Narración de Mónica Bardi
Pero ¿Y qué hay de ese amor inesperado que a veces nos regala la vida? Siempre provisional o no, no lo sabemos, pero que nos llena el corazón y nos hace olvidar de nuestros entuertos cerebrales por una horas. ¿Qué hay de ese amor que detiene una realidad pesimista y la pone a un lado, para ocuparnos de los asombrosos descubrimientos de las lombrices de tierra, de los sinuosos caminos de las hormigas y de las mortíferas peleas de los soldaditos de plomo (ahora son de plástico) peleando por unos centímetros de terreno. "El amor es personal, como un perfume: cada quien imprime su propio yo" Flavio Giani dixit.
Ese amor curativo plagado de descubrimientos a través de los ojos de un niño debería ser cultivado más a menudo. Siempre que se pueda. Porque es AMOR, lo digo en serio. No puede ser otra cosa.
