. ¿Qué realizaban sacrificios humanos? No hay duda. Aunque me cuesta decidir si es más bárbaro que te arranquen el corazón drogado sobre lo alto de una pirámide o que te quemen vivo en un auto de fe después de haberte torturado durante semanas. ¿Qué los aztecas y los incas eran pueblos que apenas llevaban 80 años en el poder y se dedicaban a tiranizar a otros pueblos? Por supuesto. Y también en Europa los pueblos más poderosos tiranizaban a los más débiles..."

¿Qué hubiese pasado si los aztecas y los incas hubieran invadido Europa? Seguramente casi lo mismo que lo que hicieron algunos españoles en América, algunos ingleses en Norteamérica, algunos belgas en el Congo y algunos americanos en sus propios territorios, ya independizados, donde siguieron maltratando a los pueblos originarios. "¿O acaso las guerras del desierto de Domingo Faustino Sarmiento o la guerra de castas del mexicano Porfirio Díaz fueron organizadas por Hernán Cortés?"

Somos un embutido de ángel y de bestia (Nicanor Parra)

"Me perdonarán unos y otros que no sepa si es necesario pedir o no perdón. Si, como dice Hannah Arendt, pedir perdón es el único modo de que nos abramos al futuro, yo, ahora mismo, descendiente de aquellas gentes que nunca pisaron aquella América, hinco la rodilla y juro no volver a hacer lo que no hice". (...) "También puede ser que no sea necesario pedir perdón porque, como dice Pablo Neruda, "nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos". (...) "Pero lo que sí tengo claro es que este tipo de discusiones no debería ocultar el verdadero debate entre la antropofagia neoliberal de la ignorancia, la injusticia y la explotación y la civilización amenazada de la educación, la igualdad y la lucha social". 

Ha dicho. Y digo yo: ¿los españoles de a pie que opinan de todo esto? Bueno, hablando con muchos de ellos, saco la conclusión de que, salvo los que tienen el coco comido por fanatismos (derechas y ultraderechas), en general he visto como se sienten mal con todo este asunto de la invasión, les duele y les avergüenza. Algo es algo. No tendrían por qué ya que esos españoles no son estos. El imperio se acabó y hablandode imperios, por lo menos, fundaron hospitales, más de 30 universidades y se casaron con originales del lugar, porque las leyes de los Reyes lo permitían. Es decir, hubo mestizaje. El imperio anglosajón, por el contrario, arrasó con todo y evitaron mezclarse los guapos blanquitos sin corazón con esos "bárbaros".  Conclusión: yo tampoco soy culpable del calentamiento global, pero mi especie sí lo es. Y eso me pesa.