Mostrando entradas con la etiqueta sueño. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sueño. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de junio de 2022

SUEÑO

 AUGUST STRAMM: SUEÑO



Las estrellas soplan a través de la maleza.

Los ojos se sumergen, humean, descienden.

Los murmullos cuchichean.

Las flores fermentan.

Los perfumes salpican.

Los horrores se precipitan.

Los vientos se disparan, rebotan, se levantan.

Las telas se desgarran.

La caída aterra en la noche profunda.

Súbitamente, amarillo, salta 

y las manchas salpican.

Se desvanece

y las nubes henchidas caracolean en los charcos.


__________________


en "El expresionismo literario", Eudeba, Buenos Aires, 1972. Estudio y trad. de Rodolfo E. Modern. En la imagen, August Stramm (Münster, Westafalia, Alemania, 1874-Horodec, cerca de Kobryn, frente ruso, 1915).

martes, 11 de mayo de 2021

LO NORMAL.

 


Estamos en un jardín María, la gallega de mi niñez, y yo. Un bicho tipo cangrejo o pulpo se adhiere a mi brazo. Trato de sacármelo para matarlo pero no puedo. No parece fácil. El bicho se pasa al brazo de María y aunque ninguna de las dos parece asustada, sí estamos un poco asqueadas. Le digo: "aguanta un poco al bicho que voy adentro a buscar unas tenazas".

No tardo más que unos minutos pero cuando vuelvo con las tenazas, María me mira, aunque no dice nada. El bicho no está pero al lado, en el suelo hay una cajita de madera con una tapa transparente que deja ver que allí dentro están los órganos internos de María en perfecto orden, como los vemos en un libro de anatomía. 

La miro interrogativamente. ¿Esto significa que los órganos internos del bicho están dentro tuyo? No sabe contestarme pero no parece enferma ni sobresaltada. TODO ESTÁ NORMAL. NORMALIZADO. 

domingo, 25 de enero de 2015

Hawking, sueño y realidad

Ayer fuí a ver la película " LA TEORÍA DEL TODO", con mi hijo Alejo y nuestra amiga Diana ( su ex), basada en la vida de Stephen Hawking y de su ESPOSA, sin cuyo apoyo la vida de él quizás hubiera entrado en el mundo de la INCERTIDUMBRE. El principio de incertidumbre, otro concepto que maneja la física. No les voy a contar la película, por supuesto, sino su esencia, que es lo que importa.
Cualquiera puede informarse sobre esas vidas en Internet o donde quieran, porque es pública, dada la notoriedad del personaje, pero les cuento lo que yo sentí, lo que movió de mi interioridad....
El valor de él, al sobreponerse a esa terrible enfermedad y seguir, gracias a su privilegiado cerebro, remontándose a las estrellas.............matemáticas e imaginación mediante.
La lealtad de ella, al cuidarlo, junto a sus tres hijos e impedir que le aplicaran la eutanasia, cuando no pudo respirar y eligió la traqueotomía, aunque así perdiera su facultad de hablar.
Me hizo acordar a la decisión de la esposa del Dr. House, cuando eligió que él viviera, a pesar de él mismo y, aunque esto último sea ficción, trata de lo mismo, ergo, LA VIDA.
Bueno,  hasta aquí vamos de filmografía y vidas de ficción o de realidad.
Ahora vayamos a lo mío.
Después de la cena en preciosa compañía y vuelta a casa inmersa en los vapores del vinito tinto, (siguiendo los consejos de mis antiguos "kommilitone" ( cumpas de la facu en alemán); me voy a la catrera (cama en lunfardo)
Tuve un sueño imposible de describir si consideramos escenarios reales o personas físicas, imposible...se evaporó en algún recoveco de mis circunvoluciones cerebrales llamada ALMA. Sólo quedó su esencia:  una historia de tropiezos y malentendidos que son resueltos con amor y lealtad. Sí, con esos nobles sentimientos y otros parecidos, como el amor desinteresado. Así fué mi sueño. El despertar con esa sensación, con ese eco indescriptible, con esa resonancia que se va evaporando en su anécdota, en sus personajes y en su historia;  pero deja, como cálido rescoldo, una emoción en estado de pureza original, una sonrisa al abrir los ojos, que es lo que lo hace sobrenatural... Ya sé que soy sugestionable, lo comprobé muchas veces...para lo bueno y para lo pesadillesco...lo sé.
Pero si sólo con buena compañía, buena película y buen tinto se logra esto......es para repetir, o no?
¿Habré podido transmitiros ese estado espiritual con la suficiente precisión? Seguramente alguien podrá compartir ese sentir conmigo o podrá recordarlo de alguna situación pasada.
En  fin, el caso es que hoy veo a mi hijo reluciente y lleno de ganas de salir en su bicicleta a dar unas vueltas....hablo con Diana, su ex, con la que anoche compartimos la velada en su precioso refinado y cálido departamentito y con su deliciosa comida vegetariana y......¡oh, sorpresa! Ella está también con el corazón henchido de amor....según sus propias palabras.
Hay gente dotada espiritualmente para  sentir felicidad en momentos de vida cotidiana....¡oh, qué casualidad! : Diana.

domingo, 23 de noviembre de 2014

SUEÑO DE UNA TARDE DE VERANO.

Bueno...ya pasó el 15 de noviembre del 2014. Nos abrazamos, nos alegramos, nos charlamos todo, nos fotografiamos,  nos enteramos cómo nos fué en estos años, lo bueno, lo malo....prolongamos la fiesta, en otros sitios y el parloteo parecía no tener fin.
¿Y ahora qué? AHORA, vuelta a la rutina. Pero con algo más: cada vez que, los que estamos en activo, veamos un premolar a lo mejor nos acordamos de ese colega que extrajo el 34 y el 35, en vez del 34 y el 44 y, quizás nos dé un ataque de risa en la propia jeta del paciente (mediante barbijo, espero), y que éste no podrá comprender.
Cada vez que empuñemos la Carpule nos acordaremos del Dr. Cureta y sus ojos hipertiroideos, preguntándonos: "¿con o sin anestesia?.....Sin es más barato".
O lo que le pasó a alguien que quiso luxar el 46, pero puso el elevador al revés y luxó el 45...y alguien allí presente dijo: "Bueeeennnnooooo, si igual estaban los dos perdidos" Y cuando se había terminado la anestesia y alguien jeringa en mano, le daba una patadita disimulada al equipo, con la consiguiente exclamación "UYYYYYY, se cortó la luz del equipo...no podemos hacer nada!!!" Y mil anécdotas más...pero lo que yo soñé esa noche después de la reunión sólo yo lo sé....y lo compartiré en parte con quien esto lea sólo para que las risas, una vez más sean compartidas.
Estaba yo redondeando la treintena, cuando me dirijo a mi lugar de trabajo...que no era la odontología, sino la veterinaria. Allí trabajaban unos compañeros míos muy simpáticos (llamémoslos Macarena y Truman) que me recibieron con bombos y platillos. Había más compañeros de cursada, ayudantes de cátedra, profesores y demás yerbas.
Estuvimos recorriendo las instalaciones y ellos me iban instruyendo en mi recién estrenado trabajo.
Gallinas, gansos, peces, perros, gatos....con sus respectivas vacunas y carteles con los desarrollos intraorgánicos de las larvas, y sus tratamientos, tipos de alimentación, etc....
En ese momento alguien la llama a Macarena, quien sale corriendo al requerimiento de otros y él, Truman, impulsiva e inesperadamente, cierra la puerta de la habitación donde estábamos y baja el interruptor de la luz: "Ehhhhh, alcancé a exclamar......¿Qué pasa?"Imagínense el panorama; sin luz, sin poder abrir la puerta porque era electrónica y oyendo los gritos del personal tratando de resolver el desaguisado.
Él, en medio de la impenetrabilidad del ambiente, empieza a hablarme nerviosa y apresuradamente, generando en mí la necesidad imperiosa de ver y comprender qué CARANCHOS  estaba ocurriendo allí.
Ese hombre tan conocido, al que había tratado durante años me estaba susurrando sorpresivamente una declaración de amor absolutamente inesperada: confusa, enredada, plagada de explicaciones, mientras me sujetaba con fuerza del brazo cuando yo lo único que quería era salir corriendo de allí.
No es que no me gustara el mino, pero en medio de tal confusión, no tenía mucho margen para considerar sus apasionadas propuestas. No había valses vieneses, luz de velas y manos entrelazadas.....no, nada de eso. Lo que había era aroma de heno, un pálido resplandor de la calle y olor a caca de conejo.
Por fin logré manotear el interruptor, todas las luces se encendieron y la puerta se abrió. Pero entonces todo había cambiado de manera radical: eso era AHORA una clínica dental, La gente iba y venía normalmente, y el guapo joven proseguía con sus explicaciones sobre el funcionamiento de la empresa, como si todo lo anterior no hubiera existido. Los compañeros de trabajo saludaban alegremente y los pacientes pasaban con el dique de goma puesto.
En ese momento me desperté SOBRESALTADA:...... rebobiné mi sueño, tratando en vano de encontrarle una lógica.
Lo único que había persistido era esa mirada masculina, que, entre suplicante y seductora, seguía clavada en mi almohada. ALLÍ ME DÍ CUENTA, 42 AÑOS MÁS TARDE, QUE YO NO ME HABÍA CONFESADO ESE JUVENIL ENAMORAMIENTO NI A MÍ MISMA. ¡¡Y, por supuesto, nadie sabrá nunca a quién me refiero!!¿Por qué pasarán estas cosas?