miércoles, 20 de julio de 2011

RÍETE O MUÉRETE...

Ya sabemos que en los EEUU nacen muchas ideas que luego invaden el resto del mundo. Una de éstas es, sin duda, el PENSAMIENTO POSITIVO. Ya he leído y oído hasta la extenuación que si te deja tu pareja, te quedas sin trabajo y/o contraes una enfermedad debes sonreír (o reír, mejor) porque se supone que es una gran oportunidad que te trae el destino para progresar, cambiar, mejorar y/o evolucionar. (Si no te mueres antes, claro). VALE. Pero ¿y si no puedes? Lo digo por experiencia: cuando me enfermé no pude conservar mi conocido optimismo, no podía pintar, no podía escribir, solo había fugaces momentos en los cuales reía con alguien. A veces podía leer y no siempre. Todas mis energías estaban enfocadas a aguantar el dolor (o las molestias, si se calmaba el dolor), el insomnio, ir a nadar por prescripción médica y no por placer,( como lo hice toda mi vida), acordarme de las infinitas medicaciones y citas médicas. Tenía que ir a trabajar (soy autónoma, je, je) con muletas y, a veces, con silla de ruedas y hasta lo prefería, porque en casa sola me sentía peor. Me costó mucho manejar las relaciones humanas estando en situación de vulnerabilidad y dependencia, algo nuevo para mí que siempre había sido sanísima.  Algunos me decían que me hacía la víctima, sin embargo nunca me quejaba (o casi nunca), porque no es mi estilo, aunque mis problemas estaban a la vista y eran reales.
Pero no podía estar contenta y sonriente y encima me sentía culpable de NO PODER.
Bárbara Ehrenreich, en su libro "SONRÍE O MUERE", ha lanzado un alarido contra la trampa del "pensamiento positivo". Se los recomiendo. Alarido que necesitábamos porque ya estaba pasando de castaño oscuro.
Otro libro "EL SECRETO"(Rhonda Byrne) habla de la ley de la atracción según la cual"cualquier idea en la mente se atrae hacia la vida". Así que, pase lo que pase, piensa en positivo. En política lo vimos cuando nuestro presidente del gobierno negó la crisis (que ya nos devoraba)y la oposición no se queda corta pidiendo "confianza" sin más especificaciones.
O sea que el mundo se divide en optimistas y pesimistas...entonces ¿dónde quedaron los realistas? Los que eran bastante valientes para decir "nos esperan sangre, sudor y lágrimas". (Winston Churchill).
En la extraordinaria película INSIDE JOBS se pinta muy bien cómo nos engañamos a nosotros mismos y negamos la burbuja inmobiliaria. Pero muchas veces se elevaron voces anunciando el desastre. ¿Por qué nadie quiso oírlas? "Porque a nadie le gusta ser aguafiestas" contesta Paul Krugman, premio Nóbel de Economía.
"Lamentablemente los planteos del pensamiento positivo (llevado al extremo,como ha ocurrido) tienen tanta credibilidad como los productos mágicos de la teletienda" afirma MARÍA DE TRILL, de la unidad de Psico-Oncología del Hospital Gregorio Marañón y agrega: "ninguna investigación ha podido demostrar que la actitud o las emociones influyan en la progresión del cáncer. Es un mito".
Dice ella que cuando ingresa el paciente tienen que "desintoxicarlo" de la obligación que le mete la familia de que tiene que estar contento. Y como no puede estarlo porque en realidad es una situación de DUELO, se siente culpable. Diría mi papá: "todos los extremos son malos" y esta MODA es extremadamente engañosa e ingenua, carece de sentido común y pasará como pasan todas las modas. HE DICHO.  Extractado y modificado por mí de EL PAÍS, 17 de julio de 2011.

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