jueves, 25 de septiembre de 2014

EMIGRANDO, CAPÍTULO VI. Códigos.

Enseguida me dí cuenta que yo hablaba muy rápido en porteño y ellos muy rápido en andaluz. No cuesta mucho imaginar los variados cortocircuitos que engalanaban nuestra comunicación verbal. "Tener una mosca detrás de la oreja" era el coloquial de "tener una sospecha"; "¡Venga ya!" es algo como "qué exagerado"; si haces una pregunta te pueden contestar, mirándote con picardía: "¡Hombre!", como algo obvio, aunque uno se queda con la duda de que ese "¡hombre!"(aplicado por igual a hombres y a mujeres) sea un sí o un no. La  palabra "culo" es absolutamente corriente y nada chocante y si uno le dice a una nena, por ejemplo, en el consultorio "apoyá la colita aquí", te contestará escandalizada: "yo no tengo colita", ya que la colita es el pene. Hay que decir "pon el culo aquí".
"¿Te has enterao?"es "¿has oído?"y si alguien mira al cielo y dice "para hoy han dado agua"es el coloquial de "pronosticada lluvia". Pues eso.
Aunque lo insuperable viene ahora: una vez ví pintado en esas maravillosas paredes blanquísimas de un pequeño pueblo andaluz la siguiente palabra: "CAPANCALÁ". Será un apellido, pensé, pero no podía ser porque se repetía demasiado en otros pueblos. Entonces pregunté y la respuesta fluctuaba entre el encogimiento de hombros y la obviedad..... yo seguía sin entender. "¿Qué será capancalá" me preguntaba, pensando en una cala, en una capa, en una palanca, en una rima.....
Hasta que un castellano, de ésos que hablan como si hubieran salido del Quijote, me lo aclaró :"cal para encalar". Ni de coña lo hubiera adivinado yo solita. Ni de coña es "ni por azar" o algo así. 
En esas interesantes interioridades lingüísticas me encontraba yo sumergida cuando me llegó una carta de la policía. Como no me esperaba nada bueno, porque ya era la tercera vez que me rechazaban el permiso de residencia (a causa de un pecado original: la empresa española, la de mis amigos, no contaba con suficiente capital para contratar a un extranjero y, aunque aumentaron el capital, no resultó. Luego, me cambié de empresa contratadora pero el dato informático me volvía a escrachar),
me compré una macetita con una planta preciosa para que me diera buena onda y me acompañara, me inflé los alvéolos de aire puro de la bahía y me lancé con mi mejor sonrisa a la comisaría. (Hay que aclarar que en este país aprendí a confiar en la policía).
Allí me atendió un señor muy amable que, con cierto embarazo, me dijo: "Pero, señora, usted está expulsada". Mi plantita no me sirvió para una merde, la pobre, tan ocupada como estaba con su propia fotosíntesis. "Bueno", casi supliqué, "¿entonces que debo hacer?""Irse", me dijo cariacontecido (al fin y al cabo sabía que estaba ante una doctora y muchas veces los títulos universitarios sólo sirven para eso, para ganarse el respeto de otros) y me explicó que no se explicaba porqué no me habían avisado antes, ya que esa orden de expulsión hacía muchos meses que se había emitido. El no se lo explicaba pero yo sí. El anterior funcionario (luego se dió de baja por enfermedad) tenía una pila de papeles iguales de otros inmigrantes, pero cuando llegaba al mío, lo volvía a poner al final. ( Yo le estaba haciendo la ortodoncia a su hija, y, de esa forma, evitaba que se concretara la orden. Él no podía permitir que, después de todo lo pagado, el tratamiento quedara en el aire). "Uyy" pensé horrorizada " me van a meter en un avión de vuelta".
Como si me hubiera leído el pensamiento, el poli (que tenía un notorio apiñamiento dentario inferior, con pérdida de inserción en el 41, aunque no me pareció oportuno ofrecerle mis servicios en esas delicadas circunstancias) explicó: "Usted se tiene que ir por sus propios medios; nosotros no podemos mandar a todos los indocumentados de vuelta a sus países de origen porque para eso no tenemos presupuesto". "¿Y si no tengo dinero para volverme con mis tres hijos?", inquirí intuyendo la respuesta. Se encogió de hombros en un gesto característico de la gente de estas latitudes cuando se quedan sin argumentos lógicos.
Por lo tanto, quedé en una categoría evanescente, inmaterial e inespecífica que, ni los propios policías de inmigración  me pudieron explicar bien ya que, en teoría, un expulsado no podía abrir una cuenta bancaria, tener un teléfono, alquilar una vivienda, comprar un coche.....pero es que yo todo eso ya lo tenía. Sólo me pidieron el pasaporte para esas cosas.
Probablemente no hubiera podido pedir un préstamo, pero, de hecho, colegas míos ya lo habían hecho...aunque desconozco los detalles de tal situación.
Entonces salí de la comisaría prácticamente como había entrado...en foja cero, y seguí mi vida como hasta ese momento. Pero la espada de Damocles pendía sobre mis parietales, mein Gott!!! Sabía que era cuestión de tiempo.
¿cómo resolvería esa situación?¿Y qué haría con mis pobres e ilusionados hijitos, que, ya se habían iniciado en el edificante camino del sexo, las drogas y el rock and roll, (aunque con connotaciones hispanas, todo hay que decirlo).  Ahhhhhhhhhhh......... eso en el próximo capítulo.  

miércoles, 24 de septiembre de 2014

EMIGRANDO, CAPÍTULO V. Jóvenes exploradores.

Una vez en Algeciras empezó la odisea. Quién más, quién menos todos los inmigrantes la tuvimos.
Los chicos explorando el entorno. Cuando no estaban en el colegio se lanzaban a la aventura. ¡Un mundo nuevo por descubrir! Tanta aventura que mi hijo mayor, junto con otros dos ejemplares locales, tuvo que ser rescatado por la guardia civil de un acantilado al cual treparon y luego no podían bajar, pero tampoco subir. "Cosas de chiquillos", me dijo con gran tolerancia el guardia ante mi cara de incredulidad.
Otro día, el menor, Alejo, llegó al consultorio con cara de compungido. Corriendo con los chicos por la playa se cayó y una rama le atravesó la mejilla de modo que, cuando se hacía un buche, el agua le salía por el agujero. A suturar y antitetánica. La nena estaba más tranquila. Ya se había fracturado la tibia cierto tiempo atrás haciendo gimnasia deportiva en Témperley.
El clan argentino "clandestino e indocumentado", los sin papeles (y los con papeles) nos juntábamos en una parrilla argentina a contarnos nuestros progresos con la ley de extranjería. Lo curioso era que siempre había policías comiendo allí, pero no pasaba nada. Eran amigables...supongo que nos veían muy pacíficos, aunque algo exóticos. Les causábamos buena impresión.  A veces venía el cónsul, que era un divino, a comer con nosotros. Una doctora altamente epecializada, que esperaba legalizarse hacía las empanadas y la pasta frola, y un doctor altamente especializado era el mozo. Entonces yo, a la hora de pagar, decía:"Ahhhh, no, si no viene un antropólogo a cobrarme, no pago".
 Después me enteré, hablando con taxistas, que nosotros (y los cubanos) estábamos como "muy bien vistos" por los españoles y muchos de ellos todavía recordaban cuando venían los barcos de Perón a traer carne y cereales, en la posguerra civil.
Y muchos hasta se emocionaban, agradecidos.
Como la legalidad se alargaba pasé a llamarme Lola para despistar. Lola, mucho más auténticamente hispano que Mónica. Tan auténtico como una corrida de toros.
Yo recomendaba a mis hijos que no anduvieran ventilando por ahí mi profesión, pero ellos me contestaban: "Pero, mamá, si ya te conoce todo el mundo".
Aprendí que el levante no es ir por ahí olisqueando hombres (o mujeres) sino un viento fuerte que viene de levante, oriente, donde se levanta el sol. La gente hablaba de "la gota fría", fenómeno meteorológico que origina grandes fluctuaciones del tiempo.
Apenas llegaba el invierno, las mujeres se uniformaban de negro. ¡Cómo les gusta el negro! (Ahora menos). Yo seguía con mis vaqueros gastados y mis zapas, o los de corderoy de colores que se usaban tanto en Argentina. Y así iba, tan colorida que llamaba la atención.
Al principio no sabía por qué me miraban tanto las otras mujeres, entonces se lo pregunté a una auxiliar de la clínica, quien me contestó sonriendo: "porque eres muy guapa, cariño". El primer piropo en España vino de una mujer.
Una vez fuí con unos recién conocidos a un pub. Algún que otro caballero apalancado en la barra me lanzaba miradas sugestivas. Y alguien me dijo al oído: "¿ves como no se atreven a más? Sólo miran. es que se nota que eres GUIRI". "Guiri" es el equivalente al gringo nuestro.
Era evidente que pertenecía a una fauna diferente y había como un mutuo descubrimirnto. 




domingo, 14 de septiembre de 2014

EMIGRANDO, CAPÍTULO IV. Raíces

Emma María Martina, una compañera de la facultad, me pregunta cómo hicimos para arrigarnos a un nuevo país. Si uno quiere hablar del ARRAIGO primero debería abordar el DESARRAIGO. No puede haber un buen arraigo si uno no se ha desarraigado por muy buenas razones. Además, no es lo mismo un desarraigo voluntario que otro empujado por la necesidad aguda, involuntario (una guerra, por ejemplo).  No obstante, las buenas razones no son suficientes porque el tema tiene mucho que ver con lo emocional.
De mi experiencia puedo afirmar que hay personas que NO sufren el desarraigo: son esencialmente AVES.
Y otras personas que no lo elaboran nunca y no son felices en esa situación por muchos años que pasen. Son esencialmente ÁRBOLES.  Juan Gelman cuenta que, cuando se vió forzado a emigrar, aprendió alemán y estuvo muchos años como profesor en la universidad alemana....de a poco se fué desprendiendo de su origen. Hasta que un día habló con alguien en castellano y sintió una gran emoción al hacerlo. Su patria era el IDIOMA. Otros dicen que la patria es la NIÑEZ: .
En mi caso concreto la facilidad del desarraigo se veía venir desde lejos. Siendo pequeña me fuí a pasar unos días con unos tíos que no tenían hijos. Eran estrictos pero cariñosos. Pasaban los días y mi amorosa tía me interrogaba: "¿no extrañás tu casa?". -"No"- contestaba yo, algo sorprendida por la ausencia de lo que se supone que debía sentir.
El desapego, el desprendimiento, el alejamiento; la mirada siempre puesta hacia adelante y nunca hacia atrás eran en mí algo natural. No sé cuándo se gestó y el paso de los años no hizo más que acentuar esa tendencia. No me ataba a nada ni a nadie, mis vínculos siempre eran superficiales. El compromiso era sólo conmigo misma y luego, años más tarde, con mis hijos. No creo que se pueda hacer un juicio moral sobre eso. No es bueno ni malo. SIMPLEMENTE ES y no sé por qué. 
Y para responderle a Emma de cómo nos arraigamos más concretamente, sólo se me ocurre lo que contestó PINTI, cuándo le preguntaron que cómo se destruía un país (hablando de la decadencia de Argentina): "DE A POCO". Así se arraiga uno, de a poco. Igual que como se desarrolla un germen dentario: de a poco.
Pero, a diferencia del germen dentario, que responde a un programa genético y va derecho al objetivo final; arraigarse es equivocarse una y otra vez, es escuchar más que hablar, es aprender los nuevos códigos, es estudiar un poco de historia del país para intentar entender fuertes hábitos adquiridos con los años...es DIFÍCIL. Y lo más difícil es no enjuiciar comportamientos diferentes como equivocados, sobre todo para un porteño. Ya sabemos cómo somos: tenemos todas las respuestas. (aunque luego lo que pasa es que nos cambian las preguntas, como dice MAFALDA).
La buena voluntad es fundamental y lo que más ayuda es el sentido del humor, aunque eso depende de las comunidades.No es lo mismo Andalucía que Galicia o que el país vasco, por dar sólo 3 ejemplos al azar. Funcionan con bastantes características diferenciales. Y otra cosa que entendí (que comenté con un alemán que había observado lo mismo) es que es muy distinta la mirada de una persona criada en una gran ciudad que una criada en un pueblo pequeño o en una aldea. 
Mis hijos tuvieron una ventaja: su madre estaba FELIZ, no andaba llorando por los rincones ni recordando el dulce de leche o el bife de chorizo. En lugar de ello, saboreaba el gazpacho y las gambas al ajillo. Y eso de que hablamos el mismo idioma ayuda...aunque luego ves que no es exactamente el MISMO idioma. Allí se podía coger (o cojer) todo el día...nadie lo veía mal.
He visto enormes diferencias en la adaptación si uno TRABAJA en casa, como muchas de las esposas de odontólogos que están en casa mientras sus maridos trabajan en su consultorio. En casa se está recordando mucho y conociendo poco y eso estimula la nostalgia y disminuye la curiosidad por conocer una sociedad diferente. El contacto con la sociedad es fundamental: para mí eran todos DESCUBRIMIENTOS y NOVEDADES y, aunque había muchos argentinos recién llegados, de a poco fuí tratando españoles, (con los cuales además, trabajé desde el principio) y salí del búnker, donde sólo se hablaba de los papeles.¡¡¡ OHHHHH, LOS PAPELES!!! el que los tenía y el que no los tenía, pero haría cualquier cosa por tenerlos. No se hablaba de otra cosa.
Con respecto a esto aprendí algo más: no se podía COIMEAR a un funcionario de inmigración como no se podía COIMEAR a un guardia civil de tráfico ni a un policía.........NO SE PODÍA Y PUNTO. 
En Argentina en diciembre del ´88 fué la hiperinflación: sentí que nos habíamos salvado de un NAUFRAGIO......uno de tantos. Pero no todo era un camino de rosas en la península ibérica.....la historia continúa.............

viernes, 12 de septiembre de 2014

EMIGRANDO, CAPÍTULO III. Padres e hijos.

Bueno...¿dónde estaba? Ah, si: en "me voy, pero YA".
En mi viaje exploratorio a España había constatado que había lugares en el mundo que no padecían  esa enfermedad crónica llamada INFLACIÓN.
Apenas me bajé del avión en Barajas, corrí al Museo del Prado. Aunque yo era una asidua del Museo de Bellas Artes de Buenos Aires, lo que ví en el Prado me dejó como a la niña del exorcista: con los ojos en la nuca. Velázquez, "Las Meninas", Goya, "Las pinturas negras"......salí de allí con un ataque de ansiedad.
El ofrecimiento de ir a Galicia lo pospuse y me largué a Andalucía. Allí conseguí trabajo. 
Resumiendo: volví a Argentina con una clara intención: EMIGRAR. Sentía que tenía un futuro allí. La gente no hablaba de dinero y se palpaba esa atmósfera de país en alza, lleno de proyectos y de ilusiones. Las situaciones que viví me evocaban continuamente imágenes de mi niñez, de una Argentina donde hacer una carrera universitaria era sinónimo de progreso y prosperidad. El optimismo estaba omnipresente.
Cierto tiempo atrás el hombre más importante de mi vida me había hecho un comentario inteligente (como siempre): "Continuamente estamos diciendo que Dios le da pan a quienes no tienen dientes....y vos, que los tenés (se refería, obviamente, a la posibilidad de trabajar en otro país y no a mis dientes, que, como todo el mundo sabe, los tuve bien alineados, después de la ortodoncia, claro; y los sigo teniendo como último baluarte de mi percudido cuerpecito gentil), y vos, que los tenés, no los utilizás"
Una frase verdaderamente lapidaria.
Es que lo difícil eran los padres y los hijos. Los padres porque se quedaban y los hijos porque hacían preguntas y más preguntas, que, en realidad, una contestaba al tanteo, ya que la incógnita era para grandes y chicos.  El mayor (15) estaba absolutamente entusismado con el cambio, aunque ignoraba por completo con lo que se iba a encontrar. Sólo dijo: "¿Monarquía, reyes....qué, nos vamos a meter en la máquina del tiempo?" Este hijo siempre fué de espíritu aventurero y bastante temerario.(Y es, ahora está en Dinamarca).
La nena, no. Ella (13) tenía un noviecito y esto era una brutal ruptura para ella." Romeo y Julieta, segunda parte". La parte dolorosa del tema. 
Y el menor (11) creía que era un viaje del cual volveríamos antes o después, a pesar de nuestras explicaciones al respecto. Solo preguntó: "¿Allá cuánto es la inflación?"
Había que tomar una decisión: todo no podía ser un camino de rosas. Entonces pensé: "¿Y si no voy porque me da miedo y luego se me pasan los años (ya tenía 40) y me arrepiento?"
Así que la decisión la tomé. La autorización del padre para que viajen los chicos la logré engañándolo, por supuesto. Le hice creer que iba con una beca por unos meses y me llevaba los chicos como unas vacaciones culturales. Y entonces, estampó la firma tan anhelada. Abandoné la tesis doctoral, tampoco pude dar la última clase en la UBA para llevarme el título de docente autorizada (3 años de carrera docente en los que aprendí cosas interesantísimas), venta del consultorio, derivación de pacientes (una pequeña paciente lloró cuando se lo dije, cosa que me sorprendió muchísimo), despedidas y lo peor....se quedaban solos mis padres, otra parte dolorosa... con un solo hermano y desaparecido. 
Aunque me alentaron a irme porque eran personas generosas y sin apego, para ellos fué un duro golpe nuestra partida. Yo quedé con la idea de que luego se vinieran conmigo, aunque nunca quisieron viajar, ni siquiera de vacaciones. (Cada año volvía yo a verlos).
El martes 13 de septiembre de 1988 era la partida. Mi hija intentó el último asalto y me dijo que el martes 13 daba mala suerte, que se caería el avión y que nos haríamos m......  Mi respuesta fué: "Esta es una gran oportunidad para dejar de ser supersticiosa".
Fué un viaje placentero y sereno, con pocos pasajeros, con lo cual tuvimos la suerte de dormir acostados ocupando varios asientos.
Amanecía en Madrid. En 12 horas habíamos pasado de la primavera al otoño y de una verde región húmeda a una seca con todos los matices del color tierra. Un asimétrico ajedrezado de marrones, ocres, rojos y anaranjados complementados con un cielo azul inmaculado nos recibía allá abajo.......    
¿Cómo nos iría, qué nueva sociedad nos esperaba? 

martes, 9 de septiembre de 2014

EMIGRANDO, CAPÍTULO II. Título

Entonces, en mi nueva vida porteña-temperleña transcurrieron unos años hiperactivos. Apareció el hombre más importante de mi vida, el divino Juan. los hijos seguían creciendo porque comían seguido, trabajo y estudio a mansalva: consultorio, cátedra en la UBA y en la UNLP, Ateneo, primeras prácticas de ortodoncia y estudio de la ATM con el doctor Luis Zielinsky, hombre de profundos conocimientos que me enseñó el sentido de la palabra HOLÍSTICO.
Mientras tanto se desarrollaba el Plan Austral con Alfonsín de presi.
Empiezo mi tesis "Diferentes concentraciones de proteínas y su efecto en el crecimiento mandibular" con el Dr. Bozzini de padrino. ¡Hasta los domingos tenía que ir a la cátedra a pesar y dar de comer a las ratitas blancas! (Lo cual hacía las delicias de mis hijos, que me acompañaban)
Allí aprendieron que en la jaula de proteínas cero no había que meter la mano porque las ratitas muertas de hambre podían morder. 
Pero negros nubarrones amenazaban nuestras vidas, porque como todos, estábamos en manos de los POLÍTICOS.
Inesperadamente se abrió una puertita: en la UBA admitieron a un grupo de médicos españoles que venían a cursar parte de la carrera porque en su país no tenían plaza en estomatología (carrera de odontología no había), cumpliendo un convenio entre ambos países.
Yo tuve la suerte y la audacia de darles fisiología oral y así empecé mi contacto con los españoles, muy respetuosos y sumamente silenciosos y tímidos, dejándoles claro de antemano que ellos probablemente sabían más que yo de fisiología. (Aunque la fisio oral era muy específica, así que algo les pude enseñar).
Un día, una joven madrileña se acercó a mí porque necesitaba ayuda: le dolía mucho un molar y no sabía a quién acudir. 
Me la llevé a mi consul y le hice una endodoncia que, según me cuenta, hasta hoy no le traído más problemas. ¡Qué suerte, quedé como una diosa! Por todos los errores que una comete, en la profesión y en la vida, esta vez me salió bien y salvé el honor. Era muy agradecida y nos hicimos más cercanas. Además, les facilité la entrada a las clases teóricas del Ateneo Argentino de Odontología, hecho totalmente irregular, ya que no estaban graduados, pero que se reconsideró por el hecho de que eran médicos. Eso sí, carísimo y ellos, felices porque nunca soñaron con acceder a un posgrado de alta calidad, sin ser postgraduados.
Tiempo después, esa joven madrileña sugirió que podría llevar mi título a homologar a España, cuando llevara el suyo, al terminar la carrera en Buenos Aires. 
Pensé: "¿para qué?"............................Y luego: "¿por qué no?" Y pensé en el museo del Prado, en la Gran Vía, en Felipe II, la entrada en la Unión Europea, en las Meninas, en el Gaudí de Barcelona, en Joan Manuel Serrat,  en la Alhambra, en Sorolla, en Paco de Lucía...


Aunque ni me planteaba emigrar, nuestros políticos, siempre tan generosos y pensando en nuestro futuro, ya estaban abonando la pista de decolaje de Ezeiza primorosamente, para que buscáramos horizontes más promisorios y no nos pusiéramos contestatarios. 
Sintetizando: fracasa el Plan Austral, fuera Alfonsín y Menem gana la interna.
Y yo cavilo: "¿más de lo mismo?"
Mi título se homologó en 15 días. Increíble. Velocirraptor. La cosa se acelera y hay que tomar una decisión importantísima. 
Empiezo otro milenio de psicoanálisis con Leonor Pagano, la psicóloga que tantas veces me salvó del desastre: "mis hijos", "me voy, no me voy" "Este país me quiere, no me quiere, mucho, poquito, nada....y yo a él, ¿lo amo aunque me machaque? ¿para qué seguir perfeccionándome?, hijos adolescentes, tengo que decidir por ellos, quieran o no quieran". 
Mis respuestas a esas preguntas siempre eran deprimentes pero Juan, el hombre más importante de mi vida, me animaba a dar el paso, aunque no tenía un peso. La delincuencia aumentaba. No veía horizonte ni sol naciente. De golpe pensé: "¿Dios le da pan a quien no tiene dientes? Pero yo tengo dientes: tengo un título homologado. Si no lo hago, creo que me pesará toda la vida".    
Hago un viaje exploratorio a España y allí hago un descubrimiento deslumbrador: NO HAY INFLACIÓN, casi. NO HAY INFLACIÓN.............¿¿¿¿¿¿Qué????? Me voy, pero YA. Juan pidió plata prestada para los pasajes mío, el de Cuyén y el de Alejo. Camilo se tenía que quedar con un matrimonio amigo, pero los dentistas que me contrataban decidieron prestarme para su billete. Menos mal. 
Pero todavía quedaba un obstáculo grande: mi ex. ¿Cómo haría para conseguir su permiso para que mis hijos pudieran viajar? En fin, ya se me ocurriría algo. 

viernes, 5 de septiembre de 2014

SOMBREROS SELFIES (UNA TARDE AL DOPE)








EMIGRANDO, CAPÍTULO I. Neuquén.

El martes 13 de septiembre de 1988 tomamos un avión mis 3 hijos y yo con destino a Madrid.
El menor, Alejo, de 11 años, me preguntó con una carita sonriente: "¡Qué divertido!¿Y cuándo volvemos?".
Lo miré fijo y contesté: "No volvemos". Su carita de perplejidad la recuerdo con nitidez a pesar de los años transcurridos. 
Aunque ya se lo había explicado a él y a sus hermanos, por lo visto, no había llegado a entender lo que para nosotros, los adultos, significa "quemar las naves". Y escuchando y viendo todos los preparativos no llegó a imaginar siquiera lo que es "EMIGRAR". Pero, en realidad, ¿alguien lo sabe de verdad hasta que no lo hace?
Bueno, al menos, uno puede preguntarse en qué argumentación racional basó su decisión. (lo de las emociones y el inconsciente viene depués, aunque estaba antes). La Argentina siempre fué un país movidito. Tipo adolescente: IMPREVISIBLE. Pero como una ha crecido con eso, es igual que un ciego de nacimiento: HABITUAL.
A pesar de ello, yo leía y escuchaba que existían lugares más seguros y me preguntaba, a medida que pasaban los años, si no podría aspirar a algo mejor.(Ojalá me hubiera preguntado lo mismo al elegir pareja).
 Bueno, a lo que iba: inicié mi andadura profesional por la migración INTERIOR. Empezaba el año 1974 (¡Qué año, mon Dieu!). Conseguí un trabajo full time en Neuquén, en la cordillera de los Andes. Primero a Villa La Angostura (donde quedaba el elegante Messidor, residencia presidencial. Allí vivió "prisionera" María Estela Martínez de Perón, aunque no llegué a conocerla pero estuvimos en la misma época y, si hubiera tenido algún problema odontológico o médico, sólo estábamos el médico y yo para resolver el tema), posteriormente a San Martín de los Andes. Estuve 8 años. Fué una experiencia intensa y edificante. En ese bellísimo lugar, la villa, como le dicen los autóctonos del lugar, trabajé por primera vez en mi profesión, nacieron mis dos hijos menores (en un hospitalito sin quirófano, donde había dos profesionales: el Dr Arraiz, excelente médico y mejor persona y yo), vi paisajes y colores inimaginables en esa naturaleza salvaje; en ese precioso lugar tomé contacto con otra realidad y conocí gente divina.Y lo siniestro: supe de la desaparición de parte de mi familia en Buenos Aires... luego me agarró el rodrigazo, con su salvaje devaluación. "¡¡¡Tomá, para que te vayas acostumbrando!!", parecían querer decirme entre los militares y los políticos.
Años más tarde, cuando la rutina comenzó a devorarme y los chismes de un pueblo pequeño empezaron a cansarme, me resigné a prescindir de la comodidad, de los bosques multicolores, de las montañas nevadas y de los lagos transparentes y decidí mudarme DE VUELTA a la gran ciudad. Volvía la democracia (Alfonsín) y con ella la esperanza. Así me deshice de un solo golpe de dos problemas: de mi marido, que no tenía demasiado apego al trabajo ni ganas de evolucionar y de mi progresivo atraso en las novedades odontológicas.
Para eso conté con el apoyo, siempre incondicional, de mis padres. Volví a Témperley, contacté con obras sociales (gracias a mi mamá, que hablaba con todo el mundo) para trabajar en el consultorio de mi papá y me presenté en la cátedra de fisiología de la facultad de Buenos Aires (siempre me fascinaron las materias básicas) para un trabajo ad-honorem. La cátedra estaba a cargo del Doctor Bozzini, un hombre sabio e inolvidable, del cual aprendí muchísimo y cuyo amor a la ciencia me dió un impulso que todavía me dura. Meses más tarde, me acerqué al Ateneo Argentino de Odontología con el propósito de aprender ortodoncia y ortopedia maxilar. En ese magno lugar comprendí la importancia del trabajo INTERDISCIPLINAR, algo interesantísimo y que marcó mi futuro profesional.  Así empezó mi nueva etapa vital.
En el próximo capítulo sigo. No quiero cansar a mi pequeñísima (o inexistente) audiencia.

sábado, 30 de agosto de 2014

APIÑAMIENTO POSTERIOR.

Estas opiniones son fruto de mi práctica odontológica y no tienen ningún soporte bibliográfico.
El apiñamiento posterior por falta de espacio se debe resolver algunas veces con extracciones al igual que ocurre con el apiñamiento anterior o lateral.
Las extracciones en el apiñamiento posterior deberán tener en cuenta la edad del paciente, la morfología ósea (que determina la inserción del músculo masetero), el tamaño dentario, el estado de salud coronario y periodontal, la oclusión. el crecimiento paralelo, convergente o divergente (si es muy joven el paciente), la ATM y, LO MÁS IMPORTANTE DE TODO: si se trata de MAXILAR o de MANDÍBULA.
Naturalmente, la primera opción de tratamiento es la exodoncia de los ochos.
Pero si los ochos del MAXILAR, por ejemplo, todavía no han apexificado y los sietes están deteriorados por caries, se puede optar por extraer los sietes y dejar erupcionar a los ochos en el espacio edéntulo.
Una circunstancia frecuente (aunque cada vez menos por las profilaxis) es la pérdida prematura de los seis.
En este caso y tratándose del MAXILAR, se pueden alinear con ortodoncia los sietes y los ochos, si la cortical del seno maxilar no lo impide. Si ésta es muy baja, se debería hacer elevamiento sinusal, colocar un implante y extraer los ochos. U otro tipo de reconstrucción protésica. Las posibilidades económicas del paciente y sus deseos y necesidades también deben ser tomados en cuenta.
La falta de antagonista muchas veces obliga a decidir extracciones.
El tratamiento en la MANDÍBULA es radicalmente distinto porque la erupción de los cordales no es predecible.
Sólo en casos de máximo apiñamiento (por macrodoncia, por ejemplo) con intrusión, rotación y/o lingualización de los seis inferiores se opta por extraer sietes que entorpecen seriamente el enderezamiento de los seis. Siempre teniendo en cuenta que los ochos también se perderán. Estoy absolutamente convencida que es mejor un solo molar funcionando perfectamente con su antagonista que dos o tres malposicionados y con la perspectiva de originar bolsas patológicas, caries interproximales, dificultad en la higiene,problemas de ATM, etc en un futuro mediato.
Muchas veces tenemos una ASIMETRÍA y necesitamos una solución diferente en el lado izquierdo de la boca que en el lado derecho.
Al aumentar las expectativas de vida en la población, aumenta el compromiso que los odontólogos contraigamos con el paciente; condicionando nuestro tratamiento a MUY LARGO PLAZO.
Debemos imaginar a un adulto donde hay un niño o un joven. Considerar el pronóstico que, en lo posible, nos asegure una estética y una función siendo el paciente ya adulto o mayor, evitando así (o posponiendo lo más posible), las restauraciones y prótesis.
Hemos comprobado en reiteradas oportunidades lo que ocurre con molares o premolares endodonciados y con gran pérdida coronaria. A menos que se realicen pernos y fundas esa pieza dentaria podrá sufrir una fractura longitudinal antes o después.
SINTETIZANDO: las exodoncias de molares en casos de apiñamiento posterior deben ser decididas luego de un examen cuidadoso e individual de esa situación bucal en concreto y siempre pensando en EL LARGO PLAZO. Pensando PREVENTIVAMENTE. Pensando en la FUNCIÓN que deberán realizar en los siguientes años, a veces, muchos.
"LA MEJOR PRÓTESIS ES LA QUE NUNCA SE HACE"
"LA MEJOR ORTODONCIA ES LA PREVENTIVA Y LA INTERCEPTIVA". 

  

ORIGEN HISTÓRICO DE LA PRÓXIMA GUERRA REGIONAL

Este señor es VLADISLAV INOZEMTSEV, profesor de economía de la Universidad de Moscú.
De una entrevista que le hizo el diario El País extraigo párrafos que me parecen ilustrativos.
Habrá "una guerra entre las tropas rusas, que finalmente entrarán en Ucrania, y fuerzas occidentales, una verdadera guerra regional. Formalmente será una guerra entre las Fuerzas Armadas rusas y las de Ucrania, en las que Occidente estará involucrado en algún grado con consejeros y suministros. Por supuesto, no será una guerra nuclear...."
Pregunta: "¿Cuál es la verdadera causa de la tensión?" 
Respuesta: "La psicología de Putin....."
Pregunta: "¿Qué se puede hacer para evitar la guerra?"
Respuesta: " Nada. Occidente debe dejar que suceda y ganarla de una forma más sólida que la Guerra Fría". "...En la guerra de Chechenia, Putin creía con razón que se podía acbar con los insurgentes y conseguir la paz. Ganó aquélla guerra, estableció un régimen nuevo y Chechenia es hoy un territorio relativamente pacífico con un cierto desarrollo. Ucrania tiene hoy(...) los mismos fines que Rusia tuvo antes en Chechenia, acabar con los separatistas y controlar el territorio. Sólo que hoy Putin no quiere la paz y no quiere que los insurgentes se vayan".
"Hay un paralelismo entre Putin y Alexander Nevski, el caudillo ruso que en el siglo XIII (...) resistió los ataques de los caballeros teutónicos llegados desde Occidente para convertir a los rusos al catolicismo. Nevski consideraba que los teutones eran más peligrosos que los mongoles y aceptó pagarles tributo (...)para reducir la amenaza de Occidente. A diferencia de los teutones, los mongoles no les impedían ejercer la fe ortodoxa. Lo mismo hace Putin ahora con China, a la que prácticamente le damos gratis el gas. China no se inmiscuye en nuestros principios. Occidente está dispuesto a pagar el gas pero quiere imponer sus normas europeas.
Putin, que es un devoto cristiano ortodoxo, ve a Occidente no sólo como una sociedad legalista cuyas reglas amenazan su poder personal, sino como una sociedad decadente y antirreligiosa. Ve la expansión de la UE y la OTAN como el mismo tipo de amenaza que Nevski vió en los caballeros teutónicos. (...). El giro hacia Oriente se basa en una percepción del país no como Estado Nación moderno, sino como un Santo Grial con connotaciones religiosas".
"China ve a Rusia como fuente de materias primas y no es un factor de modernización (para los rusos).....No obstante, la situación se agrava si Rusia pierde la posibilidad de ser un suministrador a Europa. Los chinos, a diferencia de los rusos, son muy razonables, actúan con sutileza y no se rigen por las emociones. Mientras dependan de la tecnología y los mercados norteamericanos, no entrarán en conflicto con EEUU".
"Rusia perdió la Guerra Fría porque Occidente incumplió la promesa dada a Gorbachov de que la OTAN no se ampliaría y ha demostrado varias veces que no quiere estabilizar Rusia".
"los europeos deben decidir si quieren a Rusia como aliado frente a China o si necesitan un conflicto constante aquí, es decir, si aceptan a Rusia como parte del mundo occidental o como un factor irritante"

miércoles, 30 de julio de 2014

COMUNICACIÓN Y SANGRE



A TENER EN CUENTA: CADA VEZ QUE SIENTA LA TENTACIÓN DE COMPRAR OTRO MÓVIL, OTRO GPS, O CUALQUIER APARATO ELECTRÓNICO DE ÚLTIMA GENERACIÓN, PRIMERO SEPA:  QUE SE FABRICAN EXPLOTANDO GENTE...HASTA NIÑOS.

/10/2011
"Blood Coltán" es un impresionante reportaje-documental Aleman del canal TG4 sobre el conflicto del coltán en Africa (Congo).

El coltán, hasta hace poco era un material prácticamente desconocido; se ha convertido en el nuevo oro negro del continente africano. Crucial para la fabricación de nuevas tecnologías de la información en los países desarrollados -como telefonía móvil, ordenadores portátiles y otros dispositivos electrónicos-, el coltán se encuentra en importantes cantidades en la zona este de la República Democrática del Congo y la creciente demanda de coltán por parte de Occidente está propiciando matanzas en la región. Bajo la vigilancia de las milicias rebeldes, incluso los niños extraen este material de forma peligrosa en las minas.

Este documental de investigación les adentrará en la oscura red de intereses que salvaguardan este comercio sangriento. Podrán conocer a los señores de la guerra que esclavizan a la población local y a los hombres de negocio que, desde Europa, continúan importando coltán indiscriminadamente, a pesar de las advertencias de Naciones Unidas.

"Blood Coltán" muestra cómo las empresas de comunicación occidentales (como Motorola, Nokia, entre otras) son coparticipes junto con China de sostener la situación de guerra en el Congo.

También expone el coste real de nuestra necesidad de estar siempre a la moda en la tecnología. Los teléfonos móviles, consolas de videojuegos, netbooks (mini notebooks), etc conllevan una tarifa oculta de inimaginables consecuencias humanas: secuestro, asesinato y trabajo en la esclavitud.

El progreso es más caro de lo que imaginamos.

* MÁS INFORMACIÓN :
https://www.youtube.com/watch?v=nesgMTgawlA 

Después de leer esto, si lo lee, piense si realmente le hace falta seguir en la loca carrera de adquisición de aparatos electrónicos de última generación o, por el contrario, puede seguir apanándosela con los que ya tiene.

sábado, 5 de julio de 2014

El veneno ardiente del disgusto

            FRAGMENTO DEL LIBRO "TREN NOCTURNO A LISBOA".    PASCAL MERCIER.
"El veneno ardiente del disgusto"
" Cuando los otros nos obligan a disgustarnos con ellos- por su insolencia, su injusticia o su falta de consideración- ejercen un poder sobre nosotros, proliferan y nos devoran el alma, porque el disgusto es como un veneno ardiente que socava todos los sentimientos moderados, nobles y armoniosos y nos roba el sueño. Insomnes, encendemos la luz y nos disgustamos por nuestro disgusto, ese que ha anidado en nosotros como un parásito que nos chupa y nos quita las fuerzas.
No sólo estamos furiosos por los daños, sino también por la manera en que se expande en nosotros; porque mientras estamos sentados al borde de la cama con las sienes adoloridas, el remoto causante permanece ileso de la fuerza destructora del disgusto de la que somos víctimas.
Sobre la íntima tribuna desierta de nuestra intimidad, bajo la luz chillona de una rabia muda, representamos un drama para nosotros mismos con personajes y palabras sombríos, con esa furia impotente que sentimos en nuestras entrañas cual fuego abrasador.
Y cuanto mayor es nuestra desesperación  por el hecho de que todo es un juego de sombras y no una confrontación real, en la cual exista la posibilidad real de dañar al otro, creando un equilibrio de sufrimiento, tanto más salvajemente danzan esas sombras venenosas y nos persiguen hasta las más tenebrosas catacumbas de nuestros sueños. (Daremos la vuelta en la tortilla, pensamos con furia, y forjamos palabras durante la noche  que desplegarán en otros el efecto de una bomba incendiaria, de modo que sean ellos quienes a partir de entonces sientan arder en su interior las llamas de la indignación, mientras nosotros, apaciguados por el placer en el mar ajeno, tomaremos nuestro café con una alegre serenidad.)
¿Qué podría significar hacer las cosas bien con el disgusto?  No quisiéramos ser seres desalmados que permanecen impasibles ante todo lo que se tropiezan; seres cuyas valoraciones se agotasen en fríos y exangües juicios, sin que nada sea capaz de sublevarlos porque, en realidad, nada les interesa.
Por esa razón no podemos desear en serio no conocer en absoluto la experiencia del disgusto y, en su lugar, persistir en una indiferencia que apenas podría diferenciarse de una yerma insensibilidad.
El disgusto nos enseña también algo sobre lo que somos. Por eso deseó saber que podría significar educarnos y formarnos con el disgusto, de modo tal que aprovechemos su conocimiento sin sucumbir a su veneno.
Podemos estar seguros que en nuestro lecho de muerte, constataremos como parte de este ültimo balance - y esa parte tendrá un sabor más amargo que el cianuro-, que hemos malgastado demasiadas fuerzas y tiempo en disgustarnos y hacerle pagar nuestro disgusto en un desamparado teatro de sombras, del cual sólo nosotros, que lo sufrimos impotentes, sabíamos algo. ¿Qué podemos hacer entonces para mejorar ese balance?  ¿Por que no nos hablaron nunca de ello ni los padres, ni los maestros ni otros educadores?  ¿Por qué no expresaron nunca nada sobre ese inmenso significado?  ¿Por que no nos dieron en este asunto una brújula que nos ayudara a evitar que desperdiciáramos nuestra alma en disgustos innecesarios y autodestructivos?"  PASCAL MERCIER

jueves, 19 de junio de 2014

Monarquía o república en España

Hoy ha sido el día de la proclamación (que no coronación) del nuevo rey de España.
En estos tiempos que corren, ríos de tinta se han vertido con la cuestión "monarquía o república".
Yo, que no soy una especialista en el tema ni nada que se acerque, daré, no obstante, mi humilde opinión.
Estoy convencida que la monarquía es un sistema compatible con la democracia, porque los hechos hablan por sí mismos en éste y en otros países. Aceptado esto, cabe preguntarse si algo tan caro como una institución monárquica conviene mantenerla o no, partiendo de la base que una república también  es cara. He leído un estudio al respecto y prácticamente cuestan lo mismo.
Si dejamos, entonces, de lado el dinero ¿qué otro factor o factores se deberían tener en cuenta para elegir uno u otro sistema?

La política, sin duda, porque aunque el rey reina pero no gobierna, tiene una gran influencia (diplomática, por ejemplo) en la vida de sus conciudadanos.
Se argumenta que un rey debería elegirse...pero si se elige, debería sujetárselo a la ley electoral.
La ley electoral acual es muy criticada y con razón. Dicen los especialistas que necesita urgentemente  unos profundos cambios porque así es desproporcionada. Ya sabemos lo que el bipartidismo significó  para este país. Una casta política en sintonía con la troika que maneja el mundo.
La monarquía está también en el mismo paquete. O sea, en el poder, pero no tiene ni por asomo tanto poder como los que actualmente tienen los hilos del mundo.
Pero aparte de estos factores objetivos, existe el factor emocional.
Mucha gente vota movida, no sólo por lo racional sino por lo que siente por los candidatos. Por eso se habla del "carisma" y de lo que transmite tal o cual persona, político o no.
Hay un inconsciente colectivo.
En España, en el siglo pasado, no hubo monarquía. Hubo dictadura, que fué peor. Cuando eso se acabó y volvió la monarquía, todos pensaron que seguía la pesadilla. El pobre pueblo español, resignado y machacado con tantos años de represión y atraso ya no podía más. Sin embargo, el rey Juan Carlos, que podía haber mantenido el poder con mano de hierro eligió el camino de una monarquía parlamentaria.
Todavía no se sabe muy bien cómo ni por qué lo hizo, ya que desde jovencito fué criado y educado dentro del régimen franquista. Pero lo hizo y eso no se lo puede negar nadie sensato hoy en día.
Si se logró una transición pacífica fué gracias al rey y a Adolfo Suárez. Seguramente a muchísimas más personas que contribuyeron a ello.
Concretando, la monarquía en este país representa a una persona o a una familia que está por encima de la política y de sus vaivenes. Como toda familia, también tiene sus problemas, lo cual la hace todavía más "real" y más cercana.
Yo creo sinceramente que es una institución importante en este país y que muchos españoles sentirían un gran vacío si se acabara. Este nuevo rey ha pasado su vida entera preparándose para este momento. ¿Cuántos políticos pueden decir lo mismo?
Seguramente no querrá lucrar con su trabajo...no le hace falta. Puede mirar más lejos que una cuenta bancaria. ¿Cuántos políticos pueden hacer lo mismo?
 No necesita hacerle la pelota a la gente para que lo vote. ¿Cuántos políticos pueden hacer lo mismo?
Un rey puede tratar de tú a reyes de países árabes, de los cuales tanto dependemos en algunos aspectos (por ejemplo, energéticos).
Este rey se entiende sin mediadores con poderosos de otros países porque habla muchos idiomas. ¿Cuántos políticos españoles actuales pueden alardear de ello?
Eligió como compañera de vida a una mujer que era absolutamente independiente y que vivía en el mundo "real". Además, Letizia ha demostrado tener una fuerte personalidad, lo cual nos hace sentir a todos más seguros de sus decisiones y de los eventuales consejos que le pueda dar a su marido.
La reina Sofía parece darle su lugar...lo cual dice mucho de Letizia. Porque ya sabemos de la fortaleza y la dignidad de la reina Sofía. En los malos momentos que vivió esta familia parecía ser el bastión que sujetaba a todo el resto.
Yo, que vengo de una república, reivindico para mi país de adopción esta monarquía, a la cual veo con otros ojos, los ojos de una extranjera. No sé sí esta circunstancia me da más o menos autoridad para opinar, pero aquí queda mi opinión porque éste es mi blog y digo lo que me da la gana. P.D.:y que quede constancia que estoy a favor del nuevo movimiento "PODEMOS". Me parece necesario para renovar la brutal decadencia política bipartidista y no veo ninguna incompatibilidad, por lo menos por el momento, con la monarquía parlamentaria.

sábado, 3 de mayo de 2014

Ken Robinson, educación creativa.

Un día visitando un cole vi a una niña de seis años concentradísima  dibujando. Le pregunté: "¿Qué dibujas?". Y me contestó: "La cara de Dios".

¡. ..!
"Nadie sabe cómo es", observé. "Mejor - dijo ella sin dejar de dibujar-,ahora lo sabrán".

Todo niño es un artista. 
Porque todo niño cree ciegamente en su propio talento. La razón es que no tienen ningún miedo a equivocarse... Hasta que el sistema les va enseñando poco a poco que el error existe y que deben avergonzarse de él.

Los niños también se equivocan. 
Si compara el dibujo de esa niña con la Capilla Sixtina, desde luego que sí, pero si la deja dibujar a Dios a su manera, esa niña seguirá intentándolo. El único error en un colegio es penalizar el riesgo creativo.

Los exámenes hacen exactamente eso.
 
No estoy en contra de los exámenes, pero sí de convertirlos en el centro del sistema educativo y a las notas en su única finalidad. La niña que dibujaba nos dio una lección: si no estás preparado para equivocarte, nunca acertarás, sólo copiarás. No serás original.

¿Se puede medir la inteligencia? 

Leer más: http://www.lavanguardia.com/lacontra/20101103/54063818455/la-creatividad-se-aprende-igual-que-se-aprende-a-leer.html#ixzz30duIf8qp
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domingo, 20 de abril de 2014

PODER Y SALUD

Tengo una amiga muy poderosa. No me refiero al poder político ni económico. Me refiero al poder en su entorno cercano. Familia y amigos.  Mi amiga es noble, generosa, optimista, buena madre y qué se yo cuántas virtudes más la adornan. Hay dichos suyos que la trascenderán. Por ejemplo: " para morirse hay que tener vocación".  Hilarante. Otro: " no hay que apretar el botón del monstruo". Todos albergamos una zona interior que nos duele sí alguien la toca. Las grandes verdades que nos ponen frente al espejo.
Mi amiga tiene, como todo el mundo, su parte de vulnerabilidad. Hay asuntos referentes a su salud que no se deben mencionar. Y ella es tan poderosa que ¿quién se anima? ¿Y para qué?
Claro, muchos dirán que los verdaderos amigos te dicen las cosas a la cara, aunque duelan. Pero si ella a nadie le ha otorgado poder para decirlo todo, es imposible decirlo sin perder la amistad.
Y una amistad así es impensable perderla.
Ella, que es muy inteligente, sabe perfectamente cuál es el problema. Pero no puede con él. Ha intentado con ayuda médica pero los efectos secundarios del síndrome de abstinencia han sido brutales. Yo personalmente creo que no exploró todas las posibilidades terapéuticas existentes.
Pero honestamente ¿quién desea pasar por un durísimo camino del cual no se conocen bien los resultados? ¿Qué desequilibrio no calculado puede traer secuelas aún peores que el propio tratamiento? ¿Quién desearía perder, aunque sea temporalmente, las interminables y exquisitas comilonas con amigos? ¿Y las divinas tertulias llenas de humo y complicidad?
Lo doloroso es la merma de su calidad de vida. Esos dolores, esos ahogos son la constante desde que se despierta hasta que se acuesta. Y hasta el sueño puede ser bruscamente interrumpido por un ataque de tos. Pero nada de eso le impide disfrutar lo que la vida le pone por delante.
En fin, que nadie puede hacer nada. Nadie tiene ese poder sobre ella. Ella sola tiene el poder y, por lo visto, ya eligió el camino.
Además, nadie puede saber si es peor el remedio que la enfermedad, así que, ¿con qué convicción la intentaríamos convencer?
¡¡ Larga vida a mi amiga!! Y a mí, el futuro cadáver sano, para poder disfrutarnos mutuamente mucho tiempo más.

jueves, 27 de febrero de 2014

ENGAÑO Y DISCRIMINACIÓN EN LAS OLIMPÍADAS.

Acabo de ver la película de Kaspar Heidelbach, BERLÍN 36, basada en la vida de Gretel Bergmann, una judía alemana que estaba preparada para participar en las olimpíadas
de Berlín en el año 1936. La excluyeron a último momento porque tenía muchas probabilidades de ganar en salto en alto. Pero, si ganaba, ¿cómo hubieran explicado al mundo los nazis que una atleta judía era superior a las atletas arias? No sólo eso, había otra atleta, Marie Ketteler, que, haciéndose pasar por chica, era en realidad un varoncito hecho y derecho al que las propias autoridades alemanas decidieron hacer participar para asegurarse el triunfo.
Bueno, aquí tienen a las dos personas que vivieron esas locas circunstancias. Al final de la película hay una interesante entrevista a Gretel, en su casa de Nueva York, en el año 2009.
Ya había muerto el muchacho "Marie". Podemos inferir de esta historia real llevada al cine que Gretel mantuvo durante muchísimos años el secreto de Marie. Según la película, se estableció una complicidad entre ellos porque ella descubrió, por accidente, el sexo de él, pero no aclara cuándo y cómo se supo posteriormente que él era un varón.
Y según ella misma manifiesta en la entrevista, quiso comunicarse con él, aunque no fue respondida.

domingo, 2 de febrero de 2014

REFLEXIONES DE UNA ODONTÓLOGA EMIGRADA

Va para 30 años que decidí dedicarme por completo a la especialidad que estudié durante 5 años en el Ateneo Argentino de Odontología, en Buenos Aires: la ortodoncia.
Esto lo decidí al llegar a España, porque ya había trabajado como generalista 15 años y a los 40 años de edad ya estaba harta de las reconstrucciones, la periodoncia y la prótesis, aunque la endodoncia me gustaba.
Sabía que a ese paso no tendría una larga vida profesional porque el trabajo como odontólogo general es muy esforzado y genera un gran desgaste físico y psíquico.
A lo largo de estos años debo decir que esta especialidad es FANTÁSTICA, creo que la mejor. Da una gran satisfacción por los extraordinarios logros estéticos, o sea, los pacientes están contentos y yo también.
Duele poquísimo y a algunos nada, según me manifiestan mis pobres víctimas. Cuando molesta están en su casa y al volver al mes siguiente ya ni se acuerdan. El primer mes después de la colocación del aparato te ametrallan a preguntas, suposiciones e hipótesis estrafalarias...al darse cuenta del poco eco que tales requerimientos provocan en mí, aprenden a preguntar cosas lógicas de vez en cuando. Porque, además, todo se les da por escrito en un folleto muy detallado, aunque son contados los que se acuerdan de leerlo.
Esta especialidad carece de urgencias e infecciones...por lo tanto, no es necesario medicar. Algunos se automedican los primeros días, aunque yo no lo recomiendo. Porque la molestia es perfectamente soportable y para que no abusen de los medicamentos, cosa que muchos hacen a diario.
Mis queridos niños y jóvenes aumentan la autoestima de manera ostensible.
La incidencia de caries baja dramáticamente, tanto por la mejor alineación como por la insoportable insistencia con la que mes a mes, durante 2 ó 3 años, los incordio con la correcta higiene; porque son unos cochinillos, todo hay que decirlo.
Tengo maravillosos recuerdos de muchos pacientes a los que ni reconocería si los viera por la calle.
Los he visto crecer, ponerse piercings (cosa que prohíbo pero que ni puñetero caso me hacen), dejarse flequillos debajo de los cuales están ellos, hacerse tatuajes y otras espantosas costumbres que me hacen reír mucho, porque ¿de qué me serviría enfadarme?. Algunos ya vienen a los controles postoperatorios con sus novias/os en vez de con sus omnipresentes madres, con muchas de las cuales hablamos como si fuéramos familia. A veces toca hacer de psicólogo y no de dentista.
Haciendo un balance de los beneficios de la ortodoncia sin duda me inclino por los extraordinarios logros de la ya mencionada higiene oral, ventaja que ni por asomo logran los que no están asediados por los controles mensuales. O sea, que la mejor profilaxis termina siendo la ortodoncia.
Hay un porcentaje ínfimo de pacientes, tanto adultos como niños, que se resisten sistemáticamente a los consejos de cepillado y son los que más llaman mi atención. Esas personas tienen, sin duda, algún tipo de neurosis o bloqueo mental y lo afirmo sin temor a equivocarme, porque su resistencia no es normal. A esos casos se los da por perdidos ya que no se puede obligar a nadie de manera infinita.
Otra neurosis que veo de vez en cuando es el afán exagerado de logros en la estética que, además, no depende enteramente de los dientes, sino de las encías, de la línea de la sonrisa y de las características esqueletales. Algunas damas jóvenes (aunque a veces ellos también), entran como callos y quieren salir como rosas. Imposible. El cuento del patito feo sólo para los cisnes.
Y otras veces son algunas madres las neuróticas que quieren ponerle aparatos a sus hijos a toda costa, aunque yo lo contraindique por variados motivos. El más común es que hay pacientes que, aunque estén preparados clínicamente, no lo están psicológicamente y no van a cooperar. Problemas en puerta. Mejor esperar y/o motivar.
Claro que no cualquiera se enfrenta desarmado a una madre andaluza hiperconvencida y dueña de la verdad.
El conocimiento de esta profesión incluye un gran conocimiento social, dominio de los códigos, del lenguaje corporal y de la adquisición de empatía que lleva muchos más años que la profesión misma. Eso no lo enseñan ni en la facultad de odontología ni en ningún master, porque cada ciudad o comunidad autónoma tiene características diferenciadoras. No es lo mismo trabajar en una gran ciudad que en un pueblo chico, por ejemplo. No es lo mismo una ciudad gallega que una vasca. No es lo mismo una pueblo castellano que uno catalán. Y hablamos del mismo país, (no soy separatista). A mí me costó muchísimo aprender el trato con pacientes locales viniendo de Buenos Aires. Allí si que había un abismo.
Y conozco algunos extranjeros que nunca aprendieron por muchos años que lleven aquí. La adaptación requiere componentes emocionales muy concretos.
Para mí es muy importante, también, el equipo que acompaña. Los compañeros de trabajo son, en general, muy buenos y muchas veces terminamos en amistad, aunque la amistad en estas latitudes sea completamente diferente a lo que en Argentina entendemos por amistad. Eso también lo aprendí.  Claro que yo, con mi todoterreno enfermera, secretaria, jefa de compras y chófer llevo una ventaja incuestionable. Dejemos de lado que es mi hija y que, a veces estamos a punto de homicidio mutuo, lo cual es habitual entre padres e hijos que tienen la desafortunda circunstancia de trabajar juntos.
Es broma.



RECUERDOS REMOTOS

Uno de los recuerdos más remotos que tengo es sobre una epidemia de poliomielitis que hubo en Argentina, allá por los años 50.
De golpe las escuelas, las calesitas (tíovivos) y los parques se cerraron y los niños quedamos confinados al hogar hasta que pasara el peligro. Recuerdo que mi padre no dejaba que lo tocáramos, al volver del trabajo, hasta que no se lavaba y se quitaba la ropa que traía de la calle.
Recuerdo haber preguntado a la viejita María, una gallega que desembarcó a los 15 años en el puerto de Buenos Aires completamente sola y que se quedó en mi familia hasta su muerte, que por qué no podíamos salir a la calle y ella me contestó: "por la parálisis infantil" y yo entendí: "por la parada infantil", lo cual no me aclaró nada de nada y aumentó mi perplejidad, pero, por lo visto, no se hablaba mucho del asunto para no asustarnos a mi hermano y a mí. Al mismo tiempo veía a unos niños vecinos que iban y venían sin problemas y comentaba mi padre: "míralos, seguro que a éstos no les pasa nada". Y no les pasaba nada, claro. Después se supo que en los lugares muy higienizados prendía más la polio, porque se eliminaban bacterias que abrían el camino a los virus .Fué la enfermedad de la gente con dinero. Algo increíble, porque siempre es al revés.
Recuerdo haber oído llorar a mi madre porque mi hermano tenía dolor de garganta y ella pensó que era el primer síntoma de la temida enfermedad, hasta que vino nuestro maravilloso pedíatra y dictaminó que no era. Las caras de alivio de mis padres jamás podré olvidarlas...esos suspiros, esas miradas entre ellos.
También recuerdo que mi padre consiguió, a través de mi tío, que trabajaba en la aduana, 2 preciosos estuches que traían la vacuna Salk...y, que, después de habérnosla inoculado, todo el mundo respiró tranquilo.
¡Pobres mis padres, qué angustia!¡Y cómo nos cuidaban! Qué afortunados fuimos.

HOMER SIMPSON Y LA EDUCACIÓN INFANTIL

Gregorio Luri es un divino que se dedica a la educación y dice cosas que me parecieron inteligentes, originales y fruto de una larga observación de la realidad.
Primero eso tan europeo de elegir el momento oportuno, con casa, muebles y trabajos estables para tener hijos. En principio no parece mal, sino mas bien una señal de responsabilidad pero esos niños programados, según su opinión, crea padres con apetencia de perfección...y ahí es donde empieza el noble propósito a tropezar con la realidad.
Pretender ser padres perfectos llena la pareja de angustia ante algo INALCANZABLE y les roba la ironía. Sí, la ironía.
Cuando no todo es perfecto, o sea, nunca, los angustiados padres se preguntan: "mira lo que he hecho" y no "mira lo que me ha salido", cuando sabemos de sobra que un niño está sujeto a información genética, temperamento propio, u otras variables que los padres no manejan.
Nuestros sabios viejos no estaban continuamente problematizando y, si había que castigar se hacía sin complejos y punto. Pero los padres actuales han perdido esas sabias referencias porque los abuelos, o están lejos o no se consideran sabios.
Afirma este hombre que las mujeres salieron de casa pero los hombres no entraron. La figura paterna está desapareciendo y eso, según él va acrecentando la "cultura adolescente", que ya sabemos de que se alimenta. Tele, computer, videojuegos, etc.......
Más responsabilidad recae entonces en la escuela, pero si los padres siguen desautorizando a los maestros, mal vamos. Los padres notan el estado emocional de los chicos pero los educadores evalúan su comportamiento.
Y lo más cómico: este hombre nos pone un pésimo ejemplo: HOMER SIMPSON, que reconoce que es un desastre, pero que cada día empieza sin tomar como agravios lo pasado. Sin reproches.
Pone de relieve que hay hábitos que no son negociables: un niño debe empezar el día bien dormido y bien alimentado.
Y la guinda: NO CARGAR LAS VIVENCIAS DEL PRESENTE CON LOS AGRAVIOS QUE SE ARRASTRAN DEL PASADO. Él lo considera una señal de inteligencia.
¿Ustedes qué opinan?

sábado, 21 de diciembre de 2013

DUST DEVILS

DUST DEVILS: diablos de polvo. Estos tornados que se forman en nuestro planeta, también los han captado varios de esos siete artilugios que están paseando por Marte, el planeta rojo.
Hace ya 10 años que Opportunity está resistiendo las difíciles condiciones del seco y desierto vecino nuestro y ya ha recorrido casi 30 kms.  Parecerá poco pero con la cantidad de obstáculos que ha sorteado es un verdadero héroe nuestro robotito terrestre.
Lo casi gracioso es que los dust devils han servido en ocasiones para limpiarle los paneles solares.
Ya he comentado en este mismo blog que se planean misiones tripuladas a Marte, pero sólo de ida...y hay un montón de inscriptos. Esa conducta humana me deja atónita. ¿Ida y luego muerte segura? Bueno, muerte segura tenemos todos, claro...pero ¿allá? ¿A qué es algo difícil de entender para gente vulgar como yo?

lunes, 9 de diciembre de 2013

MI IDEA DE FAMILIA

Lo último que aprendí de mi nieto es, cómo no, algo más sobre las relaciones familiares. Su trato con la última recién nacida, su primita Creta, me ha hecho reflexionar sobre las jóvenes madres españolas, sobre la bajísima natalidad y sobre el trato que veo a diario entre padres e hijos de todas las edades. Para empezar, está claro como el cristal que lo que no se aprendió no se puede llevar a la práctica.
Mi nieto aprendió a tratar a un bebé y está siendo testigo directo y cotidiano de su crecimiento. Quizás eso explique por qué se lo ve tan desenvuelto y divertido con su pequeña primita.
Quizás eso explique por qué los que no hemos tenido esa suerte ignoramos, subestimamos y no nos resulta tan atractivo el trato con bebés y niños de corta edad. (En lo que a mí respecta encuentro muy interesante la conversación de un niño de más de 2 años).
Este alejamiento del mundo infantil lo hago extensivo a gran parte de los países europeos, especialmente los que ostentan bajísimas cifras de natalidad.
El que no ve nacer, crecer y adquirir pericias a otro probablemente no sienta la llamada de la paternidad. Porque, además, se entera de oído de la parte dura del asunto, o sea, la brutal responsabilidad que les cae a los padres y las enfermedades y tropiezos lógicos del que está creciendo.
Pero no desarrolla, entonces, esos vínculos afectivos totalmente desinteresados, no palpa los sentimientos de ida y vuelta, no vive la sorpresas de las respuestas de los niños y su inagotable energía que obliga al adulto en momentos bajos a seguir contra viento y marea. O sea, de la parte buena del asunto.
El aumento del individualismo, las prisas de la vida urbana y competitiva y el alejamiento de la familia llevan a la persona a preocuparse demasiado por sí misma, a evolucionar mucho en el terreno laboral y a negarse a cargar con el peso de una paternidad.
Y llegado el caso del nacimiento de un (1) vástago, no saben bien cómo tratarlo y/o educarlo.
Les aseguro que lo veo todos los días en mi trabajo. Por muchos libros y revistas especializadas que lean, si no tienen a los padres o los abuelos cerca, hacen agua por todas partes. Igual salen adelante, por supuesto, pero a un coste muy alto en la relación padres-hijos.
En esos adultos solitarios a veces se desarrollan conductas tendientes al pesimismo, a la soledad y a la tristeza. Quizás sólo se salvan de este destino los que son arropados por una familia o por una pasión como el arte o la investigación científica. Muchos dicen que no tienen hijos para poder disfrutar de la vida aunque yo he visto que son los que menos disfrutan.
Y en ese terreno abonado se perpetúan y amplían las conductas de hostilidad, desconfianza e indiferencia para con los demás. Insolidaridad y racismo se pueden sumar a esos sentimientos egoístas. Definitivamente creo, a esta altura de mi vida y tratando de ser lo más objetiva posible, que los seres vivos están diseñados para perpetuar la especie.
Creo firmemente que los hijos son una escuela de amor, desinterés propio y protección del semejante, aunque a veces nos hagan sufrir muchísimo.



sábado, 19 de octubre de 2013

                                                   LA CHUPASANGRE
Había una vez una viejita alemana que había sido criada en Argentina, llamada Clara que tenía un pelo tan, pero tan blanco que cuando el sol le daba por detrás parecía una santa aureolada. Vivía sola en una antigua casa en Berlín con olor a madera y pan. Todas las paredes estaban empapeladas con un raído papel con florcitas color pastel y rayitas azules que se cruzaban.
Las languidecientes lámparas tenían primorosas pantallas de tela y las cortinas estaban transparentes de tanto lavarlas.
Pero a ella le encantaba su vieja casa y se pasaba muchas horas leyendo historias de mundos remotos poblados de aventureros y canallas, en el viejo sofá. No sabemos si era plenamente feliz pero su vida le gustaba y estaba tranquila.
Cuando venían sus hijos querían cambiarle cosas de la casa, para modernizarla, decían, pero ella se negaba. Sobre todo se ensañaban con el viejo empapelado. "Mamá, hay que pintar esta casa y tirar de una vez ese papel más viejo que Matusalén". Pero ella se negaba porque todo su entorno, así como estaba, algo congelado en el tiempo, la acunaba de músicas antiguas, como si de un bebé se tratase. 
Un día igual que tantos alguien llamó a su puerta. Al abrir se encontró con una desconocida joven morena, muy joven, casi una niña, sucia y delgada. La dejó entrar sin saber muy bien por qué. Quizás su aspecto de desamparo la conmovió. ´
Le preguntó varias cosas pero la joven no respondía, sólo miraba en derredor con curiosidad, aunque las dos tenían el español como lengua materna. 
La viejita Clara le dió de comer, la bañó como a una niña pequeña y le dió ropa limpia.
"¿No puedes hablar?" le preguntó.
"Sí puedo", contestó agriamente, "pero es que no tengo nada que decir".
A la viejita le pareció raro pero no le importó demasiado porque ella también amaba el silencio.
La joven se fué quedando un día tras otro y mejoró mucho su aspecto, aunque no parecía feliz con tantas atenciones y nunca agradecía nada. Sólo en una ocasión dijo que se llamaba Natalia y que venía de Argentina.
Al quinto día preguntó bruscamente la joven: "¿No tenés televisión?"
"No", contestó Clara, un poco impresionada por el inesperado tuteo, "no me interesa".
"Uffff, qué aburrimiento", soltó Natalia, con su habitual rictus de amargura y no dijo más nada.
La viejita asoció inmediatamente, como un flash, esa respuesta a una película que había visto en su época de estudiante: "los jóvenes viejos" y pensó "ésta es una joven vieja, quemada, de vuelta de todo y cargada de resentimiento".
A pesar de ello, como era de la opinión que todo el mundo merece una segunda oportunidad y que un poco de cariño repara cualquier herida, ignoró el comentario.
Cuando vinieron los hijos de Clara y se encontraron con semejante panorama se alarmaron y le pidieron a Natalia que se fuera pero la viejita se opuso, argumentando que le servía de compañía y que la ayudaba con la casa y la compra, aunque, a decir verdad, no la ayudaba en nada. Ellos aceptaron a regañadientes y la dejaron a ver qué pasaba.
El carácter hosco de Natalia y su mirada de desconfianza fueron tiñendo de gris la vida de Clarita...la viejita se fué oscureciendo. Su aura se apagaba.
Un día despertó Natalia con una impresionante erupción cutánea, le picaba todo el cuerpo y no podía dormir. Pensaron en una alergia, pensaron en los mosquitos, se le aplicaron cremas y pomadas pero pasaban los días y la cosa empeoraba.
Una vecina muy amable llamada Dorothea, que era dermatóloga, se interesó en el caso. En plan entomólogo detectivesco husmeó por toda la casa, revisó la nevera y el cuarto de baño, vació las estanterías y finalmente se llevó un trozo del empapelado con florcitas que se había desprendido en un zócalo.
Tres días más tarde volvió triunfante con el veredicto: "CIMEX LECTULARIUS, o, para decirlo más fácil, chinches, chinches de cama, que se alimentan de sangre"
"¿Chupasangre?" preguntó alarmada la viejita."¿esos que chupan la sangre? ¿Ésas que te van matando de a poco?"
"Sí", contestó Dorothea, "hay que echar a los bichos quitando todo el empapelado porque allí viven". 
Inesperadamente, exclamó enardecida Clara: "¡¡Fuera los chupasangre!!" Y la echó a Natalia, que se fue sin rechistar, llevándose el veneno consigo.
Así fué como se restableció el equilibrio entre los habitantes de la casa. El empapelado nunca se cambió porque Clara se opuso terminantemente argumentando que a ella nunca le habían provocado una anemia. Dorothea calló prudentemente ya que encontró ese argumento totalmente objetivo.  
Cuando sus hijos vinieron encontraron una inscripción en la pared: "JA MEHR ICH VON DEN MENSCHEN SEHE, UMSO LIEBER MEINE INSEKTE". (Cuanta mas gente conozco, mas quiero a los insectos)


Este cuento ha sido inspirado por un artículo médico publicado en la revista STERN, número 41, página 88 y su autora es la DRA. DOROTHEA WIECZEROK, del Klinik für Dermatologie, Allergologie und Venerologie der Medizinischen Hochschule Hannover y a ella se lo dedico.


sábado, 12 de octubre de 2013

Alan Turing, Steve Jobs y la manzanita.

Fuí  a ver esta película y me decepcionó bastante. Es demasiado monótona, no se han sabido manejar los tempos, no logra atrapar, informa adecuadamente pero carece de contrastes. En fin, me enteré se muchas cosas del gurú de los últimos juguetes del mundo virual, pero no me gustó como me contaron la historia.
Además, si no tengo entendido mal, el logo de la manzanita mordida se refiere a otro genio que vivió y creó increíbles artilugios que precedieron a nuestro actual mundo informático y que fueron la base de todo lo que vino después.
Ese genio de llamaba ALAN TURING, era inglés y fué el que desencriptó informaciones de los nazis que fueron decisivas para ganarles la guerra. Como sabía demasiado y era homosexual, los vencedores de la guerra temieron que lo chantajearan y le dieron dos opciones: o a la cárcel (casi la muerte, diríamos) o aceptaba hacerse un tratamiento hormonal para ser "hombre". Se vió forzado a aceptar esto último pero ello lo llevó a una grave depresión y parece cierto que murió al prepararse cianuro en una manzana, a la que mordió.
De allí la manzanita mordida como logotipo de Apple y no como se cuenta en la película. Creo que a Steve Jobs no le hubiera gustado.

lunes, 19 de agosto de 2013

Es difícil ser genuinamente libre

No hay para el hombre preocupación más constante que la de buscar, cuanto antes, siendo libre, encontrar ante quien inclinarse. DOSTOIEVSKI.

jueves, 25 de julio de 2013

Madres: ser o no ser.

Me dió por reflexionar sobre un tema en concreto, aunque no sé bien por qué. El tema es: "hijos : tenerlos o no tenerlos". Vaya tema. La biología elige sin pensárselo mucho. Cuando una mujer está fértil, si llegan los espermatozoides, casi siempre un nuevo ser es engendrado. Así de fácil. En algunos países de Europa la natalidad es bajísima, por ejemplo en España. Yo hablo a diario con jóvenes mujeres, con pareja estable, que no quieren tener hijos. Y esto me deja pensando. Más allá de las razones colectivas (China) que pudieran existir, daré mi humilde e indocumentada opinión. Creo sinceramente que lo de la biología es una putada, porque hay mujeres (y parejas)que se mueren por un niño pero no hay caso y otras a las que no les alcanzan los métodos anticonceptivos. Y el inconsciente, que también juega su importantísimo papel. Conozco mujeres a las que les vendría genial ocuparse de algo más que de sí mismas y otras que más vale hubieran nacido estériles. Estas últimas (hablo de ambos géneros), que viven de una manera angustiosa su paternidad y no logran tener un poco de paz con sus retoños, o disfrutar un poco de ellos o tener un poco de autoridad con ellos, más les hubiera valido dedicarse a tejer calceta o a juntar dinero. Los veo a diario. Lo viven como un sacrificio espantoso y los hijos lo notan. A esos me refiero y no a los que llevan ese rol con buena voluntad y paciencia. Porque de esto hace falta mucho para criar hijos,llevarlos a adultos y luego seguir sufriendo con sus fracasos o sonreír con alivio cuando las cosas salen bien. Por ejemplo, mi mamá. (La pobre no está aquí para discrepar)Mi mamá quería estudiar y llegar a ser médica, no ser madre. Y esto último lo hizo lo mejor que pudo, pero no era su vocación ni por asomo. Pero también conozco personas que si recorrieran el camino emocional y desprendido de criar hijos mejorarían sin duda su carácter y su visión del mundo. Algunas/nos que arrastran frustraciones varias y que no han podido desarrollar la mirada puesta en el otro. Por otro lado, en cierta ocasión traté a una pintora que se negaba en redondo a la maternidad porque afirmaba que su vida era la pintura y que allí volcaba todos sus sentimientos y llenaba sus necesidades. Y fué muy consecuente con esta afirmación. Otra que me dijo lo mismo era científica y también parecía tener una existencia plena. Mi conclusión es que el hecho de ser mujer no la programa automáticamente como madre...no veo por qué. Como si fuera una verdad incontestable. En el pasado, cuando no había métodos anticonceptivos, a todas les llegaba quisieran o no. Pero hoy en día la mujer, en nuestro pequeño mundo, puede elegir. Y será como con todo lo demás, a veces acertarán y a veces no. Supongo que si se equivoca una que no ha querido ser madre se joroba sólo ella pero si se arrepiente una de haberlo sido, se perjudica ella y, probablemente sus hijos. Todo esto desde el punto de vista racional pero también he visto casos en los que han quedado encintas sin querer y luego han sido madres muy cariñosas y felices. Son todas hipótesis obtenidas empíricamente de mi realidad más inmediata, son sólo mis opiniones personales pero para eso éste es mi blog, ¿no es verdad?

Accidente de tren en Galicia.

Tragedia donde las haya: uno de los medios de transporte más seguros del mundo ha tenido un fallo por el momento inexplicable. ¿Qué se puede decir al respecto? NADA. Sólo que uno lo siente y que no se lo puede sacar de la cabeza.

domingo, 14 de julio de 2013

FRASES QUE SACUDEN

La frase del día: los intereses geoestratégicos son la mejor prótesis para sustituir la ausencia de alma. Juan José Millás

Cosas difíciles de entender

Hoy los voy a aburrir con física cuántica. Es que estoy muy motivada porque ayer asistí a una conferencia interesantísima sobre lo muy grande (galaxias) y lo muy pequeño (partículas elementales) y todavía me dura la fascinación. Los 3 ponentes fueron muy buenos, transmitiendo con la mayor claridad posible tratándose de divulgación de temas muy densos. Pero sobre todo nos transmitieron la pasión que sienten por lo que hacen. Conclusiones: el bosón de Higgs, esa endemoniada partícula que tardó 50 años en dar la cara desde que fué formulada teóricamente por PETER HIGGS. ¿Qué es y para qué sirve? Allí va lo que humildemente puedo extraer de lo que entendí: el universo está mayormente vacío. Pero ese vacío no es tal. Es como el aire que surcan los aviones o como el agua donde nadan los peces. Ese "no vacío" al que llaman campo de Higgs tiene unas partículas escasísimas que son los BOSONES. A través de ese "vacío" viajan los protones, neutrones, fotones, etc. Si la partícula tiene mucha masa se mueve con dificultad por la resistencia que le ofrece ese vacío. Los fotones, como no tienen masa, viajan libremente. Cuando estos fotones chocan con el bosón pasan de ser paquetes de energía a ser paquetes de materia. Y por la materia existen las galaxias, las estrellas, los planetas y nosotros. Creo entender que este descubrimiento, según dejó claro uno de los ponentes, Jesús Martínez Linares, será un verdadero hito en la historia de la ciencia. CASI NADA.

viernes, 12 de julio de 2013

ESTRELLAS Y ESTRELLADOS

Un MAGNETAR es una estrella de neutrones. Pero ésta es una estrella muy, muy pequeña (como dos veces el tamaño de Nueva York) que gira a velocidades de vértigo, hasta 43.000 veces por minuto y posee un campo magnético miles de millones de veces más intenso que el de la Tierra. Digamos que es muy, pero muy atractiva, más que Richard Gere, por ejemplo.
Un telescopio espacial de ésos que andan por allí husmeándolo todo, descubrió un magnetar cuya velocidad se frenó de golpe.  Simultáneamente hubo un estallido de rayos X que los científicos relacionan con su brusca desaceleración. Algo muy sorprendente y novedoso es esto de una pequeña estrella que se frena en su vertiginosa rotación.
Cambiando de tema, Bretón en cafúa (lunfardo porteño), lo cual quiere decir en cana, lo cual quiere decir en el trullo, lo cual quiere decir encerrado y, si todo va bien, saldrá en unos 30 o 40 años.
Bárcenas quedó pegado, lo cual quiere decir que quedó adherido a la justicia y, si todo va bien, se le acabó la impunidad.
La jueza Mercedes Alaya sigue limpiando los terrenos enfangandos de Andalucía para que se pueda volver a sembrar.
Urdangarín, otro que más vale que explique algunas cosillas a los jueces.
A veces siento como si un aire fresco limpiara la atmósfera, como sí la depresión instalada en este país se pudiera, después de todo, superar. Como sí, aunque la crisis económica no se resolviera, por lo menos uno se sienta entre personas más decentes.
Hoy no pude dormir la siesta porque me sentía tan bien que mi cabeza no paraba, a pesar del cansancio. Estoy paladeando algo casi olvidado, pospuesto, minimizado; estoy saboreando un poco de JUSTICIA.