martes, 18 de julio de 2023

LAS LETRAS NOS HABLAN.

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”Son mágicos los instantes en que un niño se entera de que puede leer las palabras impresas... Durante un tiempo, Francie sólo sabía pronunciar las letras una a una, para luego juntar los sonidos y formar una palabra. Pero un día, mientras hojeaba un libro, la palabra “ratón” le apareció entera y de inmediato adquirió sentido. Miró la palabra y la imagen de un ratón gris se estampó en su cabeza. Siguió leyendo y cuando entrevió la palabra “caballo”, oyó los golpes de sus cascos en el suelo y vio el sol resplandecer en sus crines. La palabra “corriendo” la golpeó de repente, y ella empezó a jadear, como si de verdad hubiese estado corriendo. La barrera entre el sonido de cada letra y el sentido de una palabra entera se había caído. Ahora, con un simple vistazo, la palabra impresa le revelaba su sentido. Leyó rápidamente unas páginas y estuvo a punto de desmayarse por la emoción. Quería gritarlo al mundo entero: ¡Sabía leer! ¡Sabía leer! A partir de entonces el mundo se hizo suyo a través de la lectura. Nunca más se sentiría sola, nunca más añoraría la compañía de un amigo querido. Los libros se volvieron sus únicos aliados. Había uno para cada momento: los de poesía eran compañeros tranquilos, los de aventura eran bienvenidos cuando se aburría, y las biografías cuando deseaba conocer a alguien. Ya adolescente, llegarían las historias de amor. La tarde que descubrió que podía leer, se prometió leer un libro al día durante el resto de su vida.”

Un árbol crece en Brooklyn

(Fragmento)

-Betty Smith

sábado, 15 de julio de 2023

MUJERES CON GOYA





AIRES DE CADIZ es una asociación cultural que tiene un lugar dentro de la muralla que separa el casco antiguo de la ciudad nueva de Cádiz y donde se organizan conciertos y obras de teatro. Es un patio amplio con un pequeño bar y una parte techada. No es lujoso pero sí carismático y con solera. 

El viernes 14 de julio de 2023 se representó allí una obra de teatro llamada MUJERES CON GOYA de la asociación cultural teatro DESCONFINADOS. Era una noche agradable dentro del tórrido verano porque acariciaba una brisa de poniente.  A los pocos minutos de empezar la obra unos fuertes sonidos con pretensión de música retumbaron en todo el casco antiguo. Ese golpeteo instrumental plano y monótono que perforaba los tímpanos de los sufridos ciudadanos hacía temblar hasta los profundos cimientos que construyeron los cartagineses en el año 238 antes de Cristo. ¿Qué estaba pasando? Había un evento juvenil en el puerto de Cádiz, a unos 500 metros de donde estábamos pero los altavoces alzaron su voz omnipotente y todo lo demás quedó oculto, como el perro semi hundido de Goya.

Las actrices siguieron imperturbables,  como auténticas profesionales, con sus respectivos papeles mientras el público se miraba con perplejidad. Me sentí como el Titanic naufragando: hemos perdido la obra, pensé, después de tanto mimo, ensayo y dedicación. Pero ése no era cualquier público: eran gaditanos de nacimiento o de adopción y, como todo el mundo sabe, el gaditano nace donde le da la gana. Así que esas personas divinas se pusieron de acuerdo sin mediar palabra y unánimemente decidieron ignorar el frenético martilleo para seguir el hilo de lo que ocurría en el escenario con la mayor concentración.

En esos momentos recordé la letra de una canción que LEÓN GIECO compuso en 1978, que cantaba con la inolvidable MERCEDES SOSA y que decía así: "es un monstruo grande y pisa fuerte la pobre inocencia de la gente". 

Desoyendo al que pisaba fuerte, el público reía y disfrutaba de las ocurrencias de las mujeres que había pintado Francisco de Goya y Lucientes en el siglo XVIII y que, según la imaginación de la guionista, habían salido de sus cuadros al cerrar el museo para charlar sin tapujos de su vida cotidiana. 

Pero seguía el monstruo pisando fuerte;  aunque los gaditanos nunca se amedrentan así como así. Ya ocurrió con Napoleón; mucho menos iba a pasar con un grupo que grita "échame gasolina" una y otra vez, machaconamente, como toda ambición poética. 

Convengamos en que no sabemos que es peor: si las bombas de Napoleón para hacer tirabuzones o esos desaforados que no aportan nada a la vida cultural de nadie y restan mucho. Aunque mejor por el momento no entremos en ese tema.

Yo seguía rememorando de a ratos la canción de Gieco: "sólo le pido a Dios que la guerra no me sea indiferente". ¡Qué contraste! Las letras que se cantan también nos hablan de los valores que maneja una sociedad.

"Todo un símbolo de la cultura ahogándose en ese ruido para estúpidos que llaman música. Pero el teatro es inmortal. Cuando prohíban hablar se recurrirá al mimo" dijo después un buen amigo con acierto, cuando le conté lo ocurrido. 

Terminó la función. Y nos rodearon las felicitaciones cálidas y sonrientes de los espectadores allí reunidos que, con su templanza e indiferencia al estrépito, acallaron la barbarie y lograron hacer de ésta, una noche especial e inolvidable. 

domingo, 2 de julio de 2023

UN GATO ROTO

 


"Llegó a mi puerta una noche, mojado, flaco, golpeado y aterrado un gato blanco, bizco y sin cola.

Me lo llevé dentro, le di de comer y se quedó.

Cogió confianza en mí, hasta que un amigo subió la rampa del garaje y lo atropelló.

Llevé lo que quedaba de él al veterinario, que dijo:

“No tiene muchas posibilidades… dale estas pastillas… su columna está rota; ya lo estaba antes, pero de alguna manera se arregló, si vive nunca caminará; mira estas radiografías, le han disparado, mira aquí, los perdigones aún están ahí… Además, una vez tuvo cola, pero alguien se la cortó…”.

Volví con el gato, era un verano caluroso, uno de los más calientes en décadas, lo puse en el suelo del baño le di agua y las pastillas, no comía, ni siquiera tocaba el agua.

Mojaba mi dedo en ella y le humedecía la boca, y le hablaba, no me iba a ninguna parte, pasaba mucho tiempo en el baño y le hablaba, y lo tocaba suavemente, y él me miraba con esos ojos azules claros y bizcos, y con el paso de los días hizo su primer movimiento arrastrándose con sus patas delanteras (las traseras no le respondían).

Logró llegar al arenero, se arrastró sobre el borde hasta estar dentro, fue como la trompeta de una posible victoria sonando en el baño y en la ciudad.

Me veía a mí mismo en ese gato, también yo lo había pasado mal; no tan mal, pero sí bastante mal.

Una mañana se levantó, se puso en pie, cayó y se quedó mirándome.

“Puedes hacerlo”, le dije.

Siguió intentándolo, levantándose, cayéndose hasta que finalmente dio algunos pasos, era como un borracho; las patas traseras no querían hacer lo suyo y se caía de nuevo, descansaba, volvía a levantarse.

Ya sabes el resto: ahora está mejor que nunca, bizco y casi desdentado, pero la gracia ha vuelto, y esa mirada en sus ojos nunca se ha ido…

Y ahora a veces me hacen entrevistas, quieren oírme hablar sobre la vida y la literatura, y yo me emborracho y cojo en brazos a mi gato bizco, acribillado, atropellado y sin rabo y les digo, “¡miren, miren esto!”

Pero no lo entienden, dicen cosas como, “¿y dice usted que fue influido por Céline?” “No”, y tomo al gato en brazos, “por lo que ocurre, por cosas como esta, por esto, ¡por éste!”

Meneo al gato, lo levanto en el luz ahumada y ebria, está tranquilo, él sabe…

Es entonces cuando la entrevista termina y aunque a veces me siento orgulloso cuando veo las fotos después, y ahí estoy yo y ahí está el gato, y estamos juntos en la foto…

Él también sabe que es una idiotez, pero que de alguna manera ayuda."


-Charles Bukowski-

sábado, 24 de junio de 2023

RELÁMPAGO

 


DANIEL RIPESI

Algunas tormentas son un gran acontecimiento. Sorprende en la noche el resplandor momentáneo de un relámpago, y por unos segundos se ilumina el paisaje. Nos engañamos si suponemos que ese resplandor hace ostensible unas presencias que antes estaban ocultas en la oscuridad. En la intermitencia de cada resplandor, como a veces en nuestra visión con cada parpadeo, algo se transmuta y un mundo inesperado se percibe. El relámpago ilumina en un mismo instante la calidez de un refugio y cierto desamparo, las tormentas nos advierten de esa doble condición en nuestra naturaleza. Domina la noche serena, pero se esperan las tormentas para disipar -por unos segundos- la oscuridad que se nos ha hecho costumbre.

lunes, 19 de junio de 2023

MARIO Y EL GATO

Cuento corto de Mónica Bardi

"Me doy cuenta que si fuera estable, prudente y estático, viviría en la muerte". CARL ROGERS. "Por consiguiente, acepto la confusión, la incertidumbre, el miedo y los altibajos emocionales porque ese es el precio que estoy dispuesto a pagar por una vida fluida, perpleja y excitante". 


Estaba cómodamente instalada en su precioso piso, delante de una rica comida que ella misma había preparado. Era un noveno piso desde el que se apreciaba la enorme playa y el inconmensurable Océano Atlántico. Desde esa costa hispana muchos seres antiguos, queridos antepasados, habrán mirado al infinito, al non plus ultra, llenándose de preguntas. Al igual que nosotros ahora miramos ese otro océano oscuro, el cósmico, con la misma intriga y curiosidad. ¿Qué habrá más allá?

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Entretanto, en el país más austral del gran  continente, al otro lado del Atlántico, finalmente plus ultra, dos jóvenes universitarios discutían acaloradamente, en una precaria vivienda del suburbano porteño. Eran años peligrosos para los pibes de clase media que aspiraban a un cambio político. 

-¡Pero te lo pido por favor, te lo ruego, no vayas! ¡Es una trampa! Esa mina con la que te querés encontrar hace rato que no da señales de vida. ¡Se la deben haber chupado los paramilitares y esta es una cita falsa para agarrarte!

-No creo. Todo este tiempo debe haber estado escondida. Iré y echaré un vistazo por la puerta de las ambulancias con el ambo de médico de guardia y pasaré por uno más de los que trabajan en esa enorme clínica. Además, está lleno de gente, es muy público, no se animarían. 

-¿Te crees que son idiotas? ¿Qué no se animarían? Seguro que ya tienen una detallada descripción tuya y te van a reconocer en seguida. A ella la deben haber torturado hasta que cantó. ¡No vayas, por favor! ¡Los estás subestimando!

-¡Uf, que exageración! 

-Y vos, temerario. Y empecinado. ¡No vayas! ¡Es una imprudencia!

-Con tanta prudencia y sin correr riesgos  no vamos a hacer ninguna revolución. Tengo que saber si esa militante tiene algún dato que nos sirva. No te preocupes, en un rato estoy de vuelta y seguro que con noticias frescas.

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Mientras ella daba cuenta del delicioso almuerzo, su precioso gato doméstico miraba con interés depredador unas moscas que merodeaban alegremente en el hueco de la ventana. Seguramente ese gato tan casero y bien alimentado también soñaba con merendarse a alguna de ellas. No sería la primera vez, de hecho, esa era su debilidad: cazar moscas desprevenidas. Y siguió su costumbre: sentarse en la ventana confiando plenamente en los impresionantes dotes de equilibrista que la naturaleza había regalado a todos los felinos, mientras su cerebro hacía un automático balance entre lo instintivo y lo peligroso. 

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Llegó a la puerta de la clínica haciéndose el distraído. Había gente por todos lados.  Se detuvo mirando disimuladamente a ver si veía a la chica en cuestión. Pocos minutos más tarde un auto frenó a lo bestia justo a su lado. Salieron tres hombres que cayeron sobre él como una tromba y lo redujeron con extremada violencia. Los personas a su alrededor quedaron paralizadas y nadie intentó nada. No eran tiempos para meterse en los asuntos ajenos y menos si los asuntos ajenos habían bajado de un Falcon verde, típico coche policial. Intentó zafarse inútilmente por todos los medios, pateando como un animal herido, aullando, insultando y pidiendo auxilio desesperadamente. 

Nunca más se supo de él. 

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-Ay, querido gato. Cada vez que te veo en el filo de la ventana, agradezco que hayas sido dotado con esos dones de equilibrista. Igual me parece imprudente que estés en ese lugar. ¡Bájate ya, que me pones nerviosa, terco animal!

-¡A ésta sí que la cazo!- pensó el gato y alargando una zarpa logró alcanzarla justo a tiempo, mientras ambos iban en caída libre desde el noveno piso. 



EL BESO

 

JAIRO ROMÁN

Fueron más de tres mil voltios en continua descarga, eufóricos atravesaron los nervios en busca de libertad, en su camino la corriente elevó el calor térmico produciendo un fuerte ardor sobre la piel. La contracción muscular hizo que el cuerpo bailara por los aires antes de quedar colgado del arnés con el mundo girando de cabeza y la función respiratoria descontrolada, la parada cardiaca fue inevitable, sentí el mundo diluirse, alcance a ver el túnel y la luz al final; fue cuando percibí su presencia, los brazos como lianas me sujetaron, los ojos exaltados me miraban por debajo de los lentes de sol, sus labios se humedecieron en un movimiento lento, mientras me decía —esto queda entre nosotros huevón— Cuándo desperté me hallaba en el hospital, sobre la mesa de noche estaba el periódico local y en primera página estábamos nosotros bajo el título “El beso de la vida"


El beso de la vida', tomada en 1967 por Rocco Morabito


Jairo Román 

11/06/2023

jueves, 15 de junio de 2023

AIRE FRESCO

REFLEXIONES DE MÓNICA BARDI

Desde lo más alto sopla un aire fresco. Podrían ser los angelotes barrocos que agitan sus minúsculas alas. Generan un vientecillo que nos acaricia justo a tiempo porque las fauces infernales del verano están a punto de lanzallamas. Sus infaltables socios, los mosquitos, acuden aguijoneando puntualmente. 

Desde lo más alto llega un consuelo rítmico que nos susurra:  "ya pasará. Ten paciencia. El calor inmisericorde migrará hacia latitudes más hospitalarias". Ruge enojado el cercano mar porque él tampoco soporta esta canícula levantina en calma. 

Desde lo más alto gira incesante e inagotable el ventilador de techo, el único que acude en nuestro auxilio. ¿Esperaban algo más romántico, verdad?

domingo, 11 de junio de 2023

ENTES

 

Un 3 de junio de 1923 nace Adolfo P. Carpio, profesor y filósofo argentino. Cuando estudiábamos, minuciosamente lo odiábamos. Ahora ya podemos hacer las paces con él. 

“ ꧁•⊹٭𝚂𝚎 𝚕𝚕𝚊𝚖𝚊 𝚎𝚗𝚝𝚎 𝚝𝚘𝚍𝚘 𝚊𝚚𝚞𝚎𝚕𝚕𝚘 𝚚𝚞𝚎 “𝚎𝚜٭⊹•꧂ ”.

  Puede tratarse de una silla, de una montaña, de un ángel, de Don Quijote, de la raíz cuadrada de -1, o aun de absurdos como los triángulos redondos o las maderas de hierro: todo esto “es”, de todo ello puede predicarse el término “es”, y en la medida en que ello ocurre, se trata de “entes” -así como “pudiente” es “el que puede”, “viviente” lo que vive, “floreciente” lo que florece, “amante” el que ama, “lo que es” se llama “ente”-. 

A lo que hace que los entes sean, se lo llama ser; los entes, por tanto, son porque participan del ser -tal como el pudiente participa del poder, lo viviente del vivir, etc. La disciplina que se ocupa de estudiar los entes se llama ontología. Esta disciplina enuncia una serie de principios, válidos para todos los entes, que se denominan principios ontológicos”. 


Adolfo P. Carpio, 

Principios de filosofía

domingo, 4 de junio de 2023

OLMO VIEJO

 


A un olmo seco


Al olmo viejo, hendido por el rayo

y en su mitad podrido,

con las lluvias de abril y el sol de mayo

algunas hojas verdes le han salido.


¡El olmo centenario en la colina

que lame el Duero! Un musgo amarillento

le mancha la corteza blanquecina

al tronco carcomido y polvoriento.


No será, cual los álamos cantores

que guardan el camino y la ribera,

habitado de pardos ruiseñores.


Ejército de hormigas en hilera

va trepando por él, y en sus entrañas

urden sus telas grises las arañas.


Antes que te derribe, olmo del Duero,

con su hacha el leñador, y el carpintero

te convierta en melena de campana,

lanza de carro o yugo de carreta;

antes que rojo en el hogar, mañana,

ardas de alguna mísera caseta,

al borde de un camino;

antes que te descuaje un torbellino

y tronche el soplo de las sierras blancas;

antes que el río hasta la mar te empuje

por valles y barrancas,

olmo, quiero anotar en mi cartera

la gracia de tu rama verdecida.

Mi corazón espera

también, hacia la luz y hacia la vida,

otro milagro de la primavera.


     Antonio Machado

LA SIRENITA

 

Fui a ver LA SIRENITA (dirigida por Rob Marshall, versión original en inglés) porque estoy en severa etapa regresiva, cada día soy más chica y puedo perder el tiempo como me de la gana. Lo que de verdad me interesa mucho es la narrativa histórica asociada en esas películas para pibes, pibas y todos los del colectivo LGTBI+ o algo así, para no ofender a nadie. Pasemos a la acción: el príncipe blanco, guapo, rico, valiente y amoroso (pero sin carisma) se enamora de Ariel, la sirenita, que tiene carita étnica sudamericana (Halle Bailey, también sin carisma pero flaca, eso si) La reina madre es mulata y viven en un castillo hermoso en una minúscula isla (¿Pequeña Bretaña?). La ambientación sería del siglo XVI o XVII. El príncipe navega en busca de nuevos conocimientos geográficos y comercios rentables para engrandecer a su patria. En un momento dado dice algo así: "Mirad, un galeón español, vayamos a comerciar con ellos" pero alguien le contesta: "¡Tenemos las bodegas llenas". Y el príncipe se resigna: nada de piratear ni empezar a los cañonazos. Menos mal. Eran todos buenos, buenísimos. Excepto  la mujer pulpo que es mala, malísima (y gorda, lógico), la hermana del dios del mar. Mientras tanto, el dios del mar Tritón o Neptuno, da igual (Javier Bardem con su tridente de fuego),  discute con la sirenita de padre a hija. Ella tiene una colección enorme de COSAS que ha ido acumulando de las pecios (barcos hundidos) pero quiere más, mucho más. Es consumista y con lo del fondo del mar no le alcanza. Para eso tiene que ser mujer y así poder ir de shopping. A lo largo de la película muchas veces hablan del mar desconocido. Digo yo que debería ser el Océano Pacífico, descubierto por Vasco Núñez de Balboa en 1513. A los demás ya los conocían en esa época. Pero admitamos que es una película y se pueden inventar lo que quieran.  

En otro momento, la sirenita (ya con los pies en su ambicionada tierra firme), mira unos mapas y el príncipe le nombra dos países: Colombia y Venezuela, licencia que se tomaron los guionistas, ya que en esa época era territorio del imperio español y esos países no existían. En 1717 toda esa enorme superficie pasó a ser el virreinato de Nueva Granada con el cambio de dinastía de los Habsburgo a los Borbones. (Pero bueno, admitamos otra vez que es una película y se pueden inventar lo que quieran). Luego pasa de todo pero con un obvio y azucarado final romántico y feliz. Y la ex sirenita, (reconciliada por fin con su padre Neptuno) y su príncipe se hacen a la mar en busca del océano desconocido. Para despedirlos una enorme cantidad de sirenas, sirenos y sirenitos de todos los grupos étnicos imaginables (minusválidos no se veían, me parece muy mal, muy mal, muy mal, pero es porque se los deben haber comido), emergen del mar para acompañarlos. En fin, solo me pregunto por qué no aprovechan estas películas para ponerles más historia de la de verdad, mucho más  emocionante que la peli y además tan oportuna para que algo aprendan nuestros niños, cada vez más ignorantes de un pasado que parece alejarse de manera irremediable. Una película vistosa y mediocre. Olvidable. 

miércoles, 31 de mayo de 2023

POETA

 ROBERTO JUARROZ

La nitidez secreta de las cosas,

levanta un nuevo mundo en mi mirada

que también es secreta y lleva un mundo.

Se abre entonces la ceguera del día

Y la luz no cabalga solo sombras.

Tu mano está en la idea de tu mano.

Mi palabra se instala

como una lluvia interna en todas partes.

Los pájaros sostienen a los árboles,

los muertos a la tierra,

y el amor, que es ausencia,

perfecciona su forma de ojo abierto.

La nitidez del caos 

me salva hoy como un vientre junto al mío.

Me puebla la ciudad apasionada

Que cuelga entre mi ausencia y mi presencia.

...

La fábula del movimiento

se arrepiente en un pez que ya no huye

Y todas las vísceras, hasta el beso,

se inclinan como tallos demasiado consentidos

que ahora deben agacharse y reaprender humildemente

a alzar juntas las flores y la nada.






martes, 30 de mayo de 2023

PAPÁ

 




Con pedacitos de espejo

metía desde el patio

rayos de sol en la pieza.

Así sabía papá

que yo estaba vivo.


A oscuras ahora

en la cama de papá

espero el reflejo,

los dedos luminosos

de un hijo que juega con el sol,

o la caricia de un padre en la memoria.


Tony Zalazar

sábado, 27 de mayo de 2023

¡VAYA PAREJA!

 


Cuento corto de Mónica Bardi: el sol y la luna. 

Parece un milagro, aunque los científicos dicen que no lo es; que todo ha sido aparentemente casual pero regido por estrictas leyes físicas, aunque aclaran que el azar también ha tenido mucho que ver. Los tamaños y las distancias pusieron a esos cuerpos celestes de manera tal que sus dimensiones coinciden exactamente con los kilómetros que los separan y forman un círculo perfecto en las lunas llenas y en los eclipses, por ejemplo. 

 Se recortan, se esconden, se escinden, se turnan, se reflejan y cada 24 horas el espectáculo sufre eternas e imaginativas versiones. ¡Qué misterio, qué burla se traen esos dos, qué requiebro romántico habrá en esa incesante persecución!

Difícil es creer que esa depurada  escenografía no oculten a un burlón titiritero, cuando cada dia el dorado y la plateada juegan al escondite sin medir las consecuencias. 

Indiferentes a las mareas aquí, en la Tierra y a sus distantes compañeras, allá, en las estrellas. Mientras tanto, unos raros monos desnudos, los sapiens, no dejan de hablar de ellos, de estudiarlos, de escribirles poesías y de observarlos. ¡Si hasta pisaron el suelo de la plateada! ¡Qué osadía! A ella le enviaron unos extraños artilugios que se han quedado a vivir en su polvorienta superficie sin  siquiera pedir permiso. Al dorado no se le animan: es demasiado caliente y beligerante y podría lanzar una flamígera lengua ardiente cuando le dé la gana. 

Dicen los científicos que la Tierra parió a la Luna. Fue un acontecimiento brutalmente catastrófico para nuestra limitada visión de humanos pero un hecho insignificante para el cosmos, acostumbrado como está a engullir inmensas estrellas con sus famosos agujeros negros. ¡Vaya familia! ¡Todo es tan descomunal, tan violento en ese cielo engañosamente sereno!

Por eso, mejor tumbarse en el césped, bajo nuestra querida y protectora atmósfera terrestre y disfrutar de la grandiosidad mirando caminar a una hormiga. 



sábado, 20 de mayo de 2023

LAS GAFAS

 

Cuento corto de Mónica Bardi. 

Esa pareja no pasaba por su mejor momento: la tensión en la convivencia era permanente y una mínima chispa desataba una catarata de reproches que herían por igual a ambos. "El ataque de las bocas sin cerrojo" diría Irene Vallejo. Circunstancias familiares, problemas domésticos y la erosión de la convivencia ponían a prueba la relación y por ahora salían perdiendo por goleada ya que en este caso el arco destinatario de la pelota era uno solo: la pareja. Los momentos de calma solo parecían preceder a la siguiente tormenta. Calma engañosa. Tímida tranquilidad hogareña siempre acechada por un lobo oculto en lo más oscuro de un bosque, listo para saltar. Y saltaba. Gritos, escándalo y amenazas de separación ipso facto rompían en un instante de violento desborde emocional, el delicado equilibrio. Y allí nadie se echaba atrás. La disputa por el poder y la toma de decisiones, no admitía retrocesos ni negociaciones y ni siquiera lograban llegar a un acuerdo de paz precario. En general, la tormenta duraba poco pero dejaba heridas cada vez más hondas, rencores que no cicatrizaban. 

Un día cualquiera, donde ya se habían dicho cuatro verdades sin pestañear, mirándose como feroces boxeadores; uno de los dos se dió cuenta que había perdido sus gafas, esas que le habían costado una fortuna. "¡Oh, no, otra vez no!" exclamaron a la par. Sin ellas no podía leer, protegerse del sol o conducir; lo cual era un problemón a resolver. Dejaron ambos a un lado las discusiones o la búsqueda de culpables e inmediatamente se estableció una tregua tácita. Los dos se abocaron a la tarea de encontrar las dichosas bifocales. Revolvieron habitaciones, bolsos y bolsillos, buscaron en el jardín, movieron muebles, otearon dentro de la nevera, rehicieron caminos recorridos ese día, llamaron al supermercado y fueron, porque el encargado les dijo que había tres pares de anteojos olvidados por los clientes... pero ésos no eran. Ambos emplearon toda su energía en ese asunto, sin peleas ni disputas. 

Después de horas de búsqueda uno de los dos decidió darse un descanso y se fue a echar una siesta, pero el otro siguió pensando y allí tuvo su momento Eureka.

Esa mañana hacía un frío excepcional y requería un abrigo que, muy poco después, se descartó por un sol incandescente que derretía lo que se pusiera a su alcance. ¿No estarían esas gafas escurridizas en un bolsillo del abrigo considerado fuera de temporada? Esa duda fue comunicada al instante a la pareja siestera que, de un salto, voló al canasto de la ropa para lavar porque allí estaban, riéndose de su travesura, las malditas gafas. 

¡Qué suerte... y qué lástima! Se acabó la tregua: otra vez el lobo estaba acechando listo para atacar. 




MANDARINAS

 


EFECTOS SECUNDARIOS

María Mercedes Vendramini


A pesar de la niebla 

de la llovizna 

(nimia) 

de tu desgano 

de mi cansancio

fuimos al mercado.

Los zapallitos seguían siendo verdes 

muy rojos los ajíes, amarillos los pomelos 

naranja intenso el interior de los zapallos 

seguíamos callados

pero yo me moría por decirte 

que al elegir 

las mandarinas  

vi 

que me iluminaban las manos.


domingo, 14 de mayo de 2023

MEMORIA

 


A mi amiga Mónica que no olvida… 

(a su hermanito Mario)

MEMORIA 

En el camposanto de un pueblo olvidado

yacen enterrados los cuerpos de dos contrarios.

No se distingue el bando combatiente,

ni el emblema, ni la bandera.

En una sola fosa común 

las partes desmembradas

forman una eterna unión.

Sobre la loza blanca recién pintada 

señalada está la última fecha,

la inscripción advierte 

la presencia de dos restos sin nombre. 

Una mujer reemplaza las flores marchitas, 

entre susurros, le reza a los sin nombre.

Llora mientras acaricia tiernamente la cruz pintada de negro,

llora a los olvidados que yacen enterrados;

llora en memoria de su hijo Agustín;

el desaparecido. 

Jairo Roman

13/05/2023

jueves, 11 de mayo de 2023

Van Gogh

 Excelente cronica de Carlos Vidal.

[...] Agrego que Johana, su cuñada y viuda de Theo,  recopiló las 420 cartas que Vincent escribio a Theo desde que tenia 21 años  (murió con 37 años, el 29 de Julio de 1890).

Theo fue el sostén económico y afectivo de Vincent, con una paciencia suprema muchas veces.

En 1880, viendo como Vincent fracasa como pastor luterano en su tarea de ayudar y transmitir la fe a los mineros de carbón en Borinage ( Belgica), por su celo extremo en la caridad y la burocracia de esta iglesia, que no lo veia apto en esta tarea. Muy decepcionado Vincent y aconsejado por Theo, decide dedicarse a la pintura por 10 años, hasta su muerte.

Todos estos pesares y fracasos sentimentales, sus trabajos anteriores, estadías en cada lugar y reflexiones sobre la vida y el arte y los pintores que conoció, los cuadros que pintó con bosquejos y descripciones precisas en sus cartas,  envió a su hermano, con infinita sinceridad y buscando su comprensión. Theo lo mantuvo económicamente a Vincent, que enviaba sus cuadros a su hermano, empleado y luego  propietario de galería de arte en Paris, con la esperanza de venderlos.

Estas cartas, traducidas y publicadas al inglés por Johana, permitió conocer a  Vincent, su vida en soledad,  sacrificada y abnegada, su enfermedad, su voluntad y talento para pintar, y también su difícil carácter.

El destino quiso que Johana intuyera la importancia de Vincent y su arte, al que personalmente muy poco trató, y evitar que se perdiera el arte y legado de uno de los pintores más importantes de la historia del arte.

jueves, 4 de mayo de 2023

MUJERES CON GOYA

 

El 2 de mayo presencié una obra de teatro vocacional en el castillo de Vejer, cuyo guión y dirección estuvo a cargo de Mercedes García Gomar y su título es MUJERES CON GOYA, de la Asociación cultural "Teatro Desconfinado". Las actrices fueron Mercedes Romero como la duquesa de Alba, Ma. Carmen Márquez como Leocadia Zorrilla, Almudena González como Isabel de Porcel y Toñi  Barrera como la infanta María Josefa. (La realeza para el final, jeje). El argumento trata de lo que ocurre cuando el Museo del Prado cierra sus puertas y las mujeres pintadas por Goya salen de sus marcos y se ponen a charlar. También discuten, se pelean hasta llegar a las manos (muy divertido), se ríen y se burlan comentando las relaciones entre ellas, Manuel Godoy y el rey. Se juega con estudiada información histórica pero también se mezclan de manera satírica y, a veces, hilarante, situaciones del pasado con elementos del presente, un condimento inverosímil e inesperado. En el reducido espacio disponible las actrices se movieron sin entorpecerse lo cual muestra a las claras muchas horas de ensayo y bastante temple al actuar imperturbablemente a pesar del sonido omnipresente: ¡LOS TELÉFONOS MÓVILES! 


La escenografía y, sobre todo, los detalles de la vestimenta indican una intención de atenerse lo más ajustadamente posible a lo pintado por Goya, porque se reconocen de inmediato. 

Cuando parecía decaer un poco el ritmo se insertaron oportunamente breves canciones y bailes que hicieron las delicias del público. Por momentos los personajes resultaban poco creíbles, si se tiene en cuenta la época y su alta alcurnia claramente incompatibles con un lenguaje oral gaditano y corporal moderno, pero esa circunstancia no le restó interés si se mira la obra globalmente. Supongo que todo lo contrario:  se acerca al público, ya que no ha tenido la pretensión de ser teatro clásico. 

En síntesis, teatro vocacional que se esfuerza en ganar niveles de calidad. 



lunes, 1 de mayo de 2023

COMEJÉN

 


El sacrificio de un amigo.

En medio de arengas, explosiones, piedras y gas lacrimógeno, los manifestantes exigían la abolición del Consejo Superior Universitario el cual contaba con la participación del clero y según debates ideológicos de la izquierda obraba como dispositivo de control implantado por el Gobierno de los Estados Unidos. 

La historia registra este hecho en medio una serie de protestas lideradas por movimientos estudiantiles en Latinoamérica, Colombia haría parte de este fenómeno de masas en el año de 1971; lo que no registra la historia, ni la academia es la participación en la protesta social de “Comején” un caballo criollo, tan latinoamericano como la arepa, los tacos o, el café en las mañanas. Comején fue reclutado por la Policía Nacional siendo muy joven, fue el menor de sus hermanos, aprendió rápido el oficio, su carácter airoso lo hacía sobresalir entre los demás llegando a ocupar el primer puesto de su promoción, solo le faltaban tres meses para la pensión cuando sobrevino el trágico día.

El día 16 de febrero de 1971 se había programado una actividad lúdica liderada por los carabineros y destinada a los niños de una escuela pública en donde Comején representaba al glorioso y majestuoso Rocinante, pero la actividad debió ser aplazada por los hechos de protesta que se venían registrando en el país, la Universidad Nacional de Bogotá se había sumado a esta ola de protesta con sus estudiantes. Comején hizo presencia a las afueras de la Universidad junto con su binomio, con quien había estado en otros tropeles, ambos eran aguerridos. 

El servicio de vigilancia se encontraba conteniendo a los estudiantes quienes con violencia exigían que las demandas expuestas fueran atendidas por el gobierno, como resultado de este choque uno de los policías se separó del grupo y pronto se vio rodeado por varios manifestantes quienes lo atacaron con piedras, palos, y patadas, nadie parecía haberse percatado de la situación del policía dada la convulsión del momento; pero Comején si, de inmediato halo la rienda con dirección a donde estaba el policía necesitado de socorro, pero su compañero lo acarició para tranquilizarlo, Comején volvió a halar las riendas y relinchó más fuerte, pronto el compañero entendió lo que pasaba, ambos salieron abriéndose paso entre piedras, explosiones y manifestantes, Comején se alcanzó a llevar a unos cuantos por delante, mientras su compañero blandía el bastón de mando cuál caballero medieval. Llegaron donde estaba el uniformado herido y haciendo retroceder a los agresores generaron la oportunidad para que el herido escapara, jinete y caballo se plantaron en la línea del frente, Comején se paraba en las dos patas mientras su compañero daba golpes de ciego, pronto se vieron acorralados, las bombas molotov crearon un cerco de fuego, su compañero había sido impactado en la cabeza la sangre caía sobre el cuello de Comején. Al ver que los manifestantes los cercaban cada vez más, Comején comprendió que se encontraba en la zona de muerte, de dicho lugar solo se sale combatiendo y de frente, así, cuando su compañero parecía darse por vencido recostándose en su cuello, Comején se abrió paso entre los violentos manifestantes, sintió las piedras estrellarse contra su cuerpo, una le rompió la ceja izquierda, los protectores de sus patas echaban fuego, sintió tres punzones sobre el lado derecho del vientre, vio como un molar salía expulsado por el aire, sintió la pata delantera izquierda flaquear, casi cae al suelo, pero su caída hubiese sido la condenación de su compañero, así que salto con todas sus fuerzas sobre el fuego y logró sacar a su amigo; faltaba poco para coronar la esquina, pero sus cascos tropezaron con bolas de cristal lanzadas por los estudiantes, Comején cayó aparatosamente, siempre buscando proteger a su compañero, su cuerpo recibió todo el impacto y los vidrios que se hallaban en el suelo se clavaron en su piel, bocanadas de sangre salían de su vientre, los refuerzos llegaron al rescate del compañero, todos pensaron que Comején se levantaría, pero él seguía en el suelo, lo intento, pero el dolor era insoportable, se había dislocado el pecho y ya no tenía fuerzas, las piedras continuaban cayendo sobre su cuerpo, Comején se alegraba de que su amigo estuviera bien; agacho la cabeza en resignación, fue cuando escucho la voz de su amigo, lo llamó por su nombre, cuando alzó la mirada vio un 38 Smith Hueso especial y a un hombre que lloraba desconsolado mientras le apuntaba, Comején lo miro, inhalo profundo y acentuó con la cabeza, con las lágrimas rodando sobre las mejillas, su amigo dobló la falange del índice derecho empujándola hacía dentro, el martillo liberado daría inició a la combustión de gases que expulsaron el proyectil; limpio y sereno entro por la cien poniendo fin al dolor del valiente Comején.

Jairo Román 

01/05/2023

https://historiapolicianacionaldecolombia.blogspot.com/2015/11/leyenda-del-caballo-de-nombre-comejen.html

domingo, 30 de abril de 2023

ESTO NO TIENE REMEDIO

 


Recuerdo de Ricardo Caruso con Julián Centeya.

"Se nos están yendo las cosas, negro, /

y esto no tiene remedio. /

Te digo, por ejemplo, /

la diaria costumbre de las costumbres simples, /

como el hecho de darle cuerda al reloj, /

salir a mirar la lluvia, /

saludar al vecino de enfrente, /

preguntar por la salud al boticario /

[...]

¿ Quien viene a llevarse esas costumbres pequeñas / que hacían nuestra felicidad pequeña"

....................................................................

Espero que la memoria no me haya fallado.

Tuve la fortuna de compartir la mesa de café y muchos cigarrillos. Él como fumador empedernido y yo como fumador conflictuado. 

Tiempos de bohemia y sueños.

Muchos de los mios se estrellaron.

Los del maestro siguen sobrevolándonos

miércoles, 26 de abril de 2023

EL

 


Relato brevísimo de Mónica Bardi. 

Sé que él me está mirando. Yo voy caminando y sé que él me está mirando. Lo sé porque mi caminar es elegante y cimbreante. Él me lo dijo. Me lo dijo un día que estábamos caminando por un sendero estrecho y yo me veía obligada a ir por delante. Y, mientras caminábamos, él me decía: "me encanta ver ese andar tuyo tan elegantote". Usó esa palabra inolvidable que me supo a miel: "elegantote", con una sonrisa deseante, inequívoca, que lamía mi espalda.  

De eso hace mil años pero una chica caminando delante de mi me lo recordó. Y él ya no está pero su mirada si.

sábado, 22 de abril de 2023

SOLOS

 DESENCUENTROS

EL AMOR LÍQUIDO de Zygmunt Bauman: este libro que se publicó en 2003 habla en profundidad del amor evanescente, sin ataduras y sin arraigo. En general, de la fragilidad de los vínculos humanos. Uno no termina de creérselo hasta que va mojándonos los pies...

Estaba charlando con una agradable joven, en un descanso del trabajo en su mercería, y me contaba sus circunstancias actuales. Las de ella y de algunos contemporáneos en una ciudad española multicultural a orillas del Mediterráneo. Ella está aceptando, con el paso de los años, que se quedará soltera y, probablemente, elija ser madre soltera. Eso me sorprendió viniendo de esta chica agradable, sana y simpática y le pregunté porqué, ya que evidentemente lo de tener hijos era mejor hacerlo en pareja. Me contestó algo que se va perfilando cada vez con más claridad en la sociedad española actual, que es el desencuentro de las personas jóvenes y no tan jóvenes en edad de formar pareja. De hecho, el hijo de un vecino comentaba exactamente lo mismo y lo hacía extensivo a muchos amigos suyos. Por lo visto, la desconfianza mutua, el empoderamiento (que palabra horrible) femenino, el cinismo militante, la falta de compromiso, la indefinición sexual y la decisión de no tener hijos (para no tener problemas), entre otros factores, van empujando a toda una generación a una vida de individualismo y soledad. Una muestra más de estas novedosas organizaciones sociales de UNO SOLO. "Buey solo bien se lame", dicen en mis pagos. 

Y aún aquéllos que están deseosos de formar una familia no encuentran el suficiente eco por parte de sus contemporáneos.  Vendría a ser algo así como buscar una aguja en un pajar. 

Estos solitarios involuntarios afirman que es muy difícil establecer lazos duraderos y conversaciones frecuentes con amigos que pueden llegar a ser futuras parejas porque los contactos mayormente son con la intención de tener sexo inmediato y luego se alejan hasta una nueva oportunidad (quién sabe cuándo), quizás hasta que algún WhatsApp azaroso o alguna red social los vuelva a reunir. De hecho, ya no se ilusionan demasiado con alguna persona nueva que conocen y les gusta, porque la cosa generalmente no fructifica. El desencanto es generalizado. No hay APUESTAS, hay MIEDOS, y por eso no desean el menor riesgo. Abstenerse es el camino más seguro. Apenas perciben el asomo de un enamoramiento se alejan, para que dicho sentimiento no crezca. Prefieren el control absoluto sobre sus vidas (algo imposible por definición), a la alternativa de dejarse llevar a una situación con promesas de amor y  fidelidad firmes y duraderas, que, otra vez, por definición, siempre son inciertas. Pero al menos se parte de propósitos bienintencionados y se está dispuesto a luchar por superar los baches que nos presentan el tiempo y las adversidades. Pero eso ya se sabe: en la vida no hay nada que se parezca a lo inamovible. 

Y de lealtad mejor no hablar: habría que buscar urgentemente esa palabra en el diccionario... bueno, no, en Google mejor, ¿no? Mas rápido. A esto hemos llegado y la película continúa... un mundo profundamente diferente se abre ante nosotros con gigantescos signos de interrogación. Aunque algo es seguro; aún en los tiempos de la posverdad: ni siquiera una plantita puede crecer sin polinización, sin tierra, sin agua, sin aire...



miércoles, 12 de abril de 2023

MÁRGENES

FERNANDO PESSOA

He nacido en un tiempo en que la mayoría de los jóvenes ha perdido la creencia en Dios, por la misma razón que sus mayores la habían tenido: sin saber por qué. Y entonces, porque el espíritu humano tiende naturalmente a criticar porque siente, y no porque piensa, la mayoría de los jóvenes ha escogido a la Humanidad, como sucedáneo de Dios. Pertenezco, sin embargo, a esa especie de hombres que están siempre al margen de aquello a lo que pertenecen, no ven solo la multitud de la que son parte, sino también los grandes espacios que hay al lado. Por eso no he abandonado a Dios tan ampliamente como ellos, ni he aceptado nunca a la Humanidad. He considerado que Dios, siendo improbable, podría ser; pudiendo, pues, ser adorado; pero que la Humanidad, siendo una mera idea biológica, y no significando más que la mera especie animal humana, no era más digna de adoración que cualquier otra especie animal. Este culto de la Humanidad, con sus ritos de Libertad e Igualdad, me ha parecido siempre una resurrección de los cultos antiguos, en que los animales eran como dioses, o los dioses tenían cabezas de animales.  

Fernando Pessoa

sábado, 8 de abril de 2023

MUJER

 


GIOCONDA, YOLANDA, YO

GIOCONDA, YOLANDA Y YO por Mara Gavito

Transcribiré al final de este texto el poema que Gioconda Belli dedicó a Yolanda Díaz en el acto de lanzamiento de SUMAR. Pero antes quiero exponer mi propia reflexión. 

Será cosa de la vida, una pura casualidad… o será que, como mujer que soy, ciertas circunstancias se me repiten, se nos repiten una y otra vez. Creo que más bien es eso. La cuestión es que, aunque el poema es para Yolanda, yo también me sentí convocada al escucharlo. Yo y el recuerdo de tantas mujeres. 

En mi caso, me encuentro justo en un proceso de cambiar el foco de mis cuidados, de volver a recordar que de nadie puedo cuidar si primero no me cuido a mí misma. No se trata de egoísmo miserable. Nada más lejos de eso. De hecho, mientras comienzo este proceso, me voy encontrando ante situaciones en las que puedo ofrecer mi corazón y mi cuerpo (con todas sus limitaciones) para cuidar a otras mujeres. Y lo hago con amor, desde el corazón. Pero este proceso surge de un golpe fuerte que tuvo que ver con haber olvidado ese primer mandamiento: aprender a distinguir entre la necesidad de cuidado de otro, la vulnerabilidad inherente a cualquier ser humano y el egoísmo que se disfraza de penuria y de mala suerte. 

Esta es la lección que aprendí: mucho cuidado con los hombres que buscan dar lástima para, después de que lo has dado todo, te asestan el golpe mortal de la ingratitud y, para más INRI, buscan a cualquier precio generar en una el dolor de la culpa no merecida. Ojo con la maldad porque, aunque una quiera creer que todas las personas tienen un fondo bueno, eso no es real. La maldad existe y, la mayoría de las veces, viene vestida con piel de cordero. Será porque estoy viviendo este proceso de lucidez que la palabra poética de Gioconda me llegó a lo más profundo de la conciencia. 

Para ser una mujer fuerte es necesario ser capaz de distinguir y de saber elegir en dónde ponemos nuestros cuidados. Y no olvidarnos nunca de que el primer espacio que tenemos que cuidar es el de nuestra propia dignidad. Ese espacio es nuestra morada incuestionable, la que nunca debemos dejar de vigilar, la que siempre tiene que tener alarmas eficaces, el espacio que bajo ninguna circunstancia debemos entregar a nadie. 

Gracias Gioconda. Gracias Yolanda. Gracias mujeres. 

PARA LA MUJER FUERTE

Si eres una mujer fuerte protégete de las alimañas que querrán almorzar tu corazón. Ellas usan todos los disfraces de los carnavales de la tierra:

se visten como culpas, como oportunidades, como precios que hay que pagar. Te hurgan el alma; meten el barreno de sus miradas o sus llantos hasta lo más profundo del magma de tu esencia no para alumbrarse con tu fuego sino para apagar la pasión, la erudición de tus fantasías.

Si eres una mujer fuerte tienes que saber que el aire que te nutre acarrea también parásitos, moscardones, menudos insectos que buscarán alojarse en tu sangre y nutrirse de cuanto es sólido y grande en ti.

No pierdas la compasión, pero témele a cuanto conduzca a negarte la palabra, a esconder quién eres, lo que te obligue a ablandarte y te prometa un reino terrestre a cambio de la sonrisa complaciente.

Si eres una mujer fuerte prepárate para la batalla: aprende a estar sola, a dormir en la más absoluta oscuridad sin miedo, a que nadie te tire sogas cuando ruja la tormenta, a nadar contra corriente.

Entrénate en los oficios de la reflexión y el intelecto. Lee, hazte el amor a ti misma, construye tu castillo, rodéalo de fosos profundos pero hazle anchas puertas y ventanas.

Es menester que cultives enormes amistades que quienes te rodean y quieran sepan lo que eres, que te hagas un círculo de hogueras y enciendas en el centro de tu habitación una estufa siempre ardiente donde se mantenga el hervor de tus sueños.

Si eres una mujer fuerte protégete con palabras y árboles e invoca la memoria de mujeres antiguas. Haz de saber que eres un campo magnético hacia el que viajarán aullando los clavos herrumbrados y el óxido mortal de todos los naufragios.

Ampara, pero ampárate primero

Guarda las distancias

Constrúyete. Cuídate

Atesora tu poder

Defiéndelo

Hazlo por ti

Te lo pido en nombre de todas nosotras.

viernes, 7 de abril de 2023

POLICÍA

 


Ayuda divina por JAIRO ROMÁN

“Señor, yo soy policía, tú me infundiste esta vocación, así como tú velas por el orden del mundo, yo también te ayudo a cuidar al menos una parte del mismo”. Así empieza la oración del Policía, pero uno se pregunta si Dios pensó en este rincón del mundo, en donde la maldad converge con el malvado en formas infernales. 

Ciudad Jardín casi siempre era un edén, al contrario de los caldeados barrios populares de Cali donde la rumba empieza los jueves y se prolonga hasta el domingo en la madrugada donde se recogían los muertos, fácil sumaban cinco muñecos, diseminados en calles teñidas de rojo que recuerdan la pasión de un pueblo. Ciudad Jardín era calmado, las personas se encerraban en los condominios para estar tranquilos; no reportaban casos de violencia intrafamiliar, ni peleas entre vecinos, pero sí cuando pasaba algo era grave: el robo de una caja fuerte con cientos de millones o un secuestro masivo. Los muertos no eran por causa de una “patecabra” hundida en el vientre. Ciudad Jardín era lugar de ajustes donde los cobros se hacían a punta de fusil. Recuerdo que patrullábamos con un revólver 38 Smith & Wesson Special, con seis cartuchos ajisosos y seis de repuesto. A veces por afán o descuido, solo reclamaba una carga: salía al servicio solo con los seis del tambor.

Era viernes y todo estaba tranquilo, nos encaletamos en la pieza de un motel que el administrador nos facilitaba; nos quedamos esperando que la central nos reportara. Serían como la una de la mañana:

—Zafiro de Central.

—siga Central para Zafiro.

—reportan un 904 en el Condominio Los Naranjos.

Llegamos, al vigilante le hurtaron el arma y se habían metido a una casa, nos señaló por donde huyeron los bandidos: se saltaron una reja cruzando al otro condominio. Corrimos sin ver nada, fue cuando escuchamos los tiros, ¡pah, pah!, nos tiramos al piso, mi compañero me preguntó que cómo estaba, dije que bien. Seguimos. Los vimos cruzar una zona verde, eran cuatro, los faroles de un jardín los delataron, ahí fue cuando los prendimos a Indumil ¡pa, pa, pa!

Los hijueputas se separaron, mi compañero siguió a dos, yo fui por los otros. Me llevaban cierta distancia, por allá intentaron subir un muro pero les quedó alto; aproveché y se los quemé ¡pa,pa,pa!; uno cayó y empezó a gritar:  —no me mate —suéltala, gonorrea o se lo estallo —dije—, el que estaba en el suelo soltó el arma, pero el que estaba de pie nada, —que piensa hijueputa, se piensa morir — ahí fue cuando la soltó—. Los esposé de una; traían una pistola Beretta, y una Mini Uzi 9 mm: miré mi revólver, me di cuenta que había gastado los seis cartuchos y no tenía de repuesto. Disimuladamente me eché la bendición y dije

—Diosito a veces se pone el uniforme.

Jairo Román 

05/04/2023

martes, 4 de abril de 2023

DIONISIO

 


Efemérides

Fallecimiento de Dionisio Montero Valenzuela

El 25 de febrero de 2005 fallecía en el hospital universitario de Puerta del Mar, en Cádiz, Dionisio Montero Valenzuela. Fue concejal en cinco legislaturas del Partido Socialista Obrero Español en el Ayuntamiento de la ciudad y ostentó diversas concejalías, la última durante muchos años, en la delegación de Cultura. Hombre honesto, afable, bondadoso y culto fue ejemplo de persona de bien para muchos de sus conciudadanos. Era de profesión traductor e intérprete en Astilleros Españoles, primero en Sevilla y posteriormente, hasta su jubilación, en los astilleros de Puerto Real. Su conocimiento e interés por el poeta y dramaturgo chiclanero, Antonio García Gutiérrez, le llevó a traducir artículos sobre nuestro vate aparecidos en revistas extranjeras. Gran lector y eterno viajero dejó dos libros escritos de sus artículos aparecidos en el Diario de Cádiz sobre nuestra ciudad, sus gentes, costumbres y tradiciones del siglo XX: “Chiclana en el recuerdo” y “Atalaya del tiempo y la memoria”–este último editado tras su muerte,– así como multitud de artículos en diversas revistas culturales; sobre todo en  la veterana, El trovador, desde  sus primeros números hasta el último. Y otras editadas a principios de este siglo como El 7º de Chiclana.

Antes de fallecer refundó –en 2003– con el entusiasmo y entrega que le caracterizaba, el Ateneo de Chiclana, siendo su primer presidente. Su muerte dejó un vacío cultural en la ciudad y dejó, sobre todo, muchos amigos. Amigos que le recordamos siempre con la emoción de cuantas enseñanzas e interesantísimas tertulias culturales compartimos con él y en las que tuvimos el honor y el placer de escucharle, y también, de recibir sus sabios consejos.

Unos meses después de su fallecimiento– el 29 de junio– fue nombrado Hijo Predilecto de Chiclana de la Frontera.


Bibliografía:


ARAGÓN PANÉS, J. L. (2023): “Diccionario Histórico-Biográfico de Chiclana, siglos XIV-XX”. (Manuscrito).

FOTO: Escultura de Dionisio en la entrada de la Casa de Cultura y el Teatro Moderno. En sus manos sostiene el último libro que estaba leyendo en el hospital antes de fallecer: “Viaje por España-1” de Charles Davillier y Gustavo Doré. Es obra del escultor chiclanero, José Antonio Barberá Briones.

LA ISLA

 


lunes, 3 de abril de 2023

JUDÍOS 1944

ARCHIVO HISTÓRICO PROVINCIAL DE CÁDIZ.

JUDÍOS QUE ESCAPARON DEL HOLOCAUSTO POR CÁDIZ - 1944 -


Una fria mañana de Enero de 1944, concretamente el día 22, el vapor portugués " Nyassa " partía del puerto de Cádiz con más de 500 "apátridas". Realmente eran judíos, camino de Haifa. Muchos de esos judíos fueron salvados en Budapest por el diplómático español Angel Sánz Briz, "el angel de Budapest" que logró salvar a más de 5000 judíos de la capital de Hungría, gracias a la singular interpretación que hizo de un decreto promulgado por Miguel Primo de Rivera en 1924 sobre los judíos sefardíes, herederos de los expulsados por la Corona de España en tiempos de los Reyes Católicos, a los que se le reconoce el derecho a tener la nacionalidad española. Usando un subterfugio transformó 200 salvoconductos en 5.200. Algunos de estos llegaron a Cádiz y luego tomaron rumbo a la actual Israel. Os mostramos parte del rastro documental que dejó el expediente de autorización de la salida de lo que el régimen de Franco, llamó "apátridas". Frente al puerto de Cádiz se ha colocado un monumento en homenaje a todos aquellos que ayudaron, entre otros al citado diplomático y a los judíos que salvaron su vida aquel día, desde el puerto de Cádiz.

sábado, 25 de marzo de 2023

CALESITA

RECUERDOS DE MÓNICA BARDI

Estaba esperando a una persona en una esquina de mi pequeña ciudad y me apoyé en un poste de una señal de tráfico, inadvertidamente. 

En ese momento todo cambió y mi entorno se iluminó con luces de otra época en un terreno baldío. Mi vaquero mutó a un vestidito de verano, bajé treinta kilos, mis dientes se proyectaron hacia delante en antiestética posición y una gran excitación se apoderó de mí al ver tan de cerca la ambicionada sortija. Mientras tanto, una calesita en la que estaba subida, revoleaba luces y colores en alocados círculos desparramando risas. Mi hermano Mario estaba en un cochecito rojo y azul, girando como loco el volantito. Inesperadamente, reviví ese delicioso momento cuando la felicidad está tan cerca que uno puede sentir su respiración. Un hombre humilde, mayor; que es quien decide a qué niño le acerca en cada vuelta la calabaza de madera (la bocha) con la sortija, para que pueda llevarse el premio gordo (una vuelta gratis), seguramente recordará  lo que su propio corazón infantil vibraba al alcanzar el artilugio. Ese hombre ya está muerto pero su sonrisa flotante y su mirada amable quedó impresa en mi. Y a lo mejor, en muchos niños más. ¿Quiénes habrán sido los adultos de alma generosa e imaginativa que inventaron ese pasaporte al mágico mundo giratorio? El carrusel o tiovivo se inventó en el siglo XIX en Europa pero la idea de la sortija es un invento argentino inspirado en las carreras de sortijas de los gauchos. A decir verdad las sortijas andan a la búsqueda de niños anhelantes, por darle la vuelta a la cosa y viene a ser algo que le agrega a la calesita, lo que para cualquiera que la haya vivido, la razón de ser. 

jueves, 23 de marzo de 2023

UN POCO DE HISTORIA

 


Por ROBERTO VALERO

La muerte de Carlos Pedro Blaquier es un recordatorio de dos cosas: uno, de su tremenda impunidad, propia del señor feudal que fue; dos, que la mayor tragedia de la historia argentina no hubiera sido posible sin el alto empresariado, que se vistió de democrático después de 1983 y esconde su responsabilidad al reducir la masacre al mote de "dictadura militar". Sin el componente civil, sin los señores de saco y corbata que se aliaron a una Fuerzas Armadas a las que les pidieron más y más sangre, no se conseguía el sostenimiento de un régimen como el del 76. Allí están las solicitadas y los discursos del establishment, de la Sociedad Rural (como el texto por el primer aniversario del golpe, del que nadie nunca se hizo cargo), de la Bolsa de Comercio, de la Cámara de Comercio, de la Unión Industrial, de la Cámara de la Construcción, de la Asociación de Bancos, entre otros. Y del Centro Azucarero, el ente a través del cual Blaquier hizo lobby (ahí lo acomodó al futuro suegro de un rey de Holanda, después de pasar por la secretaría de Agricultura de Videla). No está de más recordar que Blaquier monopolizó en Jujuy la producción de la caña de azúcar después del fin del régimen de promoción industrial que Onganía dispuso en Tucumán, lo cual elevó los índices de pobreza de esa provincia, el caldo de cultivo para el alto nivel de combatividad de la Fotia, el sindicato del sector, primero; y de la irrupción del ERP, después. Es decir: el hilo que lleva a la barbarie del Operativo Independencia arranca en el lobby que arrasó con la industria azucarera tucumana. El empobecimiento brutal de los tucumanos no tuvo correlato con mejores condiciones de vida para los jujeños. No solamente no mejoraron sus ingresos, sino que acentuaron el drama de la bagazosis, la enfermedad a la se ven expuestos los trabajadores sin cuidados en Ledesma. Pero sí se fueron para arriba los ingresos del ingenio, y en 1973 hubo un intendente que osó querer cobrarle impuestos. El atrevido se llamaba Luis Aredez. Lo desaparecieron en 1977, después de la Noche del Apagón, símbolo de la alianza entre la burguesía argentina y el terrorismo estatal. El Ejército se llevó a 400 personas en camiones de la empresa. Nunca está de más recordar que el principal grupo, entre los desaparecidos, de acuerdo a los datos de la Conadep, no lo integran militantes montoneros ni del ERP, sino delegados de fábrica. Ese dato desmonta la idea de la "lucha antisubversiva" para ver hacia dónde se enfocaba la represión en pleno proceso de reconversión del capitalismo argentino. La impunidad de Blaquier fue total y creo que la primera vez que escuché de él en relación a la dictadura fue en un escrache de HIJOS a fines de los 90 en la puerta del Museo de Bellas Artes, donde Nely Arrieta, la esposa de Blaquier, tenía un cargo filantrópico.

Un expresidente de la Nación despidió emocionado a Blaquier por las redes. Es socio de un partido político, el más antiguo del país, que tiene desaparecido al intendente que cuestionó la rentabilidad de un multimillonario. En una provincia que hoy gobierna el radicalismo. No hay perdón para las agachadas de ese partido. Será repulsivo el festival de avisos fúnebres en La Nación, diario que en su semblanza de Blaquier omitió por completo que estuvo procesado por delitos de lesa humanidad. Murió sin juicio, inocente e impune. Moralmente nadie puede dudar del lugar que le corresponde en la historia de este país.

miércoles, 15 de marzo de 2023

CAMUS Y CHAR

 



Albert Camus (1913 - 1960) fue un novelista, ensayista, dramaturgo, filósofo y periodista francés nacido en la Argelia francesa.

René Char (1907 - 1988) fue un poeta francés del siglo XX y miembro de la resistencia francesa a la ocupación nazi en el año 1940.

Las cartas entre ambos pensadores son más que un documento filológico: son el testimonio de dos intelectuales que se reconocieron en un tiempo de sinrazón y locura. 

Compartimos un extracto de una misiva de Camus a Char del año 1957 que muestra claramente el pensamiento de ambos y su concepción de la libertad y el amor:

"Cuanto mayor me hago, más comprendo que uno solamente puede vivir con los seres que no te mantienen atado a ellos; que te aman con un afecto tan ligero como para llevarlo cargando, pero tan fuerte como para seguir experimentándolo. La vida hoy es demasiado dura, demasiado amarga, demasiado agotadora, como para que además suframos un nuevo tipo de servidumbre proveniente de los seres que amamos".

Carta de Camus a a Char. Año 1957.

#CorrespondenciaCamusChar

#Año1957

#HistoriaXRedes

domingo, 12 de marzo de 2023

LA CAÍDA

 


El Palacio de la luna

Paul Auster

Yo había saltado desde el borde del acantilado y justo cuando estaba a punto de dar contra el fondo, ocurrió un hecho extraordinario: me enteré de que había gente que me quería. Que le quieran a uno de ese modo lo cambia todo. No disminuye el terror de la caída, pero te da una nueva perspectiva de lo que significa ese terror. Yo había saltado desde el borde y entonces, en el último instante, algo me cogió en el aire. Ese algo es lo que defino como amor. Es la única cosa que puede detener la caída de un hombre, la única cosa lo bastante poderosa como para invalidar las leyes de la gravedad. ¹

miércoles, 8 de marzo de 2023

MÉDICA

 


Nos inspiran las mujeres que hacen historia... 

En la antigua Grecia, las mujeres tenían prohibido estudiar medicina hasta que alguien infringió la ley.  Nacida en el año 300 a. C., Agnodice se cortó el pelo e ingresó a la escuela de medicina de Alejandría vestida de hombre.  Mientras caminaba por las calles de Atenas después de completar su educación médica, escuchó los gritos de una mujer en trabajo de parto.  Sin embargo, la mujer no quería que Agnodice la tocara a pesar de que tenía mucho dolor, porque pensó que Agnodice era un hombre.  Agnodice demostró que era una mujer quitándose la ropa sin que nadie la viera y ayudó a la mujer a dar a luz a su bebé.

La historia pronto se extendió entre las mujeres y todas las que estaban enfermas comenzaron a acudir a Agnodice.  Los médicos varones se envidian y acusan a Agnodice, a quien pensaban que era un hombre, de seducir a las pacientes.  En su juicio, Agnodice se presentó ante el tribunal y demostró que era una mujer, pero esta vez fue sentenciada a muerte por estudiar medicina y practicar la medicina como mujer. Las mujeres se rebelaron ante la sentencia, especialmente las esposas de los jueces que habían dictado la pena de muerte.  Algunos decían que si mataban a Agnodice, irían a la muerte con ella.  Incapaces de soportar las presiones de sus esposas y otras mujeres, los jueces levantaron la sentencia de Agnodice y, a partir de entonces, las mujeres pudieron ejercer la medicina, siempre que solo cuidaran de mujeres.

Por lo tanto, Agnodice dejó su huella en la historia como la primera doctora, médica y ginecóloga griega.  Esta placa que representa a Agnodice trabajando fue excavada en Ostia, Italia.

Fuente: FB Women hold half the sky.

lunes, 6 de marzo de 2023

JOYCE

 


James Joyce y las mujeres:

Joyce mantuvo otra relación con el psicoanálisis, o mejor dicho con un psicoanalista, y en esa relación personal, en una anécdota, se sintetiza un elemento clave de esta tensión entre psicoanálisis y literatura. Joyce estaba muy atento a la voz de las mujeres. Él escuchaba a las mujeres que tenía cerca: escuchaba a Nora, que era su mujer, una mujer extraordinaria; escuchándola, escribió muchas de las mejores páginas del Ulises, y los monólogos de Molly Bloom tienen mucho que ver con las cartas que le había escrito Nora en distintos momentos de su vida. Digamos que Joyce estaba muy atento a la voz femenina, a la voz secreta de las mujeres a las que amaba. Sabía oír. 

Él, que escribió Ulises, no temía oír ahí, junto a él, el canto siniestro y seductor de las sirenas. 

Mientras estaba escribiendo el Finnegans Wake era su hija, Lucia Joyce, a quien él escuchaba con mucho interés. Lucia terminó psicótica, murió internada en una clínica suiza en 1962. Joyce nunca quiso admitir que su hija estaba enferma y trataba de impulsarla a salir, a buscar en el arte un punto de fuga. Una de las cosas que hacía Lucia era escribir. Joyce la impuslaba a escribir, leía sus textos, y Lucia escribía, pero a la vez se colocaba cada vez en situaciones difíciles, hasta que por fin le recomendaron a Joyce que fuera a consultar a Jung. Estaban viviendo en Suiza y Jung, que había escrito un texto sobre el Ulises y que por lo tanto sabía muy bien quién era Joyce, tenia ahí su clínica. Joyce fue entonces a verlo para plantearle el dilema de su hija, y le dijo a Jung: ‘Acá le traigo los textos que ella escribe, y lo que ella escribe es lo mismo que escribo yo’, porque él estaba escribiendo el Finnegans Wake, que es un texto totalmente psicótico, si uno lo mira desde esa perspectiva: es totalmente fragmentado, onírico, cruzado por la imposibilidad de construir con el lenguaje otra cosa que no sea la dispersión. Entonces Joyce le dijo a Jung que su hija escribía lo mismo que él, y Jung le contestó: ‘Pero allí donde usted nada, ella se ahoga’. Es la mejor definición que conozco de la distinción entre un artista y… otra cosa, que no voy a llamar de otro modo que así.


*Los sujetos trágicos (literatura y psicoanálisis), Ricardo Piglia.

viernes, 3 de marzo de 2023

EL MUEBLERO

 


JUAN JOSE SAER

Un comerciante de muebles que acababa de comprar un sillón de segunda mano descubrió una vez que en un hueco del respaldo una de sus antiguas propietarias había ocultado su diario íntimo. Por alguna razón -muerte, olvido, fuga precipitada, embargo- el diario había quedado ahi, y el comerciante, experto en construcción de muebles, lo había encontrado por casualidad al palpar el respaldo para probar su solidez. Ese día se quedó hasta tarde en el negocio abarrotado de camas, sillas, mesas y roperos, leyendo en la trastienda el diario íntimo a la luz de la lámpara, inclinado sobre el escritorio. El diario revelaba, día a día, los problemas sentimentales de su autora, y el mueblero, que era un hombre inteligente y discreto, comprendió enseguida que la mujer había vivido disimulando su verdadera personalidad y que por un azar inconcebible, el la conocía mucho mejor que las personas que habían vivido junto a ella y que aparecían mencionadas en el diario. El mueblero se quedó pensativo. Durante un buen rato, la idea de que alguien pudiese tener en su casa, al abrigo del mundo, algo escondido -un diario, o lo que fuese-, le parecía extraña, casi imposible, hasta que unos minutos después, en el momento en que se levantaba y empezaba a poner en orden su escritorio antes de irse para su casa, se percató, no sin estupor, de que él mismo tenía, en alguna parte, cosas ocultas de las que el mundo ignoraba la existencia. En su casa, por ejemplo, en el altillo, en una caja de lata desimulada entre revistas viejas y trastos inútiles, el mueblero tenía guardado un rollo de billetes, que iba engrosando de tanto en tanto, y cuya existencia hasta su mujer y sus hijos desconocían; el mueblero no podía decir de un modo preciso con qué objeto guardaba esos billetes, pero poco a poco lo fue ganando la desagradable certidumbre de que su vida entera se definía no por sus actividades cotidianas ejercidads a la luz del día, sino por ese rollo de billetes que se carcomía en el desván. Y que de todos los actos, el fundamental era, sin duda, el de agregar de vez en cuando un billete al rollo carcomido.

Mientras encendía el letrero luminoso que llenaba de una luz violeta el aire negro por encima de la vereda, el mueblero fue asaltado por otro recuerdo: buscando un sacapuntas en la pieza de su hijo mayor, había encontrado por casualidad una serie de fotografías pornográficas que su hijo escondía en el cajón de la cómoda. El mueblero las había vuelto a dejar rápidamente en su lugar, menos por pudor que por el temor de que su hijo pensase que el tenía la costumbre de hurgar en sus cosas. Durante la cena, el mueblero se puso a observar a su mujer: por primera vez después de treinta años le venía a la cabeza la idea de que también ella debía guardar algo oculto, algo tan propio y tan profundamente hundido que, aunque ella misma lo quisiese, ni siquiera la tortura podría hacérselo confesar. 

El mueblero sintió una especie de vértigo. No era el miedo banal a ser traicionado o estafado lo que le hacía dar vueltas en la cabeza como un vino que sube, sino la certidumbre de que, justo cuando estaba en el umbral de la vejez, iba tal vez a verse obligado a modificar las nociones mas elementales que constituían su vida. O lo que el había llamado su vida: porque su vida, su verdadera vida, según su nueva intuición, transcurría en alguna parte, en lo negro, al abrigo de los acontecimientos, y parecía mas inalcanzable que el arrabal del universo.


JUAN JOSÉ SAER 🇦🇷 (1935 - 2005)


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