lunes, 14 de agosto de 2023

ABUELAS

 

Narración de Mónica Bardi

Hoy en la piscina del polideportivo  rodaban acuáticamente las especies acostumbradas que ya, en otras ocasiones, he descripto con más detalle. Los viejos como yo y los jóvenes como ellos. Siempre lo mismo, nadadores más constantes y los que vienen a remojarse como los garbanzos. Se ven cuerpos esquilmados por los años, como yo, y las pieles tersas llenas de tatuajes como ellos. Aquagym para gente con lesiones o simplemente arruinadillos por el paso de los años. Muchos niños de todas las edades. Lo habitual. 

Siempre hay alguna cosa que atrae mi atención y hoy me fijé especialmente en unos abuelos muy cariñosos y simpáticos con dos nietitos pequeños en la parte baja de la piscina. Les estaban enseñando a perder el miedo al agua. Me quedé mirándolos con una sonrisa porque ver patalear a esos proyectos de pecesitos siempre me entretiene y me genera ternura. En un momento dado apareció otro veterano de pelo blanco y piel colgante que se puso a charlar con el abuelo. Y charlaban y charlaban... la conversación debía ser muy interesante porque así fue como ya el abuelo no se ocupó más de sus nietos: estaba distraído. ¡Pero la abuela no! ¡Eso nunca! No se permitía ningún margen de error, prestando la máxima atención a la más pequeña. Se reían, chapoteaban y ensayaban con brazos y piernas. Pasaba el tiempo y yo iba y venía como de costumbre, cumpliendo con mis largos piscinescos y seguía viendo a la abuela y sus nietos. Ella complacida pero muy pendiente, con toda la responsabilidad encima. Se le notaba un vago aire de  preocupación y prudencia. "Lógico", pensé "que no les vaya a pasar nada". Me acordé de mí, cuando acompañaba a mi nieto de dos años en nuestras caminatas y en la piletita de plástico. Ese temor latente. Durmiendo con un ojo cerrado y otro atento y abierto. Los hijos ni se lo imaginan: ellos piensan que nosotras disfrutamos y ¡claro que disfrutamos! pero si la cosa se alarga sentimos todo el peso de la responsabilidad multiplicada por dos de cuando éramos madres. Porque, si la cosa se alarga, seguro que algo habremos hecho mal. Según el criterio de nuestros hijos y sus cónyuges con todo el aparataje de psicología moderna y pediatras influencers, saben mucho más que nosotras... las viejas.   

Me acordé de mi amiga Marta cuando llevó a su nieto Lucas a Eurodisney; cuando momentáneamente lo perdió de vista y su ataque de llanto al encontrarlo justo al lado de donde ella estaba. Ese ruido de fondo permanente, ese terror larvado de que se accidenten, de que se pierdan, de que alguien se los lleve. 

Entretanto, en el polideportivo, el abuelo en cuestión, con los huevos en remojo y de espaldas, seguía hablando con el otro, ajeno por completo a las zambullidas de los nenes. Yo, mientras nadaba, pensaba: "como siempre, la mujer de los cuatro ojos ocupándose de todo. No falla". 

jueves, 10 de agosto de 2023

FACUNDO

 


Del muro de Paul Torres. 

CONCHITA CUENTA CUENTOS

"Siempre quise saber lo que había detrás de la famosa frase de Facundo Cabral “No soy de aquí ni soy de allá...”, y cuando lo supe, amé esta historia que ahora les cuento: Tiene tanto tiene qué ver con un sentimiento tan noble y tan poderoso como el amor: el perdón.

El padre de Facundo se fue de su casa antes de que éste naciera. Luego Sara, su madre, fue echada a la calle junto a sus pequeños hijos, y Facundo no tuvo un techo donde nacer, de ahí lo de “No soy de aquí ni soy de allá / no tengo edad ni porvenir / y (a pesar de todo) ser feliz / es mi color de identidad”.

Nació así en La Plata, y se crió en una de las barriadas más pobres de la urbe argentina, como presagio de lo que más adelante la montaña rusa de la vida le depararía: sinsabores, éxitos, fracasos, lucha, amores, desamores y mucho aprendizaje, como preparando al gran apóstol de la música latinoamericana para un camino que no detendría ni su absurda muerte un 9 de julio.

Una noche, tras terminar un concierto en una de las catedrales de la música de Buenos Aires, Facundo, con 46 años a cuestas, se llevó la sorpresa de su vida: en el pasillo lo esperaba su padre. “Lo reconocí porque era igual a la foto que mi madre siempre había guardado, pero con el pelo cano y las huellas del tiempo reflejadas en su rostro y en sus manos. En el acto supe que era él, porque siempre vi esa foto en la repisa de la cama de mi madre”, contaba Cabral. “Mi padre era muy apuesto. Todo lo contrario a mí, era muy elegante. Ahora, muchísimos años después, estaba allí y me quedé congelado sin saber qué hacer”.

Este era el primer encuentro con su padre. ¿Se imaginan la tormenta de emociones, pensamientos y nerviosismo que azotaban dentro de aquel hombre que paseaba su música por el mundo pregonando la paz, el perdón y el amor? Entonces, ¿qué hacer?

Un día Cabral dijo sobre su padre: “Agotó todo el odio que había acumulado en mí; lo odié tanto y tan profundamente porque había dejado sola a mi madre con siete hijos. Aprendimos todos a tener el cielo por techo y la lucha por sobrevivir se volvió prioridad para los ocho. Murieron cuatro de hambre y frío. Tres sobrevivimos de milagro”.

Ahora, su padre estaba frente a él, y sentía tener todo el derecho de decirle lo que su corazón guardaba. El rencor es un sentimiento tan fuerte como el perdón y Facundo sintió muchas veces que su memoria le alejaría para siempre de aquel hombre. En ese momento, el recuerdo de las palabras de su madre retumbó en su cabeza y en su corazón: “Vos que caminás tanto, algún día te vas a encontrar con tu padre. ¡No cometas el error de juzgarlo! Recuerda el mandamiento: honrarás al padre y a la madre. Segundo, ese hombre que vas a tener enfrente, es el ser que más amó, más ama y más amará tu madre. Tercero, lo que corresponde es que le des un abrazo y las gracias, porque por él estás gozando las maravillas de Dios en este mundo por el que caminas. La vida que tanto amas no sólo te la dio tu madre, también se la debes a tu padre. No lo olvides”.

El desenlace de este encuentro lo cuenta el mismo Facundo: “Por eso cuando vi a mi padre nos acercamos, nos abrazamos y fuimos grandes amigos hasta el final de sus días. Aquella vez me liberé y dije: ‘Mi Dios, qué maravilloso es vivir sin odio’. Me costó años perdonar y pude hacerlo en un segundo. Y me sentí tan bien”.

El perdón es tan noble y poderoso como el amor.

Texto:  Facundo Cabral.

domingo, 30 de julio de 2023

GORDO-ODIO


 MARIANELA SAAVEDRA (del muro de Li Tamara)

He visto a las mujeres 

más bellas del mundo, 

convertirse en diminutas sombras satisfaciendo los deseos 

de sus seres queridos. 

He visto a las mujeres 

más inteligentes de la vida 

haciendo añicos sus argumentos 

frente al protagonismo de sus amantes. 

He visto a mujeres con alas 

sacando lustre a los barrotes 

de las jaulas 

que les compran sus maridos. 

Las he visto bajarse de la luna 

para vivir en la cueva de sapo 

de su amado. 

Las he visto superar el hambre, 

las guerras, la muerte 

y luego caer de rodillas 

frente al beso deshonesto. 

Las vi esconder su fuerza, 

maquillar su poder, 

frenar sus éxitos, 

masticando frustraciones ajenas, 

haciéndose cargo de necesidades impropias, 

cediendo, cediendo, cediendo tanto 

que sus cuerpos parecen 

desintegrarse, derretirse, 

desdibujarse, deshabitarse, 

estallar y recomponerse 

como un hueso 

tras el impacto de una bala. 

Las he visto, las veo, 

yo también he sido, (soy) 

presa fácil y presa difícil 

de mandatos rancios 

y amores mediocres.

Romperé el espejo 

todas las veces que haga falta 

y respetaré y esperaré paciente 

el día en que todas 

podamos vernos liberadas 

de tanta pena por nada.

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Marianela Saavedra es una poeta argentina, nacida en Entre Ríos. A continuación un fragmento de sus opiniones: "A medida que vamos acercándonos al análisis, vamos encontrando muchísimos más estigmas que hay que desarmar. Hay un movimiento importante de nutricionistas que están brindando una información muy buena que se acerca más a pensar la diversidad de cuerpos por fuera de la patologización. Lo más difícil de erradicar es el GORDO-ODIO que tenemos todos dentro; no opinar sobre el cuerpo de nadie, no sólo de la gordura, sino del cuerpo en general".

Además, se refirió a la sociedad amoldadaa una vida cotidianapara cuerpos delgados, y el violento impacto de esta situación en las infancias. 









jueves, 27 de julio de 2023

LOLA GAOS

 


HOMENAJE A UNA PERSONA ÍNTEGRA

Poco antes de morir Lola Gaos participó en un capítulo para televisión que creo fue su último trabajo antes de abandonarnos para siempre. Estoy hablando de  hace 30 años. 

Lola, que no era demasiado mayor pero se encontraba muy mal físicamente, estaba viviendo prácticamente en la miseria y subsistía de una manera muy penosa. Bien es verdad que su carácter era fuerte y era incapaz de andar picando puertas para mendigar un  papel. 

Yo había escrito  el  guión de aquel capítulo y todavía no la conocía personalmente, pero como me habían comunicado su situación, pedí que la contrataran. 

Recuerdo que un día el realizador me invitó a que me desplazara al lugar del rodaje, un pueblo casi abandonado, donde ella debía salir a la puerta de su casa para atender a una señora que acudía allá  para preguntarle por algún familiar ya fallecido. Mientras se rodaba esta escena, me encontraba por allá, detrás de las cámaras, curioseando. En un momento dado, Lola abrió la puerta de la casa y ante mi estupor dijo a la visitante con un gesto duro , un tono destemplado y su típica voz aguardentosa:

- ¿Qué cojones quiere?

Cuando se acabó de rodar la escena, me acerqué al realizador  y le hice ver que en el guión no figuraba esa palabra con tanta fama de malsonante. Y él, quizás temeroso de enmendarle la plana a una actriz tan conocida que había trabajado a las órdenes de Berlanga, de Bardem y de Buñuel, y que había sido premiada como mejor intérprete de cine español por su participación en “Furtivos”, me sugirió que hablara con ella para intentar corregirla. Con mucho respeto me dirigí a ella para decirle que aquel sonoro cojones no estaba en el guión. Entonces, ella, con su tremenda voz y su convincente gesto de pocos amigos, me contestó de inmediato:

- A ver, a ti te despiertan cuando estás echando la siesta en la tranquilidad de un pueblo como este  y … ¿qué es lo que dices cuando abres la puerta?

- Pues sí, Lola, yo diría lo  que tú has dicho, tienes razón.

Así se acabó el debate y se dio por buena la toma, sin dar ni una  vuelta más a la situación. Días más tarde su personaje moría en una calle de pueblo en un día gélido, tiroteada la pobre por un joven policía. A pesar de su salud delicada, Lola cayó al frío y duro suelo, donde permaneció hasta que el realizador consideró que debía levantarse, mientras el policía y todos los demás temblábamos de frío. Después, hizo un par de tomas más sin rechistar y con una enorme profesionalidad. Esa era Lola Gaos, la militante comunista a quien nadie jamás hizo abjurar de sus convicciones políticas. Ni con oro molido lo hubieran conseguido. Poco más tarde, Lola Gaos moría, pero en esta ocasión de verdad. Todavía no había cumplido los 72 años. 30 años después, en esta época de chaqueteos y componendas en la que la extrema derecha se pone cada día más pesada persiguiendo a personas a las que llaman siempre rojos, despectivamente, quiero que estas líneas sean un pequeño homenaje para ella, ya que en vida probablemente nadie le ofreció el que merecía.    JUAN OSÉS 

miércoles, 26 de julio de 2023

REINALDO ARENAS

 


Necesidad de libertad. REINALDO ARENAS

"Para mí, lo cubano dista mucho de ser una abigarrada descripción monumental y barroca, al estilo de Alejo Carpentier. Para mí lo cubano es la intemperie, lo tenue, lo leve, lo ingrávido, lo desamparado, desgarrado, desolado y cambiante. El arbusto, no el árbol; la arboleda, no el bosque; el monte, no la selva. La sabana que se difumina y repliega sobre sus propios temblores. Lo cubano es un rumor o un grito, no un coro ni un torrente. Lo cubano es una yagua pudriéndose al sol, una piedra a la intemperie, un matiz, un aleteo al oscurecer. Nunca una inmensa catedral barroca que jamás hemos tenido. Lo cubano es lo que ondula. 

Más que un estilo, lo cubano es un ritmo. Nuestra constante es la brisa. Más fuerte al atardecer, casi inmóvil al mediodía, anhelosa y gimiente en la madrugada. De ahí que la novelística cubana no esté escrita en capítulos, sino en rachas; no sea algo que se extiende, sino que ondula, vuelve, se repliega, bate, ya con más furia, ya más lentamente, circular, rítmica, reiterativa, sobre un punto. Así, si de alguna ‘teluricidad’ podemos hablar es de una ‘teluricidad’ marina y aérea... Nuestra selva es el mar".

REINALDO ARENAS fue un escritor, dramaturgo y poeta cubano conocido por sus obras mágico-realistas. Nació en 1943 y lamentablemente se suicidó en Nueva York en 1990, a la edad de 47 años. Su biografía inspiró una famosa película dirigida por Julián Schnabel y también una ópera del compositor Jorge Martín. Su literatura  es atrevida y transgresora desafiando al régimen de Fidel Castro y una de su características más interesantes es su mezcla de personas y hechos reales con personajes ficticios e incluso con situaciones fantásticas. Dejó en su testamento su voluntad de que sus obras no se publicaran en Cuba. 


viernes, 21 de julio de 2023

TEATRO JUVENIL

 



En la vertiginosa regresión a una vida infantil, como corresponde a algunas personas en edad provecta como yo, y después de haber ido al cine a ver esa mediocre SIRENITA, hace unos días me di otro baño de niñez y fui a ver teatro aficionado de una escuela secundaria. La obra era EL REY LEÓN. Alumnos del instituto EL TROVADOR. Un musical con muchos playback y bastantes diálogos. El resultado fue bastante inesperado en algunos aspectos, por ejemplo, el vestuario. Logradísimo en esas grandes máscaras llevadas y traídas oportunamente. El telón de fondo una gran pintura con un paisaje africano típico. Los bailes de varios chicos bien armonizados tienen que haber consumido muchas horas de ensayo para llegar a esa sincronización de pasos. Los diálogos graciosos y sin tropiezos. En síntesis: un buen rato en compañía de las familias que aplaudían a rabiar. Mucha alegría y bastante emoción de las personas responsables de que eso saliera lo mejor posible. Porque todos se deben haber esforzado mucho para llegar a ese resultado robando tiempo de sus actividades habituales y lamento no tener ahora mismo sus nombres para insertarlos aquí. 
Como suele ocurrir en estos casos hay una personita que sobresale por su naturalidad y su seguridad en el escenario y en este caso también la hubo. Quizás una promesa de futura actuación profesional. 🎭  Felicitaciones a todos los implicados que, sin efectos especiales y sin tanta parafernalia lograron hacer disfrutar tanto al grupo de personas que tuvimos el acierto de concurrir. 

martes, 18 de julio de 2023

LAS LETRAS NOS HABLAN.

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”Son mágicos los instantes en que un niño se entera de que puede leer las palabras impresas... Durante un tiempo, Francie sólo sabía pronunciar las letras una a una, para luego juntar los sonidos y formar una palabra. Pero un día, mientras hojeaba un libro, la palabra “ratón” le apareció entera y de inmediato adquirió sentido. Miró la palabra y la imagen de un ratón gris se estampó en su cabeza. Siguió leyendo y cuando entrevió la palabra “caballo”, oyó los golpes de sus cascos en el suelo y vio el sol resplandecer en sus crines. La palabra “corriendo” la golpeó de repente, y ella empezó a jadear, como si de verdad hubiese estado corriendo. La barrera entre el sonido de cada letra y el sentido de una palabra entera se había caído. Ahora, con un simple vistazo, la palabra impresa le revelaba su sentido. Leyó rápidamente unas páginas y estuvo a punto de desmayarse por la emoción. Quería gritarlo al mundo entero: ¡Sabía leer! ¡Sabía leer! A partir de entonces el mundo se hizo suyo a través de la lectura. Nunca más se sentiría sola, nunca más añoraría la compañía de un amigo querido. Los libros se volvieron sus únicos aliados. Había uno para cada momento: los de poesía eran compañeros tranquilos, los de aventura eran bienvenidos cuando se aburría, y las biografías cuando deseaba conocer a alguien. Ya adolescente, llegarían las historias de amor. La tarde que descubrió que podía leer, se prometió leer un libro al día durante el resto de su vida.”

Un árbol crece en Brooklyn

(Fragmento)

-Betty Smith

sábado, 15 de julio de 2023

MUJERES CON GOYA





AIRES DE CADIZ es una asociación cultural que tiene un lugar dentro de la muralla que separa el casco antiguo de la ciudad nueva de Cádiz y donde se organizan conciertos y obras de teatro. Es un patio amplio con un pequeño bar y una parte techada. No es lujoso pero sí carismático y con solera. 

El viernes 14 de julio de 2023 se representó allí una obra de teatro llamada MUJERES CON GOYA de la asociación cultural teatro DESCONFINADOS. Era una noche agradable dentro del tórrido verano porque acariciaba una brisa de poniente.  A los pocos minutos de empezar la obra unos fuertes sonidos con pretensión de música retumbaron en todo el casco antiguo. Ese golpeteo instrumental plano y monótono que perforaba los tímpanos de los sufridos ciudadanos hacía temblar hasta los profundos cimientos que construyeron los cartagineses en el año 238 antes de Cristo. ¿Qué estaba pasando? Había un evento juvenil en el puerto de Cádiz, a unos 500 metros de donde estábamos pero los altavoces alzaron su voz omnipotente y todo lo demás quedó oculto, como el perro semi hundido de Goya.

Las actrices siguieron imperturbables,  como auténticas profesionales, con sus respectivos papeles mientras el público se miraba con perplejidad. Me sentí como el Titanic naufragando: hemos perdido la obra, pensé, después de tanto mimo, ensayo y dedicación. Pero ése no era cualquier público: eran gaditanos de nacimiento o de adopción y, como todo el mundo sabe, el gaditano nace donde le da la gana. Así que esas personas divinas se pusieron de acuerdo sin mediar palabra y unánimemente decidieron ignorar el frenético martilleo para seguir el hilo de lo que ocurría en el escenario con la mayor concentración.

En esos momentos recordé la letra de una canción que LEÓN GIECO compuso en 1978, que cantaba con la inolvidable MERCEDES SOSA y que decía así: "es un monstruo grande y pisa fuerte la pobre inocencia de la gente". 

Desoyendo al que pisaba fuerte, el público reía y disfrutaba de las ocurrencias de las mujeres que había pintado Francisco de Goya y Lucientes en el siglo XVIII y que, según la imaginación de la guionista, habían salido de sus cuadros al cerrar el museo para charlar sin tapujos de su vida cotidiana. 

Pero seguía el monstruo pisando fuerte;  aunque los gaditanos nunca se amedrentan así como así. Ya ocurrió con Napoleón; mucho menos iba a pasar con un grupo que grita "échame gasolina" una y otra vez, machaconamente, como toda ambición poética. 

Convengamos en que no sabemos que es peor: si las bombas de Napoleón para hacer tirabuzones o esos desaforados que no aportan nada a la vida cultural de nadie y restan mucho. Aunque mejor por el momento no entremos en ese tema.

Yo seguía rememorando de a ratos la canción de Gieco: "sólo le pido a Dios que la guerra no me sea indiferente". ¡Qué contraste! Las letras que se cantan también nos hablan de los valores que maneja una sociedad.

"Todo un símbolo de la cultura ahogándose en ese ruido para estúpidos que llaman música. Pero el teatro es inmortal. Cuando prohíban hablar se recurrirá al mimo" dijo después un buen amigo con acierto, cuando le conté lo ocurrido. 

Terminó la función. Y nos rodearon las felicitaciones cálidas y sonrientes de los espectadores allí reunidos que, con su templanza e indiferencia al estrépito, acallaron la barbarie y lograron hacer de ésta, una noche especial e inolvidable. 

domingo, 2 de julio de 2023

UN GATO ROTO

 


"Llegó a mi puerta una noche, mojado, flaco, golpeado y aterrado un gato blanco, bizco y sin cola.

Me lo llevé dentro, le di de comer y se quedó.

Cogió confianza en mí, hasta que un amigo subió la rampa del garaje y lo atropelló.

Llevé lo que quedaba de él al veterinario, que dijo:

“No tiene muchas posibilidades… dale estas pastillas… su columna está rota; ya lo estaba antes, pero de alguna manera se arregló, si vive nunca caminará; mira estas radiografías, le han disparado, mira aquí, los perdigones aún están ahí… Además, una vez tuvo cola, pero alguien se la cortó…”.

Volví con el gato, era un verano caluroso, uno de los más calientes en décadas, lo puse en el suelo del baño le di agua y las pastillas, no comía, ni siquiera tocaba el agua.

Mojaba mi dedo en ella y le humedecía la boca, y le hablaba, no me iba a ninguna parte, pasaba mucho tiempo en el baño y le hablaba, y lo tocaba suavemente, y él me miraba con esos ojos azules claros y bizcos, y con el paso de los días hizo su primer movimiento arrastrándose con sus patas delanteras (las traseras no le respondían).

Logró llegar al arenero, se arrastró sobre el borde hasta estar dentro, fue como la trompeta de una posible victoria sonando en el baño y en la ciudad.

Me veía a mí mismo en ese gato, también yo lo había pasado mal; no tan mal, pero sí bastante mal.

Una mañana se levantó, se puso en pie, cayó y se quedó mirándome.

“Puedes hacerlo”, le dije.

Siguió intentándolo, levantándose, cayéndose hasta que finalmente dio algunos pasos, era como un borracho; las patas traseras no querían hacer lo suyo y se caía de nuevo, descansaba, volvía a levantarse.

Ya sabes el resto: ahora está mejor que nunca, bizco y casi desdentado, pero la gracia ha vuelto, y esa mirada en sus ojos nunca se ha ido…

Y ahora a veces me hacen entrevistas, quieren oírme hablar sobre la vida y la literatura, y yo me emborracho y cojo en brazos a mi gato bizco, acribillado, atropellado y sin rabo y les digo, “¡miren, miren esto!”

Pero no lo entienden, dicen cosas como, “¿y dice usted que fue influido por Céline?” “No”, y tomo al gato en brazos, “por lo que ocurre, por cosas como esta, por esto, ¡por éste!”

Meneo al gato, lo levanto en el luz ahumada y ebria, está tranquilo, él sabe…

Es entonces cuando la entrevista termina y aunque a veces me siento orgulloso cuando veo las fotos después, y ahí estoy yo y ahí está el gato, y estamos juntos en la foto…

Él también sabe que es una idiotez, pero que de alguna manera ayuda."


-Charles Bukowski-

sábado, 24 de junio de 2023

RELÁMPAGO

 


DANIEL RIPESI

Algunas tormentas son un gran acontecimiento. Sorprende en la noche el resplandor momentáneo de un relámpago, y por unos segundos se ilumina el paisaje. Nos engañamos si suponemos que ese resplandor hace ostensible unas presencias que antes estaban ocultas en la oscuridad. En la intermitencia de cada resplandor, como a veces en nuestra visión con cada parpadeo, algo se transmuta y un mundo inesperado se percibe. El relámpago ilumina en un mismo instante la calidez de un refugio y cierto desamparo, las tormentas nos advierten de esa doble condición en nuestra naturaleza. Domina la noche serena, pero se esperan las tormentas para disipar -por unos segundos- la oscuridad que se nos ha hecho costumbre.

lunes, 19 de junio de 2023

MARIO Y EL GATO

Cuento corto de Mónica Bardi

"Me doy cuenta que si fuera estable, prudente y estático, viviría en la muerte". CARL ROGERS. "Por consiguiente, acepto la confusión, la incertidumbre, el miedo y los altibajos emocionales porque ese es el precio que estoy dispuesto a pagar por una vida fluida, perpleja y excitante". 


Estaba cómodamente instalada en su precioso piso, delante de una rica comida que ella misma había preparado. Era un noveno piso desde el que se apreciaba la enorme playa y el inconmensurable Océano Atlántico. Desde esa costa hispana muchos seres antiguos, queridos antepasados, habrán mirado al infinito, al non plus ultra, llenándose de preguntas. Al igual que nosotros ahora miramos ese otro océano oscuro, el cósmico, con la misma intriga y curiosidad. ¿Qué habrá más allá?

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Entretanto, en el país más austral del gran  continente, al otro lado del Atlántico, finalmente plus ultra, dos jóvenes universitarios discutían acaloradamente, en una precaria vivienda del suburbano porteño. Eran años peligrosos para los pibes de clase media que aspiraban a un cambio político. 

-¡Pero te lo pido por favor, te lo ruego, no vayas! ¡Es una trampa! Esa mina con la que te querés encontrar hace rato que no da señales de vida. ¡Se la deben haber chupado los paramilitares y esta es una cita falsa para agarrarte!

-No creo. Todo este tiempo debe haber estado escondida. Iré y echaré un vistazo por la puerta de las ambulancias con el ambo de médico de guardia y pasaré por uno más de los que trabajan en esa enorme clínica. Además, está lleno de gente, es muy público, no se animarían. 

-¿Te crees que son idiotas? ¿Qué no se animarían? Seguro que ya tienen una detallada descripción tuya y te van a reconocer en seguida. A ella la deben haber torturado hasta que cantó. ¡No vayas, por favor! ¡Los estás subestimando!

-¡Uf, que exageración! 

-Y vos, temerario. Y empecinado. ¡No vayas! ¡Es una imprudencia!

-Con tanta prudencia y sin correr riesgos  no vamos a hacer ninguna revolución. Tengo que saber si esa militante tiene algún dato que nos sirva. No te preocupes, en un rato estoy de vuelta y seguro que con noticias frescas.

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Mientras ella daba cuenta del delicioso almuerzo, su precioso gato doméstico miraba con interés depredador unas moscas que merodeaban alegremente en el hueco de la ventana. Seguramente ese gato tan casero y bien alimentado también soñaba con merendarse a alguna de ellas. No sería la primera vez, de hecho, esa era su debilidad: cazar moscas desprevenidas. Y siguió su costumbre: sentarse en la ventana confiando plenamente en los impresionantes dotes de equilibrista que la naturaleza había regalado a todos los felinos, mientras su cerebro hacía un automático balance entre lo instintivo y lo peligroso. 

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Llegó a la puerta de la clínica haciéndose el distraído. Había gente por todos lados.  Se detuvo mirando disimuladamente a ver si veía a la chica en cuestión. Pocos minutos más tarde un auto frenó a lo bestia justo a su lado. Salieron tres hombres que cayeron sobre él como una tromba y lo redujeron con extremada violencia. Los personas a su alrededor quedaron paralizadas y nadie intentó nada. No eran tiempos para meterse en los asuntos ajenos y menos si los asuntos ajenos habían bajado de un Falcon verde, típico coche policial. Intentó zafarse inútilmente por todos los medios, pateando como un animal herido, aullando, insultando y pidiendo auxilio desesperadamente. 

Nunca más se supo de él. 

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-Ay, querido gato. Cada vez que te veo en el filo de la ventana, agradezco que hayas sido dotado con esos dones de equilibrista. Igual me parece imprudente que estés en ese lugar. ¡Bájate ya, que me pones nerviosa, terco animal!

-¡A ésta sí que la cazo!- pensó el gato y alargando una zarpa logró alcanzarla justo a tiempo, mientras ambos iban en caída libre desde el noveno piso. 



EL BESO

 

JAIRO ROMÁN

Fueron más de tres mil voltios en continua descarga, eufóricos atravesaron los nervios en busca de libertad, en su camino la corriente elevó el calor térmico produciendo un fuerte ardor sobre la piel. La contracción muscular hizo que el cuerpo bailara por los aires antes de quedar colgado del arnés con el mundo girando de cabeza y la función respiratoria descontrolada, la parada cardiaca fue inevitable, sentí el mundo diluirse, alcance a ver el túnel y la luz al final; fue cuando percibí su presencia, los brazos como lianas me sujetaron, los ojos exaltados me miraban por debajo de los lentes de sol, sus labios se humedecieron en un movimiento lento, mientras me decía —esto queda entre nosotros huevón— Cuándo desperté me hallaba en el hospital, sobre la mesa de noche estaba el periódico local y en primera página estábamos nosotros bajo el título “El beso de la vida"


El beso de la vida', tomada en 1967 por Rocco Morabito


Jairo Román 

11/06/2023

jueves, 15 de junio de 2023

AIRE FRESCO

REFLEXIONES DE MÓNICA BARDI

Desde lo más alto sopla un aire fresco. Podrían ser los angelotes barrocos que agitan sus minúsculas alas. Generan un vientecillo que nos acaricia justo a tiempo porque las fauces infernales del verano están a punto de lanzallamas. Sus infaltables socios, los mosquitos, acuden aguijoneando puntualmente. 

Desde lo más alto llega un consuelo rítmico que nos susurra:  "ya pasará. Ten paciencia. El calor inmisericorde migrará hacia latitudes más hospitalarias". Ruge enojado el cercano mar porque él tampoco soporta esta canícula levantina en calma. 

Desde lo más alto gira incesante e inagotable el ventilador de techo, el único que acude en nuestro auxilio. ¿Esperaban algo más romántico, verdad?

domingo, 11 de junio de 2023

ENTES

 

Un 3 de junio de 1923 nace Adolfo P. Carpio, profesor y filósofo argentino. Cuando estudiábamos, minuciosamente lo odiábamos. Ahora ya podemos hacer las paces con él. 

“ ꧁•⊹٭𝚂𝚎 𝚕𝚕𝚊𝚖𝚊 𝚎𝚗𝚝𝚎 𝚝𝚘𝚍𝚘 𝚊𝚚𝚞𝚎𝚕𝚕𝚘 𝚚𝚞𝚎 “𝚎𝚜٭⊹•꧂ ”.

  Puede tratarse de una silla, de una montaña, de un ángel, de Don Quijote, de la raíz cuadrada de -1, o aun de absurdos como los triángulos redondos o las maderas de hierro: todo esto “es”, de todo ello puede predicarse el término “es”, y en la medida en que ello ocurre, se trata de “entes” -así como “pudiente” es “el que puede”, “viviente” lo que vive, “floreciente” lo que florece, “amante” el que ama, “lo que es” se llama “ente”-. 

A lo que hace que los entes sean, se lo llama ser; los entes, por tanto, son porque participan del ser -tal como el pudiente participa del poder, lo viviente del vivir, etc. La disciplina que se ocupa de estudiar los entes se llama ontología. Esta disciplina enuncia una serie de principios, válidos para todos los entes, que se denominan principios ontológicos”. 


Adolfo P. Carpio, 

Principios de filosofía

domingo, 4 de junio de 2023

OLMO VIEJO

 


A un olmo seco


Al olmo viejo, hendido por el rayo

y en su mitad podrido,

con las lluvias de abril y el sol de mayo

algunas hojas verdes le han salido.


¡El olmo centenario en la colina

que lame el Duero! Un musgo amarillento

le mancha la corteza blanquecina

al tronco carcomido y polvoriento.


No será, cual los álamos cantores

que guardan el camino y la ribera,

habitado de pardos ruiseñores.


Ejército de hormigas en hilera

va trepando por él, y en sus entrañas

urden sus telas grises las arañas.


Antes que te derribe, olmo del Duero,

con su hacha el leñador, y el carpintero

te convierta en melena de campana,

lanza de carro o yugo de carreta;

antes que rojo en el hogar, mañana,

ardas de alguna mísera caseta,

al borde de un camino;

antes que te descuaje un torbellino

y tronche el soplo de las sierras blancas;

antes que el río hasta la mar te empuje

por valles y barrancas,

olmo, quiero anotar en mi cartera

la gracia de tu rama verdecida.

Mi corazón espera

también, hacia la luz y hacia la vida,

otro milagro de la primavera.


     Antonio Machado

LA SIRENITA

 

Fui a ver LA SIRENITA (dirigida por Rob Marshall, versión original en inglés) porque estoy en severa etapa regresiva, cada día soy más chica y puedo perder el tiempo como me de la gana. Lo que de verdad me interesa mucho es la narrativa histórica asociada en esas películas para pibes, pibas y todos los del colectivo LGTBI+ o algo así, para no ofender a nadie. Pasemos a la acción: el príncipe blanco, guapo, rico, valiente y amoroso (pero sin carisma) se enamora de Ariel, la sirenita, que tiene carita étnica sudamericana (Halle Bailey, también sin carisma pero flaca, eso si) La reina madre es mulata y viven en un castillo hermoso en una minúscula isla (¿Pequeña Bretaña?). La ambientación sería del siglo XVI o XVII. El príncipe navega en busca de nuevos conocimientos geográficos y comercios rentables para engrandecer a su patria. En un momento dado dice algo así: "Mirad, un galeón español, vayamos a comerciar con ellos" pero alguien le contesta: "¡Tenemos las bodegas llenas". Y el príncipe se resigna: nada de piratear ni empezar a los cañonazos. Menos mal. Eran todos buenos, buenísimos. Excepto  la mujer pulpo que es mala, malísima (y gorda, lógico), la hermana del dios del mar. Mientras tanto, el dios del mar Tritón o Neptuno, da igual (Javier Bardem con su tridente de fuego),  discute con la sirenita de padre a hija. Ella tiene una colección enorme de COSAS que ha ido acumulando de las pecios (barcos hundidos) pero quiere más, mucho más. Es consumista y con lo del fondo del mar no le alcanza. Para eso tiene que ser mujer y así poder ir de shopping. A lo largo de la película muchas veces hablan del mar desconocido. Digo yo que debería ser el Océano Pacífico, descubierto por Vasco Núñez de Balboa en 1513. A los demás ya los conocían en esa época. Pero admitamos que es una película y se pueden inventar lo que quieran.  

En otro momento, la sirenita (ya con los pies en su ambicionada tierra firme), mira unos mapas y el príncipe le nombra dos países: Colombia y Venezuela, licencia que se tomaron los guionistas, ya que en esa época era territorio del imperio español y esos países no existían. En 1717 toda esa enorme superficie pasó a ser el virreinato de Nueva Granada con el cambio de dinastía de los Habsburgo a los Borbones. (Pero bueno, admitamos otra vez que es una película y se pueden inventar lo que quieran). Luego pasa de todo pero con un obvio y azucarado final romántico y feliz. Y la ex sirenita, (reconciliada por fin con su padre Neptuno) y su príncipe se hacen a la mar en busca del océano desconocido. Para despedirlos una enorme cantidad de sirenas, sirenos y sirenitos de todos los grupos étnicos imaginables (minusválidos no se veían, me parece muy mal, muy mal, muy mal, pero es porque se los deben haber comido), emergen del mar para acompañarlos. En fin, solo me pregunto por qué no aprovechan estas películas para ponerles más historia de la de verdad, mucho más  emocionante que la peli y además tan oportuna para que algo aprendan nuestros niños, cada vez más ignorantes de un pasado que parece alejarse de manera irremediable. Una película vistosa y mediocre. Olvidable. 

miércoles, 31 de mayo de 2023

POETA

 ROBERTO JUARROZ

La nitidez secreta de las cosas,

levanta un nuevo mundo en mi mirada

que también es secreta y lleva un mundo.

Se abre entonces la ceguera del día

Y la luz no cabalga solo sombras.

Tu mano está en la idea de tu mano.

Mi palabra se instala

como una lluvia interna en todas partes.

Los pájaros sostienen a los árboles,

los muertos a la tierra,

y el amor, que es ausencia,

perfecciona su forma de ojo abierto.

La nitidez del caos 

me salva hoy como un vientre junto al mío.

Me puebla la ciudad apasionada

Que cuelga entre mi ausencia y mi presencia.

...

La fábula del movimiento

se arrepiente en un pez que ya no huye

Y todas las vísceras, hasta el beso,

se inclinan como tallos demasiado consentidos

que ahora deben agacharse y reaprender humildemente

a alzar juntas las flores y la nada.






martes, 30 de mayo de 2023

PAPÁ

 




Con pedacitos de espejo

metía desde el patio

rayos de sol en la pieza.

Así sabía papá

que yo estaba vivo.


A oscuras ahora

en la cama de papá

espero el reflejo,

los dedos luminosos

de un hijo que juega con el sol,

o la caricia de un padre en la memoria.


Tony Zalazar

sábado, 27 de mayo de 2023

¡VAYA PAREJA!

 


Cuento corto de Mónica Bardi: el sol y la luna. 

Parece un milagro, aunque los científicos dicen que no lo es; que todo ha sido aparentemente casual pero regido por estrictas leyes físicas, aunque aclaran que el azar también ha tenido mucho que ver. Los tamaños y las distancias pusieron a esos cuerpos celestes de manera tal que sus dimensiones coinciden exactamente con los kilómetros que los separan y forman un círculo perfecto en las lunas llenas y en los eclipses, por ejemplo. 

 Se recortan, se esconden, se escinden, se turnan, se reflejan y cada 24 horas el espectáculo sufre eternas e imaginativas versiones. ¡Qué misterio, qué burla se traen esos dos, qué requiebro romántico habrá en esa incesante persecución!

Difícil es creer que esa depurada  escenografía no oculten a un burlón titiritero, cuando cada dia el dorado y la plateada juegan al escondite sin medir las consecuencias. 

Indiferentes a las mareas aquí, en la Tierra y a sus distantes compañeras, allá, en las estrellas. Mientras tanto, unos raros monos desnudos, los sapiens, no dejan de hablar de ellos, de estudiarlos, de escribirles poesías y de observarlos. ¡Si hasta pisaron el suelo de la plateada! ¡Qué osadía! A ella le enviaron unos extraños artilugios que se han quedado a vivir en su polvorienta superficie sin  siquiera pedir permiso. Al dorado no se le animan: es demasiado caliente y beligerante y podría lanzar una flamígera lengua ardiente cuando le dé la gana. 

Dicen los científicos que la Tierra parió a la Luna. Fue un acontecimiento brutalmente catastrófico para nuestra limitada visión de humanos pero un hecho insignificante para el cosmos, acostumbrado como está a engullir inmensas estrellas con sus famosos agujeros negros. ¡Vaya familia! ¡Todo es tan descomunal, tan violento en ese cielo engañosamente sereno!

Por eso, mejor tumbarse en el césped, bajo nuestra querida y protectora atmósfera terrestre y disfrutar de la grandiosidad mirando caminar a una hormiga. 



sábado, 20 de mayo de 2023

LAS GAFAS

 

Cuento corto de Mónica Bardi. 

Esa pareja no pasaba por su mejor momento: la tensión en la convivencia era permanente y una mínima chispa desataba una catarata de reproches que herían por igual a ambos. "El ataque de las bocas sin cerrojo" diría Irene Vallejo. Circunstancias familiares, problemas domésticos y la erosión de la convivencia ponían a prueba la relación y por ahora salían perdiendo por goleada ya que en este caso el arco destinatario de la pelota era uno solo: la pareja. Los momentos de calma solo parecían preceder a la siguiente tormenta. Calma engañosa. Tímida tranquilidad hogareña siempre acechada por un lobo oculto en lo más oscuro de un bosque, listo para saltar. Y saltaba. Gritos, escándalo y amenazas de separación ipso facto rompían en un instante de violento desborde emocional, el delicado equilibrio. Y allí nadie se echaba atrás. La disputa por el poder y la toma de decisiones, no admitía retrocesos ni negociaciones y ni siquiera lograban llegar a un acuerdo de paz precario. En general, la tormenta duraba poco pero dejaba heridas cada vez más hondas, rencores que no cicatrizaban. 

Un día cualquiera, donde ya se habían dicho cuatro verdades sin pestañear, mirándose como feroces boxeadores; uno de los dos se dió cuenta que había perdido sus gafas, esas que le habían costado una fortuna. "¡Oh, no, otra vez no!" exclamaron a la par. Sin ellas no podía leer, protegerse del sol o conducir; lo cual era un problemón a resolver. Dejaron ambos a un lado las discusiones o la búsqueda de culpables e inmediatamente se estableció una tregua tácita. Los dos se abocaron a la tarea de encontrar las dichosas bifocales. Revolvieron habitaciones, bolsos y bolsillos, buscaron en el jardín, movieron muebles, otearon dentro de la nevera, rehicieron caminos recorridos ese día, llamaron al supermercado y fueron, porque el encargado les dijo que había tres pares de anteojos olvidados por los clientes... pero ésos no eran. Ambos emplearon toda su energía en ese asunto, sin peleas ni disputas. 

Después de horas de búsqueda uno de los dos decidió darse un descanso y se fue a echar una siesta, pero el otro siguió pensando y allí tuvo su momento Eureka.

Esa mañana hacía un frío excepcional y requería un abrigo que, muy poco después, se descartó por un sol incandescente que derretía lo que se pusiera a su alcance. ¿No estarían esas gafas escurridizas en un bolsillo del abrigo considerado fuera de temporada? Esa duda fue comunicada al instante a la pareja siestera que, de un salto, voló al canasto de la ropa para lavar porque allí estaban, riéndose de su travesura, las malditas gafas. 

¡Qué suerte... y qué lástima! Se acabó la tregua: otra vez el lobo estaba acechando listo para atacar. 




MANDARINAS

 


EFECTOS SECUNDARIOS

María Mercedes Vendramini


A pesar de la niebla 

de la llovizna 

(nimia) 

de tu desgano 

de mi cansancio

fuimos al mercado.

Los zapallitos seguían siendo verdes 

muy rojos los ajíes, amarillos los pomelos 

naranja intenso el interior de los zapallos 

seguíamos callados

pero yo me moría por decirte 

que al elegir 

las mandarinas  

vi 

que me iluminaban las manos.


domingo, 14 de mayo de 2023

MEMORIA

 


A mi amiga Mónica que no olvida… 

(a su hermanito Mario)

MEMORIA 

En el camposanto de un pueblo olvidado

yacen enterrados los cuerpos de dos contrarios.

No se distingue el bando combatiente,

ni el emblema, ni la bandera.

En una sola fosa común 

las partes desmembradas

forman una eterna unión.

Sobre la loza blanca recién pintada 

señalada está la última fecha,

la inscripción advierte 

la presencia de dos restos sin nombre. 

Una mujer reemplaza las flores marchitas, 

entre susurros, le reza a los sin nombre.

Llora mientras acaricia tiernamente la cruz pintada de negro,

llora a los olvidados que yacen enterrados;

llora en memoria de su hijo Agustín;

el desaparecido. 

Jairo Roman

13/05/2023

jueves, 11 de mayo de 2023

Van Gogh

 Excelente cronica de Carlos Vidal.

[...] Agrego que Johana, su cuñada y viuda de Theo,  recopiló las 420 cartas que Vincent escribio a Theo desde que tenia 21 años  (murió con 37 años, el 29 de Julio de 1890).

Theo fue el sostén económico y afectivo de Vincent, con una paciencia suprema muchas veces.

En 1880, viendo como Vincent fracasa como pastor luterano en su tarea de ayudar y transmitir la fe a los mineros de carbón en Borinage ( Belgica), por su celo extremo en la caridad y la burocracia de esta iglesia, que no lo veia apto en esta tarea. Muy decepcionado Vincent y aconsejado por Theo, decide dedicarse a la pintura por 10 años, hasta su muerte.

Todos estos pesares y fracasos sentimentales, sus trabajos anteriores, estadías en cada lugar y reflexiones sobre la vida y el arte y los pintores que conoció, los cuadros que pintó con bosquejos y descripciones precisas en sus cartas,  envió a su hermano, con infinita sinceridad y buscando su comprensión. Theo lo mantuvo económicamente a Vincent, que enviaba sus cuadros a su hermano, empleado y luego  propietario de galería de arte en Paris, con la esperanza de venderlos.

Estas cartas, traducidas y publicadas al inglés por Johana, permitió conocer a  Vincent, su vida en soledad,  sacrificada y abnegada, su enfermedad, su voluntad y talento para pintar, y también su difícil carácter.

El destino quiso que Johana intuyera la importancia de Vincent y su arte, al que personalmente muy poco trató, y evitar que se perdiera el arte y legado de uno de los pintores más importantes de la historia del arte.

jueves, 4 de mayo de 2023

MUJERES CON GOYA

 

El 2 de mayo presencié una obra de teatro vocacional en el castillo de Vejer, cuyo guión y dirección estuvo a cargo de Mercedes García Gomar y su título es MUJERES CON GOYA, de la Asociación cultural "Teatro Desconfinado". Las actrices fueron Mercedes Romero como la duquesa de Alba, Ma. Carmen Márquez como Leocadia Zorrilla, Almudena González como Isabel de Porcel y Toñi  Barrera como la infanta María Josefa. (La realeza para el final, jeje). El argumento trata de lo que ocurre cuando el Museo del Prado cierra sus puertas y las mujeres pintadas por Goya salen de sus marcos y se ponen a charlar. También discuten, se pelean hasta llegar a las manos (muy divertido), se ríen y se burlan comentando las relaciones entre ellas, Manuel Godoy y el rey. Se juega con estudiada información histórica pero también se mezclan de manera satírica y, a veces, hilarante, situaciones del pasado con elementos del presente, un condimento inverosímil e inesperado. En el reducido espacio disponible las actrices se movieron sin entorpecerse lo cual muestra a las claras muchas horas de ensayo y bastante temple al actuar imperturbablemente a pesar del sonido omnipresente: ¡LOS TELÉFONOS MÓVILES! 


La escenografía y, sobre todo, los detalles de la vestimenta indican una intención de atenerse lo más ajustadamente posible a lo pintado por Goya, porque se reconocen de inmediato. 

Cuando parecía decaer un poco el ritmo se insertaron oportunamente breves canciones y bailes que hicieron las delicias del público. Por momentos los personajes resultaban poco creíbles, si se tiene en cuenta la época y su alta alcurnia claramente incompatibles con un lenguaje oral gaditano y corporal moderno, pero esa circunstancia no le restó interés si se mira la obra globalmente. Supongo que todo lo contrario:  se acerca al público, ya que no ha tenido la pretensión de ser teatro clásico. 

En síntesis, teatro vocacional que se esfuerza en ganar niveles de calidad. 



lunes, 1 de mayo de 2023

COMEJÉN

 


El sacrificio de un amigo.

En medio de arengas, explosiones, piedras y gas lacrimógeno, los manifestantes exigían la abolición del Consejo Superior Universitario el cual contaba con la participación del clero y según debates ideológicos de la izquierda obraba como dispositivo de control implantado por el Gobierno de los Estados Unidos. 

La historia registra este hecho en medio una serie de protestas lideradas por movimientos estudiantiles en Latinoamérica, Colombia haría parte de este fenómeno de masas en el año de 1971; lo que no registra la historia, ni la academia es la participación en la protesta social de “Comején” un caballo criollo, tan latinoamericano como la arepa, los tacos o, el café en las mañanas. Comején fue reclutado por la Policía Nacional siendo muy joven, fue el menor de sus hermanos, aprendió rápido el oficio, su carácter airoso lo hacía sobresalir entre los demás llegando a ocupar el primer puesto de su promoción, solo le faltaban tres meses para la pensión cuando sobrevino el trágico día.

El día 16 de febrero de 1971 se había programado una actividad lúdica liderada por los carabineros y destinada a los niños de una escuela pública en donde Comején representaba al glorioso y majestuoso Rocinante, pero la actividad debió ser aplazada por los hechos de protesta que se venían registrando en el país, la Universidad Nacional de Bogotá se había sumado a esta ola de protesta con sus estudiantes. Comején hizo presencia a las afueras de la Universidad junto con su binomio, con quien había estado en otros tropeles, ambos eran aguerridos. 

El servicio de vigilancia se encontraba conteniendo a los estudiantes quienes con violencia exigían que las demandas expuestas fueran atendidas por el gobierno, como resultado de este choque uno de los policías se separó del grupo y pronto se vio rodeado por varios manifestantes quienes lo atacaron con piedras, palos, y patadas, nadie parecía haberse percatado de la situación del policía dada la convulsión del momento; pero Comején si, de inmediato halo la rienda con dirección a donde estaba el policía necesitado de socorro, pero su compañero lo acarició para tranquilizarlo, Comején volvió a halar las riendas y relinchó más fuerte, pronto el compañero entendió lo que pasaba, ambos salieron abriéndose paso entre piedras, explosiones y manifestantes, Comején se alcanzó a llevar a unos cuantos por delante, mientras su compañero blandía el bastón de mando cuál caballero medieval. Llegaron donde estaba el uniformado herido y haciendo retroceder a los agresores generaron la oportunidad para que el herido escapara, jinete y caballo se plantaron en la línea del frente, Comején se paraba en las dos patas mientras su compañero daba golpes de ciego, pronto se vieron acorralados, las bombas molotov crearon un cerco de fuego, su compañero había sido impactado en la cabeza la sangre caía sobre el cuello de Comején. Al ver que los manifestantes los cercaban cada vez más, Comején comprendió que se encontraba en la zona de muerte, de dicho lugar solo se sale combatiendo y de frente, así, cuando su compañero parecía darse por vencido recostándose en su cuello, Comején se abrió paso entre los violentos manifestantes, sintió las piedras estrellarse contra su cuerpo, una le rompió la ceja izquierda, los protectores de sus patas echaban fuego, sintió tres punzones sobre el lado derecho del vientre, vio como un molar salía expulsado por el aire, sintió la pata delantera izquierda flaquear, casi cae al suelo, pero su caída hubiese sido la condenación de su compañero, así que salto con todas sus fuerzas sobre el fuego y logró sacar a su amigo; faltaba poco para coronar la esquina, pero sus cascos tropezaron con bolas de cristal lanzadas por los estudiantes, Comején cayó aparatosamente, siempre buscando proteger a su compañero, su cuerpo recibió todo el impacto y los vidrios que se hallaban en el suelo se clavaron en su piel, bocanadas de sangre salían de su vientre, los refuerzos llegaron al rescate del compañero, todos pensaron que Comején se levantaría, pero él seguía en el suelo, lo intento, pero el dolor era insoportable, se había dislocado el pecho y ya no tenía fuerzas, las piedras continuaban cayendo sobre su cuerpo, Comején se alegraba de que su amigo estuviera bien; agacho la cabeza en resignación, fue cuando escucho la voz de su amigo, lo llamó por su nombre, cuando alzó la mirada vio un 38 Smith Hueso especial y a un hombre que lloraba desconsolado mientras le apuntaba, Comején lo miro, inhalo profundo y acentuó con la cabeza, con las lágrimas rodando sobre las mejillas, su amigo dobló la falange del índice derecho empujándola hacía dentro, el martillo liberado daría inició a la combustión de gases que expulsaron el proyectil; limpio y sereno entro por la cien poniendo fin al dolor del valiente Comején.

Jairo Román 

01/05/2023

https://historiapolicianacionaldecolombia.blogspot.com/2015/11/leyenda-del-caballo-de-nombre-comejen.html

domingo, 30 de abril de 2023

ESTO NO TIENE REMEDIO

 


Recuerdo de Ricardo Caruso con Julián Centeya.

"Se nos están yendo las cosas, negro, /

y esto no tiene remedio. /

Te digo, por ejemplo, /

la diaria costumbre de las costumbres simples, /

como el hecho de darle cuerda al reloj, /

salir a mirar la lluvia, /

saludar al vecino de enfrente, /

preguntar por la salud al boticario /

[...]

¿ Quien viene a llevarse esas costumbres pequeñas / que hacían nuestra felicidad pequeña"

....................................................................

Espero que la memoria no me haya fallado.

Tuve la fortuna de compartir la mesa de café y muchos cigarrillos. Él como fumador empedernido y yo como fumador conflictuado. 

Tiempos de bohemia y sueños.

Muchos de los mios se estrellaron.

Los del maestro siguen sobrevolándonos

miércoles, 26 de abril de 2023

EL

 


Relato brevísimo de Mónica Bardi. 

Sé que él me está mirando. Yo voy caminando y sé que él me está mirando. Lo sé porque mi caminar es elegante y cimbreante. Él me lo dijo. Me lo dijo un día que estábamos caminando por un sendero estrecho y yo me veía obligada a ir por delante. Y, mientras caminábamos, él me decía: "me encanta ver ese andar tuyo tan elegantote". Usó esa palabra inolvidable que me supo a miel: "elegantote", con una sonrisa deseante, inequívoca, que lamía mi espalda.  

De eso hace mil años pero una chica caminando delante de mi me lo recordó. Y él ya no está pero su mirada si.

sábado, 22 de abril de 2023

SOLOS

 DESENCUENTROS

EL AMOR LÍQUIDO de Zygmunt Bauman: este libro que se publicó en 2003 habla en profundidad del amor evanescente, sin ataduras y sin arraigo. En general, de la fragilidad de los vínculos humanos. Uno no termina de creérselo hasta que va mojándonos los pies...

Estaba charlando con una agradable joven, en un descanso del trabajo en su mercería, y me contaba sus circunstancias actuales. Las de ella y de algunos contemporáneos en una ciudad española multicultural a orillas del Mediterráneo. Ella está aceptando, con el paso de los años, que se quedará soltera y, probablemente, elija ser madre soltera. Eso me sorprendió viniendo de esta chica agradable, sana y simpática y le pregunté porqué, ya que evidentemente lo de tener hijos era mejor hacerlo en pareja. Me contestó algo que se va perfilando cada vez con más claridad en la sociedad española actual, que es el desencuentro de las personas jóvenes y no tan jóvenes en edad de formar pareja. De hecho, el hijo de un vecino comentaba exactamente lo mismo y lo hacía extensivo a muchos amigos suyos. Por lo visto, la desconfianza mutua, el empoderamiento (que palabra horrible) femenino, el cinismo militante, la falta de compromiso, la indefinición sexual y la decisión de no tener hijos (para no tener problemas), entre otros factores, van empujando a toda una generación a una vida de individualismo y soledad. Una muestra más de estas novedosas organizaciones sociales de UNO SOLO. "Buey solo bien se lame", dicen en mis pagos. 

Y aún aquéllos que están deseosos de formar una familia no encuentran el suficiente eco por parte de sus contemporáneos.  Vendría a ser algo así como buscar una aguja en un pajar. 

Estos solitarios involuntarios afirman que es muy difícil establecer lazos duraderos y conversaciones frecuentes con amigos que pueden llegar a ser futuras parejas porque los contactos mayormente son con la intención de tener sexo inmediato y luego se alejan hasta una nueva oportunidad (quién sabe cuándo), quizás hasta que algún WhatsApp azaroso o alguna red social los vuelva a reunir. De hecho, ya no se ilusionan demasiado con alguna persona nueva que conocen y les gusta, porque la cosa generalmente no fructifica. El desencanto es generalizado. No hay APUESTAS, hay MIEDOS, y por eso no desean el menor riesgo. Abstenerse es el camino más seguro. Apenas perciben el asomo de un enamoramiento se alejan, para que dicho sentimiento no crezca. Prefieren el control absoluto sobre sus vidas (algo imposible por definición), a la alternativa de dejarse llevar a una situación con promesas de amor y  fidelidad firmes y duraderas, que, otra vez, por definición, siempre son inciertas. Pero al menos se parte de propósitos bienintencionados y se está dispuesto a luchar por superar los baches que nos presentan el tiempo y las adversidades. Pero eso ya se sabe: en la vida no hay nada que se parezca a lo inamovible. 

Y de lealtad mejor no hablar: habría que buscar urgentemente esa palabra en el diccionario... bueno, no, en Google mejor, ¿no? Mas rápido. A esto hemos llegado y la película continúa... un mundo profundamente diferente se abre ante nosotros con gigantescos signos de interrogación. Aunque algo es seguro; aún en los tiempos de la posverdad: ni siquiera una plantita puede crecer sin polinización, sin tierra, sin agua, sin aire...



miércoles, 12 de abril de 2023

MÁRGENES

FERNANDO PESSOA

He nacido en un tiempo en que la mayoría de los jóvenes ha perdido la creencia en Dios, por la misma razón que sus mayores la habían tenido: sin saber por qué. Y entonces, porque el espíritu humano tiende naturalmente a criticar porque siente, y no porque piensa, la mayoría de los jóvenes ha escogido a la Humanidad, como sucedáneo de Dios. Pertenezco, sin embargo, a esa especie de hombres que están siempre al margen de aquello a lo que pertenecen, no ven solo la multitud de la que son parte, sino también los grandes espacios que hay al lado. Por eso no he abandonado a Dios tan ampliamente como ellos, ni he aceptado nunca a la Humanidad. He considerado que Dios, siendo improbable, podría ser; pudiendo, pues, ser adorado; pero que la Humanidad, siendo una mera idea biológica, y no significando más que la mera especie animal humana, no era más digna de adoración que cualquier otra especie animal. Este culto de la Humanidad, con sus ritos de Libertad e Igualdad, me ha parecido siempre una resurrección de los cultos antiguos, en que los animales eran como dioses, o los dioses tenían cabezas de animales.  

Fernando Pessoa

sábado, 8 de abril de 2023

MUJER

 


GIOCONDA, YOLANDA, YO

GIOCONDA, YOLANDA Y YO por Mara Gavito

Transcribiré al final de este texto el poema que Gioconda Belli dedicó a Yolanda Díaz en el acto de lanzamiento de SUMAR. Pero antes quiero exponer mi propia reflexión. 

Será cosa de la vida, una pura casualidad… o será que, como mujer que soy, ciertas circunstancias se me repiten, se nos repiten una y otra vez. Creo que más bien es eso. La cuestión es que, aunque el poema es para Yolanda, yo también me sentí convocada al escucharlo. Yo y el recuerdo de tantas mujeres. 

En mi caso, me encuentro justo en un proceso de cambiar el foco de mis cuidados, de volver a recordar que de nadie puedo cuidar si primero no me cuido a mí misma. No se trata de egoísmo miserable. Nada más lejos de eso. De hecho, mientras comienzo este proceso, me voy encontrando ante situaciones en las que puedo ofrecer mi corazón y mi cuerpo (con todas sus limitaciones) para cuidar a otras mujeres. Y lo hago con amor, desde el corazón. Pero este proceso surge de un golpe fuerte que tuvo que ver con haber olvidado ese primer mandamiento: aprender a distinguir entre la necesidad de cuidado de otro, la vulnerabilidad inherente a cualquier ser humano y el egoísmo que se disfraza de penuria y de mala suerte. 

Esta es la lección que aprendí: mucho cuidado con los hombres que buscan dar lástima para, después de que lo has dado todo, te asestan el golpe mortal de la ingratitud y, para más INRI, buscan a cualquier precio generar en una el dolor de la culpa no merecida. Ojo con la maldad porque, aunque una quiera creer que todas las personas tienen un fondo bueno, eso no es real. La maldad existe y, la mayoría de las veces, viene vestida con piel de cordero. Será porque estoy viviendo este proceso de lucidez que la palabra poética de Gioconda me llegó a lo más profundo de la conciencia. 

Para ser una mujer fuerte es necesario ser capaz de distinguir y de saber elegir en dónde ponemos nuestros cuidados. Y no olvidarnos nunca de que el primer espacio que tenemos que cuidar es el de nuestra propia dignidad. Ese espacio es nuestra morada incuestionable, la que nunca debemos dejar de vigilar, la que siempre tiene que tener alarmas eficaces, el espacio que bajo ninguna circunstancia debemos entregar a nadie. 

Gracias Gioconda. Gracias Yolanda. Gracias mujeres. 

PARA LA MUJER FUERTE

Si eres una mujer fuerte protégete de las alimañas que querrán almorzar tu corazón. Ellas usan todos los disfraces de los carnavales de la tierra:

se visten como culpas, como oportunidades, como precios que hay que pagar. Te hurgan el alma; meten el barreno de sus miradas o sus llantos hasta lo más profundo del magma de tu esencia no para alumbrarse con tu fuego sino para apagar la pasión, la erudición de tus fantasías.

Si eres una mujer fuerte tienes que saber que el aire que te nutre acarrea también parásitos, moscardones, menudos insectos que buscarán alojarse en tu sangre y nutrirse de cuanto es sólido y grande en ti.

No pierdas la compasión, pero témele a cuanto conduzca a negarte la palabra, a esconder quién eres, lo que te obligue a ablandarte y te prometa un reino terrestre a cambio de la sonrisa complaciente.

Si eres una mujer fuerte prepárate para la batalla: aprende a estar sola, a dormir en la más absoluta oscuridad sin miedo, a que nadie te tire sogas cuando ruja la tormenta, a nadar contra corriente.

Entrénate en los oficios de la reflexión y el intelecto. Lee, hazte el amor a ti misma, construye tu castillo, rodéalo de fosos profundos pero hazle anchas puertas y ventanas.

Es menester que cultives enormes amistades que quienes te rodean y quieran sepan lo que eres, que te hagas un círculo de hogueras y enciendas en el centro de tu habitación una estufa siempre ardiente donde se mantenga el hervor de tus sueños.

Si eres una mujer fuerte protégete con palabras y árboles e invoca la memoria de mujeres antiguas. Haz de saber que eres un campo magnético hacia el que viajarán aullando los clavos herrumbrados y el óxido mortal de todos los naufragios.

Ampara, pero ampárate primero

Guarda las distancias

Constrúyete. Cuídate

Atesora tu poder

Defiéndelo

Hazlo por ti

Te lo pido en nombre de todas nosotras.

viernes, 7 de abril de 2023

POLICÍA

 


Ayuda divina por JAIRO ROMÁN

“Señor, yo soy policía, tú me infundiste esta vocación, así como tú velas por el orden del mundo, yo también te ayudo a cuidar al menos una parte del mismo”. Así empieza la oración del Policía, pero uno se pregunta si Dios pensó en este rincón del mundo, en donde la maldad converge con el malvado en formas infernales. 

Ciudad Jardín casi siempre era un edén, al contrario de los caldeados barrios populares de Cali donde la rumba empieza los jueves y se prolonga hasta el domingo en la madrugada donde se recogían los muertos, fácil sumaban cinco muñecos, diseminados en calles teñidas de rojo que recuerdan la pasión de un pueblo. Ciudad Jardín era calmado, las personas se encerraban en los condominios para estar tranquilos; no reportaban casos de violencia intrafamiliar, ni peleas entre vecinos, pero sí cuando pasaba algo era grave: el robo de una caja fuerte con cientos de millones o un secuestro masivo. Los muertos no eran por causa de una “patecabra” hundida en el vientre. Ciudad Jardín era lugar de ajustes donde los cobros se hacían a punta de fusil. Recuerdo que patrullábamos con un revólver 38 Smith & Wesson Special, con seis cartuchos ajisosos y seis de repuesto. A veces por afán o descuido, solo reclamaba una carga: salía al servicio solo con los seis del tambor.

Era viernes y todo estaba tranquilo, nos encaletamos en la pieza de un motel que el administrador nos facilitaba; nos quedamos esperando que la central nos reportara. Serían como la una de la mañana:

—Zafiro de Central.

—siga Central para Zafiro.

—reportan un 904 en el Condominio Los Naranjos.

Llegamos, al vigilante le hurtaron el arma y se habían metido a una casa, nos señaló por donde huyeron los bandidos: se saltaron una reja cruzando al otro condominio. Corrimos sin ver nada, fue cuando escuchamos los tiros, ¡pah, pah!, nos tiramos al piso, mi compañero me preguntó que cómo estaba, dije que bien. Seguimos. Los vimos cruzar una zona verde, eran cuatro, los faroles de un jardín los delataron, ahí fue cuando los prendimos a Indumil ¡pa, pa, pa!

Los hijueputas se separaron, mi compañero siguió a dos, yo fui por los otros. Me llevaban cierta distancia, por allá intentaron subir un muro pero les quedó alto; aproveché y se los quemé ¡pa,pa,pa!; uno cayó y empezó a gritar:  —no me mate —suéltala, gonorrea o se lo estallo —dije—, el que estaba en el suelo soltó el arma, pero el que estaba de pie nada, —que piensa hijueputa, se piensa morir — ahí fue cuando la soltó—. Los esposé de una; traían una pistola Beretta, y una Mini Uzi 9 mm: miré mi revólver, me di cuenta que había gastado los seis cartuchos y no tenía de repuesto. Disimuladamente me eché la bendición y dije

—Diosito a veces se pone el uniforme.

Jairo Román 

05/04/2023

martes, 4 de abril de 2023

DIONISIO

 


Efemérides

Fallecimiento de Dionisio Montero Valenzuela

El 25 de febrero de 2005 fallecía en el hospital universitario de Puerta del Mar, en Cádiz, Dionisio Montero Valenzuela. Fue concejal en cinco legislaturas del Partido Socialista Obrero Español en el Ayuntamiento de la ciudad y ostentó diversas concejalías, la última durante muchos años, en la delegación de Cultura. Hombre honesto, afable, bondadoso y culto fue ejemplo de persona de bien para muchos de sus conciudadanos. Era de profesión traductor e intérprete en Astilleros Españoles, primero en Sevilla y posteriormente, hasta su jubilación, en los astilleros de Puerto Real. Su conocimiento e interés por el poeta y dramaturgo chiclanero, Antonio García Gutiérrez, le llevó a traducir artículos sobre nuestro vate aparecidos en revistas extranjeras. Gran lector y eterno viajero dejó dos libros escritos de sus artículos aparecidos en el Diario de Cádiz sobre nuestra ciudad, sus gentes, costumbres y tradiciones del siglo XX: “Chiclana en el recuerdo” y “Atalaya del tiempo y la memoria”–este último editado tras su muerte,– así como multitud de artículos en diversas revistas culturales; sobre todo en  la veterana, El trovador, desde  sus primeros números hasta el último. Y otras editadas a principios de este siglo como El 7º de Chiclana.

Antes de fallecer refundó –en 2003– con el entusiasmo y entrega que le caracterizaba, el Ateneo de Chiclana, siendo su primer presidente. Su muerte dejó un vacío cultural en la ciudad y dejó, sobre todo, muchos amigos. Amigos que le recordamos siempre con la emoción de cuantas enseñanzas e interesantísimas tertulias culturales compartimos con él y en las que tuvimos el honor y el placer de escucharle, y también, de recibir sus sabios consejos.

Unos meses después de su fallecimiento– el 29 de junio– fue nombrado Hijo Predilecto de Chiclana de la Frontera.


Bibliografía:


ARAGÓN PANÉS, J. L. (2023): “Diccionario Histórico-Biográfico de Chiclana, siglos XIV-XX”. (Manuscrito).

FOTO: Escultura de Dionisio en la entrada de la Casa de Cultura y el Teatro Moderno. En sus manos sostiene el último libro que estaba leyendo en el hospital antes de fallecer: “Viaje por España-1” de Charles Davillier y Gustavo Doré. Es obra del escultor chiclanero, José Antonio Barberá Briones.

LA ISLA

 


lunes, 3 de abril de 2023

JUDÍOS 1944

ARCHIVO HISTÓRICO PROVINCIAL DE CÁDIZ.

JUDÍOS QUE ESCAPARON DEL HOLOCAUSTO POR CÁDIZ - 1944 -


Una fria mañana de Enero de 1944, concretamente el día 22, el vapor portugués " Nyassa " partía del puerto de Cádiz con más de 500 "apátridas". Realmente eran judíos, camino de Haifa. Muchos de esos judíos fueron salvados en Budapest por el diplómático español Angel Sánz Briz, "el angel de Budapest" que logró salvar a más de 5000 judíos de la capital de Hungría, gracias a la singular interpretación que hizo de un decreto promulgado por Miguel Primo de Rivera en 1924 sobre los judíos sefardíes, herederos de los expulsados por la Corona de España en tiempos de los Reyes Católicos, a los que se le reconoce el derecho a tener la nacionalidad española. Usando un subterfugio transformó 200 salvoconductos en 5.200. Algunos de estos llegaron a Cádiz y luego tomaron rumbo a la actual Israel. Os mostramos parte del rastro documental que dejó el expediente de autorización de la salida de lo que el régimen de Franco, llamó "apátridas". Frente al puerto de Cádiz se ha colocado un monumento en homenaje a todos aquellos que ayudaron, entre otros al citado diplomático y a los judíos que salvaron su vida aquel día, desde el puerto de Cádiz.