miércoles, 20 de enero de 2016

¡AYYY, MADRECITA, DÉJAME COMO ESTOY!

He leído un artículo muy, pero muy sorprendente de MARTÍN CAPARRÓS, porque dice cosas inesperadas y muy duras sobre la MADRE TERESA DE CALCUTA, próximamente santa.
Estamos acostumbrados a leer y oír las generosas obras y la interminable bondad de esta venerable monja, muerta hace pocos años. Por eso si alguien opina algo en contra, suele llamar poderosamente la atención. Eso fué lo que me ocurrió con el artículo EL PULSO. CRÓNICAS DEL SIGLO XXI de Martín Caparrós.
Este hombre la visitó cuando la madre Teresa era ya famosa, entre otras cosas porque se le había dado el premio Nobel de la Paz y, por supuesto, recibía cantidades ingentes de donaciones. A pesar de ello, su centro no era un SANATORIO, como él describe, sino un MORITORIO. Allí la gente iba a morir, con ayuda, bien alimentados, limpios, confortados, pero a MORIR, a pesar de que la Madre Teresa podía permitirse tener médicos y medicamentos para curar a mucha de esa gente. Indagando el periodista sobre las razones de aquélla actitud tan inexplicable obtiene una respuesta sorprendente de un voluntario: era una decisión basada en una ideología, la de que el mundo GANA CON EL SUFRIMIENTO DE LOS POBRES.
Si, no han leído mal...ella misma lo dijo con idénticas palabras cuando el alcalde negro de Washington le preguntó si enseñaba a los pobres a aceptar su suerte y la madre Teresa contestó que la POBREZA ERA UN DON DE SU DIOS. ¿Un don? Duele mucho leer estas cosas. Enterarse de estas cosas.
Hay frases de ella que se hicieron célebres, por ejemplo: "El aborto es hoy la mayor amenaza para la paz mundial", o "La contracepción y el aborto son moralmente equivalentes". ¿Dónde quedó su tan conocido sentido común?¿No se da cuenta que el mayor depredador del mundo ya casi lo llena por los cuatro costados?
Después de estas afirmaciones lo que nos queda colgando es la mandíbula, el resto del cuerpo y el alma, si es que ésta existe. ¿Y qué hacemos? ¿otro mito que se derrumba? ¿Otro más, Mon Dieu?
Bueno, agarrémonos a todo lo BUENO que seguramente hizo esa mujer y no escarbemos más porque el asunto es ya para echarse a llorar.
Y para terminar, el otro día leí no dé dónde algo muy coherente que nos puede ayudar a mantenernos en pie: algunas ideologías envenenan a las personas, sean ellas (las personas) buenas, malas o del montón. Concentrémonos en combatir esas ideas desde el área del pensamiento, del razonamiento, desde la inteligencia. No se trata de humanos blancos, negros, amarillos, judíos, palestinos o argentinos, europeos o coreanos...NO. No son grupos étnicos determinados (los asiáticos) o religiosos completos (los musulmanes) o razas enteras (los chinos) los malos de la película como a veces nos quiere hacer creer Hollywood.
Se trata de modos de pensamiento, de filosofía y su aplicación en la práctica, de su deformación interesada por grupos de poder. Grupos de poder formados por hombres, naturalmente, pero de todos los colores mezclados. Y  aunque Domingo Faustino Sarmiento afirmó con razón mientras huía de los que lo querían liquidar: "BÁRBAROS, LAS IDEAS NO SE MATAN", a veces me da por pensar que a algunas ideas mejor METERLAS EN UN CAJÓN...porque hay mentes que saben como descontextualizarlas y manipularlas para negrísimos propósitos y siempre aparecen ingenuos obedientes que voluntariamente están dispuestos a ser "cabeza de turco" (con todo mis respetos para los turcos) Creo que ya saben a qué me refiero. Nuestro espíritu crítico no alcanza para entender cabalmente ideas revolucionarias con todos sus matices e insertarlas en el mundo real.
Yo apuesto por el SANO ESCEPTICISMO, la ABOLICIÓN DEFINITIVA DE LOS DIOSES y el terminante alejamiento de los FANATISMOS. Y aunque parece difícil, no es imposible. Vaya por delante el ejemplo de los jóvenes españoles que fueron objetores de conciencia  hasta que lograron con su firme negativa, la profesionalización de las fuerzas armadas. Ellos decían que no iban a luchar porque no sabían a qué intereses estaban sirviendo. LISTOS LOS CHICOS.      

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