Un día como tantos aterrizo en la casa de Adolfo (otro indocumentado) a tomar mate...algo habitual. Pero se olía algo, algo se olía....y no eran tortas fritas. ¡Noooooo, señor! Se olía a CONSPIRACIÓN, sí, eso exactamente. La familia entera estaba inclinada observando con aires de entomólogo algo que estaba sobre la mesa...un cartoncito de nada.
Antes de proseguir con mi narración, aclararé que las conspiraciones de los inmigrantes se hacen en familia...sí, señor, porque los chicos deben aprender desde pequeños esas técnicas avanzadas en prácticas de supervivencia. Alguien matizaría que a los niños no se los debe instruir en picarescos y vulgares (bueno, vulgares, no) truquillos para vulnerar las normas establecidas en el reino. (No deben olvidar los que provienen de ordinarias democracias, populistas y demagógicas, que nosotros, afortunadamente vivimos en una magna y antiquísima monarquía. Y eso marca obvias diferencias......que yo no sé cuáles son pero que haylas, las hay).Sigo: si alguien argumenta que a los niños no se les debe torcer los principios desde temprano yo afirmo con rotundidad que eso no es torcerlos....es RETORCERLOS para que se puedan defender en la vida las pobres criaturas.Y punto.
Bueno, a lo que iba: el cartoncito de marras era un registro de Argentina vigente en el año 1979 a nombre de Adolfo. Lo cual lo colocaba en una disyuntiva. Alternativa número 1: sacar un carnet de conducir español, costándole 1500 euros, (entonces era el equivalente en pesetas); eso si todo iba bien, porque como fallara en el teórico, había que seguir pagando. El teórico era algo así como sacarse la carrera de física ...o peor, porque el negocio de las autoescuelas es boyante (sigue siendo) gracias a los errores cometidos y la consecuente repetición del examen para así seguir pagando. Aclaro que el teórico está sembrado de trampas, malentendidos y preguntas equívocas (flagrante demostración de antipedagogía) porque en este magno reino está bien visto que a un alumno de cualquier nivel lo hagan sentir un idiota y un torpe (un subnormal, como dicen acá). Además, ellos, los alumnos, están tan habituados a esa actitud desmotivante que la aceptan sin protestar y sin espíritu crítico. No imaginan que haya otras posibilidades educativas. ¡Así está el patio, señores!. Y luego en el práctico....bueno, ¿para qué seguir?
Alternativa número 2: transformar, sin que se note, ese antipático 1979 por un moderno y progresista 1989, y presentarlo a la convalidación automática y así evitar el examen.
¿Pero cómo?. Bueno, era cuestión de pulso. Nuestro hombre, que en ese momento tenía un pulso envidiable ( ya no, porque se le ha perdido ahogado en una botella de tinto), humedeció la punta de una aguja de coser en lejía (lavandina) y con 2 toques ¡¡zas!! desapareció el 7.
Ahora sólo faltaba una máquina de escribir Remington del año de la revolución francesa.¿Cómo conseguir ese aparatejo? ¡¡Y sin redes sociales!! ¡¡Sin Internet!!¿Cómo pudieron? PUDIERON...alguien tenía una. Igual seguía siendo difícil embocar el 8 exactamente donde había estado el 7. Probaron y probaron con papeles superpuestos de calcar una y otra vez...¡el suspenso nos cortaba el aliento!
Pero había que dar el paso, ¡joderrrrrr!, en algún momento había que darle a la maldita tecla sabiendo que si salía mal no se podía repetir porque se notaría mucho. Además había que pulsar decidida pero suavemente para que no hubiera un franco contraste entre ese y los demás números ya medio borrosos. Adolfo se animó con un trago de brandy (siempre se animaba así...bueno, no, a veces con whiskey) y, cuando menos lo esperábamos.... ¡TAC! GENIAL.
La ovación que se produjo frente a esa casi perfecta falsificación (llamémosla por fin por su nombre) sólo se podría comparar a los gritos que se oyen en el barrio cuando juegan el Barca y el Real Madrid.
Así de simple y con un sólo toque Adolfo creyó que había tumbado no ya a la dirección de tráfico sino a la mismísima monarquía, por eso gritó: ¡¡¡¡¡reivindiquemos las injustas condiciones que desde la época del rey Alfonso XIII se ceban inmisericordes sobre los abnegados súbditos del reino: el sistema de evaluación y el precio exorbitante de un permiso de conducir y ya de camino, transformemos esto en una república!!!!!Todos aplaudimos enloquecidos presas de un furor revolucionario. Los chicos se pusieron las remeras del Che Guevara, alguien trajo un libro de Pierre-Joseph Proudhon, las mujeres cantábamos la Marsellesa..........en fin, ¡se nos fué la OLLA! Hoy constatamos con tristeza que todo sigue igual, ya que las ambiciones de Adolfo, vistas con una mirada contemporánea, parecían algo excesivas.
Bueno, no habremos recuperado el oro de Guayaquil pero ganamos en dignidad.¡Sí, señor! Dentro de nuestros corazones latía taquicárdico el sentimiento de haber vengado una afrenta histórica que ya cumplía 500 años. Algo es algo y es mejor que nada. Pero volvamos a la realidad. Ahora había que esperar a ver si el cartoncito con el ochito colaba o no colaba..............
Un mes más tarde cruzo la Avenida de las Fuerzas Armadas en Algeciras y casi me atropella un flamante Mercedes Benz con Adolfo al volante. HABÍA COLADO. .
Una vez más la revolución había sido comprada...pero, por lo menos, a buen precio.
miércoles, 15 de octubre de 2014
domingo, 12 de octubre de 2014
ANECDOTARIO I: CABINAS TELEFÓNICAS
Un primo de una paciente era guardia civil y, estando en la consulta, me dijo una vez: "¿te acuerdas cuando se formaban esas colas enormes en las cabinas telefónicas a las tantas de la madrugada?".
-"Sí"- contesté un poco azorada y bastante sorprendida. En realidad creo que cambié de tema rápidamente porque no sabía bien por qué ese hombre de la autoridad había sacado eso a relucir. Habían pasado tantos años.
El hecho descripto correspondía a una realidad que yo había vivido de primera mano.
Los argentinos (y los uruguayos, aunque pocos y algunos colombianos) habíamos emigrado en malón. Pero las otras corrientes migratorias como los rumanos, los bolivianos y los ecuatorianos vinieron después.
Por supuesto la principal corriente migratoria desde hace añares son los marroquíes a España, los turcos a Alemania y los argelinos a Francia.
Hoy me enteré por el diario que hay un millón de kurdos viviendo en Alemania.
En el Reino Unido hay absolutamente de todo, aunque no precisamente angloparlantes porque los australianos van, pero más de vacaciones y los norteamericanos se cuentan con los dedos de una sola mano. Los que van a quedarse son indios. Cada país con su ex-colonia.
Bueno, volvamos a Algeciras y su entorno.
Como es natural, todos querían hablar por teléfono con su familia y sus amigos pero en aquéllos años ni whatsapp ni Skype, por supuesto. Así que era caro. Caro no, carísimo...entonces....je,je, siempre pero siempre hay un recurso para los pobres inmigrantes. (Escuela de desarraigo)
Hete aquí que los autóctonos descubrieron que, cuando una cabina telefónica tenía una avería, a veces, se podía hablar indefinidamente con una sola moneda.
Viendo a los locales hablar con sus familias de otras provincias horas y horas sin parar y sin pagar, era plausible pensar que con el exterior podía pasar lo mismo. ¡¡Y pasaba!! ¡Diosssssss, qué emoción, hablar ilimitadamente sin pensar en las putas monedas! (Escuela de economía)
Entonces, la cosa se armaba así: si algún argentino veía una cola de españoles hablando y hablando, inmediatamente y por solidaridad, avisaba a los demás. La noticia corría como la pólvora.
Terminaban los españoles a una hora normal (12 de la noche, por ejemplo), ya que no tenían diferencia horaria con las otras provincias y entonces empezábamos nosotros.(Escalonamiento horario).
Claro, al principio todo iba rodado pero luego se llegaron a formar unas colas tremendas y fue necesario elaborar un reglamento porque uno no se podía pegar al teléfono 1 hora, mientras los demás esperaban, con frío, con lluvia y a la noche tarde. Si no encontrábamos rápido una solución se iba a acabar la solidaridad y nadie se preocuparía de avisar a nadie. (Curso acelerado de justicia y equidad).
Entonces, se hizo lo siguiente: se daba turno. y los que no tenían turno tenían que esperar hasta el final. 10 ó 15 minutos por persona. En ese tiempo podía llamar a todos los que quisiera. Si querían más tiempo, nuevo turno. (escuela de convivencia)
Si en ese momento no le contestaba nadie, tenía derecho a intentar de nuevo, luego del siguiente hablante. Se usaba el sentido común para que nadie se enojara o se sintiera desplazado.(Escuela de sensatez). Alguna vez, a alguno muy nervioso se lo dejaba pasar para no generar quilombos.(doctorado en tolerancia)
Los que organizaban aquello eran espontáneos.(Escuela de liderazgo). Muchos llevaban mate y galletitas. Gaseosas y café. Alguno hacía una pizza y repartía. Cada uno llevaba lo que quería o nada.
Había quienes se acostaban, ponían el despertador y luego, a las 4 ó 5 de la mañana, aparecían por allí. La cosa duraba poco, como se imaginarán, porque la Telefónica (en esa época, monopolio absoluto), detectaba la avería y adiós muy buenas...(escuela de aceptación)
Así, todos juntos, nos enterábamos de las cosas buenas y las malas que le ocurrían a los parientes y amigos de los que allí estábamos. Nos consolábamos, nos felicitábamos, nos alegrábamos o nos entristecíamos con lo que ocurría en aquel escenario improvisado.(Curso de empatía). A veces había explosiones de alegría, a veces alguien llamaba por encargo de otro que no había podido dejar a los chicos solos. O para dar un recado, o alguien decía: -"hoy te mandé una carta". ¡¡Las cartas manuscritas!! Parece que hablamos del paleolítico.
A veces alguien hablaba a su amor con otro amor al lado...los nenes hablaban con los abuelos...ellos tenían cierta prioridad para que no se les hiciera tan tarde. Todos mentíamos con respecto a los papeles, para no preocupar a los que estaban tan lejos. Una vez pasó un coche de policía, paró y se bajó uno a preguntar que hacíamos allí tantos y tan tarde y le explicamos la verdad. Lo que contestó nos hizo partirnos de risa: -"ah, ¿qué hablan horas gratis? Genial...¡¡que le den por culo a la Telefónica!!" Y se fue. No era asunto suyo. (Escuela del humor aplicado).
¿Y qué pasó después? Pues que, como siempre, había algún habilidoso que pensó -"¿cómo se pincha una cabina?". y encontró la respuesta porque cada tanto, ahora con excesiva frecuencia, aparecían los pinchazos. La situación se ponía turbia...una cosa es una avería espontánea y otra muy distinta un desvío manipulado. (Escuela del fraude y la picaresca, o viveza criolla, como decimos nosotros).
¿Y qué hicieron los habilidosos entonces? Que elegían ciudades diferentes cada vez. Al final se gastaban más en gasolina que lo que hubieran gastado en llamadas. Bueno, más o menos...según lo que hablaran. Eso duró poquísimo porque enseguida llamó la atención de la empresa, que colocó cabinas blindadas como en Inglaterra. Y hete aquí el final de otra situación original vivida a base de necesidad.
Terminaré contando lo que una amiga hizo, forzada brutalmente por la nostalgia.
Pasó por una calle donde un empleado de Telefónica arreglaba un complicado cablerío y tenía un terminal desde el cual hablaba. Mi amiga, que es educadísima, como todos mis amigos...(bueno, casi todos); le pidió al tipo en cuestión que le permitiera hablar a Argentina con su mamá. El hombre tardó largo rato en entender el estrafalario pedido. Mi amiga, al borde de las lágrimas, seguía explicando y suplicando. Sorprendentemente, ese hombre le pidió el número de su madre y la puso en comunicación...pero sólo 5 minutos, faltaría más. (Escuela de aceptación del diferente).
Y ESTO ES TODO POR HOY.
-"Sí"- contesté un poco azorada y bastante sorprendida. En realidad creo que cambié de tema rápidamente porque no sabía bien por qué ese hombre de la autoridad había sacado eso a relucir. Habían pasado tantos años.
El hecho descripto correspondía a una realidad que yo había vivido de primera mano.
Los argentinos (y los uruguayos, aunque pocos y algunos colombianos) habíamos emigrado en malón. Pero las otras corrientes migratorias como los rumanos, los bolivianos y los ecuatorianos vinieron después.
Por supuesto la principal corriente migratoria desde hace añares son los marroquíes a España, los turcos a Alemania y los argelinos a Francia.
Hoy me enteré por el diario que hay un millón de kurdos viviendo en Alemania.
En el Reino Unido hay absolutamente de todo, aunque no precisamente angloparlantes porque los australianos van, pero más de vacaciones y los norteamericanos se cuentan con los dedos de una sola mano. Los que van a quedarse son indios. Cada país con su ex-colonia.
Bueno, volvamos a Algeciras y su entorno.
Como es natural, todos querían hablar por teléfono con su familia y sus amigos pero en aquéllos años ni whatsapp ni Skype, por supuesto. Así que era caro. Caro no, carísimo...entonces....je,je, siempre pero siempre hay un recurso para los pobres inmigrantes. (Escuela de desarraigo)
Hete aquí que los autóctonos descubrieron que, cuando una cabina telefónica tenía una avería, a veces, se podía hablar indefinidamente con una sola moneda.
Viendo a los locales hablar con sus familias de otras provincias horas y horas sin parar y sin pagar, era plausible pensar que con el exterior podía pasar lo mismo. ¡¡Y pasaba!! ¡Diosssssss, qué emoción, hablar ilimitadamente sin pensar en las putas monedas! (Escuela de economía)
Entonces, la cosa se armaba así: si algún argentino veía una cola de españoles hablando y hablando, inmediatamente y por solidaridad, avisaba a los demás. La noticia corría como la pólvora.
Terminaban los españoles a una hora normal (12 de la noche, por ejemplo), ya que no tenían diferencia horaria con las otras provincias y entonces empezábamos nosotros.(Escalonamiento horario).
Claro, al principio todo iba rodado pero luego se llegaron a formar unas colas tremendas y fue necesario elaborar un reglamento porque uno no se podía pegar al teléfono 1 hora, mientras los demás esperaban, con frío, con lluvia y a la noche tarde. Si no encontrábamos rápido una solución se iba a acabar la solidaridad y nadie se preocuparía de avisar a nadie. (Curso acelerado de justicia y equidad).
Entonces, se hizo lo siguiente: se daba turno. y los que no tenían turno tenían que esperar hasta el final. 10 ó 15 minutos por persona. En ese tiempo podía llamar a todos los que quisiera. Si querían más tiempo, nuevo turno. (escuela de convivencia)
Si en ese momento no le contestaba nadie, tenía derecho a intentar de nuevo, luego del siguiente hablante. Se usaba el sentido común para que nadie se enojara o se sintiera desplazado.(Escuela de sensatez). Alguna vez, a alguno muy nervioso se lo dejaba pasar para no generar quilombos.(doctorado en tolerancia)
Los que organizaban aquello eran espontáneos.(Escuela de liderazgo). Muchos llevaban mate y galletitas. Gaseosas y café. Alguno hacía una pizza y repartía. Cada uno llevaba lo que quería o nada.
Había quienes se acostaban, ponían el despertador y luego, a las 4 ó 5 de la mañana, aparecían por allí. La cosa duraba poco, como se imaginarán, porque la Telefónica (en esa época, monopolio absoluto), detectaba la avería y adiós muy buenas...(escuela de aceptación)
Así, todos juntos, nos enterábamos de las cosas buenas y las malas que le ocurrían a los parientes y amigos de los que allí estábamos. Nos consolábamos, nos felicitábamos, nos alegrábamos o nos entristecíamos con lo que ocurría en aquel escenario improvisado.(Curso de empatía). A veces había explosiones de alegría, a veces alguien llamaba por encargo de otro que no había podido dejar a los chicos solos. O para dar un recado, o alguien decía: -"hoy te mandé una carta". ¡¡Las cartas manuscritas!! Parece que hablamos del paleolítico.
A veces alguien hablaba a su amor con otro amor al lado...los nenes hablaban con los abuelos...ellos tenían cierta prioridad para que no se les hiciera tan tarde. Todos mentíamos con respecto a los papeles, para no preocupar a los que estaban tan lejos. Una vez pasó un coche de policía, paró y se bajó uno a preguntar que hacíamos allí tantos y tan tarde y le explicamos la verdad. Lo que contestó nos hizo partirnos de risa: -"ah, ¿qué hablan horas gratis? Genial...¡¡que le den por culo a la Telefónica!!" Y se fue. No era asunto suyo. (Escuela del humor aplicado).
¿Y qué pasó después? Pues que, como siempre, había algún habilidoso que pensó -"¿cómo se pincha una cabina?". y encontró la respuesta porque cada tanto, ahora con excesiva frecuencia, aparecían los pinchazos. La situación se ponía turbia...una cosa es una avería espontánea y otra muy distinta un desvío manipulado. (Escuela del fraude y la picaresca, o viveza criolla, como decimos nosotros).
¿Y qué hicieron los habilidosos entonces? Que elegían ciudades diferentes cada vez. Al final se gastaban más en gasolina que lo que hubieran gastado en llamadas. Bueno, más o menos...según lo que hablaran. Eso duró poquísimo porque enseguida llamó la atención de la empresa, que colocó cabinas blindadas como en Inglaterra. Y hete aquí el final de otra situación original vivida a base de necesidad.
Terminaré contando lo que una amiga hizo, forzada brutalmente por la nostalgia.
Pasó por una calle donde un empleado de Telefónica arreglaba un complicado cablerío y tenía un terminal desde el cual hablaba. Mi amiga, que es educadísima, como todos mis amigos...(bueno, casi todos); le pidió al tipo en cuestión que le permitiera hablar a Argentina con su mamá. El hombre tardó largo rato en entender el estrafalario pedido. Mi amiga, al borde de las lágrimas, seguía explicando y suplicando. Sorprendentemente, ese hombre le pidió el número de su madre y la puso en comunicación...pero sólo 5 minutos, faltaría más. (Escuela de aceptación del diferente).
Y ESTO ES TODO POR HOY.
domingo, 5 de octubre de 2014
EMIGRANDO, ÚLTIMO CAPÍTULO: EL TRÍO.
Pasaron los meses y el único que había logrado su permiso de residencia era el HMIDMV, así que por allí iba, tan pancho, paseando su flamante tarjeta cuando M.B.(no Mónica Bardi) lo conminó a trasladarse a su casa, so pena de denunciarlo por fraude.
Pero claro, en el fraude estaban implicados los dos. Así que yo no terminaba de entender cuál era la razón de que se dejara patotear de esa manera tan vil.........¡hasta que ví la luz!¡Era la testosterona la que lo empujaba lejos de mis brazos, a ELLA, la desinteresada!¡Qué vergüenza!Me había salido el tiro por la culata...y yo, haciéndome la canchera. Se había enamorado de ella.
Como en todas las estúpidas películas yankis, en las que las bodas truchas terminan en amor.
¿Se había enamorado de ella? ¿Y si se lo pregunto, así, a cara descubierta?
Y eso hice, porque a mí, en general, lo que me surge de manera tan espontánea, lo llevo a cabo...y de cabo a rabo meto el patazo...pero si soy así, ¡qué voy a hacer, he nacido....ya saben el resto!
TOTAL: que se lo pregunté y me aseguró que nooooooo, que iba sólo por razones formales, que porque la familia de ella creía que había sido una boda de verdad, que para aquí, que para allá....."todos tenemos que hacer un sacrificio", me dijo, utilizando mi propio argumento como vil arma arrojadiza. Así son: una los cría y ellos se juntan. Y se fué el muy cabrón.
Mientras tanto, yo me entretenía con mis hjos, con mi trabajo (que era poco, por el momento) y con....con...bueno, una tiene sus debilidades; yo compartía algo de mi tiempo con un pintor, al que había conocido en el consul y con el que hablábamos mucho de pintura...bueno, y de otras cosas.
Al fin y al cabo, emigrar, (me decía yo a mí misma, para justificar mis pecados), revoluciona el mundo interior de cualquiera y esas licencias que una se toma son parte del precio que se paga por una buena integración...eso, ¡eso es!¡una buena integración!.
Una buena integración requiere de un estrecho trato con los autóctonos del lugar, ¿sí o no? Estrechísimo, íntimo casi me atrevería a afirmar; nada de quedarse en el búnker argentino, con más de lo mismo. Había que romper las fronteras de todo tipo.
Y, hablando de fronteras pregunté por qué había tantas poblaciones que tenían agregadas las palabras "de la frontera" a su nombre, como Conil de la Frontera, Jerez de la Frontera, etc y me contaron una hecho histórico muy especial: todo lo que lleva esas palabras indican dónde se ubicaba la fontera entre moros y cristianos, una ancha franja donde intercambiaban artículos, guerreaban de vez en cuando, se enamoraban, etc y así durante 7 siglos. ¡SIETE! Esa frontera se modificó mucho durante tantos siglos, según quién avanzaba o retrocedía en ese estado de choque más o menos permanente entre dos culturas.
Entretenida estaba yo poniéndome al día con todo cuando recibo una sorprendente llamada telefónica. -"Habla Margarita Burdeos"-dijo una voz femenina de túnel.
-"Ah"-atiné yo a decir.
-"Quiero hablar contigo de un asunto muy personal"-dijo. "¡¡Y tanto!!-pensé, pero no dije nada. En cambio, sí dije, mientras me recuperaba de la sorpresa: "Tú dirás"
-"Aquí hay un problema: él se quiere ir para allá de vuelta, pero es que yo lo quiero y estoy segura que formaremos una pareja maravillosa"
-"Muy bien...una pareja. Genial. Pero, entonces, él ¿por qué se quiere volver?"
-´"Porque dice que te quiere"-se lamentó.
-"A ver...déjame pensar un momento...a ver si lo he entendido bien: tú lo quieres pero él me quiere a mí...¿es así?"
-"Bueno, en principio sí, pero yo tengo una prima psicóloga que dice que la relación de ustedes dos es patológica".
-"Ah, eso es seguro...pero¿cuál no lo es?. Creo que tu prima tiene razón"
-"¿Cómo dices?"-se asombró.
-"Eso exactamente: ¿qué pareja no lo es?"-contesté o más bien pregunté, para hacerme una idea del esquema mental de mi interlocutora.
-"La nuestra puede ser muy normal"-dijo Margarita algo insegura.
-Vale, muy bien, pero entonces él ¿por qué se quiere volver?"-yo ya sentía que tenía la sartén por el mango.
-"Es que dice que te quiere, aunque yo estoy segura que con el tiempo nosotros llegaremos a querernos"
-"Muy bien, pero ¿cómo le vas a impedir que se marche de tu lado?" pregunté dándome cuenta ya, más o menos, cómo manejar el asunto.
-Si tú le dices que no vaya, que no lo quieres, él seguro que se queda conmigo"
-"Pero yo eso no se lo voy a decir"-afirmé rotunda.
-"Pero ¿por qué no?"
-"Porque yo también lo quiero. Y te voy a decir algo más: el panorama es el siguiente: Tú lo quieres a él, él me quiere a mí y yo también lo quiero. Resultado de la ecuación: estás fuera de juego"
-"Bueno, no....no, porque.."
-"Porque nada"- ya me sentía dueña absoluta de la situación- "Aunque se me ocurre algo alternativo"
-"¿Quéééé?"- susurró, medio desesperada.
- "¿Y si nos lo turnamos?"-solté sabiendo el impacto que iba a causar.
-.....................
-"Hola, hola...." había enmudecido. (Yo ya estaba logrando mi propósito).
-"......¿Quéééé?"-exclamó por fin.
-"Claro, lo que dije. Seis meses contigo y seis meses conmigo...ya sé que suena poco ortodoxo, atípico también, pero creo que es el momento de buscar soluciones originales".- afirmé sabiendo que eso era inconcebible para cualquier persona normalmente monógama."Requiere un espíritu amplio", agregué.
- ".... estás LOCA"- musitó con un hilo de voz.
-" Es probable" dije,"pero ¿se te ocurre algo mejor...?"
Y allí cortó la comunicación. "Bien", pensé.
.................................................................................................................................................................
Cuando él volvió lo fuí a busacar al aeropuerto y nos abrazamos con mucho cariño...ya estábamos los dos más allá del bien y del mal. Y le dije-"Me llamó Margarita". Me miró con la cara desencajada.
-"¡Para qué?"
-"Nada en concreto".- le quité hierro al asunto. Y a renglón seguido me contó que ella desesperada al ver que él, la luz de sus ojos, se le escurría como arena entre los dedos, le propuso un plan descabellado: medio año conmigo y medio año con ella.
-"¡Qué disparate!"-me escandalicé.....y sonó sincero.-"¿Y qué le dijisteeeeee?"
-"Que estaba LOCA"-
-"Claro, bien dicho"- sonreí y le dí un beso.
Pero claro, en el fraude estaban implicados los dos. Así que yo no terminaba de entender cuál era la razón de que se dejara patotear de esa manera tan vil.........¡hasta que ví la luz!¡Era la testosterona la que lo empujaba lejos de mis brazos, a ELLA, la desinteresada!¡Qué vergüenza!Me había salido el tiro por la culata...y yo, haciéndome la canchera. Se había enamorado de ella.
Como en todas las estúpidas películas yankis, en las que las bodas truchas terminan en amor.
¿Se había enamorado de ella? ¿Y si se lo pregunto, así, a cara descubierta?
Y eso hice, porque a mí, en general, lo que me surge de manera tan espontánea, lo llevo a cabo...y de cabo a rabo meto el patazo...pero si soy así, ¡qué voy a hacer, he nacido....ya saben el resto!
TOTAL: que se lo pregunté y me aseguró que nooooooo, que iba sólo por razones formales, que porque la familia de ella creía que había sido una boda de verdad, que para aquí, que para allá....."todos tenemos que hacer un sacrificio", me dijo, utilizando mi propio argumento como vil arma arrojadiza. Así son: una los cría y ellos se juntan. Y se fué el muy cabrón.
Al fin y al cabo, emigrar, (me decía yo a mí misma, para justificar mis pecados), revoluciona el mundo interior de cualquiera y esas licencias que una se toma son parte del precio que se paga por una buena integración...eso, ¡eso es!¡una buena integración!.
Una buena integración requiere de un estrecho trato con los autóctonos del lugar, ¿sí o no? Estrechísimo, íntimo casi me atrevería a afirmar; nada de quedarse en el búnker argentino, con más de lo mismo. Había que romper las fronteras de todo tipo.
Y, hablando de fronteras pregunté por qué había tantas poblaciones que tenían agregadas las palabras "de la frontera" a su nombre, como Conil de la Frontera, Jerez de la Frontera, etc y me contaron una hecho histórico muy especial: todo lo que lleva esas palabras indican dónde se ubicaba la fontera entre moros y cristianos, una ancha franja donde intercambiaban artículos, guerreaban de vez en cuando, se enamoraban, etc y así durante 7 siglos. ¡SIETE! Esa frontera se modificó mucho durante tantos siglos, según quién avanzaba o retrocedía en ese estado de choque más o menos permanente entre dos culturas.
Entretenida estaba yo poniéndome al día con todo cuando recibo una sorprendente llamada telefónica. -"Habla Margarita Burdeos"-dijo una voz femenina de túnel.
-"Ah"-atiné yo a decir.
-"Quiero hablar contigo de un asunto muy personal"-dijo. "¡¡Y tanto!!-pensé, pero no dije nada. En cambio, sí dije, mientras me recuperaba de la sorpresa: "Tú dirás"
-"Aquí hay un problema: él se quiere ir para allá de vuelta, pero es que yo lo quiero y estoy segura que formaremos una pareja maravillosa"
-"Muy bien...una pareja. Genial. Pero, entonces, él ¿por qué se quiere volver?"
-´"Porque dice que te quiere"-se lamentó.
-"A ver...déjame pensar un momento...a ver si lo he entendido bien: tú lo quieres pero él me quiere a mí...¿es así?"
-"Bueno, en principio sí, pero yo tengo una prima psicóloga que dice que la relación de ustedes dos es patológica".
-"Ah, eso es seguro...pero¿cuál no lo es?. Creo que tu prima tiene razón"
-"¿Cómo dices?"-se asombró.
-"Eso exactamente: ¿qué pareja no lo es?"-contesté o más bien pregunté, para hacerme una idea del esquema mental de mi interlocutora.
-"La nuestra puede ser muy normal"-dijo Margarita algo insegura.
-Vale, muy bien, pero entonces él ¿por qué se quiere volver?"-yo ya sentía que tenía la sartén por el mango.
-"Es que dice que te quiere, aunque yo estoy segura que con el tiempo nosotros llegaremos a querernos"
-"Muy bien, pero ¿cómo le vas a impedir que se marche de tu lado?" pregunté dándome cuenta ya, más o menos, cómo manejar el asunto.
-Si tú le dices que no vaya, que no lo quieres, él seguro que se queda conmigo"
-"Pero yo eso no se lo voy a decir"-afirmé rotunda.
-"Pero ¿por qué no?"
-"Porque yo también lo quiero. Y te voy a decir algo más: el panorama es el siguiente: Tú lo quieres a él, él me quiere a mí y yo también lo quiero. Resultado de la ecuación: estás fuera de juego"
-"Bueno, no....no, porque.."
-"Porque nada"- ya me sentía dueña absoluta de la situación- "Aunque se me ocurre algo alternativo"
-"¿Quéééé?"- susurró, medio desesperada.
- "¿Y si nos lo turnamos?"-solté sabiendo el impacto que iba a causar.
-.....................
-"Hola, hola...." había enmudecido. (Yo ya estaba logrando mi propósito).
-"......¿Quéééé?"-exclamó por fin.
-"Claro, lo que dije. Seis meses contigo y seis meses conmigo...ya sé que suena poco ortodoxo, atípico también, pero creo que es el momento de buscar soluciones originales".- afirmé sabiendo que eso era inconcebible para cualquier persona normalmente monógama."Requiere un espíritu amplio", agregué.
- ".... estás LOCA"- musitó con un hilo de voz.
-" Es probable" dije,"pero ¿se te ocurre algo mejor...?"
Y allí cortó la comunicación. "Bien", pensé.
.................................................................................................................................................................
Cuando él volvió lo fuí a busacar al aeropuerto y nos abrazamos con mucho cariño...ya estábamos los dos más allá del bien y del mal. Y le dije-"Me llamó Margarita". Me miró con la cara desencajada.
-"¡Para qué?"
-"Nada en concreto".- le quité hierro al asunto. Y a renglón seguido me contó que ella desesperada al ver que él, la luz de sus ojos, se le escurría como arena entre los dedos, le propuso un plan descabellado: medio año conmigo y medio año con ella.
-"¡Qué disparate!"-me escandalicé.....y sonó sincero.-"¿Y qué le dijisteeeeee?"
-"Que estaba LOCA"-
-"Claro, bien dicho"- sonreí y le dí un beso.
sábado, 4 de octubre de 2014
EMIGRANDO: CAPÍTULO IX: CARTAS DE AMOR.
No se me cansen...ya me queda poco carrete. Habíamos quedado en que el HMIDMV (el hombre más importante de mi vida) y yo volvíamos a nuestra casa en Algeciras, después de encarar cada uno por su cuenta y por diferentes medios el camino de la legalidad.
Al volver ví que los chicos seguían con sus descubrimientos aunque ya sin accidentes, menos mal. El sistema educativo fué lo peor de sus vidas de inmigrantes. Porque ni los profesores ni los programas me parecían buenos y la alternativa era un colegio privado del Opus Dei, lo cual descarté de inmediato, como comprenderán los que lo comprendan y los que no lo comprendan, que Dios y el Papa Francisco los perdone.
Cuando nos encontramos ÉL y yo.....bueno, se imaginarán. Era un poquito peliagudo el asunto. No era cuestión de pedir demasiados detalles. Sin embargo, ÉL me aseguró que había podido salir airoso de la situación, con lo cual en realidad, al igual que lo políticos, me decía algo sin decir nada. Lo que no me gustaba es que siempre que comentaba "el asunto", lo hacía con una entonación y una expresión como de "vos me obligaste". Lo cual era, como todos ustedes saben, muy, pero que muy INJUSTO. En fin, decidí correr un tupido velo (expresión autóctona sumamente ilustrativa) y seguimos adelante porque para atrás era complicado. Aunque los hechos hablaban por sí mismos: ÉL se había casado por obligación y estaba presentado ya su pedido de residencia.
Los dos teníamos que esperar.
Asimismo, como factor agregado a nuestra realidad de inmigrantes, corría la voz de que iba a haber una AMNISTÍA, o sea, que el gobierno deseaba regularizar a los indocumentados ya establecidos en España y que tuvieran empresa contratadora.
Pero claro, eso se oye pero no se ve, hasta que llega al Boletín Oficial del Estado, que es cuando sí se ve DE VERDAD.
En ésas estábamos cuando empezaron a llegar a casa unas cartas misteriosas dirigidas a mi "peor es nada" con el remitente M.B.
Y pensé: "Mónica Bardi soy yo, pero yo no le mando cartas a ÉL. ¿Quién será?"
Un día en el que llegó otra de ésas (demasiado frecuentes) cartas, estábamos mi amiga Loli y yo mirándola con curiosidad de entomólogo y entonces ella dijo: "¿Y si la abrimos?". Yo le espeté en la cara desde lo más alto de mi púlpito moral: "Si algo me enseñaron de chica es que las cartas ajenas NUNCA deben abrirse; te digo más: ni siquiera husmear el remitente; no solamente no hacerlo sino ni siquiera pensarlo....está mal, muy mal y es una falta de respeto a la intimidad ajena!!!" Mi amiga quedó sumamente avergonzada y creyó (después me lo dijo) que habíamos tenido un grave choque cultural hispano-argentino.
Pero, claro, una cosa es un púlpito y otra muy distinta un pálpito y yo tenía la sensación de que ese humilde sobre blanco con la críptica identificación podía contener información "sensible", como dicen ahora, muy útil para mi. De modo que, pensando, pensando, le susurré a mi amiga: "Entonces, Loli, cuando digo nunca es nunca....salvo...salvo quizás como ahora porque...porque...bueno, se trata de algo trascendental para la seguridad nacional". Acá tampoco entendió Loli que participación podía tener esta carta en los destinos del reino. Pero el meollo de la cuestión sí lo entendió, así que nos pusimos manos a la obra con el viejo truco del vapor de agua.
Se acercó mi hija y nos miró con curiosidad. Entendí al instante que ésta era una oportunidad única para darle a mi pequeña hija con sus principios en gérmenes de formación, una lección inolvidable, así que le dije: "hija mía, esto nunca, pero nunca lo debes hacer....¿te ha quedado claro?".
-"Clarísimo, mamita, pero entonces ¿por qué lo estás haciendo vos?"
La miré severamente y le dije a mi amiga: - "¿Ves, Loli, a qué me refiero cuándo te digo que los hijos no aprenden y sólo plantean preguntas impertinentes? ¡niña, a tu cuarto!" Lo que me faltaba, una Mafalda en casa.
Y así pudimos seguir nuestra insigne tarea sin ser molestadas.
Al desplegar la carta me quedé como cuando leí "Elogio de la madrina" de Vargas Llosa, deslumbrada con una prosa erótica florida y muy explícita. En este caso se trataba, claro, de ÉL y la tal M.B:, o sea, Margarita Burdeos, precisamente la flamante novia española de mi compañero. Me imagino que para cualquier persona tales propuestas íntimas serían casi irresistibles, ¿por qué no para mi pobre y débil hombre, siempre atento a la llamada de la testosterona?
Bueno, parece ser que la boda se había CONSUMADO...y evidentemente no se había CONSUMIDO.
Loli y yo nos miramos, cerramos de vuelta la carta y allí quedó el asunto. NO COMMENT.
Siempre es bueno tener un as en la manga, una última bala en el cargador....por lo que putas pudiera, ¿vió?.
Mi premonición no resultó infundada. Lo que ocurrió un tiempo después me lo demostró.
ES BLEIBT SPANNEND......................
Al volver ví que los chicos seguían con sus descubrimientos aunque ya sin accidentes, menos mal. El sistema educativo fué lo peor de sus vidas de inmigrantes. Porque ni los profesores ni los programas me parecían buenos y la alternativa era un colegio privado del Opus Dei, lo cual descarté de inmediato, como comprenderán los que lo comprendan y los que no lo comprendan, que Dios y el Papa Francisco los perdone.
Cuando nos encontramos ÉL y yo.....bueno, se imaginarán. Era un poquito peliagudo el asunto. No era cuestión de pedir demasiados detalles. Sin embargo, ÉL me aseguró que había podido salir airoso de la situación, con lo cual en realidad, al igual que lo políticos, me decía algo sin decir nada. Lo que no me gustaba es que siempre que comentaba "el asunto", lo hacía con una entonación y una expresión como de "vos me obligaste". Lo cual era, como todos ustedes saben, muy, pero que muy INJUSTO. En fin, decidí correr un tupido velo (expresión autóctona sumamente ilustrativa) y seguimos adelante porque para atrás era complicado. Aunque los hechos hablaban por sí mismos: ÉL se había casado por obligación y estaba presentado ya su pedido de residencia.
Los dos teníamos que esperar.
Asimismo, como factor agregado a nuestra realidad de inmigrantes, corría la voz de que iba a haber una AMNISTÍA, o sea, que el gobierno deseaba regularizar a los indocumentados ya establecidos en España y que tuvieran empresa contratadora.
Pero claro, eso se oye pero no se ve, hasta que llega al Boletín Oficial del Estado, que es cuando sí se ve DE VERDAD.
En ésas estábamos cuando empezaron a llegar a casa unas cartas misteriosas dirigidas a mi "peor es nada" con el remitente M.B.
Y pensé: "Mónica Bardi soy yo, pero yo no le mando cartas a ÉL. ¿Quién será?"
Un día en el que llegó otra de ésas (demasiado frecuentes) cartas, estábamos mi amiga Loli y yo mirándola con curiosidad de entomólogo y entonces ella dijo: "¿Y si la abrimos?". Yo le espeté en la cara desde lo más alto de mi púlpito moral: "Si algo me enseñaron de chica es que las cartas ajenas NUNCA deben abrirse; te digo más: ni siquiera husmear el remitente; no solamente no hacerlo sino ni siquiera pensarlo....está mal, muy mal y es una falta de respeto a la intimidad ajena!!!" Mi amiga quedó sumamente avergonzada y creyó (después me lo dijo) que habíamos tenido un grave choque cultural hispano-argentino.
Pero, claro, una cosa es un púlpito y otra muy distinta un pálpito y yo tenía la sensación de que ese humilde sobre blanco con la críptica identificación podía contener información "sensible", como dicen ahora, muy útil para mi. De modo que, pensando, pensando, le susurré a mi amiga: "Entonces, Loli, cuando digo nunca es nunca....salvo...salvo quizás como ahora porque...porque...bueno, se trata de algo trascendental para la seguridad nacional". Acá tampoco entendió Loli que participación podía tener esta carta en los destinos del reino. Pero el meollo de la cuestión sí lo entendió, así que nos pusimos manos a la obra con el viejo truco del vapor de agua.
Se acercó mi hija y nos miró con curiosidad. Entendí al instante que ésta era una oportunidad única para darle a mi pequeña hija con sus principios en gérmenes de formación, una lección inolvidable, así que le dije: "hija mía, esto nunca, pero nunca lo debes hacer....¿te ha quedado claro?".
-"Clarísimo, mamita, pero entonces ¿por qué lo estás haciendo vos?"
La miré severamente y le dije a mi amiga: - "¿Ves, Loli, a qué me refiero cuándo te digo que los hijos no aprenden y sólo plantean preguntas impertinentes? ¡niña, a tu cuarto!" Lo que me faltaba, una Mafalda en casa.
Y así pudimos seguir nuestra insigne tarea sin ser molestadas.
Al desplegar la carta me quedé como cuando leí "Elogio de la madrina" de Vargas Llosa, deslumbrada con una prosa erótica florida y muy explícita. En este caso se trataba, claro, de ÉL y la tal M.B:, o sea, Margarita Burdeos, precisamente la flamante novia española de mi compañero. Me imagino que para cualquier persona tales propuestas íntimas serían casi irresistibles, ¿por qué no para mi pobre y débil hombre, siempre atento a la llamada de la testosterona?
Bueno, parece ser que la boda se había CONSUMADO...y evidentemente no se había CONSUMIDO.
Loli y yo nos miramos, cerramos de vuelta la carta y allí quedó el asunto. NO COMMENT.
Siempre es bueno tener un as en la manga, una última bala en el cargador....por lo que putas pudiera, ¿vió?.
Mi premonición no resultó infundada. Lo que ocurrió un tiempo después me lo demostró.
ES BLEIBT SPANNEND......................
martes, 30 de septiembre de 2014
EMIGRANDO, CAPÍTULO VIII, Taconeando.
Finalmente, él aceptó. A regañadientes, pero aceptó. Era un buen compañero y excelente persona (murió hace poco). Además, un tipo viajado y con una vida enriquecida por mil experiancias. Tuvo la desgracia de enamorarse de mí en una edad un poco avanzada. A esas edades, cuando creen que ya lo han vivdo todo, les cae el amor y prácticamente no tienen defensas.
Compartimos mil tormentas pero nos quedaba la más dura.
Pero vayamos a los bifes: él se fué a cumplir con su noble propósito. Yo, naturalmente, no me podía quedar de brazos cruzados esperando que él volviera con todo resuelto. Así que, averigüando, preguntando y solicitando ayuda, llegué a una conclusión que no me gustaba nada: tenía que reiniciar todo el trámite de pedido de residencia y trabajo desde Buenos Aires.
Bueno, a primera vista no parecía tan complicado pero sí que lo era. ¿Por qué? Es fácil de resumir: hijos, rublos y tiempo. Conseguí una amiga reciente, maravillosa y solidaria, que se quedaba con mis hijos, conseguí el dinero y pedí el mínimo tiempo necesario en el trabajo para hacer esos trámites repelentes." Pero cómo nos complican la vida estos gallegos"-pensaba yo- "si con todo lo que cuesta esto se puede dar una coima divina y sanseacabó". Entonces para qué les sirve el refrán "a nadie le amarga un dulce" ¿Eh? ¿Para qué?
Eso mismo le sugerí en plan coloquial a un abogado vecino y me miró, primero sin comprender y luego como si fuera un monstruo. Y eso que se lo dije SUAVE. Pero no hay nada que hacer: son estrechos de mente. En cambio, nosotros sí que somos modernos, resolviendo las situaciones más complicadas a golpe de billetera y evitando burocracias innecesarias que lo único que hacen es darle de comer a funcionarios ineptos. Por eso nos va tan bien.....¿tan bien nos va? Uffffff, ya me fuí para el lado de los tomates.
Vuelvo al meollo: me voy a Baires...¡lo tenía que hacer!
Y lo hice. De paso ví a mis padres que no estaban al tanto de la situación, porque ¿para qué preocuparlos?. Aunque mi papá alguna mosca detrás de la oreja tenía. No era fácil engañarlo.
En esos entreveros apresurados de papeles, me quisieron coimear...y no me dejé. ¿Ven cómo es la vida? Una se la pasa cacareando de inescrupulosa, libertina y liberada pero luego, sobre la marcha......ná de ná. Pura teoría. A propósito de libertinaje, me acordé de algo que decía el HMIDMV (el hombre más importante de mi vida, pero abreviemos, che) "lo ideal de una mujer es que sea una dama en el living y una puta en el dormitorio....el problema surge cuando es al revés". No se refería a mí, claro......bueno, más o menos.
Hoy estoy un poco dispersa, ¿no?
TOTAL: con mis papeles de solicitud en la mano, me tomo el avión de vuelta a los Madriles, sabiendo lo que ya sabía: que en cuanto los policías del aeropuerto vieran que volvía tan rápido, después de un relativo largo tiempo en el país (1 año, cuando el visado turístico dura 3 meses), podrían rechazarme y mandarme de vuelta con un sello en el pasaporte que no me permitíría regresar a España en 3 años. TRES AÑOS.
Pensaba en mis hijitos, criaturitas indefensas que daban sus primeros pasos en el trapicheo de hachís y carecían de experiencia, solos y abandonados en la península ibérica y yo, de vuelta en el cono sur. Vaya panorama.
UN TRAUMA. UN DESASTRE. Mejor no pensarlo.
Apenas empezó a perder altura el avión, me maquillé, me puse aros caros y zapatos de tacones altos. Me ubiqué para salir entre las primeras personas, como si viajara en primera.
Y taconeando fuerte me dirigí a mi destino: dependía enteramente de un funcionario.
Me miró, lo miré, miró mi pasaporte, me volvió a mirar y le dirigí una mirada tipo: "no me haga perder el tiempo que vengo por importantes negocios". Desvié la mirada como buscando a alguien que me esperaba y.....y.....y..... escuché el estampado del sello de entrada............¡¡¡¡coñooooooooo, triunfo total!!!!!!! Busqué una cabina y llamé inmediatamente a mi amiga madrileña, quien, incrédula, me dijo: "¿pero cómo hiciste para entrar?" Sólo pude contestar lo que era una realidad: "suerte".
Otro obstáculo superado, pero vendrían más. FOLLOW ME!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Compartimos mil tormentas pero nos quedaba la más dura.
Pero vayamos a los bifes: él se fué a cumplir con su noble propósito. Yo, naturalmente, no me podía quedar de brazos cruzados esperando que él volviera con todo resuelto. Así que, averigüando, preguntando y solicitando ayuda, llegué a una conclusión que no me gustaba nada: tenía que reiniciar todo el trámite de pedido de residencia y trabajo desde Buenos Aires.
Bueno, a primera vista no parecía tan complicado pero sí que lo era. ¿Por qué? Es fácil de resumir: hijos, rublos y tiempo. Conseguí una amiga reciente, maravillosa y solidaria, que se quedaba con mis hijos, conseguí el dinero y pedí el mínimo tiempo necesario en el trabajo para hacer esos trámites repelentes." Pero cómo nos complican la vida estos gallegos"-pensaba yo- "si con todo lo que cuesta esto se puede dar una coima divina y sanseacabó". Entonces para qué les sirve el refrán "a nadie le amarga un dulce" ¿Eh? ¿Para qué?
Eso mismo le sugerí en plan coloquial a un abogado vecino y me miró, primero sin comprender y luego como si fuera un monstruo. Y eso que se lo dije SUAVE. Pero no hay nada que hacer: son estrechos de mente. En cambio, nosotros sí que somos modernos, resolviendo las situaciones más complicadas a golpe de billetera y evitando burocracias innecesarias que lo único que hacen es darle de comer a funcionarios ineptos. Por eso nos va tan bien.....¿tan bien nos va? Uffffff, ya me fuí para el lado de los tomates.
Vuelvo al meollo: me voy a Baires...¡lo tenía que hacer!
Y lo hice. De paso ví a mis padres que no estaban al tanto de la situación, porque ¿para qué preocuparlos?. Aunque mi papá alguna mosca detrás de la oreja tenía. No era fácil engañarlo.
En esos entreveros apresurados de papeles, me quisieron coimear...y no me dejé. ¿Ven cómo es la vida? Una se la pasa cacareando de inescrupulosa, libertina y liberada pero luego, sobre la marcha......ná de ná. Pura teoría. A propósito de libertinaje, me acordé de algo que decía el HMIDMV (el hombre más importante de mi vida, pero abreviemos, che) "lo ideal de una mujer es que sea una dama en el living y una puta en el dormitorio....el problema surge cuando es al revés". No se refería a mí, claro......bueno, más o menos.
Hoy estoy un poco dispersa, ¿no?
TOTAL: con mis papeles de solicitud en la mano, me tomo el avión de vuelta a los Madriles, sabiendo lo que ya sabía: que en cuanto los policías del aeropuerto vieran que volvía tan rápido, después de un relativo largo tiempo en el país (1 año, cuando el visado turístico dura 3 meses), podrían rechazarme y mandarme de vuelta con un sello en el pasaporte que no me permitíría regresar a España en 3 años. TRES AÑOS.
Pensaba en mis hijitos, criaturitas indefensas que daban sus primeros pasos en el trapicheo de hachís y carecían de experiencia, solos y abandonados en la península ibérica y yo, de vuelta en el cono sur. Vaya panorama.
UN TRAUMA. UN DESASTRE. Mejor no pensarlo.
Apenas empezó a perder altura el avión, me maquillé, me puse aros caros y zapatos de tacones altos. Me ubiqué para salir entre las primeras personas, como si viajara en primera.
Y taconeando fuerte me dirigí a mi destino: dependía enteramente de un funcionario.
Me miró, lo miré, miró mi pasaporte, me volvió a mirar y le dirigí una mirada tipo: "no me haga perder el tiempo que vengo por importantes negocios". Desvié la mirada como buscando a alguien que me esperaba y.....y.....y..... escuché el estampado del sello de entrada............¡¡¡¡coñooooooooo, triunfo total!!!!!!! Busqué una cabina y llamé inmediatamente a mi amiga madrileña, quien, incrédula, me dijo: "¿pero cómo hiciste para entrar?" Sólo pude contestar lo que era una realidad: "suerte".
Otro obstáculo superado, pero vendrían más. FOLLOW ME!!!!!!!!!!!!!!!!!!
domingo, 28 de septiembre de 2014
EMIGRANDO. CAPÍTULO VII. Boda trucha.
¿Dónde me quedé? ¡Ah, si! Quería quedarme en España, aunque había una orden de expulsión........¡¡¡¡Qué suspenso, eh!!!??
Bueno, pues lo siento pero las narraciones lineales en el tiempo son muy aburridas, así que para eso tendrán que esperar. Así somos los escritores de élite con un público numeroso ...caprichositos. Son licencias literarias. Además, si no, ¿quién me va a seguir leyendo ya rebelada la incógnita?
Pero lo que viene ahora es más sabroso. Lean con atención y sin prejuicios:
El hombre más importante de mi vida no podía obtener tampoco el permiso de residencia. Pero entonces apareció, como si de una chistera y una varita mágica se tratase, una ex-novia de hacía 500.000 años, que lo amaba todavía y era ¡oh, hete aquí! ESPAÑOLA. "Me casaré encantada contigo" -le dijo- "para que luego podamos hacer la reagrupación familiar y así obtienes tú los papeles". Por supuesto "DESINTERESADAMENTE", lo cual significaba que no había que pagarle ni tenía que, por ejemplo, vivir con ella o serle fiel, porque ella sabía que él vivía conmigo.
-"Mmmmmmmmm"- masculló él entre dientes manifestando una clara oposición.
-"Mmmmmmmmm"-pensé yo, viendo solucionados al instante gran parte de los problemas.Si él casándose obtenía la residencia y luego de un tiempo se divorciaba, podría casarse conmigo y yo obtendría mi residencia y la de mis hijos. Era complicado pero no se podía ignorar esa posibilidad.
-"Bueno"- murmuré-"¿qué te parece?"
-"¡Una porquería, un engaño y un despropósito!"- casi gritó.
-"Joder"- pensé- "a éste va a costar convencerlo".Y argumenté, tratando de mantenerme serena: -"una porquería sí, un engaño, también pero un despropósito no...es a propósito de algo muy concreto". Viendo la expresión de odio en su face, consideré inoportuno seguir, porque todos sabemos que, en caliente, nadie convence a nadie.
Había que irse a dormir....bueno, no exactamente a dormir, pero en un entorno donde hubiera ese elemento mágico que lo resuelve casi todo: UNA CAMA. O sea, en caliente, pero de diferente tipo de emisión calórica.
-"Cariño"- le susurré al oído, después de ya saben qué- "la vida nos pone obstáculos difíciles para que los podamos superar, para que hagamos lo impensable". Y, sobándole la oreja, agregué: -"¿ya no te acordás de la definición de inteligencia, ésa que vos siempre das como ejemplo?. Inteligente es aquélla persona que tiene soluciones originales ante situaciones nuevas".
-"¡Pero eso es no tener escrúpulos!"- dijo enfático.
-"Bueno, casi..."
-"¡No, casi no, del todo!¡Es un asco!"
-"Es que hay algo en lo que no pensaste"
-"¿¿Qué??"
"La alternativa es volvernos, derrotados, fracasados y sin un mango, a empezar de cero con una hiperinflación y una inestabilidad política"
Eso fué un golpe bajo. No una caricia por los bajos, como minutos antes. Se quedó mudo, no supo qué contestar y yo consideré que ya era bastante para un solo día. A dormir, porque mañana había que volver al ataque.
Pero no fué necesario. En la cena había puesto disimuladamente una hojita de maría (si,maría, de la que traían los chicos), en lugar de albahaca, en la sopita y durante la noche, muy, muy, muy bajito, puse unos tangos derrotistas, pesimistas tipo "cuando estén secas las pilas de todos los timbres....", "...el mango que te haga morfar", "...ni el viejo criado me reconoció". Estas maniobras podrían ser calificadas por mucha gente como inmorales y burdas (bueno, burdas no, refinadas) manipulaciones del subconsciente pero que no lo eran.....bueno, sí lo eran, pero que no había más remedio. Para problemas dramáticos, soluciones desesperadas.
Al despertarse, muy temprano, algo mareado y después de unos sueños que me describió como delirantes (no sé por qué) me dijo: "Parece que tendré que olvidarme de mis principios". No me pareció oportuno recordarle lo que había dicho Groucho Marx: " si no le gustan mis pricipios, tengo otros"
Por lo cual, para que no se arrepintiera, contesté: "Es que todos tenemos que hacer sacrificios".
Dándole ese barniz católico de sufrimiento, la cosa parecía menos jodida; tendría, sin duda, el perdón de Dios, aunque en realidad era ateo...pero claro, todos, en el fondo, sentimos que tenemos que ser perdonados por alguien.
Esta sabia (modestia aparte) mezcla de filosofía, ideología y teología le comieron el coco a mi pareja y le anestesiaron los pruritos morales.
No obstante, esgrimió su última carta: -"¿y si me tengo que acostar con ella?"
-"Todos tenemos que hacer sacrificios, como ya te dije, pero no te olvides el preservativo"- observé. (sin especificar cuál era MI sacrificio, claro, porque si él lo hacía por los dos, mucho mejor).
Me miró de reojo....me volvió a mirar y casi susurró:- "No tenés escrúpulos"
Esa palabra esdrújula, con la que supuestamente me quiso herir, fué mi mayor satisfacción y la sensación de que él estaba ya "en el bote", como dicen acá.
Además, esa palabara esdrújula fué siempre mi bandera de batalla, sin la cual, en la vida, nadie llega a nada importante. Yo no era ni soy importante y no hice cosas importantes, sino lo que hacemos casi todos los mediocres. Pero lo que sí era, sin duda, un ser que, con ciertas limitaciones, (o con ninguna), HACE LO QUE SEA NECESARIO, o sea, sin escrúpulos.
Matar al vecino, noooooo...................bueno, según................. todo depende.........
Bueno, pues lo siento pero las narraciones lineales en el tiempo son muy aburridas, así que para eso tendrán que esperar. Así somos los escritores de élite con un público numeroso ...caprichositos. Son licencias literarias. Además, si no, ¿quién me va a seguir leyendo ya rebelada la incógnita?
Pero lo que viene ahora es más sabroso. Lean con atención y sin prejuicios:
El hombre más importante de mi vida no podía obtener tampoco el permiso de residencia. Pero entonces apareció, como si de una chistera y una varita mágica se tratase, una ex-novia de hacía 500.000 años, que lo amaba todavía y era ¡oh, hete aquí! ESPAÑOLA. "Me casaré encantada contigo" -le dijo- "para que luego podamos hacer la reagrupación familiar y así obtienes tú los papeles". Por supuesto "DESINTERESADAMENTE", lo cual significaba que no había que pagarle ni tenía que, por ejemplo, vivir con ella o serle fiel, porque ella sabía que él vivía conmigo.
-"Mmmmmmmmm"- masculló él entre dientes manifestando una clara oposición.
-"Mmmmmmmmm"-pensé yo, viendo solucionados al instante gran parte de los problemas.Si él casándose obtenía la residencia y luego de un tiempo se divorciaba, podría casarse conmigo y yo obtendría mi residencia y la de mis hijos. Era complicado pero no se podía ignorar esa posibilidad.
-"Bueno"- murmuré-"¿qué te parece?"
-"¡Una porquería, un engaño y un despropósito!"- casi gritó.
-"Joder"- pensé- "a éste va a costar convencerlo".Y argumenté, tratando de mantenerme serena: -"una porquería sí, un engaño, también pero un despropósito no...es a propósito de algo muy concreto". Viendo la expresión de odio en su face, consideré inoportuno seguir, porque todos sabemos que, en caliente, nadie convence a nadie.
Había que irse a dormir....bueno, no exactamente a dormir, pero en un entorno donde hubiera ese elemento mágico que lo resuelve casi todo: UNA CAMA. O sea, en caliente, pero de diferente tipo de emisión calórica.
-"Cariño"- le susurré al oído, después de ya saben qué- "la vida nos pone obstáculos difíciles para que los podamos superar, para que hagamos lo impensable". Y, sobándole la oreja, agregué: -"¿ya no te acordás de la definición de inteligencia, ésa que vos siempre das como ejemplo?. Inteligente es aquélla persona que tiene soluciones originales ante situaciones nuevas".
-"¡Pero eso es no tener escrúpulos!"- dijo enfático.
-"Bueno, casi..."
-"¡No, casi no, del todo!¡Es un asco!"
-"Es que hay algo en lo que no pensaste"
-"¿¿Qué??"
"La alternativa es volvernos, derrotados, fracasados y sin un mango, a empezar de cero con una hiperinflación y una inestabilidad política"
Eso fué un golpe bajo. No una caricia por los bajos, como minutos antes. Se quedó mudo, no supo qué contestar y yo consideré que ya era bastante para un solo día. A dormir, porque mañana había que volver al ataque.
Pero no fué necesario. En la cena había puesto disimuladamente una hojita de maría (si,maría, de la que traían los chicos), en lugar de albahaca, en la sopita y durante la noche, muy, muy, muy bajito, puse unos tangos derrotistas, pesimistas tipo "cuando estén secas las pilas de todos los timbres....", "...el mango que te haga morfar", "...ni el viejo criado me reconoció". Estas maniobras podrían ser calificadas por mucha gente como inmorales y burdas (bueno, burdas no, refinadas) manipulaciones del subconsciente pero que no lo eran.....bueno, sí lo eran, pero que no había más remedio. Para problemas dramáticos, soluciones desesperadas.
Al despertarse, muy temprano, algo mareado y después de unos sueños que me describió como delirantes (no sé por qué) me dijo: "Parece que tendré que olvidarme de mis principios". No me pareció oportuno recordarle lo que había dicho Groucho Marx: " si no le gustan mis pricipios, tengo otros"
Por lo cual, para que no se arrepintiera, contesté: "Es que todos tenemos que hacer sacrificios".
Dándole ese barniz católico de sufrimiento, la cosa parecía menos jodida; tendría, sin duda, el perdón de Dios, aunque en realidad era ateo...pero claro, todos, en el fondo, sentimos que tenemos que ser perdonados por alguien.
Esta sabia (modestia aparte) mezcla de filosofía, ideología y teología le comieron el coco a mi pareja y le anestesiaron los pruritos morales.
No obstante, esgrimió su última carta: -"¿y si me tengo que acostar con ella?"
-"Todos tenemos que hacer sacrificios, como ya te dije, pero no te olvides el preservativo"- observé. (sin especificar cuál era MI sacrificio, claro, porque si él lo hacía por los dos, mucho mejor).
Me miró de reojo....me volvió a mirar y casi susurró:- "No tenés escrúpulos"
Esa palabra esdrújula, con la que supuestamente me quiso herir, fué mi mayor satisfacción y la sensación de que él estaba ya "en el bote", como dicen acá.
Además, esa palabara esdrújula fué siempre mi bandera de batalla, sin la cual, en la vida, nadie llega a nada importante. Yo no era ni soy importante y no hice cosas importantes, sino lo que hacemos casi todos los mediocres. Pero lo que sí era, sin duda, un ser que, con ciertas limitaciones, (o con ninguna), HACE LO QUE SEA NECESARIO, o sea, sin escrúpulos.
Matar al vecino, noooooo...................bueno, según................. todo depende.........
jueves, 25 de septiembre de 2014
EMIGRANDO, CAPÍTULO VI. Códigos.
Enseguida me dí cuenta que yo hablaba muy rápido en porteño y ellos muy rápido en andaluz. No cuesta mucho imaginar los variados cortocircuitos que engalanaban nuestra comunicación verbal. "Tener una mosca detrás de la oreja" era el coloquial de "tener una sospecha"; "¡Venga ya!" es algo como "qué exagerado"; si haces una pregunta te pueden contestar, mirándote con picardía: "¡Hombre!", como algo obvio, aunque uno se queda con la duda de que ese "¡hombre!"(aplicado por igual a hombres y a mujeres) sea un sí o un no. La palabra "culo" es absolutamente corriente y nada chocante y si uno le dice a una nena, por ejemplo, en el consultorio "apoyá la colita aquí", te contestará escandalizada: "yo no tengo colita", ya que la colita es el pene. Hay que decir "pon el culo aquí".
"¿Te has enterao?"es "¿has oído?"y si alguien mira al cielo y dice "para hoy han dado agua"es el coloquial de "pronosticada lluvia". Pues eso.
Aunque lo insuperable viene ahora: una vez ví pintado en esas maravillosas paredes blanquísimas de un pequeño pueblo andaluz la siguiente palabra: "CAPANCALÁ". Será un apellido, pensé, pero no podía ser porque se repetía demasiado en otros pueblos. Entonces pregunté y la respuesta fluctuaba entre el encogimiento de hombros y la obviedad..... yo seguía sin entender. "¿Qué será capancalá" me preguntaba, pensando en una cala, en una capa, en una palanca, en una rima.....
Hasta que un castellano, de ésos que hablan como si hubieran salido del Quijote, me lo aclaró :"cal para encalar". Ni de coña lo hubiera adivinado yo solita. Ni de coña es "ni por azar" o algo así.
En esas interesantes interioridades lingüísticas me encontraba yo sumergida cuando me llegó una carta de la policía. Como no me esperaba nada bueno, porque ya era la tercera vez que me rechazaban el permiso de residencia (a causa de un pecado original: la empresa española, la de mis amigos, no contaba con suficiente capital para contratar a un extranjero y, aunque aumentaron el capital, no resultó. Luego, me cambié de empresa contratadora pero el dato informático me volvía a escrachar),
me compré una macetita con una planta preciosa para que me diera buena onda y me acompañara, me inflé los alvéolos de aire puro de la bahía y me lancé con mi mejor sonrisa a la comisaría. (Hay que aclarar que en este país aprendí a confiar en la policía).
Allí me atendió un señor muy amable que, con cierto embarazo, me dijo: "Pero, señora, usted está expulsada". Mi plantita no me sirvió para una merde, la pobre, tan ocupada como estaba con su propia fotosíntesis. "Bueno", casi supliqué, "¿entonces que debo hacer?""Irse", me dijo cariacontecido (al fin y al cabo sabía que estaba ante una doctora y muchas veces los títulos universitarios sólo sirven para eso, para ganarse el respeto de otros) y me explicó que no se explicaba porqué no me habían avisado antes, ya que esa orden de expulsión hacía muchos meses que se había emitido. El no se lo explicaba pero yo sí. El anterior funcionario (luego se dió de baja por enfermedad) tenía una pila de papeles iguales de otros inmigrantes, pero cuando llegaba al mío, lo volvía a poner al final. ( Yo le estaba haciendo la ortodoncia a su hija, y, de esa forma, evitaba que se concretara la orden. Él no podía permitir que, después de todo lo pagado, el tratamiento quedara en el aire). "Uyy" pensé horrorizada " me van a meter en un avión de vuelta".
Como si me hubiera leído el pensamiento, el poli (que tenía un notorio apiñamiento dentario inferior, con pérdida de inserción en el 41, aunque no me pareció oportuno ofrecerle mis servicios en esas delicadas circunstancias) explicó: "Usted se tiene que ir por sus propios medios; nosotros no podemos mandar a todos los indocumentados de vuelta a sus países de origen porque para eso no tenemos presupuesto". "¿Y si no tengo dinero para volverme con mis tres hijos?", inquirí intuyendo la respuesta. Se encogió de hombros en un gesto característico de la gente de estas latitudes cuando se quedan sin argumentos lógicos.
Por lo tanto, quedé en una categoría evanescente, inmaterial e inespecífica que, ni los propios policías de inmigración me pudieron explicar bien ya que, en teoría, un expulsado no podía abrir una cuenta bancaria, tener un teléfono, alquilar una vivienda, comprar un coche.....pero es que yo todo eso ya lo tenía. Sólo me pidieron el pasaporte para esas cosas.
Probablemente no hubiera podido pedir un préstamo, pero, de hecho, colegas míos ya lo habían hecho...aunque desconozco los detalles de tal situación.
Entonces salí de la comisaría prácticamente como había entrado...en foja cero, y seguí mi vida como hasta ese momento. Pero la espada de Damocles pendía sobre mis parietales, mein Gott!!! Sabía que era cuestión de tiempo.
¿cómo resolvería esa situación?¿Y qué haría con mis pobres e ilusionados hijitos, que, ya se habían iniciado en el edificante camino del sexo, las drogas y el rock and roll, (aunque con connotaciones hispanas, todo hay que decirlo). Ahhhhhhhhhhh......... eso en el próximo capítulo.
"¿Te has enterao?"es "¿has oído?"y si alguien mira al cielo y dice "para hoy han dado agua"es el coloquial de "pronosticada lluvia". Pues eso.
Aunque lo insuperable viene ahora: una vez ví pintado en esas maravillosas paredes blanquísimas de un pequeño pueblo andaluz la siguiente palabra: "CAPANCALÁ". Será un apellido, pensé, pero no podía ser porque se repetía demasiado en otros pueblos. Entonces pregunté y la respuesta fluctuaba entre el encogimiento de hombros y la obviedad..... yo seguía sin entender. "¿Qué será capancalá" me preguntaba, pensando en una cala, en una capa, en una palanca, en una rima.....
Hasta que un castellano, de ésos que hablan como si hubieran salido del Quijote, me lo aclaró :"cal para encalar". Ni de coña lo hubiera adivinado yo solita. Ni de coña es "ni por azar" o algo así.
En esas interesantes interioridades lingüísticas me encontraba yo sumergida cuando me llegó una carta de la policía. Como no me esperaba nada bueno, porque ya era la tercera vez que me rechazaban el permiso de residencia (a causa de un pecado original: la empresa española, la de mis amigos, no contaba con suficiente capital para contratar a un extranjero y, aunque aumentaron el capital, no resultó. Luego, me cambié de empresa contratadora pero el dato informático me volvía a escrachar),
me compré una macetita con una planta preciosa para que me diera buena onda y me acompañara, me inflé los alvéolos de aire puro de la bahía y me lancé con mi mejor sonrisa a la comisaría. (Hay que aclarar que en este país aprendí a confiar en la policía).
Allí me atendió un señor muy amable que, con cierto embarazo, me dijo: "Pero, señora, usted está expulsada". Mi plantita no me sirvió para una merde, la pobre, tan ocupada como estaba con su propia fotosíntesis. "Bueno", casi supliqué, "¿entonces que debo hacer?""Irse", me dijo cariacontecido (al fin y al cabo sabía que estaba ante una doctora y muchas veces los títulos universitarios sólo sirven para eso, para ganarse el respeto de otros) y me explicó que no se explicaba porqué no me habían avisado antes, ya que esa orden de expulsión hacía muchos meses que se había emitido. El no se lo explicaba pero yo sí. El anterior funcionario (luego se dió de baja por enfermedad) tenía una pila de papeles iguales de otros inmigrantes, pero cuando llegaba al mío, lo volvía a poner al final. ( Yo le estaba haciendo la ortodoncia a su hija, y, de esa forma, evitaba que se concretara la orden. Él no podía permitir que, después de todo lo pagado, el tratamiento quedara en el aire). "Uyy" pensé horrorizada " me van a meter en un avión de vuelta".
Como si me hubiera leído el pensamiento, el poli (que tenía un notorio apiñamiento dentario inferior, con pérdida de inserción en el 41, aunque no me pareció oportuno ofrecerle mis servicios en esas delicadas circunstancias) explicó: "Usted se tiene que ir por sus propios medios; nosotros no podemos mandar a todos los indocumentados de vuelta a sus países de origen porque para eso no tenemos presupuesto". "¿Y si no tengo dinero para volverme con mis tres hijos?", inquirí intuyendo la respuesta. Se encogió de hombros en un gesto característico de la gente de estas latitudes cuando se quedan sin argumentos lógicos.
Por lo tanto, quedé en una categoría evanescente, inmaterial e inespecífica que, ni los propios policías de inmigración me pudieron explicar bien ya que, en teoría, un expulsado no podía abrir una cuenta bancaria, tener un teléfono, alquilar una vivienda, comprar un coche.....pero es que yo todo eso ya lo tenía. Sólo me pidieron el pasaporte para esas cosas.
Probablemente no hubiera podido pedir un préstamo, pero, de hecho, colegas míos ya lo habían hecho...aunque desconozco los detalles de tal situación.
Entonces salí de la comisaría prácticamente como había entrado...en foja cero, y seguí mi vida como hasta ese momento. Pero la espada de Damocles pendía sobre mis parietales, mein Gott!!! Sabía que era cuestión de tiempo.
¿cómo resolvería esa situación?¿Y qué haría con mis pobres e ilusionados hijitos, que, ya se habían iniciado en el edificante camino del sexo, las drogas y el rock and roll, (aunque con connotaciones hispanas, todo hay que decirlo). Ahhhhhhhhhhh......... eso en el próximo capítulo.
miércoles, 24 de septiembre de 2014
EMIGRANDO, CAPÍTULO V. Jóvenes exploradores.
Una vez en Algeciras empezó la odisea. Quién más, quién menos todos los inmigrantes la tuvimos.
Los chicos explorando el entorno. Cuando no estaban en el colegio se lanzaban a la aventura. ¡Un mundo nuevo por descubrir! Tanta aventura que mi hijo mayor, junto con otros dos ejemplares locales, tuvo que ser rescatado por la guardia civil de un acantilado al cual treparon y luego no podían bajar, pero tampoco subir. "Cosas de chiquillos", me dijo con gran tolerancia el guardia ante mi cara de incredulidad.
Otro día, el menor, Alejo, llegó al consultorio con cara de compungido. Corriendo con los chicos por la playa se cayó y una rama le atravesó la mejilla de modo que, cuando se hacía un buche, el agua le salía por el agujero. A suturar y antitetánica. La nena estaba más tranquila. Ya se había fracturado la tibia cierto tiempo atrás haciendo gimnasia deportiva en Témperley.
El clan argentino "clandestino e indocumentado", los sin papeles (y los con papeles) nos juntábamos en una parrilla argentina a contarnos nuestros progresos con la ley de extranjería. Lo curioso era que siempre había policías comiendo allí, pero no pasaba nada. Eran amigables...supongo que nos veían muy pacíficos, aunque algo exóticos. Les causábamos buena impresión. A veces venía el cónsul, que era un divino, a comer con nosotros. Una doctora altamente epecializada, que esperaba legalizarse hacía las empanadas y la pasta frola, y un doctor altamente especializado era el mozo. Entonces yo, a la hora de pagar, decía:"Ahhhh, no, si no viene un antropólogo a cobrarme, no pago".
Después me enteré, hablando con taxistas, que nosotros (y los cubanos) estábamos como "muy bien vistos" por los españoles y muchos de ellos todavía recordaban cuando venían los barcos de Perón a traer carne y cereales, en la posguerra civil.
Y muchos hasta se emocionaban, agradecidos.
Como la legalidad se alargaba pasé a llamarme Lola para despistar. Lola, mucho más auténticamente hispano que Mónica. Tan auténtico como una corrida de toros.
Yo recomendaba a mis hijos que no anduvieran ventilando por ahí mi profesión, pero ellos me contestaban: "Pero, mamá, si ya te conoce todo el mundo".
Aprendí que el levante no es ir por ahí olisqueando hombres (o mujeres) sino un viento fuerte que viene de levante, oriente, donde se levanta el sol. La gente hablaba de "la gota fría", fenómeno meteorológico que origina grandes fluctuaciones del tiempo.
Apenas llegaba el invierno, las mujeres se uniformaban de negro. ¡Cómo les gusta el negro! (Ahora menos). Yo seguía con mis vaqueros gastados y mis zapas, o los de corderoy de colores que se usaban tanto en Argentina. Y así iba, tan colorida que llamaba la atención.
Al principio no sabía por qué me miraban tanto las otras mujeres, entonces se lo pregunté a una auxiliar de la clínica, quien me contestó sonriendo: "porque eres muy guapa, cariño". El primer piropo en España vino de una mujer.
Una vez fuí con unos recién conocidos a un pub. Algún que otro caballero apalancado en la barra me lanzaba miradas sugestivas. Y alguien me dijo al oído: "¿ves como no se atreven a más? Sólo miran. es que se nota que eres GUIRI". "Guiri" es el equivalente al gringo nuestro.
Era evidente que pertenecía a una fauna diferente y había como un mutuo descubrimirnto.
Los chicos explorando el entorno. Cuando no estaban en el colegio se lanzaban a la aventura. ¡Un mundo nuevo por descubrir! Tanta aventura que mi hijo mayor, junto con otros dos ejemplares locales, tuvo que ser rescatado por la guardia civil de un acantilado al cual treparon y luego no podían bajar, pero tampoco subir. "Cosas de chiquillos", me dijo con gran tolerancia el guardia ante mi cara de incredulidad.
Otro día, el menor, Alejo, llegó al consultorio con cara de compungido. Corriendo con los chicos por la playa se cayó y una rama le atravesó la mejilla de modo que, cuando se hacía un buche, el agua le salía por el agujero. A suturar y antitetánica. La nena estaba más tranquila. Ya se había fracturado la tibia cierto tiempo atrás haciendo gimnasia deportiva en Témperley.
El clan argentino "clandestino e indocumentado", los sin papeles (y los con papeles) nos juntábamos en una parrilla argentina a contarnos nuestros progresos con la ley de extranjería. Lo curioso era que siempre había policías comiendo allí, pero no pasaba nada. Eran amigables...supongo que nos veían muy pacíficos, aunque algo exóticos. Les causábamos buena impresión. A veces venía el cónsul, que era un divino, a comer con nosotros. Una doctora altamente epecializada, que esperaba legalizarse hacía las empanadas y la pasta frola, y un doctor altamente especializado era el mozo. Entonces yo, a la hora de pagar, decía:"Ahhhh, no, si no viene un antropólogo a cobrarme, no pago".
Después me enteré, hablando con taxistas, que nosotros (y los cubanos) estábamos como "muy bien vistos" por los españoles y muchos de ellos todavía recordaban cuando venían los barcos de Perón a traer carne y cereales, en la posguerra civil.
Y muchos hasta se emocionaban, agradecidos.
Como la legalidad se alargaba pasé a llamarme Lola para despistar. Lola, mucho más auténticamente hispano que Mónica. Tan auténtico como una corrida de toros.
Yo recomendaba a mis hijos que no anduvieran ventilando por ahí mi profesión, pero ellos me contestaban: "Pero, mamá, si ya te conoce todo el mundo".
Aprendí que el levante no es ir por ahí olisqueando hombres (o mujeres) sino un viento fuerte que viene de levante, oriente, donde se levanta el sol. La gente hablaba de "la gota fría", fenómeno meteorológico que origina grandes fluctuaciones del tiempo.
Apenas llegaba el invierno, las mujeres se uniformaban de negro. ¡Cómo les gusta el negro! (Ahora menos). Yo seguía con mis vaqueros gastados y mis zapas, o los de corderoy de colores que se usaban tanto en Argentina. Y así iba, tan colorida que llamaba la atención.
Al principio no sabía por qué me miraban tanto las otras mujeres, entonces se lo pregunté a una auxiliar de la clínica, quien me contestó sonriendo: "porque eres muy guapa, cariño". El primer piropo en España vino de una mujer.
Una vez fuí con unos recién conocidos a un pub. Algún que otro caballero apalancado en la barra me lanzaba miradas sugestivas. Y alguien me dijo al oído: "¿ves como no se atreven a más? Sólo miran. es que se nota que eres GUIRI". "Guiri" es el equivalente al gringo nuestro.
Era evidente que pertenecía a una fauna diferente y había como un mutuo descubrimirnto.
domingo, 14 de septiembre de 2014
EMIGRANDO, CAPÍTULO IV. Raíces
Emma María Martina, una compañera de la facultad, me pregunta cómo hicimos para arrigarnos a un nuevo país. Si uno quiere hablar del ARRAIGO primero debería abordar el DESARRAIGO. No puede haber un buen arraigo si uno no se ha desarraigado por muy buenas razones. Además, no es lo mismo un desarraigo voluntario que otro empujado por la necesidad aguda, involuntario (una guerra, por ejemplo). No obstante, las buenas razones no son suficientes porque el tema tiene mucho que ver con lo emocional.
De mi experiencia puedo afirmar que hay personas que NO sufren el desarraigo: son esencialmente AVES.
Y otras personas que no lo elaboran nunca y no son felices en esa situación por muchos años que pasen. Son esencialmente ÁRBOLES. Juan Gelman cuenta que, cuando se vió forzado a emigrar, aprendió alemán y estuvo muchos años como profesor en la universidad alemana....de a poco se fué desprendiendo de su origen. Hasta que un día habló con alguien en castellano y sintió una gran emoción al hacerlo. Su patria era el IDIOMA. Otros dicen que la patria es la NIÑEZ: .
En mi caso concreto la facilidad del desarraigo se veía venir desde lejos. Siendo pequeña me fuí a pasar unos días con unos tíos que no tenían hijos. Eran estrictos pero cariñosos. Pasaban los días y mi amorosa tía me interrogaba: "¿no extrañás tu casa?". -"No"- contestaba yo, algo sorprendida por la ausencia de lo que se supone que debía sentir.
El desapego, el desprendimiento, el alejamiento; la mirada siempre puesta hacia adelante y nunca hacia atrás eran en mí algo natural. No sé cuándo se gestó y el paso de los años no hizo más que acentuar esa tendencia. No me ataba a nada ni a nadie, mis vínculos siempre eran superficiales. El compromiso era sólo conmigo misma y luego, años más tarde, con mis hijos. No creo que se pueda hacer un juicio moral sobre eso. No es bueno ni malo. SIMPLEMENTE ES y no sé por qué.
Y para responderle a Emma de cómo nos arraigamos más concretamente, sólo se me ocurre lo que contestó PINTI, cuándo le preguntaron que cómo se destruía un país (hablando de la decadencia de Argentina): "DE A POCO". Así se arraiga uno, de a poco. Igual que como se desarrolla un germen dentario: de a poco.
Pero, a diferencia del germen dentario, que responde a un programa genético y va derecho al objetivo final; arraigarse es equivocarse una y otra vez, es escuchar más que hablar, es aprender los nuevos códigos, es estudiar un poco de historia del país para intentar entender fuertes hábitos adquiridos con los años...es DIFÍCIL. Y lo más difícil es no enjuiciar comportamientos diferentes como equivocados, sobre todo para un porteño. Ya sabemos cómo somos: tenemos todas las respuestas. (aunque luego lo que pasa es que nos cambian las preguntas, como dice MAFALDA).
La buena voluntad es fundamental y lo que más ayuda es el sentido del humor, aunque eso depende de las comunidades.No es lo mismo Andalucía que Galicia o que el país vasco, por dar sólo 3 ejemplos al azar. Funcionan con bastantes características diferenciales. Y otra cosa que entendí (que comenté con un alemán que había observado lo mismo) es que es muy distinta la mirada de una persona criada en una gran ciudad que una criada en un pueblo pequeño o en una aldea.
Mis hijos tuvieron una ventaja: su madre estaba FELIZ, no andaba llorando por los rincones ni recordando el dulce de leche o el bife de chorizo. En lugar de ello, saboreaba el gazpacho y las gambas al ajillo. Y eso de que hablamos el mismo idioma ayuda...aunque luego ves que no es exactamente el MISMO idioma. Allí se podía coger (o cojer) todo el día...nadie lo veía mal.
He visto enormes diferencias en la adaptación si uno TRABAJA en casa, como muchas de las esposas de odontólogos que están en casa mientras sus maridos trabajan en su consultorio. En casa se está recordando mucho y conociendo poco y eso estimula la nostalgia y disminuye la curiosidad por conocer una sociedad diferente. El contacto con la sociedad es fundamental: para mí eran todos DESCUBRIMIENTOS y NOVEDADES y, aunque había muchos argentinos recién llegados, de a poco fuí tratando españoles, (con los cuales además, trabajé desde el principio) y salí del búnker, donde sólo se hablaba de los papeles.¡¡¡ OHHHHH, LOS PAPELES!!! el que los tenía y el que no los tenía, pero haría cualquier cosa por tenerlos. No se hablaba de otra cosa.
Con respecto a esto aprendí algo más: no se podía COIMEAR a un funcionario de inmigración como no se podía COIMEAR a un guardia civil de tráfico ni a un policía.........NO SE PODÍA Y PUNTO.
En Argentina en diciembre del ´88 fué la hiperinflación: sentí que nos habíamos salvado de un NAUFRAGIO......uno de tantos. Pero no todo era un camino de rosas en la península ibérica.....la historia continúa.............
De mi experiencia puedo afirmar que hay personas que NO sufren el desarraigo: son esencialmente AVES.
Y otras personas que no lo elaboran nunca y no son felices en esa situación por muchos años que pasen. Son esencialmente ÁRBOLES. Juan Gelman cuenta que, cuando se vió forzado a emigrar, aprendió alemán y estuvo muchos años como profesor en la universidad alemana....de a poco se fué desprendiendo de su origen. Hasta que un día habló con alguien en castellano y sintió una gran emoción al hacerlo. Su patria era el IDIOMA. Otros dicen que la patria es la NIÑEZ: .
En mi caso concreto la facilidad del desarraigo se veía venir desde lejos. Siendo pequeña me fuí a pasar unos días con unos tíos que no tenían hijos. Eran estrictos pero cariñosos. Pasaban los días y mi amorosa tía me interrogaba: "¿no extrañás tu casa?". -"No"- contestaba yo, algo sorprendida por la ausencia de lo que se supone que debía sentir.
El desapego, el desprendimiento, el alejamiento; la mirada siempre puesta hacia adelante y nunca hacia atrás eran en mí algo natural. No sé cuándo se gestó y el paso de los años no hizo más que acentuar esa tendencia. No me ataba a nada ni a nadie, mis vínculos siempre eran superficiales. El compromiso era sólo conmigo misma y luego, años más tarde, con mis hijos. No creo que se pueda hacer un juicio moral sobre eso. No es bueno ni malo. SIMPLEMENTE ES y no sé por qué.
Y para responderle a Emma de cómo nos arraigamos más concretamente, sólo se me ocurre lo que contestó PINTI, cuándo le preguntaron que cómo se destruía un país (hablando de la decadencia de Argentina): "DE A POCO". Así se arraiga uno, de a poco. Igual que como se desarrolla un germen dentario: de a poco.
Pero, a diferencia del germen dentario, que responde a un programa genético y va derecho al objetivo final; arraigarse es equivocarse una y otra vez, es escuchar más que hablar, es aprender los nuevos códigos, es estudiar un poco de historia del país para intentar entender fuertes hábitos adquiridos con los años...es DIFÍCIL. Y lo más difícil es no enjuiciar comportamientos diferentes como equivocados, sobre todo para un porteño. Ya sabemos cómo somos: tenemos todas las respuestas. (aunque luego lo que pasa es que nos cambian las preguntas, como dice MAFALDA).
La buena voluntad es fundamental y lo que más ayuda es el sentido del humor, aunque eso depende de las comunidades.No es lo mismo Andalucía que Galicia o que el país vasco, por dar sólo 3 ejemplos al azar. Funcionan con bastantes características diferenciales. Y otra cosa que entendí (que comenté con un alemán que había observado lo mismo) es que es muy distinta la mirada de una persona criada en una gran ciudad que una criada en un pueblo pequeño o en una aldea.
Mis hijos tuvieron una ventaja: su madre estaba FELIZ, no andaba llorando por los rincones ni recordando el dulce de leche o el bife de chorizo. En lugar de ello, saboreaba el gazpacho y las gambas al ajillo. Y eso de que hablamos el mismo idioma ayuda...aunque luego ves que no es exactamente el MISMO idioma. Allí se podía coger (o cojer) todo el día...nadie lo veía mal.
He visto enormes diferencias en la adaptación si uno TRABAJA en casa, como muchas de las esposas de odontólogos que están en casa mientras sus maridos trabajan en su consultorio. En casa se está recordando mucho y conociendo poco y eso estimula la nostalgia y disminuye la curiosidad por conocer una sociedad diferente. El contacto con la sociedad es fundamental: para mí eran todos DESCUBRIMIENTOS y NOVEDADES y, aunque había muchos argentinos recién llegados, de a poco fuí tratando españoles, (con los cuales además, trabajé desde el principio) y salí del búnker, donde sólo se hablaba de los papeles.¡¡¡ OHHHHH, LOS PAPELES!!! el que los tenía y el que no los tenía, pero haría cualquier cosa por tenerlos. No se hablaba de otra cosa.
Con respecto a esto aprendí algo más: no se podía COIMEAR a un funcionario de inmigración como no se podía COIMEAR a un guardia civil de tráfico ni a un policía.........NO SE PODÍA Y PUNTO.
En Argentina en diciembre del ´88 fué la hiperinflación: sentí que nos habíamos salvado de un NAUFRAGIO......uno de tantos. Pero no todo era un camino de rosas en la península ibérica.....la historia continúa.............
viernes, 12 de septiembre de 2014
EMIGRANDO, CAPÍTULO III. Padres e hijos.
Bueno...¿dónde estaba? Ah, si: en "me voy, pero YA".
En mi viaje exploratorio a España había constatado que había lugares en el mundo que no padecían esa enfermedad crónica llamada INFLACIÓN.
Apenas me bajé del avión en Barajas, corrí al Museo del Prado. Aunque yo era una asidua del Museo de Bellas Artes de Buenos Aires, lo que ví en el Prado me dejó como a la niña del exorcista: con los ojos en la nuca. Velázquez, "Las Meninas", Goya, "Las pinturas negras"......salí de allí con un ataque de ansiedad.
El ofrecimiento de ir a Galicia lo pospuse y me largué a Andalucía. Allí conseguí trabajo.
Resumiendo: volví a Argentina con una clara intención: EMIGRAR. Sentía que tenía un futuro allí. La gente no hablaba de dinero y se palpaba esa atmósfera de país en alza, lleno de proyectos y de ilusiones. Las situaciones que viví me evocaban continuamente imágenes de mi niñez, de una Argentina donde hacer una carrera universitaria era sinónimo de progreso y prosperidad. El optimismo estaba omnipresente.
Cierto tiempo atrás el hombre más importante de mi vida me había hecho un comentario inteligente (como siempre): "Continuamente estamos diciendo que Dios le da pan a quienes no tienen dientes....y vos, que los tenés (se refería, obviamente, a la posibilidad de trabajar en otro país y no a mis dientes, que, como todo el mundo sabe, los tuve bien alineados, después de la ortodoncia, claro; y los sigo teniendo como último baluarte de mi percudido cuerpecito gentil), y vos, que los tenés, no los utilizás"
Una frase verdaderamente lapidaria.
Es que lo difícil eran los padres y los hijos. Los padres porque se quedaban y los hijos porque hacían preguntas y más preguntas, que, en realidad, una contestaba al tanteo, ya que la incógnita era para grandes y chicos. El mayor (15) estaba absolutamente entusismado con el cambio, aunque ignoraba por completo con lo que se iba a encontrar. Sólo dijo: "¿Monarquía, reyes....qué, nos vamos a meter en la máquina del tiempo?" Este hijo siempre fué de espíritu aventurero y bastante temerario.(Y es, ahora está en Dinamarca).
La nena, no. Ella (13) tenía un noviecito y esto era una brutal ruptura para ella." Romeo y Julieta, segunda parte". La parte dolorosa del tema.
Y el menor (11) creía que era un viaje del cual volveríamos antes o después, a pesar de nuestras explicaciones al respecto. Solo preguntó: "¿Allá cuánto es la inflación?"
Había que tomar una decisión: todo no podía ser un camino de rosas. Entonces pensé: "¿Y si no voy porque me da miedo y luego se me pasan los años (ya tenía 40) y me arrepiento?"
Así que la decisión la tomé. La autorización del padre para que viajen los chicos la logré engañándolo, por supuesto. Le hice creer que iba con una beca por unos meses y me llevaba los chicos como unas vacaciones culturales. Y entonces, estampó la firma tan anhelada. Abandoné la tesis doctoral, tampoco pude dar la última clase en la UBA para llevarme el título de docente autorizada (3 años de carrera docente en los que aprendí cosas interesantísimas), venta del consultorio, derivación de pacientes (una pequeña paciente lloró cuando se lo dije, cosa que me sorprendió muchísimo), despedidas y lo peor....se quedaban solos mis padres, otra parte dolorosa... con un solo hermano y desaparecido.
Aunque me alentaron a irme porque eran personas generosas y sin apego, para ellos fué un duro golpe nuestra partida. Yo quedé con la idea de que luego se vinieran conmigo, aunque nunca quisieron viajar, ni siquiera de vacaciones. (Cada año volvía yo a verlos).
El martes 13 de septiembre de 1988 era la partida. Mi hija intentó el último asalto y me dijo que el martes 13 daba mala suerte, que se caería el avión y que nos haríamos m...... Mi respuesta fué: "Esta es una gran oportunidad para dejar de ser supersticiosa".
Fué un viaje placentero y sereno, con pocos pasajeros, con lo cual tuvimos la suerte de dormir acostados ocupando varios asientos.
Amanecía en Madrid. En 12 horas habíamos pasado de la primavera al otoño y de una verde región húmeda a una seca con todos los matices del color tierra. Un asimétrico ajedrezado de marrones, ocres, rojos y anaranjados complementados con un cielo azul inmaculado nos recibía allá abajo.......
¿Cómo nos iría, qué nueva sociedad nos esperaba?
En mi viaje exploratorio a España había constatado que había lugares en el mundo que no padecían esa enfermedad crónica llamada INFLACIÓN.
Apenas me bajé del avión en Barajas, corrí al Museo del Prado. Aunque yo era una asidua del Museo de Bellas Artes de Buenos Aires, lo que ví en el Prado me dejó como a la niña del exorcista: con los ojos en la nuca. Velázquez, "Las Meninas", Goya, "Las pinturas negras"......salí de allí con un ataque de ansiedad.
El ofrecimiento de ir a Galicia lo pospuse y me largué a Andalucía. Allí conseguí trabajo.
Resumiendo: volví a Argentina con una clara intención: EMIGRAR. Sentía que tenía un futuro allí. La gente no hablaba de dinero y se palpaba esa atmósfera de país en alza, lleno de proyectos y de ilusiones. Las situaciones que viví me evocaban continuamente imágenes de mi niñez, de una Argentina donde hacer una carrera universitaria era sinónimo de progreso y prosperidad. El optimismo estaba omnipresente.
Cierto tiempo atrás el hombre más importante de mi vida me había hecho un comentario inteligente (como siempre): "Continuamente estamos diciendo que Dios le da pan a quienes no tienen dientes....y vos, que los tenés (se refería, obviamente, a la posibilidad de trabajar en otro país y no a mis dientes, que, como todo el mundo sabe, los tuve bien alineados, después de la ortodoncia, claro; y los sigo teniendo como último baluarte de mi percudido cuerpecito gentil), y vos, que los tenés, no los utilizás"
Una frase verdaderamente lapidaria.
Es que lo difícil eran los padres y los hijos. Los padres porque se quedaban y los hijos porque hacían preguntas y más preguntas, que, en realidad, una contestaba al tanteo, ya que la incógnita era para grandes y chicos. El mayor (15) estaba absolutamente entusismado con el cambio, aunque ignoraba por completo con lo que se iba a encontrar. Sólo dijo: "¿Monarquía, reyes....qué, nos vamos a meter en la máquina del tiempo?" Este hijo siempre fué de espíritu aventurero y bastante temerario.(Y es, ahora está en Dinamarca).
La nena, no. Ella (13) tenía un noviecito y esto era una brutal ruptura para ella." Romeo y Julieta, segunda parte". La parte dolorosa del tema.
Y el menor (11) creía que era un viaje del cual volveríamos antes o después, a pesar de nuestras explicaciones al respecto. Solo preguntó: "¿Allá cuánto es la inflación?"
Había que tomar una decisión: todo no podía ser un camino de rosas. Entonces pensé: "¿Y si no voy porque me da miedo y luego se me pasan los años (ya tenía 40) y me arrepiento?"
Así que la decisión la tomé. La autorización del padre para que viajen los chicos la logré engañándolo, por supuesto. Le hice creer que iba con una beca por unos meses y me llevaba los chicos como unas vacaciones culturales. Y entonces, estampó la firma tan anhelada. Abandoné la tesis doctoral, tampoco pude dar la última clase en la UBA para llevarme el título de docente autorizada (3 años de carrera docente en los que aprendí cosas interesantísimas), venta del consultorio, derivación de pacientes (una pequeña paciente lloró cuando se lo dije, cosa que me sorprendió muchísimo), despedidas y lo peor....se quedaban solos mis padres, otra parte dolorosa... con un solo hermano y desaparecido.
Aunque me alentaron a irme porque eran personas generosas y sin apego, para ellos fué un duro golpe nuestra partida. Yo quedé con la idea de que luego se vinieran conmigo, aunque nunca quisieron viajar, ni siquiera de vacaciones. (Cada año volvía yo a verlos).
El martes 13 de septiembre de 1988 era la partida. Mi hija intentó el último asalto y me dijo que el martes 13 daba mala suerte, que se caería el avión y que nos haríamos m...... Mi respuesta fué: "Esta es una gran oportunidad para dejar de ser supersticiosa".
Fué un viaje placentero y sereno, con pocos pasajeros, con lo cual tuvimos la suerte de dormir acostados ocupando varios asientos.
Amanecía en Madrid. En 12 horas habíamos pasado de la primavera al otoño y de una verde región húmeda a una seca con todos los matices del color tierra. Un asimétrico ajedrezado de marrones, ocres, rojos y anaranjados complementados con un cielo azul inmaculado nos recibía allá abajo.......
¿Cómo nos iría, qué nueva sociedad nos esperaba?
martes, 9 de septiembre de 2014
EMIGRANDO, CAPÍTULO II. Título
Entonces, en mi nueva vida porteña-temperleña transcurrieron unos años hiperactivos. Apareció el hombre más importante de mi vida, el divino Juan. los hijos seguían creciendo porque comían seguido, trabajo y estudio a mansalva: consultorio, cátedra en la UBA y en la UNLP, Ateneo, primeras prácticas de ortodoncia y estudio de la ATM con el doctor Luis Zielinsky, hombre de profundos conocimientos que me enseñó el sentido de la palabra HOLÍSTICO.
Mientras tanto se desarrollaba el Plan Austral con Alfonsín de presi.
Empiezo mi tesis "Diferentes concentraciones de proteínas y su efecto en el crecimiento mandibular" con el Dr. Bozzini de padrino. ¡Hasta los domingos tenía que ir a la cátedra a pesar y dar de comer a las ratitas blancas! (Lo cual hacía las delicias de mis hijos, que me acompañaban)
Allí aprendieron que en la jaula de proteínas cero no había que meter la mano porque las ratitas muertas de hambre podían morder.
Pero negros nubarrones amenazaban nuestras vidas, porque como todos, estábamos en manos de los POLÍTICOS.
Inesperadamente se abrió una puertita: en la UBA admitieron a un grupo de médicos españoles que venían a cursar parte de la carrera porque en su país no tenían plaza en estomatología (carrera de odontología no había), cumpliendo un convenio entre ambos países.
Yo tuve la suerte y la audacia de darles fisiología oral y así empecé mi contacto con los españoles, muy respetuosos y sumamente silenciosos y tímidos, dejándoles claro de antemano que ellos probablemente sabían más que yo de fisiología. (Aunque la fisio oral era muy específica, así que algo les pude enseñar).
Un día, una joven madrileña se acercó a mí porque necesitaba ayuda: le dolía mucho un molar y no sabía a quién acudir.
Me la llevé a mi consul y le hice una endodoncia que, según me cuenta, hasta hoy no le traído más problemas. ¡Qué suerte, quedé como una diosa! Por todos los errores que una comete, en la profesión y en la vida, esta vez me salió bien y salvé el honor. Era muy agradecida y nos hicimos más cercanas. Además, les facilité la entrada a las clases teóricas del Ateneo Argentino de Odontología, hecho totalmente irregular, ya que no estaban graduados, pero que se reconsideró por el hecho de que eran médicos. Eso sí, carísimo y ellos, felices porque nunca soñaron con acceder a un posgrado de alta calidad, sin ser postgraduados.
Mientras tanto se desarrollaba el Plan Austral con Alfonsín de presi.
Empiezo mi tesis "Diferentes concentraciones de proteínas y su efecto en el crecimiento mandibular" con el Dr. Bozzini de padrino. ¡Hasta los domingos tenía que ir a la cátedra a pesar y dar de comer a las ratitas blancas! (Lo cual hacía las delicias de mis hijos, que me acompañaban)
Allí aprendieron que en la jaula de proteínas cero no había que meter la mano porque las ratitas muertas de hambre podían morder.
Pero negros nubarrones amenazaban nuestras vidas, porque como todos, estábamos en manos de los POLÍTICOS.
Inesperadamente se abrió una puertita: en la UBA admitieron a un grupo de médicos españoles que venían a cursar parte de la carrera porque en su país no tenían plaza en estomatología (carrera de odontología no había), cumpliendo un convenio entre ambos países.
Yo tuve la suerte y la audacia de darles fisiología oral y así empecé mi contacto con los españoles, muy respetuosos y sumamente silenciosos y tímidos, dejándoles claro de antemano que ellos probablemente sabían más que yo de fisiología. (Aunque la fisio oral era muy específica, así que algo les pude enseñar).
Un día, una joven madrileña se acercó a mí porque necesitaba ayuda: le dolía mucho un molar y no sabía a quién acudir.
Me la llevé a mi consul y le hice una endodoncia que, según me cuenta, hasta hoy no le traído más problemas. ¡Qué suerte, quedé como una diosa! Por todos los errores que una comete, en la profesión y en la vida, esta vez me salió bien y salvé el honor. Era muy agradecida y nos hicimos más cercanas. Además, les facilité la entrada a las clases teóricas del Ateneo Argentino de Odontología, hecho totalmente irregular, ya que no estaban graduados, pero que se reconsideró por el hecho de que eran médicos. Eso sí, carísimo y ellos, felices porque nunca soñaron con acceder a un posgrado de alta calidad, sin ser postgraduados.
Tiempo después, esa joven madrileña sugirió que podría llevar mi título a homologar a España, cuando llevara el suyo, al terminar la carrera en Buenos Aires.
Pensé: "¿para qué?"............................Y luego: "¿por qué no?" Y pensé en el museo del Prado, en la Gran Vía, en Felipe II, la entrada en la Unión Europea, en las Meninas, en el Gaudí de Barcelona, en Joan Manuel Serrat, en la Alhambra, en Sorolla, en Paco de Lucía...
Pensé: "¿para qué?"............................Y luego: "¿por qué no?" Y pensé en el museo del Prado, en la Gran Vía, en Felipe II, la entrada en la Unión Europea, en las Meninas, en el Gaudí de Barcelona, en Joan Manuel Serrat, en la Alhambra, en Sorolla, en Paco de Lucía...
Aunque ni me planteaba emigrar, nuestros políticos, siempre tan generosos y pensando en nuestro futuro, ya estaban abonando la pista de decolaje de Ezeiza primorosamente, para que buscáramos horizontes más promisorios y no nos pusiéramos contestatarios.
Sintetizando: fracasa el Plan Austral, fuera Alfonsín y Menem gana la interna.
Y yo cavilo: "¿más de lo mismo?"
Mi título se homologó en 15 días. Increíble. Velocirraptor. La cosa se acelera y hay que tomar una decisión importantísima.
Empiezo otro milenio de psicoanálisis con Leonor Pagano, la psicóloga que tantas veces me salvó del desastre: "mis hijos", "me voy, no me voy" "Este país me quiere, no me quiere, mucho, poquito, nada....y yo a él, ¿lo amo aunque me machaque? ¿para qué seguir perfeccionándome?, hijos adolescentes, tengo que decidir por ellos, quieran o no quieran".
Mis respuestas a esas preguntas siempre eran deprimentes pero Juan, el hombre más importante de mi vida, me animaba a dar el paso, aunque no tenía un peso. La delincuencia aumentaba. No veía horizonte ni sol naciente. De golpe pensé: "¿Dios le da pan a quien no tiene dientes? Pero yo tengo dientes: tengo un título homologado. Si no lo hago, creo que me pesará toda la vida".
Hago un viaje exploratorio a España y allí hago un descubrimiento deslumbrador: NO HAY INFLACIÓN, casi. NO HAY INFLACIÓN.............¿¿¿¿¿¿Qué????? Me voy, pero YA. Juan pidió plata prestada para los pasajes mío, el de Cuyén y el de Alejo. Camilo se tenía que quedar con un matrimonio amigo, pero los dentistas que me contrataban decidieron prestarme para su billete. Menos mal.
Pero todavía quedaba un obstáculo grande: mi ex. ¿Cómo haría para conseguir su permiso para que mis hijos pudieran viajar? En fin, ya se me ocurriría algo.
Sintetizando: fracasa el Plan Austral, fuera Alfonsín y Menem gana la interna.
Y yo cavilo: "¿más de lo mismo?"
Mi título se homologó en 15 días. Increíble. Velocirraptor. La cosa se acelera y hay que tomar una decisión importantísima.
Empiezo otro milenio de psicoanálisis con Leonor Pagano, la psicóloga que tantas veces me salvó del desastre: "mis hijos", "me voy, no me voy" "Este país me quiere, no me quiere, mucho, poquito, nada....y yo a él, ¿lo amo aunque me machaque? ¿para qué seguir perfeccionándome?, hijos adolescentes, tengo que decidir por ellos, quieran o no quieran".
Mis respuestas a esas preguntas siempre eran deprimentes pero Juan, el hombre más importante de mi vida, me animaba a dar el paso, aunque no tenía un peso. La delincuencia aumentaba. No veía horizonte ni sol naciente. De golpe pensé: "¿Dios le da pan a quien no tiene dientes? Pero yo tengo dientes: tengo un título homologado. Si no lo hago, creo que me pesará toda la vida".
Hago un viaje exploratorio a España y allí hago un descubrimiento deslumbrador: NO HAY INFLACIÓN, casi. NO HAY INFLACIÓN.............¿¿¿¿¿¿Qué????? Me voy, pero YA. Juan pidió plata prestada para los pasajes mío, el de Cuyén y el de Alejo. Camilo se tenía que quedar con un matrimonio amigo, pero los dentistas que me contrataban decidieron prestarme para su billete. Menos mal.
Pero todavía quedaba un obstáculo grande: mi ex. ¿Cómo haría para conseguir su permiso para que mis hijos pudieran viajar? En fin, ya se me ocurriría algo.
viernes, 5 de septiembre de 2014
EMIGRANDO, CAPÍTULO I. Neuquén.
El martes 13 de septiembre de 1988 tomamos un avión mis 3 hijos y yo con destino a Madrid.
El menor, Alejo, de 11 años, me preguntó con una carita sonriente: "¡Qué divertido!¿Y cuándo volvemos?".
Lo miré fijo y contesté: "No volvemos". Su carita de perplejidad la recuerdo con nitidez a pesar de los años transcurridos.
Aunque ya se lo había explicado a él y a sus hermanos, por lo visto, no había llegado a entender lo que para nosotros, los adultos, significa "quemar las naves". Y escuchando y viendo todos los preparativos no llegó a imaginar siquiera lo que es "EMIGRAR". Pero, en realidad, ¿alguien lo sabe de verdad hasta que no lo hace?
Bueno, al menos, uno puede preguntarse en qué argumentación racional basó su decisión. (lo de las emociones y el inconsciente viene depués, aunque estaba antes). La Argentina siempre fué un país movidito. Tipo adolescente: IMPREVISIBLE. Pero como una ha crecido con eso, es igual que un ciego de nacimiento: HABITUAL.
A pesar de ello, yo leía y escuchaba que existían lugares más seguros y me preguntaba, a medida que pasaban los años, si no podría aspirar a algo mejor.(Ojalá me hubiera preguntado lo mismo al elegir pareja).
Bueno, a lo que iba: inicié mi andadura profesional por la migración INTERIOR. Empezaba el año 1974 (¡Qué año, mon Dieu!). Conseguí un trabajo full time en Neuquén, en la cordillera de los Andes. Primero a Villa La Angostura (donde quedaba el elegante Messidor, residencia presidencial. Allí vivió "prisionera" María Estela Martínez de Perón, aunque no llegué a conocerla pero estuvimos en la misma época y, si hubiera tenido algún problema odontológico o médico, sólo estábamos el médico y yo para resolver el tema), posteriormente a San Martín de los Andes. Estuve 8 años. Fué una experiencia intensa y edificante. En ese bellísimo lugar, la villa, como le dicen los autóctonos del lugar, trabajé por primera vez en mi profesión, nacieron mis dos hijos menores (en un hospitalito sin quirófano, donde había dos profesionales: el Dr Arraiz, excelente médico y mejor persona y yo), vi paisajes y colores inimaginables en esa naturaleza salvaje; en ese precioso lugar tomé contacto con otra realidad y conocí gente divina.Y lo siniestro: supe de la desaparición de parte de mi familia en Buenos Aires... luego me agarró el rodrigazo, con su salvaje devaluación. "¡¡¡Tomá, para que te vayas acostumbrando!!", parecían querer decirme entre los militares y los políticos.
Años más tarde, cuando la rutina comenzó a devorarme y los chismes de un pueblo pequeño empezaron a cansarme, me resigné a prescindir de la comodidad, de los bosques multicolores, de las montañas nevadas y de los lagos transparentes y decidí mudarme DE VUELTA a la gran ciudad. Volvía la democracia (Alfonsín) y con ella la esperanza. Así me deshice de un solo golpe de dos problemas: de mi marido, que no tenía demasiado apego al trabajo ni ganas de evolucionar y de mi progresivo atraso en las novedades odontológicas.
Para eso conté con el apoyo, siempre incondicional, de mis padres. Volví a Témperley, contacté con obras sociales (gracias a mi mamá, que hablaba con todo el mundo) para trabajar en el consultorio de mi papá y me presenté en la cátedra de fisiología de la facultad de Buenos Aires (siempre me fascinaron las materias básicas) para un trabajo ad-honorem. La cátedra estaba a cargo del Doctor Bozzini, un hombre sabio e inolvidable, del cual aprendí muchísimo y cuyo amor a la ciencia me dió un impulso que todavía me dura. Meses más tarde, me acerqué al Ateneo Argentino de Odontología con el propósito de aprender ortodoncia y ortopedia maxilar. En ese magno lugar comprendí la importancia del trabajo INTERDISCIPLINAR, algo interesantísimo y que marcó mi futuro profesional. Así empezó mi nueva etapa vital.
En el próximo capítulo sigo. No quiero cansar a mi pequeñísima (o inexistente) audiencia.
El menor, Alejo, de 11 años, me preguntó con una carita sonriente: "¡Qué divertido!¿Y cuándo volvemos?".
Lo miré fijo y contesté: "No volvemos". Su carita de perplejidad la recuerdo con nitidez a pesar de los años transcurridos.
Aunque ya se lo había explicado a él y a sus hermanos, por lo visto, no había llegado a entender lo que para nosotros, los adultos, significa "quemar las naves". Y escuchando y viendo todos los preparativos no llegó a imaginar siquiera lo que es "EMIGRAR". Pero, en realidad, ¿alguien lo sabe de verdad hasta que no lo hace?
Bueno, al menos, uno puede preguntarse en qué argumentación racional basó su decisión. (lo de las emociones y el inconsciente viene depués, aunque estaba antes). La Argentina siempre fué un país movidito. Tipo adolescente: IMPREVISIBLE. Pero como una ha crecido con eso, es igual que un ciego de nacimiento: HABITUAL.
A pesar de ello, yo leía y escuchaba que existían lugares más seguros y me preguntaba, a medida que pasaban los años, si no podría aspirar a algo mejor.(Ojalá me hubiera preguntado lo mismo al elegir pareja).
Bueno, a lo que iba: inicié mi andadura profesional por la migración INTERIOR. Empezaba el año 1974 (¡Qué año, mon Dieu!). Conseguí un trabajo full time en Neuquén, en la cordillera de los Andes. Primero a Villa La Angostura (donde quedaba el elegante Messidor, residencia presidencial. Allí vivió "prisionera" María Estela Martínez de Perón, aunque no llegué a conocerla pero estuvimos en la misma época y, si hubiera tenido algún problema odontológico o médico, sólo estábamos el médico y yo para resolver el tema), posteriormente a San Martín de los Andes. Estuve 8 años. Fué una experiencia intensa y edificante. En ese bellísimo lugar, la villa, como le dicen los autóctonos del lugar, trabajé por primera vez en mi profesión, nacieron mis dos hijos menores (en un hospitalito sin quirófano, donde había dos profesionales: el Dr Arraiz, excelente médico y mejor persona y yo), vi paisajes y colores inimaginables en esa naturaleza salvaje; en ese precioso lugar tomé contacto con otra realidad y conocí gente divina.Y lo siniestro: supe de la desaparición de parte de mi familia en Buenos Aires... luego me agarró el rodrigazo, con su salvaje devaluación. "¡¡¡Tomá, para que te vayas acostumbrando!!", parecían querer decirme entre los militares y los políticos.
Años más tarde, cuando la rutina comenzó a devorarme y los chismes de un pueblo pequeño empezaron a cansarme, me resigné a prescindir de la comodidad, de los bosques multicolores, de las montañas nevadas y de los lagos transparentes y decidí mudarme DE VUELTA a la gran ciudad. Volvía la democracia (Alfonsín) y con ella la esperanza. Así me deshice de un solo golpe de dos problemas: de mi marido, que no tenía demasiado apego al trabajo ni ganas de evolucionar y de mi progresivo atraso en las novedades odontológicas.
Para eso conté con el apoyo, siempre incondicional, de mis padres. Volví a Témperley, contacté con obras sociales (gracias a mi mamá, que hablaba con todo el mundo) para trabajar en el consultorio de mi papá y me presenté en la cátedra de fisiología de la facultad de Buenos Aires (siempre me fascinaron las materias básicas) para un trabajo ad-honorem. La cátedra estaba a cargo del Doctor Bozzini, un hombre sabio e inolvidable, del cual aprendí muchísimo y cuyo amor a la ciencia me dió un impulso que todavía me dura. Meses más tarde, me acerqué al Ateneo Argentino de Odontología con el propósito de aprender ortodoncia y ortopedia maxilar. En ese magno lugar comprendí la importancia del trabajo INTERDISCIPLINAR, algo interesantísimo y que marcó mi futuro profesional. Así empezó mi nueva etapa vital.
En el próximo capítulo sigo. No quiero cansar a mi pequeñísima (o inexistente) audiencia.
sábado, 30 de agosto de 2014
APIÑAMIENTO POSTERIOR.
Estas opiniones son fruto de mi práctica odontológica y no tienen ningún soporte bibliográfico.
El apiñamiento posterior por falta de espacio se debe resolver algunas veces con extracciones al igual que ocurre con el apiñamiento anterior o lateral.
Las extracciones en el apiñamiento posterior deberán tener en cuenta la edad del paciente, la morfología ósea (que determina la inserción del músculo masetero), el tamaño dentario, el estado de salud coronario y periodontal, la oclusión. el crecimiento paralelo, convergente o divergente (si es muy joven el paciente), la ATM y, LO MÁS IMPORTANTE DE TODO: si se trata de MAXILAR o de MANDÍBULA.
Naturalmente, la primera opción de tratamiento es la exodoncia de los ochos.
Pero si los ochos del MAXILAR, por ejemplo, todavía no han apexificado y los sietes están deteriorados por caries, se puede optar por extraer los sietes y dejar erupcionar a los ochos en el espacio edéntulo.
Una circunstancia frecuente (aunque cada vez menos por las profilaxis) es la pérdida prematura de los seis.
En este caso y tratándose del MAXILAR, se pueden alinear con ortodoncia los sietes y los ochos, si la cortical del seno maxilar no lo impide. Si ésta es muy baja, se debería hacer elevamiento sinusal, colocar un implante y extraer los ochos. U otro tipo de reconstrucción protésica. Las posibilidades económicas del paciente y sus deseos y necesidades también deben ser tomados en cuenta.
La falta de antagonista muchas veces obliga a decidir extracciones.
El tratamiento en la MANDÍBULA es radicalmente distinto porque la erupción de los cordales no es predecible.
Sólo en casos de máximo apiñamiento (por macrodoncia, por ejemplo) con intrusión, rotación y/o lingualización de los seis inferiores se opta por extraer sietes que entorpecen seriamente el enderezamiento de los seis. Siempre teniendo en cuenta que los ochos también se perderán. Estoy absolutamente convencida que es mejor un solo molar funcionando perfectamente con su antagonista que dos o tres malposicionados y con la perspectiva de originar bolsas patológicas, caries interproximales, dificultad en la higiene,problemas de ATM, etc en un futuro mediato.
Muchas veces tenemos una ASIMETRÍA y necesitamos una solución diferente en el lado izquierdo de la boca que en el lado derecho.
Al aumentar las expectativas de vida en la población, aumenta el compromiso que los odontólogos contraigamos con el paciente; condicionando nuestro tratamiento a MUY LARGO PLAZO.
Debemos imaginar a un adulto donde hay un niño o un joven. Considerar el pronóstico que, en lo posible, nos asegure una estética y una función siendo el paciente ya adulto o mayor, evitando así (o posponiendo lo más posible), las restauraciones y prótesis.
Hemos comprobado en reiteradas oportunidades lo que ocurre con molares o premolares endodonciados y con gran pérdida coronaria. A menos que se realicen pernos y fundas esa pieza dentaria podrá sufrir una fractura longitudinal antes o después.
SINTETIZANDO: las exodoncias de molares en casos de apiñamiento posterior deben ser decididas luego de un examen cuidadoso e individual de esa situación bucal en concreto y siempre pensando en EL LARGO PLAZO. Pensando PREVENTIVAMENTE. Pensando en la FUNCIÓN que deberán realizar en los siguientes años, a veces, muchos.
"LA MEJOR PRÓTESIS ES LA QUE NUNCA SE HACE"
"LA MEJOR ORTODONCIA ES LA PREVENTIVA Y LA INTERCEPTIVA".
El apiñamiento posterior por falta de espacio se debe resolver algunas veces con extracciones al igual que ocurre con el apiñamiento anterior o lateral.
Las extracciones en el apiñamiento posterior deberán tener en cuenta la edad del paciente, la morfología ósea (que determina la inserción del músculo masetero), el tamaño dentario, el estado de salud coronario y periodontal, la oclusión. el crecimiento paralelo, convergente o divergente (si es muy joven el paciente), la ATM y, LO MÁS IMPORTANTE DE TODO: si se trata de MAXILAR o de MANDÍBULA.
Naturalmente, la primera opción de tratamiento es la exodoncia de los ochos.
Pero si los ochos del MAXILAR, por ejemplo, todavía no han apexificado y los sietes están deteriorados por caries, se puede optar por extraer los sietes y dejar erupcionar a los ochos en el espacio edéntulo.
Una circunstancia frecuente (aunque cada vez menos por las profilaxis) es la pérdida prematura de los seis.
En este caso y tratándose del MAXILAR, se pueden alinear con ortodoncia los sietes y los ochos, si la cortical del seno maxilar no lo impide. Si ésta es muy baja, se debería hacer elevamiento sinusal, colocar un implante y extraer los ochos. U otro tipo de reconstrucción protésica. Las posibilidades económicas del paciente y sus deseos y necesidades también deben ser tomados en cuenta.
La falta de antagonista muchas veces obliga a decidir extracciones.
El tratamiento en la MANDÍBULA es radicalmente distinto porque la erupción de los cordales no es predecible.
Sólo en casos de máximo apiñamiento (por macrodoncia, por ejemplo) con intrusión, rotación y/o lingualización de los seis inferiores se opta por extraer sietes que entorpecen seriamente el enderezamiento de los seis. Siempre teniendo en cuenta que los ochos también se perderán. Estoy absolutamente convencida que es mejor un solo molar funcionando perfectamente con su antagonista que dos o tres malposicionados y con la perspectiva de originar bolsas patológicas, caries interproximales, dificultad en la higiene,problemas de ATM, etc en un futuro mediato.
Muchas veces tenemos una ASIMETRÍA y necesitamos una solución diferente en el lado izquierdo de la boca que en el lado derecho.
Al aumentar las expectativas de vida en la población, aumenta el compromiso que los odontólogos contraigamos con el paciente; condicionando nuestro tratamiento a MUY LARGO PLAZO.
Debemos imaginar a un adulto donde hay un niño o un joven. Considerar el pronóstico que, en lo posible, nos asegure una estética y una función siendo el paciente ya adulto o mayor, evitando así (o posponiendo lo más posible), las restauraciones y prótesis.
Hemos comprobado en reiteradas oportunidades lo que ocurre con molares o premolares endodonciados y con gran pérdida coronaria. A menos que se realicen pernos y fundas esa pieza dentaria podrá sufrir una fractura longitudinal antes o después.
SINTETIZANDO: las exodoncias de molares en casos de apiñamiento posterior deben ser decididas luego de un examen cuidadoso e individual de esa situación bucal en concreto y siempre pensando en EL LARGO PLAZO. Pensando PREVENTIVAMENTE. Pensando en la FUNCIÓN que deberán realizar en los siguientes años, a veces, muchos.
"LA MEJOR PRÓTESIS ES LA QUE NUNCA SE HACE"
"LA MEJOR ORTODONCIA ES LA PREVENTIVA Y LA INTERCEPTIVA".
ORIGEN HISTÓRICO DE LA PRÓXIMA GUERRA REGIONAL
Este señor es VLADISLAV INOZEMTSEV, profesor de economía de la Universidad de Moscú.
De una entrevista que le hizo el diario El País extraigo párrafos que me parecen ilustrativos.
Habrá "una guerra entre las tropas rusas, que finalmente entrarán en Ucrania, y fuerzas occidentales, una verdadera guerra regional. Formalmente será una guerra entre las Fuerzas Armadas rusas y las de Ucrania, en las que Occidente estará involucrado en algún grado con consejeros y suministros. Por supuesto, no será una guerra nuclear...."
Pregunta: "¿Cuál es la verdadera causa de la tensión?"
Respuesta: "La psicología de Putin....."
Pregunta: "¿Qué se puede hacer para evitar la guerra?"
Respuesta: " Nada. Occidente debe dejar que suceda y ganarla de una forma más sólida que la Guerra Fría". "...En la guerra de Chechenia, Putin creía con razón que se podía acbar con los insurgentes y conseguir la paz. Ganó aquélla guerra, estableció un régimen nuevo y Chechenia es hoy un territorio relativamente pacífico con un cierto desarrollo. Ucrania tiene hoy(...) los mismos fines que Rusia tuvo antes en Chechenia, acabar con los separatistas y controlar el territorio. Sólo que hoy Putin no quiere la paz y no quiere que los insurgentes se vayan".
"Hay un paralelismo entre Putin y Alexander Nevski, el caudillo ruso que en el siglo XIII (...) resistió los ataques de los caballeros teutónicos llegados desde Occidente para convertir a los rusos al catolicismo. Nevski consideraba que los teutones eran más peligrosos que los mongoles y aceptó pagarles tributo (...)para reducir la amenaza de Occidente. A diferencia de los teutones, los mongoles no les impedían ejercer la fe ortodoxa. Lo mismo hace Putin ahora con China, a la que prácticamente le damos gratis el gas. China no se inmiscuye en nuestros principios. Occidente está dispuesto a pagar el gas pero quiere imponer sus normas europeas.
Putin, que es un devoto cristiano ortodoxo, ve a Occidente no sólo como una sociedad legalista cuyas reglas amenazan su poder personal, sino como una sociedad decadente y antirreligiosa. Ve la expansión de la UE y la OTAN como el mismo tipo de amenaza que Nevski vió en los caballeros teutónicos. (...). El giro hacia Oriente se basa en una percepción del país no como Estado Nación moderno, sino como un Santo Grial con connotaciones religiosas".
"China ve a Rusia como fuente de materias primas y no es un factor de modernización (para los rusos).....No obstante, la situación se agrava si Rusia pierde la posibilidad de ser un suministrador a Europa. Los chinos, a diferencia de los rusos, son muy razonables, actúan con sutileza y no se rigen por las emociones. Mientras dependan de la tecnología y los mercados norteamericanos, no entrarán en conflicto con EEUU".
"Rusia perdió la Guerra Fría porque Occidente incumplió la promesa dada a Gorbachov de que la OTAN no se ampliaría y ha demostrado varias veces que no quiere estabilizar Rusia".
"los europeos deben decidir si quieren a Rusia como aliado frente a China o si necesitan un conflicto constante aquí, es decir, si aceptan a Rusia como parte del mundo occidental o como un factor irritante"
De una entrevista que le hizo el diario El País extraigo párrafos que me parecen ilustrativos.
Habrá "una guerra entre las tropas rusas, que finalmente entrarán en Ucrania, y fuerzas occidentales, una verdadera guerra regional. Formalmente será una guerra entre las Fuerzas Armadas rusas y las de Ucrania, en las que Occidente estará involucrado en algún grado con consejeros y suministros. Por supuesto, no será una guerra nuclear...."
Pregunta: "¿Cuál es la verdadera causa de la tensión?"
Respuesta: "La psicología de Putin....."
Pregunta: "¿Qué se puede hacer para evitar la guerra?"
Respuesta: " Nada. Occidente debe dejar que suceda y ganarla de una forma más sólida que la Guerra Fría". "...En la guerra de Chechenia, Putin creía con razón que se podía acbar con los insurgentes y conseguir la paz. Ganó aquélla guerra, estableció un régimen nuevo y Chechenia es hoy un territorio relativamente pacífico con un cierto desarrollo. Ucrania tiene hoy(...) los mismos fines que Rusia tuvo antes en Chechenia, acabar con los separatistas y controlar el territorio. Sólo que hoy Putin no quiere la paz y no quiere que los insurgentes se vayan".
"Hay un paralelismo entre Putin y Alexander Nevski, el caudillo ruso que en el siglo XIII (...) resistió los ataques de los caballeros teutónicos llegados desde Occidente para convertir a los rusos al catolicismo. Nevski consideraba que los teutones eran más peligrosos que los mongoles y aceptó pagarles tributo (...)para reducir la amenaza de Occidente. A diferencia de los teutones, los mongoles no les impedían ejercer la fe ortodoxa. Lo mismo hace Putin ahora con China, a la que prácticamente le damos gratis el gas. China no se inmiscuye en nuestros principios. Occidente está dispuesto a pagar el gas pero quiere imponer sus normas europeas.
Putin, que es un devoto cristiano ortodoxo, ve a Occidente no sólo como una sociedad legalista cuyas reglas amenazan su poder personal, sino como una sociedad decadente y antirreligiosa. Ve la expansión de la UE y la OTAN como el mismo tipo de amenaza que Nevski vió en los caballeros teutónicos. (...). El giro hacia Oriente se basa en una percepción del país no como Estado Nación moderno, sino como un Santo Grial con connotaciones religiosas".
"China ve a Rusia como fuente de materias primas y no es un factor de modernización (para los rusos).....No obstante, la situación se agrava si Rusia pierde la posibilidad de ser un suministrador a Europa. Los chinos, a diferencia de los rusos, son muy razonables, actúan con sutileza y no se rigen por las emociones. Mientras dependan de la tecnología y los mercados norteamericanos, no entrarán en conflicto con EEUU".
"Rusia perdió la Guerra Fría porque Occidente incumplió la promesa dada a Gorbachov de que la OTAN no se ampliaría y ha demostrado varias veces que no quiere estabilizar Rusia".
"los europeos deben decidir si quieren a Rusia como aliado frente a China o si necesitan un conflicto constante aquí, es decir, si aceptan a Rusia como parte del mundo occidental o como un factor irritante"
miércoles, 30 de julio de 2014
COMUNICACIÓN Y SANGRE
A TENER EN CUENTA: CADA VEZ QUE SIENTA LA TENTACIÓN DE COMPRAR OTRO MÓVIL, OTRO GPS, O CUALQUIER APARATO ELECTRÓNICO DE ÚLTIMA GENERACIÓN, PRIMERO SEPA: QUE SE FABRICAN EXPLOTANDO GENTE...HASTA NIÑOS.
/10/2011
"Blood Coltán" es un impresionante reportaje-documental Aleman del canal TG4 sobre el conflicto del coltán en Africa (Congo).
El coltán, hasta hace poco era un material prácticamente desconocido; se ha convertido en el nuevo oro negro del continente africano. Crucial para la fabricación de nuevas tecnologías de la información en los países desarrollados -como telefonía móvil, ordenadores portátiles y otros dispositivos electrónicos-, el coltán se encuentra en importantes cantidades en la zona este de la República Democrática del Congo y la creciente demanda de coltán por parte de Occidente está propiciando matanzas en la región. Bajo la vigilancia de las milicias rebeldes, incluso los niños extraen este material de forma peligrosa en las minas.
Este documental de investigación les adentrará en la oscura red de intereses que salvaguardan este comercio sangriento. Podrán conocer a los señores de la guerra que esclavizan a la población local y a los hombres de negocio que, desde Europa, continúan importando coltán indiscriminadamente, a pesar de las advertencias de Naciones Unidas.
"Blood Coltán" muestra cómo las empresas de comunicación occidentales (como Motorola, Nokia, entre otras) son coparticipes junto con China de sostener la situación de guerra en el Congo.
También expone el coste real de nuestra necesidad de estar siempre a la moda en la tecnología. Los teléfonos móviles, consolas de videojuegos, netbooks (mini notebooks), etc conllevan una tarifa oculta de inimaginables consecuencias humanas: secuestro, asesinato y trabajo en la esclavitud.
El progreso es más caro de lo que imaginamos.
* MÁS INFORMACIÓN :
El coltán, hasta hace poco era un material prácticamente desconocido; se ha convertido en el nuevo oro negro del continente africano. Crucial para la fabricación de nuevas tecnologías de la información en los países desarrollados -como telefonía móvil, ordenadores portátiles y otros dispositivos electrónicos-, el coltán se encuentra en importantes cantidades en la zona este de la República Democrática del Congo y la creciente demanda de coltán por parte de Occidente está propiciando matanzas en la región. Bajo la vigilancia de las milicias rebeldes, incluso los niños extraen este material de forma peligrosa en las minas.
Este documental de investigación les adentrará en la oscura red de intereses que salvaguardan este comercio sangriento. Podrán conocer a los señores de la guerra que esclavizan a la población local y a los hombres de negocio que, desde Europa, continúan importando coltán indiscriminadamente, a pesar de las advertencias de Naciones Unidas.
"Blood Coltán" muestra cómo las empresas de comunicación occidentales (como Motorola, Nokia, entre otras) son coparticipes junto con China de sostener la situación de guerra en el Congo.
También expone el coste real de nuestra necesidad de estar siempre a la moda en la tecnología. Los teléfonos móviles, consolas de videojuegos, netbooks (mini notebooks), etc conllevan una tarifa oculta de inimaginables consecuencias humanas: secuestro, asesinato y trabajo en la esclavitud.
El progreso es más caro de lo que imaginamos.
* MÁS INFORMACIÓN :
https://www.youtube.com/watch?v=nesgMTgawlA
Después de leer esto, si lo lee, piense si realmente le hace falta seguir en la loca carrera de adquisición de aparatos electrónicos de última generación o, por el contrario, puede seguir apanándosela con los que ya tiene.
sábado, 5 de julio de 2014
El veneno ardiente del disgusto
FRAGMENTO DEL LIBRO "TREN NOCTURNO A LISBOA". PASCAL MERCIER.
"El veneno ardiente del disgusto"
" Cuando los otros nos obligan a disgustarnos con ellos- por su insolencia, su injusticia o su falta de consideración- ejercen un poder sobre nosotros, proliferan y nos devoran el alma, porque el disgusto es como un veneno ardiente que socava todos los sentimientos moderados, nobles y armoniosos y nos roba el sueño. Insomnes, encendemos la luz y nos disgustamos por nuestro disgusto, ese que ha anidado en nosotros como un parásito que nos chupa y nos quita las fuerzas.
No sólo estamos furiosos por los daños, sino también por la manera en que se expande en nosotros; porque mientras estamos sentados al borde de la cama con las sienes adoloridas, el remoto causante permanece ileso de la fuerza destructora del disgusto de la que somos víctimas.
Sobre la íntima tribuna desierta de nuestra intimidad, bajo la luz chillona de una rabia muda, representamos un drama para nosotros mismos con personajes y palabras sombríos, con esa furia impotente que sentimos en nuestras entrañas cual fuego abrasador.
Y cuanto mayor es nuestra desesperación por el hecho de que todo es un juego de sombras y no una confrontación real, en la cual exista la posibilidad real de dañar al otro, creando un equilibrio de sufrimiento, tanto más salvajemente danzan esas sombras venenosas y nos persiguen hasta las más tenebrosas catacumbas de nuestros sueños. (Daremos la vuelta en la tortilla, pensamos con furia, y forjamos palabras durante la noche que desplegarán en otros el efecto de una bomba incendiaria, de modo que sean ellos quienes a partir de entonces sientan arder en su interior las llamas de la indignación, mientras nosotros, apaciguados por el placer en el mar ajeno, tomaremos nuestro café con una alegre serenidad.)
¿Qué podría significar hacer las cosas bien con el disgusto? No quisiéramos ser seres desalmados que permanecen impasibles ante todo lo que se tropiezan; seres cuyas valoraciones se agotasen en fríos y exangües juicios, sin que nada sea capaz de sublevarlos porque, en realidad, nada les interesa.
Por esa razón no podemos desear en serio no conocer en absoluto la experiencia del disgusto y, en su lugar, persistir en una indiferencia que apenas podría diferenciarse de una yerma insensibilidad.
El disgusto nos enseña también algo sobre lo que somos. Por eso deseó saber que podría significar educarnos y formarnos con el disgusto, de modo tal que aprovechemos su conocimiento sin sucumbir a su veneno.
Podemos estar seguros que en nuestro lecho de muerte, constataremos como parte de este ültimo balance - y esa parte tendrá un sabor más amargo que el cianuro-, que hemos malgastado demasiadas fuerzas y tiempo en disgustarnos y hacerle pagar nuestro disgusto en un desamparado teatro de sombras, del cual sólo nosotros, que lo sufrimos impotentes, sabíamos algo. ¿Qué podemos hacer entonces para mejorar ese balance? ¿Por que no nos hablaron nunca de ello ni los padres, ni los maestros ni otros educadores? ¿Por qué no expresaron nunca nada sobre ese inmenso significado? ¿Por que no nos dieron en este asunto una brújula que nos ayudara a evitar que desperdiciáramos nuestra alma en disgustos innecesarios y autodestructivos?" PASCAL MERCIER
"El veneno ardiente del disgusto"
" Cuando los otros nos obligan a disgustarnos con ellos- por su insolencia, su injusticia o su falta de consideración- ejercen un poder sobre nosotros, proliferan y nos devoran el alma, porque el disgusto es como un veneno ardiente que socava todos los sentimientos moderados, nobles y armoniosos y nos roba el sueño. Insomnes, encendemos la luz y nos disgustamos por nuestro disgusto, ese que ha anidado en nosotros como un parásito que nos chupa y nos quita las fuerzas.
No sólo estamos furiosos por los daños, sino también por la manera en que se expande en nosotros; porque mientras estamos sentados al borde de la cama con las sienes adoloridas, el remoto causante permanece ileso de la fuerza destructora del disgusto de la que somos víctimas.
Sobre la íntima tribuna desierta de nuestra intimidad, bajo la luz chillona de una rabia muda, representamos un drama para nosotros mismos con personajes y palabras sombríos, con esa furia impotente que sentimos en nuestras entrañas cual fuego abrasador.
Y cuanto mayor es nuestra desesperación por el hecho de que todo es un juego de sombras y no una confrontación real, en la cual exista la posibilidad real de dañar al otro, creando un equilibrio de sufrimiento, tanto más salvajemente danzan esas sombras venenosas y nos persiguen hasta las más tenebrosas catacumbas de nuestros sueños. (Daremos la vuelta en la tortilla, pensamos con furia, y forjamos palabras durante la noche que desplegarán en otros el efecto de una bomba incendiaria, de modo que sean ellos quienes a partir de entonces sientan arder en su interior las llamas de la indignación, mientras nosotros, apaciguados por el placer en el mar ajeno, tomaremos nuestro café con una alegre serenidad.)
¿Qué podría significar hacer las cosas bien con el disgusto? No quisiéramos ser seres desalmados que permanecen impasibles ante todo lo que se tropiezan; seres cuyas valoraciones se agotasen en fríos y exangües juicios, sin que nada sea capaz de sublevarlos porque, en realidad, nada les interesa.
Por esa razón no podemos desear en serio no conocer en absoluto la experiencia del disgusto y, en su lugar, persistir en una indiferencia que apenas podría diferenciarse de una yerma insensibilidad.
El disgusto nos enseña también algo sobre lo que somos. Por eso deseó saber que podría significar educarnos y formarnos con el disgusto, de modo tal que aprovechemos su conocimiento sin sucumbir a su veneno.
Podemos estar seguros que en nuestro lecho de muerte, constataremos como parte de este ültimo balance - y esa parte tendrá un sabor más amargo que el cianuro-, que hemos malgastado demasiadas fuerzas y tiempo en disgustarnos y hacerle pagar nuestro disgusto en un desamparado teatro de sombras, del cual sólo nosotros, que lo sufrimos impotentes, sabíamos algo. ¿Qué podemos hacer entonces para mejorar ese balance? ¿Por que no nos hablaron nunca de ello ni los padres, ni los maestros ni otros educadores? ¿Por qué no expresaron nunca nada sobre ese inmenso significado? ¿Por que no nos dieron en este asunto una brújula que nos ayudara a evitar que desperdiciáramos nuestra alma en disgustos innecesarios y autodestructivos?" PASCAL MERCIER
jueves, 3 de julio de 2014
jueves, 19 de junio de 2014
Monarquía o república en España
Hoy ha sido el día de la proclamación (que no coronación) del nuevo rey de España.
En estos tiempos que corren, ríos de tinta se han vertido con la cuestión "monarquía o república".
Yo, que no soy una especialista en el tema ni nada que se acerque, daré, no obstante, mi humilde opinión.
Estoy convencida que la monarquía es un sistema compatible con la democracia, porque los hechos hablan por sí mismos en éste y en otros países. Aceptado esto, cabe preguntarse si algo tan caro como una institución monárquica conviene mantenerla o no, partiendo de la base que una república también es cara. He leído un estudio al respecto y prácticamente cuestan lo mismo.
Si dejamos, entonces, de lado el dinero ¿qué otro factor o factores se deberían tener en cuenta para elegir uno u otro sistema?
La política, sin duda, porque aunque el rey reina pero no gobierna, tiene una gran influencia (diplomática, por ejemplo) en la vida de sus conciudadanos.
Se argumenta que un rey debería elegirse...pero si se elige, debería sujetárselo a la ley electoral.
La ley electoral acual es muy criticada y con razón. Dicen los especialistas que necesita urgentemente unos profundos cambios porque así es desproporcionada. Ya sabemos lo que el bipartidismo significó para este país. Una casta política en sintonía con la troika que maneja el mundo.
La monarquía está también en el mismo paquete. O sea, en el poder, pero no tiene ni por asomo tanto poder como los que actualmente tienen los hilos del mundo.
Pero aparte de estos factores objetivos, existe el factor emocional.
Mucha gente vota movida, no sólo por lo racional sino por lo que siente por los candidatos. Por eso se habla del "carisma" y de lo que transmite tal o cual persona, político o no.
Hay un inconsciente colectivo.
En España, en el siglo pasado, no hubo monarquía. Hubo dictadura, que fué peor. Cuando eso se acabó y volvió la monarquía, todos pensaron que seguía la pesadilla. El pobre pueblo español, resignado y machacado con tantos años de represión y atraso ya no podía más. Sin embargo, el rey Juan Carlos, que podía haber mantenido el poder con mano de hierro eligió el camino de una monarquía parlamentaria.
Todavía no se sabe muy bien cómo ni por qué lo hizo, ya que desde jovencito fué criado y educado dentro del régimen franquista. Pero lo hizo y eso no se lo puede negar nadie sensato hoy en día.
Si se logró una transición pacífica fué gracias al rey y a Adolfo Suárez. Seguramente a muchísimas más personas que contribuyeron a ello.
Concretando, la monarquía en este país representa a una persona o a una familia que está por encima de la política y de sus vaivenes. Como toda familia, también tiene sus problemas, lo cual la hace todavía más "real" y más cercana.
Yo creo sinceramente que es una institución importante en este país y que muchos españoles sentirían un gran vacío si se acabara. Este nuevo rey ha pasado su vida entera preparándose para este momento. ¿Cuántos políticos pueden decir lo mismo?
Seguramente no querrá lucrar con su trabajo...no le hace falta. Puede mirar más lejos que una cuenta bancaria. ¿Cuántos políticos pueden hacer lo mismo?
No necesita hacerle la pelota a la gente para que lo vote. ¿Cuántos políticos pueden hacer lo mismo?
Un rey puede tratar de tú a reyes de países árabes, de los cuales tanto dependemos en algunos aspectos (por ejemplo, energéticos).
Este rey se entiende sin mediadores con poderosos de otros países porque habla muchos idiomas. ¿Cuántos políticos españoles actuales pueden alardear de ello?
Eligió como compañera de vida a una mujer que era absolutamente independiente y que vivía en el mundo "real". Además, Letizia ha demostrado tener una fuerte personalidad, lo cual nos hace sentir a todos más seguros de sus decisiones y de los eventuales consejos que le pueda dar a su marido.
La reina Sofía parece darle su lugar...lo cual dice mucho de Letizia. Porque ya sabemos de la fortaleza y la dignidad de la reina Sofía. En los malos momentos que vivió esta familia parecía ser el bastión que sujetaba a todo el resto.
Yo, que vengo de una república, reivindico para mi país de adopción esta monarquía, a la cual veo con otros ojos, los ojos de una extranjera. No sé sí esta circunstancia me da más o menos autoridad para opinar, pero aquí queda mi opinión porque éste es mi blog y digo lo que me da la gana. P.D.:y que quede constancia que estoy a favor del nuevo movimiento "PODEMOS". Me parece necesario para renovar la brutal decadencia política bipartidista y no veo ninguna incompatibilidad, por lo menos por el momento, con la monarquía parlamentaria.
En estos tiempos que corren, ríos de tinta se han vertido con la cuestión "monarquía o república".
Yo, que no soy una especialista en el tema ni nada que se acerque, daré, no obstante, mi humilde opinión.
Estoy convencida que la monarquía es un sistema compatible con la democracia, porque los hechos hablan por sí mismos en éste y en otros países. Aceptado esto, cabe preguntarse si algo tan caro como una institución monárquica conviene mantenerla o no, partiendo de la base que una república también es cara. He leído un estudio al respecto y prácticamente cuestan lo mismo.
Si dejamos, entonces, de lado el dinero ¿qué otro factor o factores se deberían tener en cuenta para elegir uno u otro sistema?
La política, sin duda, porque aunque el rey reina pero no gobierna, tiene una gran influencia (diplomática, por ejemplo) en la vida de sus conciudadanos.
Se argumenta que un rey debería elegirse...pero si se elige, debería sujetárselo a la ley electoral.
La ley electoral acual es muy criticada y con razón. Dicen los especialistas que necesita urgentemente unos profundos cambios porque así es desproporcionada. Ya sabemos lo que el bipartidismo significó para este país. Una casta política en sintonía con la troika que maneja el mundo.
La monarquía está también en el mismo paquete. O sea, en el poder, pero no tiene ni por asomo tanto poder como los que actualmente tienen los hilos del mundo.
Pero aparte de estos factores objetivos, existe el factor emocional.
Mucha gente vota movida, no sólo por lo racional sino por lo que siente por los candidatos. Por eso se habla del "carisma" y de lo que transmite tal o cual persona, político o no.
Hay un inconsciente colectivo.
En España, en el siglo pasado, no hubo monarquía. Hubo dictadura, que fué peor. Cuando eso se acabó y volvió la monarquía, todos pensaron que seguía la pesadilla. El pobre pueblo español, resignado y machacado con tantos años de represión y atraso ya no podía más. Sin embargo, el rey Juan Carlos, que podía haber mantenido el poder con mano de hierro eligió el camino de una monarquía parlamentaria.
Todavía no se sabe muy bien cómo ni por qué lo hizo, ya que desde jovencito fué criado y educado dentro del régimen franquista. Pero lo hizo y eso no se lo puede negar nadie sensato hoy en día.
Si se logró una transición pacífica fué gracias al rey y a Adolfo Suárez. Seguramente a muchísimas más personas que contribuyeron a ello.
Concretando, la monarquía en este país representa a una persona o a una familia que está por encima de la política y de sus vaivenes. Como toda familia, también tiene sus problemas, lo cual la hace todavía más "real" y más cercana.
Yo creo sinceramente que es una institución importante en este país y que muchos españoles sentirían un gran vacío si se acabara. Este nuevo rey ha pasado su vida entera preparándose para este momento. ¿Cuántos políticos pueden decir lo mismo?
Seguramente no querrá lucrar con su trabajo...no le hace falta. Puede mirar más lejos que una cuenta bancaria. ¿Cuántos políticos pueden hacer lo mismo?
No necesita hacerle la pelota a la gente para que lo vote. ¿Cuántos políticos pueden hacer lo mismo?
Un rey puede tratar de tú a reyes de países árabes, de los cuales tanto dependemos en algunos aspectos (por ejemplo, energéticos).
Este rey se entiende sin mediadores con poderosos de otros países porque habla muchos idiomas. ¿Cuántos políticos españoles actuales pueden alardear de ello?
Eligió como compañera de vida a una mujer que era absolutamente independiente y que vivía en el mundo "real". Además, Letizia ha demostrado tener una fuerte personalidad, lo cual nos hace sentir a todos más seguros de sus decisiones y de los eventuales consejos que le pueda dar a su marido.
La reina Sofía parece darle su lugar...lo cual dice mucho de Letizia. Porque ya sabemos de la fortaleza y la dignidad de la reina Sofía. En los malos momentos que vivió esta familia parecía ser el bastión que sujetaba a todo el resto.
Yo, que vengo de una república, reivindico para mi país de adopción esta monarquía, a la cual veo con otros ojos, los ojos de una extranjera. No sé sí esta circunstancia me da más o menos autoridad para opinar, pero aquí queda mi opinión porque éste es mi blog y digo lo que me da la gana. P.D.:y que quede constancia que estoy a favor del nuevo movimiento "PODEMOS". Me parece necesario para renovar la brutal decadencia política bipartidista y no veo ninguna incompatibilidad, por lo menos por el momento, con la monarquía parlamentaria.
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